El sistema de incentivos para la recuperación de suelos degradados (SIRSD)

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Issue Date:
2006-01-16
estudiosArtículos

A diez años del inicio de este Programa, bien vale la pena hacer un recuento de lo que ha sido su funcionamiento y aporte al sector agropecuario nacional. Como precursoras de este Programa se deben mencionar dos iniciativas: desde el punto de vista de la experiencia de terreno el Programa de Bonificación de Fertilizantes para Praderas Naturalizadas de la Zona Austral de Chile, implementado por el INIA en 1993, y la Bonificación al Establecimiento y Mejoramiento de Praderas en las regiones VIII a X, medida establecida por el MINAGRI en 1995, en el marco de un conjunto de iniciativas de apoyo a aquellos rubros y productores(as) que podrían verse afectados por la asociación de Chile al Mercosur y por la rebaja de aranceles. También tiene una gran importancia en el origen del Programa el hecho que los suelos de las regiones del centro-sur del país (VII a X) tienen un fuerte déficit de fósforo disponible para las plantas y exceso de acidez, factores que limitan seriamente el desarrollo de cultivos y praderas. Teniendo presentes las consideraciones señaladas, en 1997 se dio inicio al "Plan de Recuperación de la Productividad de los Suelos", el cual, además del fomento al establecimiento de las praderas que ya estaba en curso, incorporó los subprogramas de fertilización fosfatada y de enmiendas calcáreas. En 1998 este Programa se amplió a todo el territorio nacional, agregándose dos nuevos subprogramas: conservación de suelos y rehabilitación de suelos, tomando el nombre de Programa para la Recuperación de Suelos Degradados. Posteriormente, en 1999, este Programa, bajo el nombre de Sistema de Incentivos para la Recuperación de Suelos Degradados (SIRSD o Programa para efectos del presente artículo), adquirió un marco legal, con la ley N° 19.604, el DFL 235 y el reglamento respectivo, asegurando un presupuesto por 10 años a partir de dicha fecha, lo que se materializa con la asignación anual de recursos al INDAP y al SAG en la ley de presupuesto de la Nación. El SIRSD tiene por objetivo fomentar el uso de prácticas e insumos que permitan detener o revertir los procesos de degradación de los suelos y recuperar sus niveles de productividad, generando así mejores condiciones para la incorporación de los agricultores a los procesos productivos y a los mercados nacionales y extranjeros. Este Programa se desarrolla en todas las regiones del país y en él tienen una importante participación tanto el sector público como el privado. El sector público, a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), bajo la coordinación de la Subsecretaría de Agricultura y ODEPA, ejecuta este programa. INDAP asigna los incentivos a los pequeños productores, según lo establecido en la Ley 18.910 orgánica de INDAP, y el SAG atiende a todo tipo de agricultores, excepto a aquellos pequeños propietarios que en el mismo año hayan obtenido el beneficio a través de INDAP. Los actores del sector privado que participan en este programa son los operadores, profesionales del agro que confeccionan los planes de manejo y toman las muestras de suelos; los laboratorios acreditados que realizan los análisis de suelos, y los agricultores, que son los beneficiarios directos. La instancia de participación que en cada región coordina la ejecución del Programa es el Comité Técnico Regional del SIRSD y en éste están representados actores públicos (SEREMI, SAG, INDAP, INIA y CONAF) y privados (asociaciones gremiales de productores, de operadores, académicos y otros). Este Comité tiene por objeto coordinar y focalizar el programa en la región, velar porque éste se ejecute en coherencia con la política agraria diseñada por el MINAGRI y proponer las bases de los concursos del SAG. El Programa tiene los siguientes programas específicos o subprogramas:         Durante estos diez años, considerando desde el año 1996 hasta 2005, este Programa, que ha sido la iniciativa de mayor envergadura de las últimas décadas en inversión pública destinada a recuperar el recurso suelo, ha intervenido 2.050.000 hectáreas y beneficiado a más de 315.0001 agricultores, con más de $ 170.000 millones (en moneda de 2004) entregados en bonificaciones efectivas. Con respecto a los indicadores señalados, es interesante destacar lo siguiente: Lo anterior se explica por varias razones y condiciones que existen en estas regiones, que generan una mayor demanda por los incentivos que otorga el Programa.    Año Fertilización fosfatada Enmiendas calcáreas Praderas Conservación de suelos Rehabilitación de suelos 2000 29,56 4,41 29,44 23,57 13,02 2001 14,62 6,96 28,74 34,43 15,26 2002 27,41 9,65 16,95 31,32 14,66 2003 27,85 9,56 17,72 33,41 11,46 2004 26,82 12,36 17,22 32,37 11,23 Total 24,93 8,54 22,16 31,16 13,21 Fuente: ODEPA, con antecedentes de las bases de datos del SIRSD de INDAP y SAG.         Las estadísticas desagregadas por género están disponibles en el SAG desde el año 2000 y en el INDAP desde el año 2003. A continuación se presenta un análisis con enfoque de género de los indicadores del SIRSD.   Se puede apreciar que el porcentaje de usuarias del SIRSD en INDAP prácticamente se ha mantenido igual en estos tres años, alrededor del 24%, y el de usuarios, en el 76%, y el importante aumento del monto promedio del subsidio que han recibido en estos tres años los pequeños agricultores de INDAP, simultáneo con una fuerte reducción del número de beneficiarios, Estos resultados coinciden con datos que señalan un 22% de mujeres dentro de las categorías de pequeños empresarios y productores de subsistencia. Es posible concluir, entonces, que no existirían dificultades para las mujeres en el acceso a este programa.   Aunque se observan fuertes fluctuaciones en términos absolutos, es posible apreciar un incremento en el porcentaje de usuarias que atiende el SAG, ya que de un 20,7% en el año 2000 se ha estabilizado en un nivel cercano a 27% en los últimos cuatro años. Si se compara el porcentaje promedio de atención de usuarias y usuarios entre ambas instituciones, 24% y 76% en INDAP y 27% y 73% en el SAG, respectivamente, se observa que en el SAG el porcentaje de atención a agricultoras es levemente mayor que en el INDAP. 1 Respecto a este indicador, hay que considerar que la mayoría de los productores corresponde a pequeños propietarios que atendió INDAP ( 278.000, lo que es el 88%), en tanto el SAG atendió a 37.000 productores (12%), principalmente medianos y grandes. 2 Las principales prácticas de este programa específico son la cero labranza, manejo de rastrojos, construcción de cercos, aplicación de guanos y compost, incorporación de abono verde, uso de arado cincel y subsolador, construcción de zanjas de infiltración y canales de desviación. 3 Estas cifras están contenidas en informes sobre estructura predial post intervención del SIRSD, que tanto INDAP como el SAG elaboraron para la DIPRES como parte de sus compromisos institucionales.Patricio Grez Marchant