Ministro Campos destacó beneficios para productos agrícolas chilenos

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Issue Date:
2002-05-10
estudiosNoticias institucionales

El Ministro de Agricultura, Jaime Campos, manifestó su satisfacción por el consenso logrado entre nuestro país y la Unión Europea (UE), tras dos años de negociaciones, en orden a suscribir un Acuerdo de Asociación Político, Económico y de Cooperación, el que permitirá ampliar el comercio exterior entre ambos actores, que hoy alcanza a US$ 3.590 millones desde Chile hacia la UE y US$ 2.510 millones en sentido contrario. Respecto a los beneficios conseguidos en el área de los vinos, principal producto que podrá mantenerse y acrecentar su ingreso a ese mercado, la negociación concluyó con un acuerdo que determina la operación comercial futura en base a reglas claras y estables. Las exportaciones a la fecha se acercan a US$300 millones e ingresan con un arancel de 13 a 32 euros por hectólitro. En este caso los aranceles serán eliminados en un período de cuatro años (en términos recíprocos). Como contraparte, Chile deberá renunciar, dentro de un plazo variable entre 5 y 12 años, al uso de algunas denominaciones y marcas que pasan a ser de uso exclusivo de la Unión Europea, como, por ejemplo, champaña. En cuanto a las carnes, en carne bovina se logró una cuota inicial de 1.000 toneladas liberada de aranceles en forma inmediata, con una tasa de incremento anual de 100 toneladas. En el caso de la carne de porcino, se obtuvo una cuota liberada de arancel de 3.500 toneladas, con un aumento anual de 350 toneladas. Aun cuando las exportaciones chilenas de este producto son incipientes, esta apertura constituye un importante incentivo para el crecimiento. Actualmente los aranceles fluctúan entre 46,7 y 86,9 euros por cada 100 kg. En tanto, en carne de ave se logró una cuota liberada de 7.250 toneladas, con un crecimiento anual de 725 toneladas. Nuestras exportaciones actuales se acercan a 6.000 toneladas, con aranceles que están en el rango de 6,4 a 102,4 E/100 kg. Para los ovinos se obtuvo una cuota adicional de 2.000 toneladas por sobre la cuota de la Organización Mundial de Comercio (OMC) vigente de 3.000 toneladas. En la actualidad los aranceles europeos para este producto fluctúan entre 12,8 más 90,2 E/100 kg y 12,8 más 167,5 E/100 kg. En cuanto a lácteos, se acordó una cuota recíproca de 1.500 toneladas de queso, con un crecimiento anual de 75 toneladas. Los aranceles europeos para este rubro fluctúan entre 6,58 E/100 kg. y 221,2 E/100 kg. Respecto al ajo, se obtuvo una cuota inicial de 500 toneladas, con un incremento anual de 25 toneladas. En la actualidad se exportan algo menos de 400 toneladas, sujetas a un arancel de 9,6%. Para la uva de mesa se consiguió un beneficio significativo, consistente en cuotas liberadas para dos períodos de exportación significativos: 1° de enero a 14 de julio y 1° de noviembre a 31 de diciembre. Los montos de estas cuotas son de 37.000 y 3.000 toneladas, respectivamente, con incrementos anuales de 1.850 y 150 toneladas en cada caso. En términos de valor, nuestras exportaciones de uva a la U.E. constituyen el rubro más importante después del vino, con casi US$ 94 millones en 2002 y un arancel pagado de 8%. En lo que se refiere a otros beneficios otorgados, las prioridades principales manifestadas por la U.E. se refirieron a quesos, algunas leguminosas, espinacas, arvejas, algunos cereales, como cebada y arroz, harina de trigo, malta, almidón de trigo y papas, aceite de olivas, de maravilla y de maíz, carnes preparadas y papas preparadas. En lo relativo a los quesos, esto se resolvió por la vía de una cuota. "Para el resto de los productos, se optó por conceder lo pedido por la U.E: desgravación inmediata, en consideración al relativo poco flujo que significaba de estos productos para nuestro sector agrícola y porque supeditado a ello estaba una parte importante de los beneficios reseñados en la primera parte de esta relación (pasta de tomates y desgravación de los vinos, por ejemplo)" sustuvo Campos. La excepción a esta petición fue la harina, la que quedó marginada, por su vinculación con la banda de precios del trigo, mientras que la desgravación del aceite de oliva quedó reducida a una cuota de 3.000 toneladas. En todo caso, el secretario de Estado precisó que, en lo que va corrido del año, las importaciones del conjunto de productos solicitados por el bloque europeo anteriormente indicado, no superaron los US$11,5 millones. Junto a las cuotas anteriores, se obtuvieron otras cuotas de interés, tales como las de cerezas preparadas (1.000 toneladas con 50 toneladas de aumento anual), champiñones (500 toneladas con un incremento de 25 toneladas por año) y copos de cereales (1.000 toneladas más 50 toneladas anuales de aumento). De todos estos productos, nuestras exportaciones actuales son marginales y están sujetas a aranceles entre 12 y 25%. El Ministro de Agricultura mencionó que, a partir de la firma de este Acuerdo, otros productos de gran importancia serán desgravados, como cebollas y espárragos frescos, pimentones, manzanas, peras, ciruelas, paltas y frambuesas. A cuatro años quedaron productos como frutillas frescas y preparadas, moras y, muy significativamente, la pasta de tomate, en tanto los kiwis se desgravarán en 7 años. Varias de las frutas mencionadas constituyen una parte importante de nuestras exportaciones a la U.E. y pagan aranceles no despreciables, que fluctúan entre 4 y 8 %. Finalmente, Campos indicó que, tras intensas conversaciones, casi la totalidad de los derivados concentrados, conservas, pastas y jugos de fruta quedaron en categoría de desgravación a 4 años. Las exportaciones de estos últimos son en la actualidad de muy poca significación y los aranceles europeos son altos, en una combinación de ad valórem más específicos (entre 8% y 25 %, más específicos entre 4 y 126 E/100 kg).