Situación y perspectivas del sector lácteo

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Issue Date:
2004-01-06
Subjects:
Leche y derivados - Víctor Esnaola Lewis
estudiosArtículos

1. Producción, precios y comercio internacional A mediados del año 2003 se esperaba que la producción mundial de leche aumentara sólo 1% en el año, como consecuencia de la mayor oferta en Asia, América Central y Nueva Zelanda, compensada por bajas en la producción de la Argentina y Europa. Esta perspectiva no se ha modificado en los últimos meses, en los cuales se observa que la escasa expansión de la oferta, en conjunto con una recuperación de la demanda internacional, están determinando que el presente ejercicio cierre con una nueva caída en los stocks. Por ejemplo, en leche en polvo se estima que las existencias finales serán de sólo 115 mil toneladas, la mitad del nivel alcanzado hace tres años. Nueva Zelanda, principal exportador de lácteos, subiría su producción en 5% durante la campaña 2003/2004, por las favorables condiciones meteorológicas imperantes durante la primavera. En tanto, en Australia también se observaría un alza en la oferta, aunque moderada (1-2%), lo que no permitiría recuperar la producción a niveles anteriores a la grave sequía de 2002. Ambos países están entre los principales exportadores mundiales de lácteos.En América Latina se observaría una reducción de la oferta en casi todos los países, salvo el caso de Brasil, en que se espera un aumento entre 3 y 4%. Uruguay presenta caídas de producción, a causa de la reducción de la rentabilidad de las lecherías. En la actualidad sus precios internos están mejorando, como resultado de algunas exportaciones de leche fresca a la Argentina y Brasil, pero todavía son inferiores a US¢ 14 por litro de leche. En Argentina es posible que la producción vuelva a caer, lo que se suma a la fuerte disminución experimentada en 2002. Los precios a productor han subido, por el alza de las cotizaciones externas y la recuperación de la demanda local. Ello podría detener en 2004 la tendencia a la caída que muestra la producción; sin embargo, en la actualidad Argentina está comprando algunos volúmenes de leche cruda en Uruguay.Europa Oriental también presentará bajas en su producción, como consecuencia de un verano muy seco y del retiro de productores que no han sido capaces de alcanzar las condiciones mínimas de calidad que les exigirá la entrada de estos países a la Unión Europea. Por otro lado, en esta última, así como en otros países desarrollados, existen limitaciones a la producción, lo que hace que varíen muy poco de un año al siguiente. Igualmente, también Estados Unidos mantendrá aproximadamente su nivel de producción.Los precios internacionales de los productos lácteos en el año 2002 mostraron la caída más profunda de los últimos doce años. En promedio, los precios de las leches en polvo, respecto del año 2001, bajaron en más de 40 %. Sin embargo, durante el presente año el precio repuntó considerablemente, revirtiendo así la tendencia a la baja que experimentaron estos productos en temporadas pasadas. En octubre de 2003, el índice de precios que publica FAO para este tipo de productos presentó un incremento de 37% en doce meses, con variaciones individuales entre 33% para el queso cheddar y 45% para la mantequilla. No obstante, en el segundo semestre de 2003 el precio del queso ha subido comparativamente más que el de las leches en polvo, que en parte se había repuesto a partir de fines de 2002. El aumento de los precios internacionales en 2003 ha tenido como origen una producción prácticamente estabilizada, que se enfrenta a una demanda en expansión. Muchos de los principales exportadores mundiales, principalmente en América Latina y Europa del Este, han visto afectada su producción por efectos meteorológicos y económicos, lo que ha sido difícilmente compensado con las disponibilidades mayores de Oceanía y de países que no exportan. Una reducción de las existencias mundiales permitiría que el año 2004 comience en condiciones de precio similares a las registradas en la presente temporada comercial. Hay que hacer notar que los precios de los lácteos suelen estar expresados en dólares, moneda que se ha depreciado considerablemente en términos de otras monedas de países productores. Es así como el euro, el dólar australiano y el dólar neozelandés se han apreciado alrededor de 20%, igual que el peso chileno, en tanto el peso argentino lo ha hecho en 16%. Esto hace que el mejoramiento de los precios internacionales no llegue en su totalidad a los mercados internos de estos países, con lo cual la respuesta productiva se verá atenuada. Datos recientes (USDA) señalan que a mediados de diciembre del año 2003 el precio para leche en polvo entera o descremada en Nueva Zelanda se movía entre US$ 1.750 y US$ 1.850 por tonelada. Las leches en polvo de procedencia de la Unión Europea mostraban niveles algo superiores, en particular la leche en polvo entera, que se ofrecía en rangos de US$ 1.950 a 2.050 por tonelada FOB, y la descremada, entre US$ 1.800 y 1.920.El incremento de los precios ha provocado una disminución de 10-15% en los subsidios de exportación que diferentes países desarrollados otorgan a su industria para bajar a los niveles del mercado internacional sus altos precios internos y, de esta manera, poder competir y colocar sus productos. Así, en su última publicación, la FAO cita los ejemplos de la subvención para la leche descremada en EE.UU., que bajó desde US$ 142 por tonelada en marzo de 2003 a US$ 121 en agosto pasado. En un período similar la Unión Europea rebajó el subsidio para el queso gouda desde 1.108 a 1.000 euros por tonelada y, en una menor proporción, los de leche en polvo y mantequilla. Argentina, el mayor exportador de Latinoamérica y proveedor histórico de Brasil, si bien mantiene buenos niveles de colocaciones de lácteos en el exterior, ha disminuido sus volúmenes exportados, como consecuencia de una significativa caída de su producción. Además presenta una cierta recuperación de la demanda interna. Todo esto hace que en el vecino país se note un efecto de alza en los precios a productor, que en el invierno se acercaron a US$ 0,18 por litro (julio). Actualmente han vuelto los precios de primavera en torno a US$ 0,15 por litro, todo lo cual, junto con favorables condiciones meteorológicas, ha contribuido a un repunte de la producción en el último trimestre del año. La Argentina ha diversificado su comercio exterior, de manera que en 2003 destina al Brasil sólo un 20% de las exportaciones, surgiendo como nuevos mercados Argelia y México (este último, a través de Liconsa, entidad que compra para abastecer los programas sociales), además de las cuotas de queso que se envían a los Estados Unidos. La recepción del producto en plantas chilenas mostró en la temporada 2002 una contracción de casi 2% en relación a la del año 2001, al totalizar 1.605 millones de litros. Dicha situación estuvo asociada básicamente a una baja en la productividad de la masa lechera, debida a factores meteorológicos que afectaron las praderas, la que se intensificó durante los meses de la primavera. El otro elemento de gran significación fue la brusca caída observada en los precios pagados a los productores, situación que perduró prácticamente durante todo el año 2002 y que incidió en que el nivel de recepción fuera afectado adicionalmente por el desvío de leche hacia queserías artesanales.No obstante la recuperación de octubre, las compras industriales entre enero y octubre a nivel de la X Región resultan inferiores en 3,0%, respecto de igual período del año anterior. En especial, en esta región, las menores entregas a planta en otoño e invierno fueron resultado de un fin de verano y otoño de 2003 particularmente secos y de un invierno en general con mucho menores lluvias que lo normal y bajas temperaturas. El incremento relativo de octubre, en tanto, es producto de mejores condiciones de alimentación, dadas tanto por una mayor disponibilidad de forrajes como fundamentalmente por una suplementación con concentrados, lo que ha sido posible por la recuperación de los precios.Por su parte, la IX Región, para el mismo período, es la única que muestra tendencia positiva para el conjunto de los primeros diez meses del año (3,5%). Lo anterior es el resultado de la fuerte recuperación que presentó en los últimos cuatro meses (julio a octubre), período en que la recepción subió en 13,8%, terminando en octubre con 24,4% más que octubre de 2002. La compra de acciones de Surlat por parte de un grupo de productores lecheros a principios de la temporada está desplazando leche de la X Región a esta empresa, lo que se ha visto estimulado además por favorables condiciones de precios. En las zonas central y centro sur, las entregas a planta vuelven a bajar, especialmente en la VIII Región, donde hasta octubre se reducen cerca de 17%, mientras en la Región Metropolitana la caída supera al 10%. La oferta de leche a plantas para el último bimestre del año ha seguido recuperándose, no obstante las condiciones de permanentes lluvias ocurridas en primavera, que, si bien han permitido el crecimiento de los pastos, han tenido consecuencias en su composición, haciéndolos presentar déficit de energía. En especial los mejores precios cancelados por las industrias para esta época están ayudando a que la recepción se muestre más activa, por lo que en los meses de noviembre y diciembre se superarán los volúmenes de iguales meses del año 2002. No obstante lo anterior, datos parciales y estimaciones de las principales industrias concuerdan en que la recepción del año 2003 debería ser levemente menor que la de la temporada pasada, estimándose en alrededor de 1.570 millones de litros ( -2%). Durante la temporada 2002 el precio medio pagado a los productores registró una caída de 12,9%. El factor más importante en dicha caída fue la baja de los precios internacionales de los lácteos. Los precios pagados a productor a nivel nacional alcanzaron su mínimo nivel en noviembre de 2002, iniciando una leve recuperación en diciembre de 2002, que siguió en los meses posteriores, superándose los $ 100 por litro en marzo de 2003. En mayo el precio comenzó a sobrepasar los niveles de iguales meses del año anterior. El precio ponderado de los diez primeros meses supera $ 114 por litro y es 6,2% más alto que el precio del mismo período de 2002. Coincidiendo con la época invernal, en mayo primero y luego en junio, todas las plantas lecheras aplicaron en sus pautas nuevos precios, que significaron que un productor grande con buena calidad de leche y estacionalidad haya recibido a partir de junio $ 125 y $ 130 por litro (en torno a US$ 0,20). Así los precios pagados desde este mes en adelante han superado largamente el nivel de iguales meses del año anterior. Este precio está en línea con el que resulta de la importación de leche en polvo y podría complicar las crecientes exportaciones. Para los meses de primavera, las principales industrias no redujeron los precios de las pautas de invierno y tampoco castigaron los excedentes estacionales, por lo que los precios de primavera fueron muy próximos a los alcanzados en invierno. Con ello el precio medio anual nacional se aproximaría a $ 115 por litro, lo que supera en más de 10% al precio medio del año 2002. Aunque algunas empresas han garantizado que no modificarán estas condiciones hasta abril a lo menos, otras plantas podrían modificar este criterio, considerando la recuperación de la oferta de leche, la flojedad de la demanda interna y la reducción en el precio del dólar, que afecta la competitividad de sus exportaciones. Coherente con la menor entrega de leche a plantas, una buena parte de los más importantes derivados lácteos elaborados por la industria en los primeros diez meses del año 2003 han experimentado bajas en su producción. Entre estos productos, la principal línea de elaboración de la industria nacional, la leche en polvo, presenta una fuerte caída, cercana al 13%, lo que representa cerca de 6.500 toneladas de menor producción. También los quesos han experimentado leves retrocesos (-0,6%), así como también la mantequilla (-5,9%) y más significativamente las cremas (-12,9%).Asimismo, en este período se observa un incremento en la elaboración de algunos productos de mayor valor agregado, como el yogur (11,2%), un rubro que presenta nuevos actores en el mercado, a precios muy competitivos y con nuevos formatos. También hay incrementos más moderados en la producción de leche fluida (3,8%), manjar (3,2%), quesillos (0,3%) y en la elaboración de suero en polvo (7,2%). Los principales productos elaborados, en términos de leche incorporada, continuaron siendo la leche en polvo (45 mil toneladas), quesos (43 mil toneladas) y leche fluida (255 millones de litros). La elaboración de estos tres productos requirieron el equivalente a 1,07 millones de litros de leche, es decir, absorbieron el 87% del total de materia prima recepcionada por la industria durante los primeros diez meses del año. Durante los primeros once meses de 2003 los precios de los productos lácteos, tanto a consumidor como al por mayor, han mostrado en general una tendencia al alza, si bien se anotan algunos productos con leves bajas. En el caso de los precios al por mayor, las bajas corresponden a mantequilla (-3%) y leche condensada (-1%). Alzas en el mismo período registran leche pasteurizada (4%), quesos (1%) y leche en polvo (0,6%). Cabe destacar que todos los productos lácteos presentan alzas de importancia en los últimos meses, particularmente en noviembre (10-26% en relación al precio de noviembre de 2002, la última de las cuales corresponde a leche en polvo). Esto es coherente con el hecho de que el precio de la leche a productor no presenta una baja estacional en el año 2003. Al consumidor, en general las variaciones son bastante heterogéneas. El alza más importante corresponde a la leche fluida de larga vida (8,5%), el producto vinculado más directamente con la leche a productor. También presentan alzas los precios promedios de manjar (4%), crema de leche (3,6%) y queso tipo gauda (2,8%), en tanto el queso mantecoso mantiene su precio. Entre los productos que presentan bajas en sus precios están la mantequilla (-0,3%), el quesillo (-1,6%), la leche condensada (-2%) y el yogur (-4,4%). En 2001 y 2002 se observó un superávit comercial de lácteos, que llegó a US$ 21 millones en el último año. Esta situación se ha revertido en lo transcurrido de 2003, ya que se observa una balanza lechera negativa en US$ 11,5 millones. Aunque esta situación puede mejorar en los últimos meses del año, principalmente por una reducción en las importaciones, el signo del balance no debería cambiar. En los primeros diez meses de 2003 el valor de las importaciones ha aumentado 170,4%, totalizando entre todos los lácteos cerca de US$ 54,4 millones, en circunstancias que en el año anterior llegaba a sólo US$ 20,1 millones. En litros equivalentes, el incremento, considerando todos los productos importados, es cercano a 109%, alcanzándose un volumen superior a 234 millones de litros.A nivel de los productos, la importación de leche en polvo entera supera las 12.000 toneladas y la de leche descremada, las 7.800 toneladas, lo que hace un total de más de 19.800 toneladas, cifra que es un 168% superior a las 7.400 toneladas importadas en igual período de 2002. En cuanto al origen, en este año la Argentina y Uruguay continúan como los principales proveedores de leche en polvo entera (73%). El resto proviene de la Unión Europea, principalmente Irlanda y Bélgica. De Nueva Zelanda sólo han llegado 29 toneladas. En el caso de la leche descremada, Uruguay y la Argentina proveen el 68% de las importaciones, en tanto Canadá aporta un 21% y la Unión Europea, un 10%. Los precios medios de las importaciones de leche en polvo entera han subido 37%, pasando de US$ 1.314 a US$ 1.797 por tonelada. Entre julio y octubre los precios se ubican por sobre los US$ 1.800. El precio de la leche en polvo descremada ha registrado un alza de poco menos de 20%, pasando de US$ 1.435 a US$ 1.718 por tonelada. También en este caso los precios mayores se ubican en los últimos meses del período. Las importaciones de quesos han tenido un aumento de 22,0%, llegando entre enero y octubre a 3.435 toneladas, con la Argentina como principal proveedor (1.752 ton, un 52% del total), seguida de Brasil (con casi 500 toneladas), Estados Unidos (378 ton) y la Unión Europea (321 ton). Nueva Zelanda aparece n evamente como proveedor de quesos, con 195 ton a un precio muy bajo: US$ 1.842 por ton CIF, frente a un precio medio de todas las importaciones que alcanza a US$ 2.335. Las importaciones de mantequilla también han crecido, desde 414 ton a 2.240 ton (441%). Sus principales orígenes son Uruguay (900 ton a US$ 1.533) y Australia (704 ton a un bajo precio: US$ 1.396 por ton). Del mismo modo, han aumentado fuertemente las importaciones de sueros en polvo (143%), de los cuales han llegado hasta octubre alrededor de 5.000 ton, a un precio en torno a US$ 1.000 por ton. 2.5.2. Exportaciones Cifras para el mismo período, enero - octubre del año 2003, muestran un incremento de las exportaciones de lácteos, tanto en volumen (57%) como en valor global (27%). El valor total de las exportaciones de productos lácteos ha llegado en estos meses a 42,9 millones de dólares, en tanto que la exportación expresada en litros equivalentes pasa desde 120 millones de litros en estos meses de 2002 a 190 millones de litros. Esto último representa más de 15% de la leche recibida por las plantas. México y Cuba continúan como los principales importadores de los lácteos chilenos y su participación conjunta ha subido desde 52% en 2002 a más de 62% de las exportaciones chilenas de lácteos. Al igual que en 2002, les siguen Perú y Bolivia, pero en 2003 adquieren creciente importancia los países de América Central, de los cuales Costa Rica se ubica en quinto lugar. Decae el valor de las exportaciones a Brasil, y se reducen también los envíos a Estados Unidos y Ecuador, al mismo tiempo que empiezan a aparecer y cobrar importancia países externos a América, como Argelia y Corea del Sur, lo que parece muy importante para el comercio chileno. Las leches en polvo, principalmente la entera, registraron un aumento importante, al pasar de 6.968 a 8.444 toneladas (21%), con un valor de US$ 13,3 millones y un precio medio de US$ 1.571 por tonelada. A esto debe agregarse durante el presente año la exportación de 2.800 ton de leche entera modificada. Cuba continúa como el principal destino de este producto, con dos tercios de las exportaciones hacia ese país, a un precio muy bajo, por tratarse de contratos efectuados con anterioridad al aumento de precios internacionales. La sigue el Brasil, a pesar de que sus importaciones disminuyen a la mitad, alcanzando unas 1.000 toneladas. La leche condensada, con un total de 16.384 toneladas en los diez meses, se muestra como el rubro lácteo de mayor valor exportado (US$ 15,3 millones), incrementándose en un 36% en volumen y cerca de 40% en valor respecto de igual período de 2002. Un 60% de las exportaciones van a México, a un precio cercano al promedio (US$ 955 por tonelada). Le siguen Costa Rica y Perú, a precios relativamente bajos, en tanto el precio más alto se obtiene en los Estados Unidos, país que reduce fuertemente sus importaciones y no alcanza a representar el 1,5% del total en 2003. Los quesos, con 1.972 toneladas exportadas en los diez primeros meses del año 2002, se incrementan a 4.452 toneladas en igual período de 2003 (126%), con un valor cercano a US$ 10 millones y precio medio de US$ 2.200 por tonelada. Si bien hay algunas partidas de quesos frescos y rallados (este último con una interesante apertura de los mercados de México y Cuba), la mayor parte de los quesos exportados se clasifica en Los demás quesos. Dentro de ellos un 88% va también a México, a un precio levemente inferior al promedio de los clasificados en ese código (US$ 2.087 y US$ 2.190 por tonelada, respectivamente), lo que se debe probablemente a problemas de clasificación, ya que el código "Los demás" incluye diferentes tipos de quesos y en el caso mexicano se trata de queso tipo gouda, que está entre los más baratos. Aparece también como mercado Cuba, a mucha distancia y con precios muy bajos (menos de US$ 1.800 por tonelada). Otros mercados nuevos son EE.UU. y Panamá, seguidos de Bolivia, importador tradicional. Las exportaciones de manjar blanco o dulce de leche se reducen en 19% en volumen y algo más en valor, con un precio que baja de US$ 1.100 a US$ 1.000 por tonelada. El mayor comprador es el Perú (casi la mitad del volumen total), que baja sus compras en 20%, seguido por México y Bolivia, que aumentan sus adquisiciones. Bajan muy fuertemente las compras de Estados Unidos y se mantienen bajos niveles de exportación a Corea del Sur y Japón, a precios más altos que el promedio. Otros productos, como leche fluida, mantequilla y yogur, muestran cierta disminución, tanto en volúmenes exportados como en precio.

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