Comercio exterior silvoagropecuario: revisión del primer semestre

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Issue Date:
2002-08-08
estudiosNoticias institucionales

Entre enero y junio de 2002, la balanza comercial silvoagropecuaria creció 1,4% respecto de igual período de 2001, totalizando un saldo superior a 2.216 millones de dólares. Dicho saldo fue el resultado del aumento de 1,8% de las exportaciones sectoriales, que acumularon un total cercano a los 2.803 millones, y de un incremento de 3,4% en las importaciones del sector, las que totalizaron más de 586 millones de dólares. La balanza sectorial presenta un hecho inédito de que se tenga registro el cual es que este es el primer semestre en que la balanza de productos pecuarios presenta un saldo positivo el que alcanzó a los 42 millones de dólares. Los retornos por exportaciones del sector silvoagropecuario, que representaron el 30,8% de las exportaciones totales del país, revierten la retracción sufrida en el primer semestre de 2001 cuando cayeron 5,6% respecto del primer semestre de 2000. Las exportaciones del subsector agrícola cayeron 1% en valor debido a la reducción de 6% en los retornos de uvas frescas (aunque los envíos en volumen crecieron 15,3%), lo que fue compensado, sin embargo, por los aumentos registrados en el vino con denominación de origen (3,4%), kiwis (14,2%) y los demás vinos con capacidad inferior a 2 litros (21,3%). También se registraron disminuciones en otras frutas frescas como ciruelas, peras y nectarines, tanto en volumen como en valor. Las exportaciones pecuarias registraron un aumento de valor de 28,2%, inferior en todo caso al de un año atrás cuando crecieron 34,8% en el primer semestre. En este subsector continúan destacando con nitidez los envíos de carnes porcinas congeladas, rubro que entre los primeros semestres de 2001 y 2002 aumentó en 113% los volúmenes y en 85% su valor exportado. También es significativo el comportamiento del rubro trozos y despojos comestibles congelados de gallinas y los de trozos y despojos de pavo congelados. El subsector forestal, finalmente, muestra una recuperación en este primer semestre del año, ya que creció 3,5% luego de caer 13,6% un año atrás. Su valor exportado, que alcanzó los 986 millones de dólares, aún es inferior al registrado en el primer semestre de 2000 cuando superó los 1.100 millones de dólares. Al contrario de lo tradicionalmente conocido, en esta oportunidad la celulosa total (cruda y blanqueada de conífera y blanqueada distinta de conífera) cayó tanto en volumen como en valor (11% y 2,2%, respectivamente), siendo los responsables de la mejoría comercial del sector otros productos de escasa repercusión previa como son listones y molduras de madera para muebles y puertas y sus marcos y umbrales, a los que se agrega un conocido que ha mantenido siempre niveles significativos como es el caso de la madera aserrada de pino de espesor superior a 6 mm. El crecimiento de las importaciones silvoagropecuarias (3,4%) en este primer semestre del año se produjo debido al aumento de las de tipo agrícola (11,9%), ya que las importaciones de productos pecuarios bajaron 16,8%. Entre las agrícolas cabe mencionar el significativo aumento tanto en volumen como en valor de las mezclas de aceites comestibles (animal y vegetal), azúcar refinada, habas de soya y arroz semiblanqueado o blanqueado. En tanto, la disminución de las importaciones pecuarias fue resultado directo de los menores volúmenes ingresados y menores valores cancelados de carne bovina congelada, leche en polvo concentrada con 26% de materia grasa y quesos. Respecto de los mercados de destino, el primer semestre de 2002 reporta mejoría en algunos y sensibles retracciones en otros como reflejo de las situaciones críticas por las que pasan determinados países y zonas del orbe. El siguiente cuadro lo muestra. Las zonas comerciales en cuestión representan el 95,4% del comercio exportador sectorial. En efecto, en los actuales momentos, la zona comercial más promisoria es la conformada por los países del NAFTA, en donde incide la gran importancia asumida por el mercado mexicano en los últimos años. En tanto que es probable que los resultados alcanzados con la Unión Europea mejoren sustantivamente con el Acuerdo Comercial ya establecido y el potencial tratado con Japón así como el significativo incremento de las compras por parte de China, logren revitalizar los mercados asiáticos. Por el momento, el resto de América del Sur (MERCOSUR y la Comunidad Andina) aparecen sin proyecciones positivas. Finalmente, convendría quizá exp lorar y consolidar los acuerdos en curso con el Mercado Común Centroamericano.