Profesional del SAG postula a presidencia del Codex Alimentarius

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Issue Date:
2003-06-03
estudiosNoticias institucionales

El Encargado de Negociaciones Internacionales del Servicio Agrícola y Ganadero, Ingeniero Agrónomo Gonzalo Ríos Kantorowitz, postula a la presidencia del Codex Alimentarius. Se trata de la organización científica internacional de referencia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), que genera normas en materias de inocuidad y calidad de alimentos. Se creó por un acuerdo entre la FAO y la Organización Mundial de la Salud en el año 1962 y en la actualidad cuenta con 168 países miembros. Chile es miembro de ella desde sus inicios. Gonzalo Ríos fue representante de Chile en las negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT, en materias sanitarias y fitosanitarias entre los años 1989 y 1994. Además ha sido delegado en las reuniones del Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC desde 1995 hasta la fecha. En estos años ha elaborado la mayor parte de los documentos presentados por Chile. Recientemente participó en los capítulos sanitarios y fitosanitarios de las negociaciones de los Tratados de Libre Comercio de Chile, dentro de los que se pueden destacar los de Estados Unidos, Canadá, México y Corea, y en el de asociación política, económica y de cooperación con la Unión Europea. Por su naturaleza científica, el Codex se considera como organización de referencia para la Organización Mundial del Comercio en sus Acuerdos de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias y de Obstáculos Técnicos al Comercio. Esto significa que, ante una diferencia comercial entre países, la norma internacional del Codex adquiere fundamental importancia para dirimir controversias. Así ha sucedido en la práctica, por ejemplo, en los paneles de la OMC entre Estados Unidos y la Unión Europea por el uso de hormonas en bovinos y el panel ganado por Perú a la Unión Europea por las sardinas. Normalmente, al establecer sus requisitos, los países se basan en las directrices generada por el Codex para establecer límites de residuos de plaguicidas, aditivos, contaminantes, medicamentos veterinarios, entre otros, y si difieren de esa normativa deben justificarlo científicamente. Para países como Chile, donde la condición sanitaria es una ventaja comparativa, es necesario mantener la fluidez de las exportaciones agropecuarias, pesqueras y de alimentos en general. Por ello tiene especial relevancia el que no existan restricciones injustificadas a estos envíos y se proteja al consumidor del eventual ingreso de problemas a través de las importaciones de alimentos. La respuesta está en la base científica de las disposiciones que emanan de la labor del Codex Alimentarius.