Frutales

1. Introducción A fines de abril estaría embarcado alrededor de 85% de los volúmenes de fruta de la temporada 2002/03, cifra que incluye la totalidad de los carozos (cerezas, damascos, duraznos, nectarines y ciruelas), 95% de la uva de mesa, sobre 80 % de las peras y alrededor de 60% de las manzanas y de los kiwis. Lo anterior se refiere al avance de la temporada de exportaciones de fruta fresca 2002/03, evaluada desde el 1° de agosto al 30 de septiembre del año siguiente, y se constataron comportamientos esperados, como los aumentos de uva de mesa y de carozos. A excepción de las cerezas, cuyo incremento es neto, hubo recuperaciones sostenidas de los embarques de los principales carozos (duraznos, nectarines y ciruelas), aproximándose a los altos niveles alcanzados en la temporada 2000/01, que se caracterizó por alzas en las exportaciones de la mayoría de las especies frutícolas.Lo anterior en parte es corroborado por los antecedentes de exportación de Odepa, que se refieren al año calendario. Es así como el total de exportaciones de fruta fresca de 2002 bordeó un millón 776 mil toneladas, cifra 9,6 % superior a la alcanzada en el 2001, año que a su vez experimentó una alta recuperación (11,8%) respecto a 2000.Entre las alzas de 2002 destacaron las de uva de mesa, con cerca de 655 mil ton y 20% de aumento; de paltas, con algo más de 78 mil ton y 48,7% de variación positiva; de cerezas, que se acercaron a las 13 mil ton, logrando 71,6% de aumento; de limones, con alrededor de 26 mil ton y 23,7 % de aumento, y de mandarinas-clementinas con 12,5 mil ton y 23,6% de variación positiva respecto al año precedente.En 2001 hubo mayor control de los embarques de uva de mesa, a fin de evitar las bajas de precios del año 2000; sin emba rgo, los grandes aumentos de producción de la temporada siguiente (año calendario 2002) se tradujeron en elevados incrementos de los volúmenes exportados, con el consiguiente impacto en los precios en los períodos de máxima oferta y, por lo tanto, en los precios promedio de temporada, como se verá más adelante.Como se puede apreciar en la evaluación según año calendario (Cuadro N° 2), las exportaciones de fruta fresca, que fluctuaban en torno a US$ 1.350 millones, en 2002 alcanzaron a US$ 1.565 millones, la cifra más alta hasta la fecha. Por su parte, las exportaciones de fruta industrializada se mantienen en los niveles logrados en el último trienio (US$ 284 millones), lo que permite alcanzar para las frutas un valor total de US$ 1.849,5 millones, compuesto por 84,5% de fruta fresca y 16,5% de productos procesados, que en conjunto aporta el 34,9% del total de exportaciones del sector silvoagropecuario.Si bien la fruta fresca muestra una tendencia favorable, la fruta industrializada no ha logrado recuperar los niveles alcanzados en 1995 y 1996, cuando se aprovecharon situaciones coyunturales que favorecieron la exportación de berries congelados. En este grupo de frutas se mantiene una moderada tendencia creciente en cuanto a volúmenes exportados: de 242,5 mil ton en 2000, se elevó a 272, 7 mil ton en 2001 y a 285 mil ton en 2002. En valor, los resultados son menos promisorios, evolucionando de US$ 292,7 millones a US$ 276,1 millones y US$ 284,9 millones, respectivamente, en los años 2000, 2001 y 2002. Entre los rubros menos favorecidos por los precios de mercado se encuentran los congelados, donde inciden las frambuesas, y entre los jugos, el de manzanas, persistiendo la competencia de las frambuesas de países de Europa Oriental y la gran oferta del jugo de manzanas de China.Los efectos esperados del acuerdo Chile-UE deberían manifestarse progresivamente en las exportaciones agroindustriales, a pesar del moderado desgravamen que la UE accedió a aplicar en general a los productos con mayor valor agregado.En el Cuadro N° 3 se aprecia el impacto de los precios a los que se transan las diversas frutas en el respectivo aporte al valor FOB de sus exportaciones. Es así como la uva, con el 37% de volumen, representa el 42% del valor, como consecuencia de valores unitarios promedio FOB superiores a US$ 1 por kilo, en tanto que el 38% del volumen correspondiente a pomáceas se reduce a sólo 22% de los retornos en dólares, como resultados de precios ligeramente superiores a US$ 0,50/kg que en promedio caracterizan a manzanas y peras. Los precios de membrillos son superiores, pero en volúmenes exportados muy bajos, aunque ligeramente crecientes.Similar al comportamiento de la uva de mesa es el de los carozos, aunque en ellos las variaciones entre las diversas especies es mayor. Domina el precio de las cerezas, cuyos volúmenes, aunque crecientes, también se sitúan muy por debajo de los componentes principales de este conjunto, que son ciruelas, nectarines y duraznos. En este grupo el precio FOB promedio de las cerezas en fecha reciente ha girado en torno a US$ 3/kg. Aun cuando antes se situó en niveles superiores, es preciso tener en consideración que los volúmenes prácticamente se duplicaron en el trienio 2000-2002, exportándose en el año 2002 cerca de 12.800 ton. Las ciruelas han alcanzado los mayores volúmenes exportados, fluctuando en 2001 y 2002 entre 75 y 80 mil ton, lo que ha significado que los precios promedio de años anteriores de US$ 1,2 FOB por kilo, se aproximen en fechas recientes a niveles cercanos a US$ 0,90 FOB/kg. Los nectarines y los duraznos, que en los años de referencia también han aumentado sus envíos, alcanzando en torno a 50 mil ton y 38 mil ton, respectivamente, muestran un comportamiento de los precios similar al de las ciruelas. Finalmente, el damasco, que es el carozo de menor relevancia en cuanto a volumen exportado, que fluctúa entre 3 y 3,5 mil ton, exhibe precios más altos, de US$ 1,5 a 1,2 /kg FOB. En general los precios de 2002 podrían modificarse favorablemente al incorporar los informes de variación de valor, IVV, en los meses de embarque, pero se estima que no variarán significativamente la tendencia.En las paltas también se aprecia que la tendencia creciente de los volúmenes exportados (Cuadro N° 1) incide en los niveles de precios en que se transan en el principal mercado destinatario, que es EE.UU., aunque la rentabilidad de este producto sería positiva aún a precios promedios inferiores a US$ 1,5 FOB/kg. Diferente es la situación de los kiwis, que tras un período de ajuste se mantendrían con pequeñas fluctuaciones en torno a 120 mil ton exportadas y a un precio promedio que varía entre US$ 0,60 y 0,70 FOB/kg.Entre los berries frescos, el mayor aporte lo realizan los arándanos, cuyo incremento en volúmenes exportados mayoritariamente a EE.UU. es notorio, superando en 2002 las 6 mil ton, a un precio promedio cercano a US$ 6 FOB/kg. El segundo lugar lo ocupan las frambuesas, con algo más de 4 mil ton y un precio promedio FOB por sobre los US$ 5/kg. Grosellas y, más recientemente, zarzaparrillas se agregan a frutillas, todos con volúmenes aun menores.Los frutos de nuez son liderados por nueces y almendras con y sin cáscara, seguidas mucho más atrás por castañas, avellanas y pistachos. En las categorías los demás frutos y productos subtropicales hay una variada gama de frutas con diversos niveles de importancia. Destaca la chirimoya, que por sus características de alta perecibilidad y cuidado de manipulación no ha logrado el desarrollo exportable esperado, y tienen ciertas expectativas de expansión los higos, kakis y mankakis, nísperos y tunas, por citar algunos.En la temporada de exportaciones de fruta fresca evaluada desde el 1° de septiembre de 2002 al 31 de agosto de 2003, hasta el 4 de mayo los antecedentes ASOEX basados en registros del SAG señalan que se han embarcado alrededor de 160 millones de cajas de frutas, 9% más que los 145,5 millones alcanzados a igual fecha de la temporada 2001/02. Entre los aumentos destacan el 42% de las paltas, el 13,5% de la uva, la recuperación de 14% y 18% en nectarines y duraznos respecto a la disminución que experimentaron los carozos en la temporada anterior, el 36% de aumento de las cerezas, y el moderado 5,5% positivo de las ciruelas. A esta fecha se ha embarcado prácticamente la totalidad de la uva y de los carozos, quedando cantidades significativas de pomáceas (manzanas y peras) y de kiwis. A comienzos de la temporada las expectativas eran favorables en cuanto a un aumento de la oferta nacional atribuible a cosechas más tempranas en relación a la temporada pasada, y a los incrementos de producción en determinadas variedades. Se esperaba una buena calidad y condición de postcosecha, lo que permitiría una fluida venta, pero en el primer tercio del período algunos factores provocaron ciertas complicaciones. La lluvia caída en la zona centro-sur de Chile a mediados del mes de enero pasado sorprendió a muchos productores en plena cosecha de uva y carozos, siendo la primera especie la más afectada, sobre todo aquellas variedades que presentaban un avanzado estado de madurez, como fue el caso de la Flame. Las regiones V, Metropolitana y VI evaluaron pérdidas de 10%, 30% y 50%, respectivamente, situación que no se expresó en las cifras de embarque en comparación con la anterior temporada. Incluso el mercado estuvo complicado debido al significativo incremento observado en los volúmenes exportados en relación al año pasado (como se aprecia en el Cuadro Nº 6) y por las reservas de varios recibidores respecto a las menores condiciones de guarda de la fruta afectada por esa lluvia, lo que incidió en ventas rápidas y en bajas de precio.Entre las medidas de seguridad antiterrorista adoptadas por los norteamericanos, está la ley de seguridad en los puertos. Entre las disposiciones pertinentes se establecía la obligación de avisar con anticipación las mercancías que serían embarcadas, 24 horas antes de la llegada de los lotes al terminal de embarque. Si bien esto llegó a constituir problema para la actividad frutícola nacional y las empresas navieras, logró ser satisfactoriamente manejado en la actual temporada. Las autoridades norteamericanas aceptaron la solicitud de exceptuar de la norma a las navieras que transportan fruta chilena. No obstante, el país deberá seguir cumpliendo con otros aspectos de la normativa actualmente vigente, en especial en todo lo relativo a la seguridad de los lotes embarcados.EE.UU. es el mercado principal de uvas, carozos, paltas y arándanos y, si bien el indicador número de cajas es discutible, representa una evaluación más cercana a los valores de exportación que la medición en toneladas de frutas. En el cuadro Nº 7 se constatan los cambios ocurridos en el último quinquenio: la distribución lograda con la creciente participación de América Latina y cierta estabilización del mercado europeo y de los países árabes, que se señala en relación a los promedios de ese período. Europa muestra una baja, por desfavorable relación dólar/monedas europeas, al igual que los países latinoamericanos, cuyas economías se enfrentan a dificultades aún no controladas.Faltando por terminar las exportaciones principalmente de manzanas y kiwis, que se destinan en parte importante a países de Europa y América Latina, así como al Medio y al Lejano Oriente, las tendencias de la temporada en curso ya están señaladas, con incrementos en la mayoría de los destinos. Cabe destacar que las compras de México permiten mantener la participación latinoamericana en un porcentaje menos deprimido y que los aumentos a Europa responden más a las favorables condiciones cambiarias (euro-dólar), que hacen más interesante este mercado, que al efecto de la entrada en vigencia (1° de febrero) de ciertos beneficios arancelarios otorgados por esa región en el acuerdo firmado entre Chile y la UE, que sí se espera sean notorios en la próxima temporada.5 Comportamiento de las exportaciones de uvas en su principal mercado Según antecedentes de INGLOBO y de DECOFRUT, los precios de las diversas variedades de UVA en EE.UU. se situaron, a menudo, en niveles algo más bajos que en las temporadas anteriores. Ello debido a diversos factores meteorológicos (días de muy bajas temperaturas en países del hemisferio norte, que en algunos momentos dificultaron el flujo de las ventas, y condiciones de calidad irregular de cierta fruta chilena por efectos de las fluctuantes temperaturas e inesperadas lluvias que caracterizaron las estaciones de primavera y verano de la mayoría de los países del hemisferio sur) y a los notorios aumentos de los envíos de uva chilena, a lo que se adicionan las ventas de fruta local, como frutillas y, desde mediados de abril, los inicios de las uvas tempranas locales, como Perlette, Sugraone y Flame Seedless. Las ventas de uva nacional se han agilizado con las siguientes promociones, y diversos recibidores tratan de vender en forma rápida fruta que presenta algunos problemas de condición, siendo normalmente esta fruta es mantenida en frigoríficos para prolongar su período de oferta.La uva de mesa, en conjunto, creció en 13,5%, y en las 86,4 millones de cajas embarcadas participan principalmente Thompson Seedless (31%), Red Globe (29%), Flame Seedless ( 15%), Crimson Seedless (9%) y Sugraone (5%), repartiéndose el resto en otras variedades Seedless, Perlette y Ribier, esta última en franca retirada. A excepción de la IV Región, que muestra volúmenes similares a los de la temporada anterior, consecuencia de condiciones meteorológicas adversas (bajas temperaturas, incluso nevadas en primavera) que afectaron a ciertas localidades, las demás regiones muestran variaciones positivas en torno a 17%. Destacan los significativos aumentos de las variedades Crimson Seedless (90%), Sugraone ( 18%) y Red Globe (16%). El volumen recibido por el mercado de EE.UU. llegó a 50,6 millones de cajas de 8,2 kg, lo que representó un incremento de 9,6% respecto del año pasado. Las variedades Thompson y Flame Seedless representan las mayores ofertas de uvas sin pepa y, aun cuando la Flame mantuvo su volumen de venta, los aumentos de envíos en general repercutieron en los precios, experimentando en ciertos períodos bajas más pronunciadas que en años anteriores (antecedentes de INGLOBO y de DECOMERCADO). Como se indicó anteriormente,junto a los incrementos de los volúmenes de uva, en los precios incidieron también los mayores envíos de carozos. En los gráficos siguientes números 1 y 2, elaborados con antecedentes de INGLOBO, se aprecia que los precios máximos y mínimos de la Thompson Seedless se situaron en general en niveles más bajos que en las dos temporadas anteriores. Ante las expectativas del efecto de las lluvias del 20 de enero desde la RM al sur, los supermercados norteamericanos realizaron promociones tempranas para agilizar las ventas, ya que para los importadores no había claridad sobre las condiciones de calidad que podrían presentar las frutas que fueron afectadas por ese problema meteorológico. Ya en marzo el comportamiento del mercado fue catalogado por gran parte de los recibidores como aceptable a bueno, con niveles de precios superiores a los de igual período del año pasado. Incluso la condición de la Thompson Seedless a menudo fue superior a la del año precedente, manifestándose falta de azúcar sólo en algunas partidas. Las grandes cadenas de supermercados realizaron agresivas promociones en las últimas semanas, lo que permitió que los precios fueran iguales o superiores que en igual período de la temporada anterior. No obstante, si bien esta variedad manifestó un buen movimiento en las últimas semanas, presentó diversos niveles de condición, que van desde lotes con racimos débiles (desgrane) y translúcidos, hasta lotes de muy buena calidad y, por lo tanto, con aceptables características de guarda. En el mes de abril las expectativas para esta variedad fueron más promisorias, ya que los arribos en el mes de abril se contraen significativamente, ocasionando una disminución en la oferta de uvas verdes. Dependiendo de la calidad y condición de la fruta, los precios de venta de esta variedad fluctuaron en un rango bastante amplio. Por su parte, la temporada de la Flame Seedless llegó pronto a su término, por lo que las existencias en frigoríficos fueron bajas; sin embargo, su venta se hizo a menudo difícil, sobre todo en aquellos lotes más viejos que presentaban problemas de condición. Finalmente, la Red Globe mantuvo un aceptable movimiento, aunque debido al período de venta de esta variedad l s precios se situaron siempre en niveles menores a los de las variedades sin pepa (Gráficos 3 y 4, elaborados con antecedentes de INGLOBO). Por otra parte, mostraron una leve baja en las dos últimas semanas, debido a la alta disponibilidad de las uvas seedless Flame, Ruby y Crimson. El mercado de estas variedades tuvo poco movimiento, como resultado del bajo nivel que tuvieron las promociones de uvas rojas en las grandes cadenas de supermercados. Los embarques de abril corresponden a las últimas semanas de comercialización en este mercado. Dado que la temporada de uva llegaba a su término, los importadores han estado liquidando las existencias en los mercados mayoristas o terminales a libre consignación, sin precio fijo. Contribuyó también a esta situación la aparición de fruta doméstica, como frutillas, duraznos, damascos y nectarines, así como también la llegada de las primeras uvas Perlette mexicanas.El volumen de uva comercializado en el mercado europeo llegó a 20,5 millones de cajas de 5 kg, evidenciando un incremento de 28,8% respecto de igual lapso del año anterior. Los mayores aumentos se observan en la variedad con pepa Red Globe ( 61 % ), de la cual llegaron sobre 7 millones de cajas, y en las variedades Seedless Thompson (16%), con 8 millones y Crimson (7%), con 2 millones de cajas. Por el contrario, con cifras muy inferiores, hubo una baja de 59% en la Flame Seedless. En general, los precios de la uva blanca sin semilla en el continente europeo se mantuvieron en niveles más bajos que durante el año pasado, debido a la mayor competencia de la uva procedente de Sudáfrica, hasta las primeras semanas de marzo, y al amplio rango de calidades que ha caracterizado los envíos de las últimas semanas. No obstante, el cambio favorable que ha experimentado el euro en relación al dólar en lo que va corrido de la temporada, ha tenido efectos positivos para los retornos de la fruta. Cabe señalar que, a partir de mediados de abril, es la oferta chilena la que predomina en el mercado, ya que Sudáfrica llegó sólo con volúmenes limitados por el término de su temporada de exportación. Finalmente, la Red Globe mantuvo un aceptable movimiento, aunque debido al período de venta de esta variedad los precios se situaron siempre en niveles menores a los de las variedades sin pepa (Gráficos 3 y 4, elaborados con antecedentes de INGLOBO). Por otra parte, mostraron una leve baja en las dos últimas semanas, debido a la alta disponibilidad de las uvas seedless Flame, Ruby y Crimson. El mercado de estas variedades tuvo poco movimiento, como resultado del bajo nivel que tuvieron las promociones de uvas rojas en las grandes cadenas de supermercados. Los embarques de abril corresponden a las últimas semanas de comercialización en este mercado. Dado que la temporada de uva llegaba a su término, los importadores han estado liquidando las existencias en los mercados mayoristas o terminales a libre consignación, sin precio fijo. Contribuyó también a esta situación la aparición de fruta doméstica, como frutillas, duraznos, damascos y nectarines, así como también la llegada de las primeras uvas Perlette mexicanas.El volumen de uva comercializado en el mercado europeo llegó a 20,5 millones de cajas de 5 kg, evidenciando un incremento de 28,8% respecto de igual lapso del año anterior. Los mayores aumentos se observan en la variedad con pepa Red Globe ( 61 % ), de la cual llegaron sobre 7 millones de cajas, y en las variedades Seedless Thompson (16%), con 8 millones y Crimson (7%), con 2 millones de cajas. Por el contrario, con cifra'> muy inferiores, hubo un baja de 59% en la Flame Seedless. En general, los precios de la uva blanca sin semilla en el continente europeo se mantuvieron en niveles más bajos que durante el año pasado, debido a la mayor competencia de la uva procedente de Sudáfrica, hasta las primeras semanas de marzo, y al amplio rango de calidades que ha caracterizado los envíos de las últimas semanas. No obstante, el cambio favorable que ha experimentado el euro en relación al dólar en lo que va corrido de la temporada, ha tenido efectos positivos para los retornos de la fruta. Cabe señalar que, a partir de mediados de abril, es la oferta chilena la que predomina en el mercado, ya que Sudáfrica llegó sólo con volúmenes limitados por el término de su temporada de exportación. El año 2003 comenzó bastante auspicioso para el sector frutícola de exportación. Los precios se vieron favorecidos por el alza en el tipo de cambio respecto del dólar, y por la depreciación de la divisa estadounidense en relación al euro. Esto último aumentó el incentivo para los envíos de fruta chilena a la Unión Europea, que ya estaban estimulados con la entrada en vigencia del acuerdo comercial entre Chile y la Unión Europea a partir del 1° de febrero, en virtud del cual un 85% de los embarques quedó liberado de pagar arancel. Sin embargo, la guerra de Estados Unidos contra lrak y la menor demanda de América Latina, producto de la crisis económica regional, provocó un ambiente de incertidumbre en los mercados. Un efecto inmediato de esta coyuntura fue el aumento del precio del petróleo, con el consiguiente efecto en el costo de los fletes; pero en la actualidad, tras el término de dicha guerra, el precio del petróleo recuperó niveles normales. No obstante, persisten las medidas de seguridad portuaria decretadas por EE.UU. Si en la próxima temporada no se logra la condición de excepción que se obtuvo en el actual período, las empresas navieras revaluarán los costos en que incurren en los transportes de fruta. A pesar de este escenario, los diversos representantes del sector coinciden en que los retornos frutícolas lograrán un nuevo incremento, que ha sido la tónica de las recientes temporadas. Los mayores aumentos de los volúmenes exportados hasta el 4 de mayo, se registran en Europa, que acumula un alza de 17%, seguida por el Lejano Oriente (19%) y Estados Unidos, con 12%. Baja América Latina en 14%, cifra que se espera no sea tan negativa, una vez que se terminen las exportaciones de manzanas y kiwis a ese mercado.

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Manual de riego programado de los frutales. Evaluación y operación programada del riego en plantaciones frutales
Autor(es):
Corporación de Fomento de la Producción (CORFO). Gerencia de Desarrollo
Fecha de Publicación:
1991