Seminario internacional «Acceso a Recursos Genéticos y Propiedad Intelectual» del Ministerio de Agricultura

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Issue Date:
2007-08-28
estudiosNoticias institucionales

¿Qué ocurriría hoy en Chile con aquellas especies autóctonas que poseyeran un material genético único en el mundo? ¿Lo podemos proteger? ¿Podría el país cobrar un derecho por el uso de este recurso? ¿Sería aceptable que alguien lo tomara, lo llevara a otro país y usufructuara de éste sin ningún costo y sin beneficio alguno para nuestro país? Encontrar una respuesta adecuada a estas preguntas es lo que motivó la realización del seminario Acceso a Recursos Genéticos y Propiedad Intelectual, organizado por el Ministerio de Agricultura a través del Gabinete del Ministro, ODEPA, FIA e INIA, la Universidad de Talca y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Este evento convocó al sector público, privado, las organizaciones no gubernamentales, comunidades indígenas y académicos. En su inauguración el Ministro de Agricultura, Álvaro Rojas, señaló que la política del Ministerio de Agricultura en cuanto a la conservación y uso sustentable de los recursos genéticos se sustenta en los siguientes tres pilares básicos: conservar estos recursos (in situ, ex situ); promover su utilización, y resguardar el patrimonio genético. El desafío, señaló Rojas, "es ser capaces de conservar nuestro patrimonio natural, bajo un marco legal coherente. De esta forma, estaremos contribuyendo no sólo a resguardar nuestros recursos genéticos, sino también a mejorar la calidad de vida de las mujeres y hombres del mundo rural". Para Chile "el aprovechamiento y utilización comercial de genes y productos, así como las alianzas estratégicas con países que se relacionan con nuestra biodiversidad y también con aquellos poseedores de biotecnología, tiene que ver con intereses públicos, privados y de comunidades indígenas y locales, que vale la pena conciliar y ponderar adecuadamente", como expresó en la inauguración el rector de la Universidad de Talca, Juan Antonio Rock. En el ámbito internacional, Fernando Casas, copresidente del Grupo de Trabajo para el Régimen Internacional sobre Acceso y Repartición de Beneficios (ABS), comentó que se está negociando, en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica, "un régimen internacional que involucra a los 190 países que hacen parte del Convenio, relacionado con el acceso a los recursos genéticos, la distribución justa y equitativa de los beneficios que resultan de la utilización de esos recursos genéticos en distintos campos de la economía: la agricultura, la farmacéutica, la cosmética. Se trata de una negociación muy importante, de manera que, a la vez que se hace este esfuerzo internacional, cada país debe tener un marco regulatorio propio de acceso a recursos genéticos y así facilitar su participación en el tema internacional. Por su parte, la FAO impulsa el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFGAA), el cual entró en vigor en junio de 2004. Este Tratado tiene la ventaja de estar operativo. No hay que negociar caso a caso, es decir, en el tratado de la FAO los mecanismos son estándar, con mucha claridad en las reglas. Tiene un mecanismo de repartición de beneficios definido; con esto se ahorra muchísimo tiempo en la transacción, argumentó Leontino Rezende Taveira, asesor del Departamento de Propiedad Intelectual y Tecnología Agropecuaria del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil. El artículo noveno del citado Tratado reconoce la contribución de los agricultores y las comunidades locales e indígenas a la conservación y desarrollo de los recursos fitogenéticos y los derechos que por ello les asisten; la protección de sus conocimientos tradicionales asociados con los recursos fitogenéticos para la agricultura; su derecho a participar en los beneficios derivados de los recursos filogenéticos, y la participación en los procesos de toma de decisiones. La Estrategia de Financiación del Tratado otorga prioridad a los planes y programas destinados a los agricultores de los países en vías de desarrollo que conservan recursos fitogenéticos, comentó Shakeel Bhatti, Secretario del Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura de la FAO (TIRFAA). Cuando un producto comercial incorpora material fitogenético del sistema del Tratado, un porcentaje fijo de las ventas generadas por el producto va destinado a un fondo fiduciario de distribución de beneficios que se guía por la Estrategia de Financiación del Tratado. De esta manera, existe un beneficio directo para financiar proyectos que sean de interés común para nuestro país. La aplicación de un acuerdo normalizado de transferencia de material y la distribución de los beneficios en el sistema multilateral reducen los costos administrativos. La FAO y la Secretaría del Tratado velan para hacer un seguimiento del proceso y resolver posibles disputas relacionadas con los acuerdos normalizados de conformidad con la letra y el espíritu del Tratado. Así se elimina el costo del país que promueve el uso de estos recursos y se reduce el del país que los adquiere, indicó Bhatti. Jorge Cabrera, asesor legal del Instituto Nacional de Biodiversidad de Costa Rica, señaló que la implementación de la ley de acceso a recursos genéticos y bioprospección en ese país ha sido relativamente exitosa. Tienen nuevas regulaciones para el acceso a colecciones in situ, que está por verse cuál será su nivel de implementación. Cabrera recomienda a Chile conocer adecuadamente los recursos que tiene el país, no sólo genéticos, sino también institucionales, para aprovecharlos y manejarlos. El país debería definir el objetivo, es decir, ¿qué se quiere hacer con los recursos? Luego establecer en esta materia un marco regulatorio que sea acorde con lo que tiene el país y su capacidad en recursos genéticos y un marco que permita usarlos de una manera adecuada. Al finalizar el seminario, Leopoldo Sánchez, director del INIA, concluyó que tenemos el desafío de proteger nuestros recursos genéticos y analizar los diferentes mecanismos de retribución, resguardando los conocimientos tradicionales asociados. Es decir, indicó el director del INIA, se trata de tomar decisiones que regulen el acceso a los recursos genéticos y, a la vez, que se reconozcan los derechos sobre las especies endémicas, de las cuales Chile tiene una riqueza bastante importante. Otro desafío que se señaló es el de analizar la pertinencia de que Chile ratifique el TIRFGAA de la FAO. Próximamente, el Ministerio de Agricultura, a través de ODEPA, reactivará la mesa del sector público para analizar la modalidad de regular el acceso a recursos genéticos, teniendo en cuenta la propiedad intelectual, para lo cual se sostendrán reuniones de trabajo con los actores involucrados, tales como el sector privado, principalmente de semillas, investigadores, académicos, organizaciones no gubernamentales y representantes indígenas. De esta manera, en la eventualidad que Chile tuviera una planta con material genético único en el mundo, ésta podría ser protegida, para así cautelar los intereses de Chile y sus agricultores y hacerles partícipes de los beneficios obtenidos de su utilización. Reinaldo Ruiz, director de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), con posteridad al seminario, señaló que este evento cumplió con el objetivo de instalar como un tema importante en la agenda pública la relevancia de contar con una definición respecto del acceso a los recursos genéticos. Además, se puso a disposición de todos los actores interesados una base común de información, con la finalidad de compartir un punto de partida común p ara la discusión en la mesa que abordará el acceso a recursos genéticos, la cual será coordinada por ODEPA. Alejandra Aguilar Gorodecki