Nuevos desafíos para el sector arrocero nacional

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Issue Date:
2003-03-04
Subjects:
Cereales - arroz
estudiosArtículos

Desde la suscripción de los acuerdos de la Mesa Agrícola en el año 2000 hasta la fecha, la política sectorial ha evidenciado un cambio cualitativo en materia de rubros que sustituyen importaciones, en cuanto a los desafíos que se planteaban a principios de los años noventa. El explicitar como objetivo en la Política de Estado para la Agricultura 2000-2010 el mejoramiento de la competitividad en un marco de apertura para todos los rubros relevantes, ha dejado atrás la tesis de reconversión productiva que promovía el reemplazo de los rubros tradicionales por nuevos cultivos que tuviesen mejores posibilidades de mercado a nivel internacional. Esta definición ha permitido explorar en forma más fluida temas tecnológicos en los rubros tradicionales, así como la búsqueda de diferenciación de parte de la producción, y abordar con seriedad posibilidades de exportación de algunos rubros, aun siendo éstos deficitarios en el mercado nacional. El ejemplo más visible hasta hoy es el de la carne bovina; sin embargo, para el caso del arroz se discuten en la actualidad importantes desafíos tecnológicos y de mercado, sin que éstos aún cristalicen en exportaciones efectivas o en apuestas tecnológicas específicas.En diciembre último, en el marco de trabajo de la Comisión Nacional del Arroz, se alcanzó un acuerdo entre productores e industria que despeja la agenda para poder abordar desafíos mayores de la cadena agroalimentaria. Se trata de la firma de un protocolo de acuerdo para el cambio de las normas de etiquetado del producto, diferenciándose los arroces como largo-ancho y largo-delgado, siguiendo los patrones del MERCOSUR, lo que, sumado a la reciente modificación del Decreto 297 del Ministerio de Economía, en cuanto a que el solo pulido del arroz importado no nacionaliza el producto, permitirá una correcta información al consumidor nacional que se espera transparente la comercialización del arroz paddy entre productores y molinos. La firma de este protocolo, que se llevó a cabo en Parral a fines de enero último, permite dar vuelta la página y poner los esfuerzos en analizar seriamente las posibles perspectivas de desarrollo para el rubro.En esa línea, y como consecuencia de las conclusiones del estudio contratado por el Ministerio de Agricultura en octubre último, ejecutado por Fundación Chile, se organizó la visita al país del Dr. Ram Chaudhary, destacado profesional de la India en arroz, recomendado por las oficinas centrales de FAO (Roma), para la evaluación del rubro y la presentación de recomendaciones para un desarrollo productivo y comercial. En una semana de trabajo en enero último, segunda visita de Chaudhary al país (la primera se llevó a cabo durante el mencionado estudio de Fundación Chile realizado en octubre), el experto se reunió en terreno con productores, investigadores y profesionales de distintos servicios públicos vinculados al sector. A continuación se resumen las principales recomendaciones discutidas por Chaudhary con los agentes nacionales.En materia de productividad del cultivo, las condiciones agroecológicas de Chile para el arroz corresponderían a las de un Ambiente de Alto Rendimiento. La no presencia de enfermedades importantes, días de hasta 14 horas de luz, buenos suelos para el cultivo, noches templadas (10°C), días soleados sin nubes y los 45 días desde madurez a cosecha (30 días en otras partes del mundo), entregan a nuestro país las condiciones de los países que obtienen mayores rendimientos en el mundo. Australia, país cuya zona arrocera posee similares condiciones a la nuestra, tiene productividades de arroz del orden de los 120 quintales por hectárea, alcanzándose en Chile un promedio de alrededor de 50 qq/ha. De ser correcta esta apreciación, el cultivo del arroz en el país tendría un espacio de crecimiento importante en productividad, la que podría incrementarse aplicando el modelo Rice Check desarrollado en el país oceánico e insistiendo en la aplicación de políticas ya en curso, como el fomento de la micronivelación de suelos.Las variedades que se cultivan en Chile son cuatro, existiendo en el mundo miles de variedades en cultivo. Vale considerar el dato de que en Filipinas, sólo en el año 2001, se aprobaron 61 nuevas variedades de arroz generadas por institutos de investigación y universidades. Lógicamente se debe ponderar este dato con el hecho de que el país asiático produjo 12,7 millones de toneladas en 2001, frente a las 125 mil toneladas producidas en Chile, pero la conclusión es que el espacio de búsqueda y experimentación de nuevas variedades disponibles en el mercado internacional sería muy amplio. En opinión de Chaudhary, las variedades tipo Basmati encontrarían en Chile un entorno adecuado para lograr altos rendimientos. Estas variedades tienen en el mercado internacional un valor sustantivamente más alto que el del producto commodity convencional. Para el largo plazo Chaudhary propone estudiar la introducción de "arroz salvaje"(Zizania aquatica, Zizania palustris), especies que obtienen precios 7 a 10 veces superiores que el arroz convencional en mercados de exportación.En cuanto a posibilidades de exportación de arroz chileno, Chaudhary opina que con la variedad Diamante actualmente cultivada en Chile se puede tener buen acceso a todo el mercado importador latinoamericano y caribeño, el que compra considerables volúmenes de producto. Durante el año 2001 sólo entre Brasil, Cuba y México importaron 1,6 millones de toneladas. Si consideramos el espacio de crecimiento que tendría el rendimiento por hectárea de la producción nacional, se puede concluir que existirían buenas opciones de ser competitivos en estos mercados. Para mediano plazo, se estima que con variedades tipo Basmati podríamos tener nichos específicos de mercado en países desarrollados.Refiriéndose a las perspectivas de mejoramiento del mercado interno, Chaudhary considera que en Chile el arroz es un alimento nuevo, que falta tradición culinaria y que el paladar está poco acostumbrado al producto. Considera que el arroz Diamante es suave al cocinar, permanece suave al enfriarse, tiene buen gusto y cuerpo traslúcido. En su opinión, el acuerdo alcanzado entre productores y molinos para avanzar en la diferenciación del arroz es un paso importante para mejorar el posicionamiento del producto nacional en el mercado criollo. Como tarea a mediano plazo se estima pertinente desarrollar campañas de educación en el consumo, las que deberían iniciarse focalizadas en los chefs de cocina. Esto último es conclusión del estudio ejecutado por Fundación Chile en el segundo semestre de 2002.El próximo paso de la agenda de desarrollo del cultivo definido por la Comisión Nacional del Arroz, es la realización de una gira tecnológica de productores nacionales al valle del Yanco en Australia, en la que se conocerá la aplicación del modelo Rice Check, manejo de aguas y fertilización, y los modelos de gestión cooperativa con que desarrollan su exitoso negocio exportador. Paralelamente, se desarrollará una gira comercial para intentar exportar algún volumen de nuestra actual producción hacia los mercados cubano y mexicano.

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