Coyuntura macrosectorial, abril 2008.

La desaceleración de la economía estadounidense está arrastrando al resto del mundo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó drásticamente su estimación de crecimiento mundial, situándola en 3,7%, cinco décimas menos que su anterior pronóstico y 1,25 puntos por debajo del 4,9% registrado en 2007. Esa nación norteamericana crecería 0,5% durante el presente ejercicio, golpeada por los problemas de las hipotecas de alto riesgo que la colocaron en el eje de una crisis financiera que repercute en el resto del planeta.En su último informe de Perspectivas de la economía mundial, el organismo internacional habla de una "dislocación" financiera, haciendo referencia a la rápida propagación de la crisis de las hipotecas en Estados Unidos hacia los mercados e instituciones que conforman el núcleo del sistema financiero global. Las, hasta ahora, principales secuelas de esa crisis: reducción de la liquidez en el mercado interbancario, descapitalización de grandes bancos y revaloración del riesgo de los diversos instrumentos, no han podido ser evitadas por la intervención de los bancos centrales, y la inestabilidad se apoderó de los mercados bursátiles y cambiarios.En los distintos puntos cardinales las autoridades monetarias manejan sus tipos de interés para hacer frente a una crisis crediticia que adquiere dimensiones preocupantes y, a la vez, contener las fuertes presiones inflacionarias. El auge de los precios de los alimentos y de la energía elevó los índices de inflación en todo el planeta, afectando más fuertemente a los países en desarrollo, donde esos productos tienen mayor ponderación en la canasta de consumo. En Haití, Filipinas, Indonesia, Camerún y varios otros países ya se han producido violentas manifestaciones en las calles, en protesta por el alza en el precio de los alimentos. El FMI redujo su estimación de crecimiento para la economía chilena. En 2008 la variación del PIB nacional se ubicaría en 4,5% anual, mientras la inflación ascendería a 6,6% durante este año. La institución explicó que la aceleración de la inflación y el declive del superávit de cuenta corriente podrían complicar la política monetaria. La Ministra de Agricultura se reunió recientemente con sus pares de Hacienda y Economía, para monitorear el avance de las medidas adoptadas para apoyar a los exportadores, principalmente agrícolas, que se han visto afectados por la caída del dólar y la sequía. La agricultura es una actividad primaria que representa menos del 4% del PIB nacional. En los últimos cuatro años exhibe un crecimiento medio anual de 6,8% en su PIB. Cuando se incorporan las actividades agroindustriales y de servicios asociados al sector, la participación se eleva por encima del 10% del producto.Al considerar la distribución regional de la fuerza de trabajo y del PIB silvoagropecuario, aparece un panorama donde la contribución sectorial a la generación del producto regional es significativamente menor que la proporción de la fuerza de trabajo que ocupa, de modo que la productividad de la mano de obra en el agro se encuentra muy por debajo del promedio de la economía. Tomando los últimos datos de PIB regional por actividad económica, publicados por el Banco Central de Chile, se calculó la participación del PIB silvoagropecuario sobre el total regional para el período 2003 a 2006. Para las cifras de empleo se usó el trimestre móvil octubre - diciembre de 2007, para calcular el porcentaje que representa la fuerza de trabajo del sector agricultura, pesca y caza, sobre la fuerza de trabajo de la región1. Se constata que en las tres regiones donde la participación de la agricultura primaria en el PIB era mayor al 10%: VI Región del Libertador General Bernardo O§Higgins (20,5%), VII Región del Maule (16,1%) y IX Región de la Araucanía (10,9%), la fuerza de trabajo agrícola representa cerca del 30% del empleo regional. En las regiones extremas el PIB agrícola era menos del 1% del producto regional, pero la fuerza de trabajo del sector representa entre el 8% y el 10% del total de la región. Entre 2003 y 2007 el producto por persona ocupada en agricultura, pesca y caza experimentó un aumento de 19,0%, porcentaje muy superior al 6,1% que alcanzó el promedio nacional. No obstante, la productividad de la mano de obra en las citadas actividades es menos de la mitad de su equivalente nacional. En 2007 el producto por persona ocupada en Chile fue de 9,6 millones de pesos de 2003, mientras el de la mano de obra ocupada en agricultura, pesca y caza llegó a sólo 3,8 millones de pesos de 2003. En este contexto, el menor crecimiento relativo del empleo agrícola, es decir, el hecho de que la ocupación en el agro aumentara 4,7% cuando en la economía el número de puestos de trabajo se elevaba 15,7% entre 2003 y 2007, significa que el sector está haciendo un uso más eficiente de sus recursos y que tendencialmente se aproxima al promedio nacional.En los primeros dos meses de 2008 la producción física de la agroindustria experimentó un alza de 4,9%, con respecto a igual período del año anterior. La cifra es levemente inferior al promedio de la industria manufacturera, que anotó un crecimiento de 5,0%. La expansión de 14% del rubro Fabricación de papel y productos de papel y de 11% de los rubros Elaboración de bebidas y Elaboración de productos lácteos lograron compensar las caídas en las industrias de Aserrado y cepilladura de maderas (-16%) y Producción, elaboración y conservación de carne, pescados, frutas y legumbres (-2,0%).La balanza comercial de productos agrícolas, pecuarios y forestales acumuló un saldo positivo de 1.460 millones de dólares en los primeros dos meses de 2008. Las exportaciones totalizaron US $ 2.033 millones, con un crecimiento de 9,4%, y las importaciones ascendieron a US $ 573 millones, cifra 32,5% superior a la registrada en el mismo bimestre de 2007. Con un dólar que ha perdido alrededor del 18% de su valor nominal en los últimos doce meses, no es de extrañar que las importaciones se muestren mucho más dinámicas que las exportaciones. Ese factor explica en parte la expansión de las importaciones de insumos y maquinarias para el sector, que sumaron 158 millones de dólares, 155% más que en igual período de 2007. Los mayores precios de algunos insumos y el impulso de la demanda doméstica también contribuyeron a ese resultado.En el trimestre diciembre 2007 - febrero 2008 la fuerza de trabajo nacional alcanzó a 7.168.610 personas, con una variación de 4,2% con respecto a igual trimestre del año anterior. La tasa de desocupación se elevó a 7,3%. El empleo agrícola mostró un crecimiento menor que el experimentado por la economía, por lo que la participación de la agricultura se redujo al 12,2% en la fuerza de trabajo. Los ocupados en agricultura, pesca y caza totalizaron 848 mil personas, lo que supone la creación de 6 mil puestos de trabajo en el último año. El número de personas desocupadas en el sector alcanzó a 25 mil, con lo que la tasa de desocupación se situó en 2,8%, cifra que se compara con el 2,6% del mismo trimestre del año anterior.El IPC de marzo alcanzó una variación mensual de 0,8%, totalizando un 8,5% de inflación en los últimos doce meses. El grupo alimentos mostró un incremento mensual de 2,2% y una variación anual de 17,6%. Los precios al por mayor anotaron un alza de 10,4%, en relación con marzo de 2007, mientras el índice de precios a productor exhibía aumentos anuales de 11,3% en el índice general y 21,7% en el agropecuario. Todo ello indica que aún no termina la fase de traspaso de las alzas de los precios de los alimentos a lo largo de la cadena de comercialización, desde los productores a los consumidores. A la luz de los "excepcionales grados de incertidumbre respecto de la evolución de los mercados financieros internacionales" y considerando que el actual tipo de cambio real se ubica por debajo del nivel que prevalecería una vez que se normalicen las condiciones reales y financieras en la economía mundial, el Consejo del Banco Central decidió intervenir en el mercado cambiario adoptando la siguiente medida: incrementar el nivel de reservas internacionales por un monto de US$ 8.000 millones, mediante la compra de divisas, a partir del 14 de abril y hasta el 12 de diciembre de 2008. El primer programa de adquisición de reservas, vigente desde el 14 de abril hasta el 9 de mayo, consiste en compras diarias en torno a US$ 50 millones, vía subastas competitivas. Los efectos monetarios de esta medida serán compensados de modo que la liquidez en pesos en el mercado sea coherente con la tasa de política monetaria. Con este aumento del nivel de las reservas internacionales se espera fortalecer la posición de liquidez internacional de la economía chilena, lo que permitiría enfrentar de mejor forma la eventualidad de un deterioro adicional, severo y abrupto del entorno externo. 1La información primaria de PIB y empleo regional, aún no incorpora la nueva distribución del país en 15 regiones.

Gumucio A., María Amalia (2008-04-24) Coyuntura macrosectorial, abril 2008. [en línea].  (Consultado: ).
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