Industria láctea: avance de la temporada

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Issue Date:
2006-07-05
estudiosArtículos

De acuerdo con las estimaciones de la FAO, la producción mundial de leche subirá en 2,6 por ciento durante el año 2006, con un crecimiento similar al del año precedente, estimulado entre otras razones por los altos precios internacionales de los años recientes. La mayor parte del aumento de la producción se ubica en países de Asia y América Latina, y en los Estados Unidos. En general se espera que la producción de leche aumente 4,5 por ciento en los países en vías de desarrollo, en tanto en los países desarrollados se verificaría un incremento de 1,1% y los países de menor desarrollo presentarían incrementos marginales. Asia se convertirá en la región con mayor producción en 2006, como resultado de un crecimiento anual de la oferta superior a 5%. Es también la región con mayor consumo y con las más altas importaciones (más de la mitad de las importaciones mundiales), inducidas por un rápido crecimiento del ingreso y de la urbanización. Esta situación varía radicalmente en los diferentes países. India, el mayor productor mundial, continúa creciendo en torno a 3-4 por ciento anual, con una productividad creciente y en respuesta al aumento de la demanda interna. Incluso, en el último año ha comenzado a exportar, particularmente leche en polvo descremada. China, que casi ha duplicado su producción desde 2001, sigue presentando el crecimiento más rápido y en 2006 explicará un tercio del aumento en la producción de leche en el mundo. Sin embargo, el índice de crecimiento anual de 18 por ciento proyectado para 2006 está por debajo del verificado en años anteriores, esto debido a que sus mayores costos de producción ligados a la alimentación y el agua parecen estar empezando a limitar las posibilidades de continuar con crecimientos tan altos. Pakistán, el quinto productor de leche más grande del mundo, crece en alrededor de 3% anual, pero no interviene mayormente en el comercio. También en Irán se crece alrededor de 4% anual, a raíz de medidas de gobierno para incentivar la producción. En cambio, la producción de leche en Turquía se ha visto estancada por varios años, debido a bajos precios domésticos y una demanda sin mayores variaciones. Por su parte, se espera que la producción continúe declinando en Japón, pero también su demanda por productos lácteos se está contrayendo ante los altos precios, por lo que se espera que sus niveles de importación sean igualmente inferiores. Otros países asiáticos son pequeños productores de leche, pero algunos de ellos están entre los mayores importadores de lácteos, representando en conjunto más del 20 por ciento de las importaciones mundiales (expresadas en equivalente leche). En muchos de estos países, el alto desarrollo económico ha dado lugar a un aumento en la demanda que excede el de la oferta local, lo que obliga a mayores importaciones, a pesar de los altos precios. África representa sólo 5% de la producción mundial de leche, participación que incluso puede ser decreciente. Argelia es uno de los mayores importadores mundiales y, a pesar de los altos precios y la existencia de programas para estimular la producción, mantendrá sus importaciones, sostenidas por una demanda que se respalda en el alto precio del petróleo. Los países latinoamericanos aumentan su producción, así como las exportaciones y las importaciones. Entre los países de América Central y el Caribe, Costa Rica, único exportador neto en el área, tuvo un crecimiento de 5 por ciento en 2005 y puede alcanzar niveles parecidos en 2006. En México, la producción ha estado subiendo levemente en los últimos años; sin embargo, continúa como el segundo más grande importador mundial, después de China, y se espera que sus importaciones aumenten fuertemente, en particular desde EE.UU. En Sudamérica, muchos países están aumentando la producción de leche, con lo que se consolida la posición exportadora del área. Brasil, el productor de leche más grande de la región, en 2005 y por primera vez se convirtió en un exportador neto de productos lácteos. Como resultado de un crecimiento de su producción, combinado con una demanda doméstica débil, los precios de leche cayeron en casi 30 por ciento en el segundo semestre. Se espera que en el presente año la producción crezca cerca de 3%, aunque esto podría verse limitado si los precios internos no repuntan. En Argentina, en tanto, la producción se ha visto estimulada por los altos precios internacionales y se proyecta un crecimiento de 4,5 por ciento en 2006, más bajo que el 4.9 por ciento del año anterior. Las inversiones a nivel industrial están posibilitando que este país sea un exportador significativo en los mercados mundiales, en particular de leche en polvo entera, pero cada vez más también en quesos. Sin embargo, los impuestos de exportación (en la actualidad 10 por ciento para el queso, con la excepción de los quesos de cabra, oveja u búfala, que están sujetos a un 5%, y 15 por ciento para casi todo el resto de los lácteos), unidos a los convenios para mantener los precios internos de algunos productos lácteos, están frenando el desarrollo productivo y limitando un crecimiento de la exportación. Por su parte, Uruguay, en respuesta a precios internacionales más altos, después de ampliar su producción en 8% en 2005, volverá a aumentarla en 2006. La producción de leche continúa creciendo en los Estados Unidos, luego de dos años con buena rentabilidad. Para 2006 se espera que la producción de leche se expanda alrededor de 3 por ciento, llegando a unos 83 millones de toneladas, un nuevo récord de producción. El precio de las proteínas lácteas ha permanecido relativamente bajo; sin embargo, en gran parte debido a una fuerte demanda por grasa láctea, los precios domésticos de la leche alcanzaron niveles históricamente altos en 2004, coincidiendo con costos de alimentación favorables, con lo que la producción se ha venido expandiendo y ahora está presionando los precios hacia abajo. En los dos últimos años, el precio mundial de la leche en polvo descremada ha estado por sobre el precio de la ayuda de los Estados Unidos, por primera vez en la historia reciente. Consecuentemente, las exportaciones de leches en polvo descremada han aumentado, colocando a los Estados Unidos como el exportador más grande del mundo para este producto en 2005, sin necesidad de utilizar subsidios para exportar. Es poco probable que esta situación se sostenga si los precios internacionales bajan según lo esperado. Es significativo observar que los precios de la grasa de leche en los Estados Unidos están sobrevalorados con respecto a los de la proteína láctea, en comparación con lo que sucede en los mercados internacionales. En Canadá, se piensa que la producción de leche bajará marginalmente, como resultado de ajustes en las cuotas que permitan mantener un equilibrio con la demanda doméstica de leche. En la Unión Europea el sector lechero continúa ajustándose según las políticas de reforma implementadas hace varios años, en las cuales se reducen los precios de intervención, con pagos a productor desvinculados de la producción. Se espera que la oferta de leche aumente marginalmente en 2006, en un porcentaje inferior al 0,5 por ciento de incremento en las cuotas de entrega de leche convenidas bajo las reformas del año 2003. La oferta adicional provendrá principalmente de los nuevos países miembros. Las existencias de la mayor parte de los productos lácteos se han reducido hasta hace muy poco, de manera que en algunos productos, como leche en polvo descremada, llegaron a cero. Las exportaciones de lácteos han disminuido y se espera que esta situación persista para el resto de 2006. En la Federación Rusa, donde la producción de leche había estado declinando en estos últimos años, la entrega se está recuperando con el aporte de granjas más grandes, donde es más alta la productividad. Se espera que la recepción de leche aumente 2,5 por ciento en 2006. La Federación Rusa sigue siendo el tercer importador neto más grande de productos lácteos, el mayor importador de mantequilla y el segundo más grande importador de queso. Ucrania se ha convertido en un importante exportador emergente y envía principalmente a la Federación Rusa). En 2006 volverá a aumentar tanto su producción como el comercio. En Oceanía se verifica una recuperación de la producción de leche. Tomadas en conjunto, Australia y Nueva Zelanda forman la región exportadora más grande del mundo, con exportaciones netas cercanas a un tercio del total mundial. Por ello las variaciones de producción en estos dos países tienen un impacto considerable en los precios. Por ejemplo, de acuerdo a un sistema de simulación desarrollado por la FAO, se calcula que una caída de 5% en la producción de leche en estos países en un año genera un alza de 3-5 por ciento en el precio de los lácteos en el mundo. Esto es un efecto grande, si se considera que estos dos países explican solamente 4 por ciento de la producción mundial de leche. Las recientes reformas de la política en Australia, la apreciación de las monedas locales y la aparición de sequías en Australia y Nueva Zelanda por varios años han limitado su producción y sus exportaciones Ello ha sido una causa importante del aumento en los precios internacionales de los lácteos a partir de 2002 y hasta su máximo en 2005. La producción de leche australiana ha respondido lentamente a este estímulo y finalmente ha aumentado 0,5 por ciento en 2005. Para 2006 (año que termina en mayo), se espera un crecimiento de 1,2 por ciento en la producción de leche, como respuesta a los mejores precios de los mercados internacionales. En Nueva Zelanda, la recepción cayó casi 4 por ciento en 2005 (conclusión del año lechero en mayo de 2005), pero aumentó 3 por ciento en el año 2006, al recuperarse las condiciones de crecimiento de los pastos. Además, Fonterra reconstruyó algunos inventarios en 2005. La producción a inicios de 2006 excedió lo esperado. A medida que la recuperación continúa, dependiendo del grado de respuesta, la oferta adicional tendrá impacto considerable en los mercados internacionales. El comercio mundial del conjunto de productos lácteos, expresados en leche equivalente, cayó en el año 2005, principalmente debido a los menores envíos de la Unión Europea y Nueva Zelanda. Esto se hizo extensivo a todos los productos principales, pero es más notorio en mantequilla y leche descremada, productos que han ido bajando su comercio en tanto que suben la leche en polvo entera y el queso. Para 2006 se proyecta la continuación de este proceso, manteniéndose también la segmentación de mercados para estos productos: países desarrollados y países en desarrollo de más altos ingresos, para los quesos, y países en desarrollo en general para la leche en polvo entera. Los precios internacionales de los productos lácteos parecen haber alcanzado un máximo relativo en 2005 y están en una etapa descendente. El índice de precios internacionales de los lácteos de FAO (1998-2000=100) cayó a 133 en mayo de 2006, después de alcanzar un peak máximo en 15 años en septiembre de 2005: 148. Se espera que este índice tenga un promedio en torno a 130 en 2006, comparado con 145 de 2005. Los precios están registrando una caída debido al aumento de las entregas para exportación en Australia, los Estados Unidos y varios proveedores de América del Sur. El crecimiento de la demanda por importaciones en partes de Asia sur-oriental y de África del norte continúa sosteniendo los mercados. Sin embargo, en algunas regiones, los altos precios de los últimos años han reducido esta demanda. Con respecto a los productos lácteos principales, los precios de exportación de mayo para la mantequilla de Oceanía estaban un 17% por debajo de los de mayo de 2005, mientras que los de leches en polvo y queso (Cheddar) eran alrededor de 5-6% inferiores. Existe una gran incertidumbre sobre la profundidad que alcanzará esta reducción de precios y la velocidad con que se realizará. Por un lado, la oferta de la UE, uno de los exportadores más grandes, continúa ajustada, y sus exportaciones podrían bajar en 2006. Sin embargo, aumentos en la oferta de Oceanía, Sudamérica y Estados Unidos, junto con los de otros países cuya producción está respondiendo a dos años anteriores de precios altos, deberían continuar ejerciendo una presión moderada sobre los precios en 2006. La baja resultante podría verse reforzada si la producción en Nueva Zelanda se recupera y vuelve a crecer a niveles históricos. Con precios internacionales más bajos, los subsidios de exportación de la Unión Europea habían subido. Sin embargo, recientemente han vuelto a bajar. Específicamente, en el caso de la leche en polvo descremada se han fijado en € 0, aparentemente con la intención de desincentivar la producción de este lácteo, cuyo precio interno en la UE está muy alto (unos US$ 250 por tonelada por sobre el precio norteamericano). En todo caso, el efecto de estas variaciones no es muy grande, en la medida que la importancia de la UE en los mercados de exportación está declinando. Además, los precios de los productos lácteos en la UE se están reduciendo, como resultado de la aplicación de la reforma de la Política Agrícola Común, y las reservas de intervención están cayendo. Por primera vez en muchos años las reservas públicas de leche en polvo descremada en polvo se agotaron en abril, en parte porque la UE ha tendido a comprar y exportar leche en polvo entera. En los Estados Unidos no hubo compras de leche en polvo descremada por la Commodity Credit Corporation en 2005, ya que, por primera vez en la historia reciente, los precios mundiales excedieron los precios internos. Desde principios de 2004 el programa de incentivos a la exportación de lácteos (DEIP) no ha subsidiado la exportación de estos productos. Es posible preguntarse si esta situación continuará si la producción de lácteos de los Estados Unidos continúa aumentando y los precios internacionales bajan. La recepción del producto en las plantas lecheras que informan a Odepa mostró en la temporada 2005 un aumento de 2,8% en relación a la del año 2004, al totalizar 1.723 millones de litros. Por su parte, se estima que la producción nacional se situó en 2.300 millones de litros, aproximadamente un 2,2% más que en la temporada precedente. Al principio del año las expectativas de crecimiento eran muy superiores. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo la realidad las fue reduciendo, como efecto básicamente de un invierno extremadamente frío, seguido de una primavera caracterizada por la influencia de factores meteorológicos negativos, como lluvias continuadas y bajas temperaturas que afectaron la producción de forrajes, base alimenticia de las lecherías de las zonas productoras. Esta condición se resolvió solamente a mediados de noviembre y diciembre. Las lluvias se prolongaron hasta entrado el verano, lo que en este caso favoreció los niveles de humedad del suelo, prolongando el crecimiento de los pastos en el mes de enero. Sólo se registró un corto período de escasez de lluvias a comienzos de 2006. La entrega de leche inferior a la esperada es atribuible también a la eliminación de vacas, en particular por una mayor selección desde el punto de vista sanitario y productivo y por las exigencias de las industrias que participan en las exportaciones. A nivel regional, las compras industriales en la X Región durante el año 2005 resultaron con un crecimiento modesto, de sólo 2,1% respecto de igual período del año anterior. Las condiciones de permanentes lluvias ocurridas en primavera, que se prolongaron abundantemente hasta bien entrado el verano, si b ien permitieron un buen crecimiento de los pastos, tuvieron consecuencias en su composición, haciéndolos presentar déficit de energía, aspecto que también afectó la calidad y conservación de forrajes. Por su parte, en la IX Región, para el mismo período, la entrega de leche mostró también una tendencia positiva (4,9%), resultado que se originó principalmente en el fuerte crecimiento que presentó en el primer semestre de 2005, período en que la recepción subió en promedio sobre 8%, alcanzando un máximo en abril, con 19,4% más que en igual mes de 2004. La participación de un grupo de productores lecheros como socios en Surlat ha permitido desplazar leche de la X Región a esta empresa, lo que se vio estimulado además por favorables condiciones de precios. En la V II Región las entregas a planta subieron en 9,3%, mientras en la Región Metropolitana se verificó una leve caída (0,4%). En ambas regiones, donde la producción lechera se basa en el uso de suplementos alimenticios y concentrados, la favorable relación de precios leche/maíz ayudó a sostener niveles de producción. A nivel nacional, en los primeros cinco meses de 2006 se ha recibido un total acumulado superior a 744 millones de litros de leche, aproximadamente 60 millones de litros más que en igual período del año anterior y 9% por encima de igual período de 2005. Las entregas de leche mostraron a lo largo del primer trimestre un dinamismo creciente respecto de iguales meses del año precedente, pasando de 4,9% de aumento en enero a 11% en febrero y expandiéndose a 12,2% en marzo último. En abril y mayo continúa el alto crecimiento, aunque se modera a 8,3% y 9,6%, respectivamente. Lo anterior ha sido favorecido por las buenas condiciones de lluvias de los últimos meses del año 2005, los precios que se han estado pagando y las también buenas condiciones de humedad y temperatura, que han permitido un buen crecimiento de los pastos. Los adelantos parciales de junio permiten pronosticar que los aumentos de recepción para el primer semestre de 2006 podrían mantener el dinamismo de los primeros cinco meses (9%), a pesar de que en mayo y junio algunas empresas han registrado ciertas bajas, producto de intensas lluvias de mediados de abril, que en la X Región se manifestaron por fuertes temporales que cortaron la electricidad en muchos sectores, provocando serios problemas y cortes de camino que dificultaron incluso la recogida de leche. En general el clima en mayo fue benigno, excepto algunas heladas en la segunda quincena. Lo anterior supone que el volumen de entrega del mes de junio, al igual que el de mayo, debería estar en torno al 8% por sobre igual mes del año 2005. En particular, la X Región mostró en los primeros cinco meses de 2006 un consistente aumento de la oferta de leche a plantas (11,1%), lo que fue posible dado que, a partir de la segunda semana de marzo, las lluvias retornaron a la zona sur, lo cual, unido a una suave temperatura otoñal, permitió una buena recuperación de los pastos. En la IX Región también se registran volúmenes de recepción de leche superiores en el período enero - mayo de 2006 (4,5% respecto de igual período de 2005). No obstante, al revisar su evolución se constata que se pasa desde un mes de enero apenas por encima de enero de 2005 (0,4%) a un mes de marzo superior en casi 8% a marzo de 2005, para mostrar incrementos menores, de 3% y 6,4% en abril y mayo, con lo que, si bien resulta una interesante expansión, es menos de la mitad de lo que se observa en la X Región. La región central, representada por la recepción de leche de las plantas de la Región Metropolitana, al igual que en los últimos años, muestra retrocesos en el volumen de leche procesada en el primer cuatrimestre de 2006, esta vez de magnitud importante (-5,9%). Ello es reflejo de lecherías que dejan la actividad y son reemplazadas por otras opciones productivas (frutales, hortalizas, etc) e incluso habitacionales (parcelas agro-residenciales, características del sector de Talagante, Melipilla, etc). Por su parte, la VIII Región vuelve a sorprender con la tasa de expansión más alta del país para el período (17,2%), en parte atribuible al bajo precio del maíz, los mejoramientos en la eficiencia de las explotaciones y los incentivos ligados a precios, que, junto con la instalación de nuevos y grandes planteles, están favoreciendo la actividad. Asimismo, casi todas las fuentes consultadas aseguran que a partir de mayo la recepción mensual será mayor que la de su equivalente de 2005, porque se estará comparando con un otoño de 2005 sumamente seco. También se argumenta como factor de crecimiento de la producción lechera la entrada en producción de más vacas que en la temporada pasada, no obstante que los antecedentes de beneficio de esta categoría señalan una moderada alza en el total de vacas faenadas, tanto de animales adultos como de vaquillas. Durante el año 2005 se beneficiaron poco menos de 200.000 hembras, la mayor cantidad observada en los últimos cinco años y 15% más que en el año anterior. Este número vuelve a incrementarse en el primer cuatrimestre de 2006, en 9%. Lo anterior sería consecuencia de las mayores exigencias respecto de contar con planteles libres de brucelosis y tuberculosis, condición necesaria para recibir estímulos de precio por la leche que compran las empresas y, en algunos casos, por exigencias de las exportaciones. Para todo el año 2006, a nivel nacional, se espera una recepción de más de 1.850 millones de litros, superior en más de 7% al volumen alcanzado en el año 2005. Esto supone que de mayo en adelante la recepción será superior a la de iguales meses del año 2005, estimación que se basa en la actual tendencia de recuperación y en el supuesto de una situación normal de lluvias y temperaturas, tanto para el invierno como para la primavera del presente año. Otros factores en favor de esta hipótesis de producción dicen relación con la eficiencia que se continúa incorporando al sector, junto a la mayor especialización de los productores. Al respecto se viene ampliando el número de productores que están innovando y siguiendo las recomendaciones de algunos técnicos, en el sentido de basar la alimentación de las vacas en los pastos, pero entregando concentrados y suplementos en épocas de déficit nutritivos de la pradera, lo que permite expresar el potencial lechero de los animales. De acuerdo con los antecedentes de los volúmenes procesados de lácteos en la temporada reciente, éstos son liderados por la empresa Soprole, con poco más de 412,3 millones de litros. Así, esta empresa representa el 23,9% del total, con una expansión de 9,1% en la última temporada. En segundo término se mantiene Nestlé (19,6%), seguida muy de cerca por la Cooperativa Lechera La Unión, empresa que mantiene un crecimiento sostenido en los últimos cinco años. Por otro lado, Vialat, entidad en la que se fusionaron la ex Parmalat y la Cooperativa de Angol, mostró la recuperación más alta en sus volúmenes de proceso (34,3% sobre 2004), que la llevaron a casi 94,0 millones de litros. También crecieron las queseras Mulpulmo, Quillayes y Cuinco. Con retrocesos significativos en sus volúmenes en la temporada 2005 destacan Chilolac y Soalva. En ambos casos se aducen razones financieras, que en el caso de esta última obligaron a cerrarla. Loncoleche aparece en la temporada 2005 con una reducción de casi 25,0 millones de litros procesados (-10,4%). En cuanto a elaboración de los diferentes productos lácteos, en forma consistente con el moderado crecimiento en la entrega de leche a plantas, los más importantes derivados lácteos elaborados por la industria en el año 2005 experimentaron escasas variaciones en su producción. Entre estos productos, la principal línea de elaboración de la industria nacional, la leche en polvo , redujo su producción en casi 1.000 toneladas, con una caída de 1,3%. La producción de manjar tuvo también un retroceso (-6,9%), en parte provocado por mayores importaciones y menores exportaciones, a pesar de lo cual todavía registró un balance favorable. El resto de los derivados lácteos mostró aumentos de elaboración de diferente magnitud. Es así como en la temporada 2005 se observó un alza significativa en la elaboración de productos de valor agregado, como los quesillos (26,6%) y el yogur (18,5%). En ambos rubros se incorporaron nuevos actores en el mercado, con precios competitivos y atractivas presentaciones. También hubo incrementos de cierta magnitud en la producción de leche fluida (3,0%), mantequilla (12%) y cremas (10,6%). El suero en polvo, estimulado por los altos precios y las exigencias medioambientales, fue el producto que más incrementó su elaboración (40%). La leche condensada, a pesar de los altos volúmenes de exportación, incrementó su producción en sólo 2,4%. Asimismo, los quesos alcanzaron un incremento de 14,1% en su producción, en parte estimulados por un récord en sus exportaciones (17.500 toneladas). De acuerdo a la cantidad de leche empleada en su elaboración, los productos de más significación fueron los quesos (67.200 toneladas producidas), la leche en polvo (62.800 toneladas) y leche fluida (298 millones de litros). La elaboración de estos tres productos requirió el equivalente a 1.400 millones de litros de leche, es decir, absorbieron el equivalente a 81,1% del total de materia prima recibida por la industria durante el año 2005. Durante los primeros cinco meses de 2006 se ha producido una leve concentración en la recepción de leche. Es así como las cuatro principales empresas, que en el período enero - mayo de 2005 recibieron el 74% de la leche, en esos meses de 2006 adquirieron el 75,7%. De esas cuatro empresas, tres suben su participación, principalmente Colún (19,7%). Las dos más importantes continúan siendo Soprole (23,9%) y Nestlé (19,8%). Por otra parte, Lácteos Frutillar presenta una importante recuperación, después de su cambio de propiedad, en tanto Chilolac no ha encontrado un socio estratégico que le permita reactivar sus operaciones de acuerdo al gran potencial de la isla. En estos cinco meses se observa una recuperación en la elaboración de leche en polvo (9,4%) y leches fluidas (6,6%), al igual que un incremento en la fabricación de quesos (2,4%), atenuada por la mayor importación y las dificultades para exportar. También se anota un incremento en la elaboración de leche condensada (6%), rubro cuyas exportaciones lideraron los volúmenes y valores de productos lácteos que se enviaron al exterior en esta primera parte del año. La mantequilla mantiene un 5,5% de crecimiento, y también suben las cremas (21,3%). Durante el período enero - mayo de 2006 llama la atención la menor elaboración de yogur y quesillos, que presentan caídas de 14,8% y 6.1%, respectivamente. En el caso del yogur, la caída real es de menor magnitud que la señalada, toda vez que en la actual temporada la leche cultivada, que en la temporada pasada se informaba como parte del yogur, se presenta ahora en forma independiente. Se trata de productos que no participan del comercio exterior, por lo que su inusual baja podría asociarse a factores de saturación y excesiva competencia en el mercado interno, a la que contribuye la llegada de productos argentinos de la marca Danone. Durante la temporada 2005 el precio medio pagado a los productores registró una leve caída, alcanzando un valor de $ 126,9 por litro (moneda de abril de 2006), lo que significó una baja de 0,5% respecto al precio anual del año anterior. La estabilidad en el precio de compra entre los años 2004 y 2005 está muy relacionada con dos variaciones contrapuestas y que se compensan en forma casi exacta: la baja del dólar en relación al peso chileno (10%) y el incremento levemente superior en los precios internacionales de los lácteos que se transan en la moneda norteamericana. Los precios también estuvieron influenciados por las flojas entregas a planta a salidas de invierno y en general en todo el segundo semestre de 2005. Los precios pagados a productor a nivel nacional en el curso de 2005 siguieron una tendencia aproximadamente inversa a la curva de producción. Alcanzaron su mínimo en enero de 2005 ($122,2 por litro, precio inferior en 5,2% al de igual mes de 2005). Comenzó a subir en febrero, y entre mayo y agosto se alcanzaron los precios más altos, coincidiendo con el período invernal: todas las plantas lecheras los subieron, de modo que el promedio alcanzó en torno a $134, llegando a más de $136 por litro en junio. En primavera hubo una baja tradicional, llegando en noviembre a un nivel similar al de enero ($122,4 por litro). De esta forma la evolución del precio durante el año 2005 mostró una estacionalidad que puede catalogarse como clásica. Después de septiembre, las principales industrias redujeron levemente los precios de invierno, pero no castigaron los excedentes estacionales, por lo que los precios de primavera fueron muy próximos a los alcanzados en invierno. A nivel regional, la Región Metropolitana, como siempre, mostró el precio más alto, que fue en promedio superior al de 2004. Una variación positiva mayor se observó en la VIII Región (2,3%). El menor precio tuvo lugar en la X Región y, a diferencia del resto del país, cayó en 2005 en relación al promedio de 2004, principalmente a causa de la reducción en los precios de la leche de verano. Durante el período enero - mayo de 2006, los precios de la leche a productor están mostrando una leve alza, que en promedio alcanza a 0,4%. Ello significa $126,6 por litro para el período total, comparado con $126,1 de la temporada anterior. Esta alza tuvo lugar en todas las regiones y hasta abril se verificó en todos los meses. Sin embargo, el precio en mayo de 2006 se hace inferior al de ese mes de 2005 en las regiones IX y X. Durante este período, y hasta abril último, la mayoría de las empresas no habían modificado sus condiciones de precios; sin embargo, tampoco a partir de mayo habían comprometido alzas, como ocurre tradicionalmente a entradas de invierno. Por el contrario, algunas empresas redujeron sus precios a partir de mayo de 2006 o en meses siguientes, aunque en magnitudes moderadas. Para justificar dichas caídas de precio, además del alto crecimiento de la oferta interna ya señalado, se argumenta, entre otras razones, la reiterada depreciación del dólar, que sin duda ha afectado la competitividad de las exportaciones de los lácteos, junto con estimular crecientes importaciones, en particular desde la Argentina. Las empresas que recientemente modificaron sus precios mencionaron además que lo hicieron porque estaban por encima de los precios de la competencia, lo que habría estado afectando su participación en el mercado interno. No obstante lo anterior, el precio pagado en los primeros cinco meses de 2006, en términos de dólar, supera los US¢ 24 por litro, lo que resulta más de 11% superior en dólares respecto de igual período de 2005. Lo anterior es la base de la menor competitividad internacional, donde Argentina cuenta con una materia prima a precios sustancialmente más bajos, al igual que Uruguay e incluso Brasil. Respecto de las expectativas para la primavera próxima, podrían producirse bajas. En este sentido deberían influir variables como la mantención de las altas tasas de crecimiento de la producción; las dificultades de exportación, tanto por competencia como por debilitamiento de los precios internacionales; las aparentemente importantes existencias en manos de la industria. En sentido contrario actuaría un posible fortalecimiento de la demanda interna, como consecuencia del crecimient o de la economía nacional, y la necesidad de algunas empresas de mantener o recuperar su participación de mercado. Todo lo anterior se verá influido por la evolución del tipo de cambio, cuya eventual recuperación colaboraría en el mejoramiento de la competitividad del producto nacional. Respecto de las pautas de pago, que determinan finalmente los precios que reciben los productores, en reciente comunicación al director de ODEPA, el presidente del Tribunal de la Libre Competencia dio cuenta de l

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