Arroz

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Issue Date:
2004-05-28
estudiosArtículos

Después de alcanzar un nivel relativamente bajo en 2002/2003, la producción mundial de arroz creció alrededor de 3% en el último año y se espera que continúe creciendo en 2004/2005. No obstante, el nivel que se estima para el próximo año es todavía inferior al de años anteriores (por ejemplo, en 1999/2000 se llegó a una producción superior a 408 millones de toneladas). La demanda de arroz, en cambio, presenta un crecimiento casi ininterrumpido en los últimos cinco años, cercano al 1% anual, y desde 2000/2001 ha estado persistentemente por encima de la producción, lo que se ha traducido en una reducción de 40% en las existencias mundiales en los últimos cuatro años. Esta situación se agudizará si se cumplen las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que hacen llegar las existencias al final del año de comercialización 2004/2005 a sólo 69,42 millones de toneladas, menos de la mitad de lo que había hasta el año 2002. Esta cifra sería sólo el 16,6% del consumo mundial de un año, el menor valor en muchos años. Esta situación justifica lo que ha sucedido con los precios, que en los últimos años se han venido fortaleciendo, como lo indica la siguiente información: Otros países relevantes para Chile, como la Argentina y Uruguay, presentan precios mayores. A mediados de mayo el arroz largo delgado con 10% de granos partidos, similar al de Tailandia, se transaba en ambos países en US$360 por tonelada FOB Concepción del Uruguay (CDU) o FOB Montevideo. El panorama descrito nos indica que en lo que resta del año 2004 y a lo menos en la primera mitad de 2005 los precios mundiales deberían estar sostenidos y con cierta tendencia moderada de alza por sobre los niveles actuales. Con posterioridad a esa fecha la evolución de los precios dependerá de si se mantiene o no la tendencia de una producción mundial inferior a la demanda. Desde el punto de vista meteorológico, el año agrícola 2003/04 fue favorable para la producción nacional. Aunque posiblemente como consecuencia del mal resultado del año anterior se sembraron sólo algo más de 24.000 ha, los trabajos se hicieron en forma oportuna y durante el período de desarrollo del cultivo no ocurrieron contratiempos climáticos ni de abastecimiento de agua. Se espera por ello que los rendimientos nacionales en promedio alcancen a 50 - 51 quintales métricos por ha cultivada. Por lo tanto, se espera un volumen de cosecha estimado en más de un millón doscientos mil quintales de arroz paddy, equivalentes a casi 76.000 toneladas de arroz elaborado. El buen resultado agronómico se ha visto opacado, sin embargo, por un precio mucho más bajo que lo que se esperaba. Para explicar esta situación, conviene hacer un poco de historia. En la temporada 2002/03 las lluvias no permitieron una preparación del suelo oportuna ni la realización de las siembras en fechas adecuadas: en términos generales la siembra se retrasó 1,5 y hasta 2 meses. Como resultado se cosechó un volumen inusualmente bajo. Según distintas fuentes de la industria, el total del volumen recepcionado no pasó de 950.000 quintales de arroz paddy, lográndose un total aproximado de 59.000 toneladas de arroz elaborado. Esto obligó a subir notablemente las importaciones, para abastecer un consumo nacional que se estima en 135.000 toneladas de arroz elaborado, sin considerar las 30.000 toneladas de arroz partido que consume la industria, principalmente la cervecera. Adicionalmente todos los agentes del mercado tenían un claro conocimiento de la evolución de la producción mundial en los últimos años, la significativa y persistente reducción de las existencias remanentes y el crecimiento constante de la demanda mundial. Al mismo tiempo, pudieron observar que no en todos los principales países exportadores esta situación de disminución de las existencias remanentes se había traducido en alzas comparables de precios. Por esto, previéndose un alza inminente, las importaciones nacionales crecieron más que las necesidades reales del país, y Tailandia pasó a ser el abastecedor casi exclusivo del mercado nacional (en promedio, 86% del volumen importado en 2003 y el 98% de las importaciones del primer trimestre de 2004 provinieron de Tailandia). El balance de disponibilidad y consumo para la temporada de comercialización de la producción 2002/03 fue claramente excedentario. Las importaciones en el período abril de 2003 hasta marzo de 2004, ambos meses inclusive, alcanzaron a 116.387,5 toneladas de arroz elaborado y 6.149 toneladas de arroz paddy, equivalentes a unas 3.800 toneladas adicionales. Esto significa una importación total de más de 120.000 toneladas de arroz elaborado en el período. Si se le suma la producción interna, equivalente a 59.000 toneladas, resulta una disponibilidad total algo superior a 179.000 toneladas, que debe compararse con una demanda interna que se e stima en 135.000 toneladas. Esto significa que se habría comenzado el año de comercialización correspondiente a la cosecha 2003/04 con una disponibilidad de arroz importado de más de 40.000 toneladas. Adicionalmente se habla de un contrato por 45.000 toneladas de arroz elaborado que se habría cerrado en el mercado de Tailandia. Esta situación de existencias al inicio del año arrocero fue la causa de que las industrias nacionales abrieran sus poderes compradores en esta temporada a $9.000/qq, precio bajo si se compara con los costos de importación actuales, que desde el mercado más barato, Tailandia, alcanzan a más de $11.300. Menos relación aún presenta este precio con el valor que tiene en el mercado internacional el arroz de grano largo ancho, que es el que produce Chile junto con otros pocos países. El 98% aproximadamente de la producción nacional está constituido por arroz largo ancho (del tipo japónica), que en el mercado internacional alcanza niveles de precios del orden de 20% superiores a los del arroz largo delgado, es decir, unos 420 - 450 dólares por tonelada de arroz elaborado, equivalentes a US$220 por tonelada de arroz paddy, lo que en pesos chilenos significa más de $ 14.000 por quintal de paddy. A mediados de mayo el precio relevante en el mercado interno alcanza a $ 10.000/qq paddy, con una importante diferencia de 40% que permitiría incluso exportar el arroz paddy. Un nivel de precios como éste permite un margen positivo a un productor que use buena tecnología, pero no ocurre lo mismo con productores de nivel promedio o bajo el promedio, los que obtendrían un margen muy pequeño o prácticamente nulo. La comercialización de la cosecha 2003/04 ha sido desusadamente lenta y a la fecha ha ingresado a las bodegas de las industrias nacionales aproximadamente un tercio del volumen esperado de cosecha y el 85% o 90% de lo entregado no se ha vendido, sino se encuentra bajo contrato de depósito. Existen intentos de los productores nacionales por exportar algunos volúmenes, principalmente al área de América Latina, pero hasta el momento no se sabe de negocios cerrados. No obstante, en informaciones internacionales de mercado se ha incluido la noticia de una exportación de 1.000 toneladas de arroz elaborado con 10% de granos partidos, que se habría pactado a un precio equivalente a $ 13.000 por quintal de arroz paddy. Si resulta verdadero el rumor de la posible importación de 45.000 toneladas adicionales desde Tailandia, que se sumaría a las elevadas existencias iniciales y a la producción interna, se tendría ya a estas alturas una situación de excedente, que haría muy necesario descubrir mercados para exportar nuestro producto en buenas condiciones de precio, dejando para el consumo interno el producto más barato. Si bien se espera un repunte moderado de los precios para el próximo año, no se puede esperar aumentos en la superficie de siembra de aquellos productores que están en el nivel promedio o bajo él. Solamente se podría esperar aumentar en el área de siembra de aquellos agricultores que superan este nivel. Por esas razones la superficie de siembra tendería a mantenerse en los niveles actuales. Se espera que los rendimientos muestren una tendencia al crecimiento. En este año los pocos productores que siguieron las indicaciones del experto de FAO que visitó el país en dos oportunidades ya tuvieron muy buenos resultados productivos al aumentar las dosis de nitrógeno. Pensando que el proceso de cambio de la tecnología de fertilización será paulatino, se considera que, si viene un año agrícola normal, los rendimientos podrían situarse en un nivel de 52 quintales por hectárea, alcanzándose una producción del orden de 1.250.000 quintales de arroz paddy. ( 77.500 toneladas de arroz elaborado). Antonio Ochagavía Iñiguez

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