Tecnologías para mejorar el vino

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Issue Date:
2002-01-10
Subjects:
Agro en la prensa - Silvio Banfi Piazza
estudiosNoticias generales

En los primeros días de enero, la industria vitivinícola, diversas universidades y el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico, FONDEF, dieron a conocer el desarrollo de tres proyectos cuyo objetivo es el perfeccionamiento de la cadena de producción-comercialización del vino chileno, acciones necesarias para la mantención la competitividad de este rubro, especialmente en el mercado internacional.El primer proyecto, desarrollado por la Universidad de Santiago, se refiere a la búsqueda de cepas autóctonas proveniente de la zona de Cauquenes y del valle de Curicó. Veinte de ellas ya fueron probadas en la vendimia de 2001 y están en proceso de evaluación de resultados. Para la identificación de las levaduras, se utilizó por primera vez en el país las técnicas de biología molecular que permiten identificar partes del ADN de aquellas. Dichas técnicas, permitirán también detectar diversos gérmenes que contaminen el vino en cualquier etapa de su proceso de fabricación.Un segundo proyecto, desarrollado por la Universidad de Concepción y el INIA, busca asegurar y certificar que la cepa que se identifica en la botella corresponda realmente a la del vino contenido en ella. Para ello se elaborarán un conjunto de perfiles químicos de las distintas cepas que permitirán tal identificación, lo que evitaría, entre otros aspectos, rechazos por este motivo de vinos chilenos en los países de destino. Adicionalmente, esta tecnología permitirá proteger la competitividad a través de los estudios de ingeniería genética mediante test de ADN para verificar el cepaje directamente en los parronales, lo que hará posible definir la parra específica de la cual proviene el vino de mejor calidad y así poder reproducirla para mejorar la producción del conjunto.El tercer proyecto, desarrollado por el Centro del Vino de la Universidad Católica, consiste en el desarrollo de un software que apoye la toma de decisiones de los enólogos. El instrumento informático permitirá determinar la fecha óptima de cosecha y asegurará una fermentación completa. Además, recomendará las técnicas de filtración más adecuadas y permitirá un manejo coordinado de las operaciones de transporte, molienda y fermentación en concordancia con las labores de cosecha.