Leche: situación y perspectivas

1. Precios y comercio internacional Distintas fuentes internacionales mostraron el derrumbe de los precios de todos los productos lácteos desde fines de la temporada 2001. Antecedentes recientes, sin embargo, señalan que entre julio y agosto se habrían alcanzado los precios mínimos en los diferentes mercados, que en el caso de las leches en polvo llegaron a alrededor de US$ 1.100 por tonelada, lo que significó una baja de 40%. Datos recientes señalan que a mediados de octubre el precio en Nueva Zelanda, tanto para leche en polvo entera como descremada, se aproxima a US$ 1.400 por tonelada. Esto se ve ratificado por el Indicador de Precios de Commodities del banco neozelandés ANZ, que muestra una recuperación a partir de agosto. Algo similar se verifica en la Unión Europea, aunque en este caso la leche descremada presenta un valor algo inferior (alrededor de US$ 1.350). En general, existe acuerdo en el sentido de que las alzas de precios continuarán, pero todavía no hay seguridad sobre el ritmo que tomará esta recuperación, que dependerá de algunos factores principalmente productivos y de demanda. Las razones para la caída original de los precios fueron variadas: baja demanda internacional, acumulación de stocks de productos, desajustes y crisis económica internacional, etc. Algunas de ellas han ido evolucionando, para hacer posible un repunte; no obstante, los observadores estiman que, para alcanzar una recuperación completa de los niveles de precios, sería necesario un crecimiento fuerte en la economía mundial. Por otra parte, la creación de cuantiosos stocks adquiridos por el gobierno norteamericano, como resultado del crecimiento significativo de la producción interna durante el primer semestre de 2002, genera un cuadro de incertidumbre para la evolución del precio internacional, especialmente de la leche en polvo descremada.En relación a la demanda, el Sudeste Asiático está mostrando un leve aumento, en tanto Brasil incrementó en más de 35% sus importaciones entre enero y agosto.Posiblemente las razones del alza que está teniendo lugar en los precios de los lácteos hay que buscarlas principalmente en los aspectos productivos. Aunque se espera un aumento de 2% en la producción de esta temporada en Nueva Zelanda, muchos de los principales países productores e importadores han reducido su producción. Australia está afectada por una fuerte sequía en Victoria, principal zona productiva. Argentina y Uruguay presentan caídas de producción muy importantes, fundadas en la reducción de la rentabilidad de la lechería y, en el caso de la pimera, su reemplazo por cultivos anuales. La Unión Europea no alcanzará a cumplir con sus cuotas de producción, por tres causas fundamentales: los efectos de la reducción de animales como resultado del control de los brotes de fiebre aftosa; las presiones sufridas por los productores en relación con el medio ambiente (mayores costos asociados al cumplimiento de las normas establecidas), y la revalorización de la libra esterlina, que hizo caer los precios en el Reino Unido. La producción de Europa del Este también se ha reducido y su demanda ha aumentado, con lo cual esos países mantienen stocks de exportación limitados. Los precios internacionales de los quesos se redujeron menos que los de la leche en polvo (25%), llegando a US$ 1.500 por tonelada en julio de 2002. Contrariamente a lo que sucede con la leche en polvo, hasta ahora no han presentado un repunte. La mantequilla, en cambio, que llegó a cotizarse en menos de US$ 1.000 por tonelada, se ha recuperado en un 10%.El incremento de los precios internacionales ha motivado una reducción de los subsidios a la exportación de leche en polvo entera de la Unión Europea, que habían alcanzado 1.209 euros a partir del 11 de julio, dejándolos en 1.100 euros por tonelada desde el 26 de septiembre. Éste es el primer ajuste hacia abajo que se produce en el año.En relación también con los subsidios, en octubre de 2002 se reunieron en Santa Cruz, Bolivia, algunos miembros del grupo Cairns (Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Chile, Nueva Zelanda y Uruguay), con el fin de diseñar una estrategia conjunta para combatir los subsidios en la producción de leche y acelerar la desregulación en el comercio mundial de lácteos.La oferta de leche a plantas en el período enero-agosto de 2002 alcanzó un crecimiento de 0,9%. En el último mes del período mencionado la recepción estuvo un 2,6% por sobre la de agosto de 2002. Cabe destacar que hasta mayo de 2002 la recepción durante 2002 era inferior a la de igual período del año anterior. Adelantos parciales de septiembre permiten pronosticar una recuperación en las entregas a nivel nacional en torno al 3%, respecto de igual mes del año anterior.Las condiciones meteorológicas en la zona sur, con un otoño muy benigno (buena humedad y temperaturas), ayudaron rápidamente a superar la sequía estival de los meses de verano de 2002. Fue así como paulatinamente los registros de recepción pasaron de un déficit a nivel nacional al pequeño incremento que se observaba hasta agosto. En la actualidad se registra una muy lluviosa y fría primavera, que ha provocado un atraso general del crecimiento. El mes de septiembre fue excepcionalmente frío, y en la X Región presentó sólo 4 días con ausencia de lluvias. Lo anterior se acentuó en los primeros 15 días de octubre, en los que llovió prácticamente todos los días y se produjeron dos temporales con vientos fuertes y precipitaciones de hasta 40 mm diarios. Esto ha significado, por ejemplo, que en Osorno se registra en este período un superávit de 188,1 mm (543 %). Esto está provocando en las regiones IX y X una reducción del crecimiento de las praderas y un atraso en sus siembras. Paralelamente ha habido dificultades para rezagar potreros para silo. Todo lo anterior está afectando la curva de producción lechera en los meses de septiembre y octubre y probablemente perjudicarán la de noviembre. Las vacas a pastoreo tienden a protegerse mientras está lloviendo y no comen, con lo que producen menos leche. Además el manejo alimenticio se complica, pues se debe mantener la suplementación y las pasturas se dañan por sobrepisoteo, dado lo blando del terreno.No obstante lo anterior, la recepción de leche en la X Región en los primeros ocho meses de 2002 supera a la de ese período en 2001, gracias a los incrementos de los últimos meses. Cabe destacar que desde abril las entregas a plantas son superiores a las de los mismos meses de 2001, con lo que se compensaron las bajas del primer trimestre. Esta dinámica debería sostenerse en el segundo semestre, de manera que las cifras serán positivas a fines de año.Hasta agosto también se registra un incremento de las entregas de leche en las plantas de la IX Región, pero, a diferencia de lo que ocurre en la X Región, la variación correspondiente al mes de agosto fue negativa. Por otra parte, los aumentos que se observan en las regiones del sur se compensan parcialmente con las variaciones negativas que muestran las regiones de riego, que en este año, hasta agosto, han experimentado reducciones sostenidas en la recepción: -3,8% en la Región Metropolitana y -2,2% en la VIII Región. Es probable que esta situación se mantendrá en los próximos meses, dado que se trata de explotaciones más intensivas, con mayor uso de concentrados, cuyo precio ha subido como consecuencia del alza de los precios internacionales y el aumento en la tasa de cambio.Para el año 2002 se espera una recepción nacional que bordea los 1.680 millones de litros, superior al récord alcanzado en 2001 (sobre 3%). Esto considera que, de septiembre en adelante, la recepción seguirá siendo superior a la de iguales meses del año 2001, estimación que se basa en que se recuperaría la productividad de las empastadas como resultado de la normalización de lluvias y temperaturas.Otro factor que está afectando esta perspectiva de recepción dice relación con el desvío de leche hacia las queserías artesanales, algunas de las cuales son verdaderas industrias que, ante la posibilidad de comprar leches de excedentes a bajos precios, están recogiendo importantes volúmenes de leche, pagando hasta $ 70, con lo que han incrementado cerca de 20% sus recepciones normales, aumentando su oferta de quesos. Respecto al beneficio de vacas, se observa una disminución importante en la cantidad de hembras faenadas, tanto vacas adultas como vaquillas. Durante el año 2001 se beneficiaron casi 360.000 hembras, la menor cantidad observada en los últimos seis años, número que vuelve a bajar en los primeros ocho meses de 2002, destacándose un beneficio de vaquillas inferior en torno a 13% respecto de la temporada pasada.A diferencia de lo que ocurrió en los primeros ocho meses de 2001, los precios pagados a productor durante el 2002 presentan una baja superior al 11% respecto de iguales meses de la temporada pasada. Al respecto cabe recordar que la caída de precios se evidencia a partir de septiembre del año 2001, a pesar de la decisión de la Comisión Resolutiva que obligó a las industrias asociadas a ASILAC a mantener los precios y las condiciones de pago del mes de julio de 2001, para el período que iba de septiembre al 15 de noviembre de ese año.Durante el presente año, tanto las industrias incluidas en dicha precautoria (PARMALAT, NESTLÉ, LONCOLECHE y SOPROLE) como todas las demás modificaron sus pautas de pago, con bajas de precios que en algunos casos operaron desde diciembre de 2001 y en otros se hicieron efectivas a partir de enero, febrero o marzo del presente año.En 2002 no se registraron las tradicionales alzas de precios para el período de invierno, y hasta agosto las pautas de pago se habían modificado más bien hacia abajo, en particular con anuncios que por primera vez plantean castigos en el precio a los incrementos de oferta y reducciones en los precios de fines de invierno, así como ajustes en las exigencias de calidad y menores bonificaciones en los volúmenes. Lo anterior implicó que el precio promedio país tuvo su punto más alto en el mes de junio ($ 109,36 /litro) y el más bajo hasta ahora en agosto último ($ 105,27). En septiembre seguiría bajando, llegando a su precio menor probablemente en octubre, alrededor de 15% por debajo de los precios de esos meses del año anterior.En los primeros días de septiembre varias industrias publicaron pautas con nuevas rebajas, tanto de los precios base como particularmente de la leche de excedente o de "sobreexcedente". En el caso de NESTLÉ se consideró una plantilla calculada en la forma tradicional y un excedente que equivalía a sólo el 15% del excedente en el año anterior; el remanente sería considerado sobreexcedente, con un precio de $ 47 y posibles premios sólo por contenido de grasa y proteína. Sin embargo, a mediados de octubre esta situación debió cambiar, ampliándose la cantidad de variables que modifican el precio final. También otras empresas que rebajaron sus precios de compra han debido modificar sus condiciones, como consecuencia del mejoramiento de los precios internacionales, el valor de la tasa de cambio y el retraso en la recuperación estacional de la producción.En relación a las variables de calidad de la leche, se han ido haciendo cada vez más estrictas, con el fin de mejorar aún más la calidad de los productos nacionales, con miras a iniciar un proceso estable de exportación. Es así como se han ido determinando máximos permisibles en variables como recuento de células somáticas y unidades formadoras de colonias, por sobre los cuales ya no se castiga porcentualmente, sino se suspende la recepción, al mismo tiempo que se premia por tener predios libres de enfermedades.Durante lo que va trascurrido del año, se han producido algunos cambios en los precios relativos regionales con respecto a la situación que se observaba en 2001. Si bien el precio promedio en la Región Metropolitana continúa alrededor de $ 8 por litro por encima del promedio nacional, se han modificado los precios relativos de la leche en las regiones IX y X, como consecuencia de una baja sustantiva en los precios pagados en la Región de la Araucanía, que en igual época del año anterior eran significativamente mayores.Las condiciones de la primera quincena de octubre, caracterizada por una primavera tardía y una entrega a planta menor que la esperada, están generando cierto interés de la industria por captar producción en las regiones del sur, contra lo que se había supuesto anteriormente. Esta situación no se ha hecho extensiva a la VIII Región, donde los productores deben competir con los de la X Región, pero con mayores costos. 2.3 Precios al por mayor y a consumidor en 2002 En los primeros nueve meses de 2002 los precios de los productos lácteos, tanto a consumidor como al por mayor, han mostrado en general una tendencia a la baja.En el caso de los precios al por mayor, las bajas en el período corresponden a leche fluida (-7,4%), mantequilla (-5,2%), leche condensada (-5,1%) y leche en polvo entera (-6,1%). El precio al por mayor del queso presenta un alza de 2,1%. No obstante lo anterior, cabe destacar que las reducciones a fines del período se acentúan, al mismo tiempo que se incorpora el queso. De esta forma, al comparar los precios del mes de septiembre para 2002 y 2001, se observan bajas en leche fluida (-21,0%), mantequilla (-14,8%), leche condensada (-13,7%), leche en polvo entera (-16%) y queso (-4,1%). Al consumidor, en los primeros nueve meses sólo se observa un alza en el caso de la leche condensada (0,5%). Leves bajas presentan quesos y quesillos (entre 0,3% y 2,1%). Bajas mayores muestran mantequilla (-10,6%), leche de larga vida (-8,1%), manjar (-4,9%) y yogur (-8,2%). Al comparar septiembre de 2002 con igual mes de 2001, los precios de todos los productos citados se reducen, entre el 0,8% del queso mantecoso hasta el 13,8% del yogur, con reducciones de 12,6% para leche entera de larga vida y 10,5% para mantequilla. Las variaciones expuestas coinciden con un período de ventas flojas, como consecuencia de una baja demanda, condición que no se vislumbra que pueda mejorar en el curso de los próximos meses. Para el análisis del comercio exterior en el año 2002 se cuenta con antecedentes hasta agosto del presente año. En este período las importaciones disminuyen alrededor de 24%, totalizando entre todos los lácteos 91,8 millones de litros equivalentes, en circunstancias que en el año anterior las importaciones habían llegado a 121,4 millones de litros equivalentes. En valor la baja es de 46%, ya que en el 2002 se han importado lácteos por US$ 16,6 millones contra US$ 30,6 millones en igual período del año anterior.A nivel de los productos, la leche en polvo descremada llegó a 4.263 toneladas y la leche entera, a 1.871 toneladas, lo que hace un total de 6.134 toneladas, sólo un 65% de las 9.469 toneladas importadas en los primeros ocho meses de 2001. En cuanto al origen, al igual que en la temporada pasada, en este año los mayores proveedores, Argentina y Uruguay, tienen una participación de 73,5% y 20,4%, respectivamente, en tanto de Nueva Zelanda han llegado 252 toneladas (4,1% del producto). Los niveles de precio de las importaciones han bajado, lo que es coherente con la fuerte disminución de los precios internacionales. Su promedio en el período para la leche en polvo con 26% de materia grasa alcanza a US$ 1.328 por tonelada CIF, lo que representa una baja de 35,1% respecto del precio a que se importó en igual período de 2001. Por su parte, la baja del precio medio de la leche descremada en ese mismo lapso ha sido de 31%, llegando a US$ 1.477 por tonelada CIF, precio relativamente alto, probablemente por tratarse de operaciones pactadas con anterioridad.En tanto, las importaciones de quesos han tenido una disminución de 7,8%, llegando en los primeros ocho meses a 2.286 toneladas, con Argentina como principal proveedor (64,3% del total), seguida de Estados Unidos, Brasil y Uruguay. En quinto lugar aparece como proveedor de quesos la Unión Europea, con colocaciones de 127 toneladas y una participación inferior a 6%. Llama la atención la casi desaparición durante este período de las importaciones de quesos desde Nueva Zelanda (58 toneladas), país que fuera nuestro principal proveedor hasta la temporada pasada.Con relación a los quesos de origen Unión Europea, bloque dentro del cual existen países como Hola da y Francia, que tienen una alta producción y diversificación de quesos, cabe señalar que la cuota recíproca de 1.500 toneladas sin aranceles asignada en el acuerdo con ese conglomerado representa una oportunidad interesante de explorar en un escenario nacional de creciente aumento de exportaciones lácteas. Como mercado interno, la Unión Europea tendría precios muy altos, incluso para variedades corrientes como el conocido "gouda", que en nuestro país es el tipo de mayor producción (sobre 65%).En cuanto a exportaciones, cifras de los primeros ocho meses del año 2002 muestran un incremento en el valor global de las exportaciones de lácteos, que alcanza a US$ 25,6 millones, un 3,4% más que lo exportado en igual período del año anterior. Los aumentos más importantes se registran en la leche en polvo entera, en que se sube de 3.049 toneladas a 4.648 toneladas, un 52,5%. También el manjar muestra una interesante dinámica, alcanzando a cerca de 2.300 toneladas. Los quesos, con 1.531 toneladas en los primeros ocho meses del año 2002, muestran una baja superior al 12% respecto de igual período del año 2001. Por su parte, también productos como la leche UHT y la leche condensada, que mantienen su significación, muestran una leve baja. Con todo, la exportación expresada en litros equivalentes se incrementa en los primeros ocho meses del presente año, desde 73,6 millones a 104,3 millones de litros (41,6%).Según estos datos, en valor, el producto exportado más importante es la leche en polvo entera, que se aproxima al 33% del total. En segundo lugar se ubica la leche condensada, seguida por quesos y manjar. Respecto de los destinos más importantes, en el caso de la leche en polvo, Cuba se ubica en primer lugar, con colocaciones cercanas a 2.600 toneladas en el período, seguida de Brasil, Bolivia y Colombia. A México se destina más del 95% de los quesos (1.457 toneladas) y, por último, a México, Perú, Bolivia, Estados Unidos y Ecuador se envían cantidades importantes de leche condensada.Es difícil que se revierta el favorable balance en términos de valor que se observa en el comercio exterior de lácteos entre enero y agosto de 2002 (alrededor de US$ 9 millones). Por otra parte, es probable que el balance en litros equivalentes (algo más de 12 millones de litros hasta agosto) también sea positivo al terminar el año. No obstante, es un hecho que las exportaciones de lácteos se están viendo perjudicadas por los bajos precios internacionales y la presencia de ofertas muy competitivas, no sólo de Argentina y Uruguay, sino también de la Unión Europea y Europa del Este, que están llegando a los mercados más atractivos de Latinoamérica, tales como México, Venezuela, Bolivia y Perú.

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