Producción de carne: situación actual y perspectivas

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Issue Date:
2003-04-15
Subjects:
Carnes - carne de cerdo - carne de ave - carne de bovinos
estudiosArtículos

1 Introducción El año 2002 presentó una serie de acontecimientos que afectaron tanto directa como indirectamente el mercado interno de las carnes y su producción.El hecho positivo más relevante en el año pasado fue que se iniciaron las exportaciones de carne bovina, cerrando el año con una cifra nunca antes vista en nuestro país. Por otra parte, hubo un hecho negativo, que fue la presencia de un foco de influenza aviar que obligó a suspender temporalmente nuestras exportaciones de este tipo de carnes. Sin embargo, ya en diciembre se estaba declarando a nuestro país nuevamente libre de la enfermedad.En general, el consumo de carnes aumentó un 2,8%, alcanzándose un consumo per cápita de 73 kilogramos. Esta cifra constituye un nuevo récord para nuestro país y es un 63,7% superior al consumo de carnes de hace diez años, ya que en 1992 era de sólo 44,6 kilogramos por habitante.En relación a los precios de los animales para consumo, el de los novillos en el año 2002 fue un 0,8% superior al del año anterior. Sin embargo, las otras especies aumentaron sus precios de manera más significativa: el de porcinos creció en un 7,2%; el de corderos, un 8%, y el de pollo broiler aumentó un 12,4%.Respecto a la producción de carnes durante el 2002, se observó una brusca detención del crecimiento que se venía observando en los últimos 15 años en la carne de aves. La carne de bovinos también cayó, ya por quinto año consecutivo, y la de ovinos, por tercer año sucesivo. La carne de cerdos, en cambio, presentó un crecimiento, tal como ha sucedido en los últimos 16 años. A pesar de la caída de las exportaciones de carne de aves, las exportaciones totales de carnes fueron superiores en un 19,3% en volumen y un 20,6% en valor, alcanzando 77 mil toneladas por un valor de 151 millones de dólares. Los principales destinos fueron Japón (44,7%), México (21%) y Corea del Sur (5,6%).El comercio mundial de carnes aumentó un 5%, motivado principalmente por el levantamiento de las barreras sanitarias impuestas en el año 2001, la recuperación del consumo de carne bovina en países que han tenido problemas de Encefalitis Espongiforme Bovina (EEB), la ofensiva brasileña en todos los mercados y el crecimiento de la demanda rusa.El consumo mundial de aves y cerdos ha continuado aumentando, pero de una manera más lenta que en el año anterior, cuando se rompieron todos los récords de crecimiento debido al traspaso del consumo de carne de bovina hacia esas carnes.Aunque en el año 2002 no hubo grandes crisis sanitarias, el comercio mundial de carnes estuvo perturbado por diversos problemas de esa índole, especialmente en la carne de aves, que por primera vez en años disminuyó, con una baja de un 1,5% respecto al año anterior. Entre las barreras sanitarias existentes se pueden citar las siguientes:- El embargo ruso a las carnes de aves de EE.UU. después de la detección de salmonelas.- El embargo de carnes de aves europeas por parte de Arabia Saudita, ante una sospecha de contaminación con hormonas.- El embargo europeo de carnes de aves y conejos de China, por causa del descubrimiento de trazas de antibióticos.- El embargo a las carnes europeas por países de Medio Oriente e Irán, debido a la EEB.- El embargo japonés a la carne de cerdo de Taiwán, motivado por la epidemia de fiebre aftosa. El año 2002 estuvo marcado por una presencia mayor de Brasil en los mercados internacionales, debido a un mejoramiento de su competitividad ocasionado por una devaluación del real y un aumento de su producción de carnes. A pesar del cierre de algunos mercados por motivos sanitarios, Brasil aumentó su exportación de carnes en un 25% durante el año pasado en relación con el 2001. Se ha transformado así en el segundo exportador mundial, detrás de EE.UU. En 2002 Brasil realizó el 24% de las exportaciones mundiales de carne de aves y el 13% de las de carne de cerdo y de bovino.Otro actor importante en el mercado mundial en el año 2002 fue Rusia. Dada una baja de los costos de los insumos para la alimentación animal (tuvieron una cosecha excepcional de granos) aumentaron fuertemente la producción de carnes. Sin embargo, ella aún no satisface la demanda interna, que se ha visto reforzada por una mejora de la situación económica. En consecuencia, Rusia ha debido completar su aprovisionamiento en los mercados externos, importando aproximadamente un 15% de su consumo. Rusia efectúa un 25% de las importaciones mundiales de carne de aves, un 20% de las de cerdo y un 9% de las de bovino. A nivel mundial el consumo de carnes ha venido creciendo de manera sostenida: en 2002 presentó un 2,6% de aumento, superior al crecimiento demográfico. La recuperación del consumo de carne bovina, interrumpido por la crisis de la EEB observada en 2001, no ha frenado el crecimiento de las otras carnes, como las de cerdo y de aves.El consumo individual de carnes continúa firme en los grandes países consumidores, a excepción de la Argentina, donde, por la crisis económica por la que atravesó en 2002, bajó un 16,8%. El crecimiento fue fuerte en EE.UU. (2,8%), Australia (4,5%), y Brasil (3,5%). En China el crecimiento fue moderado (1,6%). La mayor recuperación se observó en Rusia (9,3%) y en los países de Europa del Este (3,5%), como resultado de un mejoramiento de su situación económica.Por tercer año consecutivo la disponibilidad total de carnes en Chile ha superado el millón de toneladas, llegando a un total cercano a 1,1 millones de toneladas de carne en vara, cifra similar a la del año 2001. El consumo per cápita de carnes en 2002 se elevó a 73 kilos por habitante, cifra que es 2,8% superior a la del año anterior y que significa un nuevo récord en el consumo de este tipo de proteínas. La tasa de crecimiento anual de la disponibilidad per cápita entre 1986 y 2002 llega a 6%.La característica más relevante del sector nacional durante el año pasado fue el fuerte crecimiento de la producción de carne de cerdo y el incremento notable de sus colocaciones en los mercados externos. Especial mención se debe hacer de la apertura del mercado israelita para la carne de bovino en el 2002. Por otra parte, se pudo observar una nueva reducción en la producción interna de carne bovina, sucediendo una cosa similar con la carne ovina, aunque por motivos diferentes. Lo más relevante del año pasado en relación con la carne bovina es el inicio de un proceso exportador, que se espera que se mantenga en el tiempo. En el año 2002 se exportó un volumen de 3.550 toneladas de carne, por un valor cercano a los 6,6 millones de dólares, cifras nunca antes alcanzadas con este tipo de producto. Los principales destinos fueron Israel (43%), Costa Rica (20,5%) y Cuba (18%).La producción de carne bovina nacional alcanzó a 199.957 toneladas. Esto significa una caída de 8,13% con respecto al año anterior, con lo que se continúa la tendencia observada desde el año 1998. Un porcentaje similar de caída se observa en el beneficio expresado en cabezas de ganado (aproximadamente 800.000).El peso medio de las canales fue similar al del año pasado, alrededor de 250 kilos, lo que es bastante mayor que los pesos promedios de años anteriores. Ello estaría indicando, entre otros factores, una buena disponibilidad de pastos en las regiones ganaderas y sería también el efecto del cambio de la normativa de tipificación, que aumentó la edad posible para la categoría "V".Al analizar las categorías de animales faenados, todas caen en su producción. La categoría que más desciende es la de vaquillas, con un 12,2% en cabezas y un 12,6% en volumen. La faena de vacas se redujo en 4,1% en cabezas y 3,1% en volumen. Sin embargo, es la importante caída en la faena de novillos lo que llama más la atención: 7,8% en cabezas y 8,3% en volumen.El descenso de la faena de hembras puede tener relación con expectativas de mejora en el negocio, que podrían motivar una retención de vientres. Por su parte, la baja en la faena de novillos puede tener relación con el cambio de categorías en la norma de tipificación, que da un margen de tiempo mayor para efectuar las engordas de ganado, con lo que se puede retrasar el envío del animal a beneficio. Sin embargo, la persistencia de las reducciones en la faena, especialmente de novillos, podrían inducir a pensar que la masa básica de animales puede no ser tan grande como se piensa y haberse reducido desde el año del censo. No es posible retener novillos en forma creciente, y si no es dable suponer una reducción sistemática de la tecnología utilizada o la matanza creciente de los terneros de lechería (que no parece darse en la actualidad), parece quedar como explicación plausible una disminución de la masa de vacas madres, lo que explicaría también, de paso, la menor faena de vacas y vaquillas.Los precios de las principales categorías de animales: novillos, vacas, terneros y bueyes, tuvieron variaciones positivas, con aumentos de 0,8%, 7,8%, 10,9% y 10,6%, respectivamente. Por el contrario, el precio de los toros cayó (-5,5%), en tanto el de las vaquillas se mantuvo (-0,06%).Sin lugar a dudas el precio al que ingresan a nuestro país las importaciones de carne bovina tiene gran relevancia en el precio interno. No obstante, durante el año pasado el precio medio de las importaciones fue de US$ 1.705 por tonelada, un 12,5% inferior al del año anterior. Esta relación es menos negativa si se expresa el costo de importación en pesos, porque la variación en el precio del dólar compensa parcialmente la baja (en promedio el precio del dólar subió en 8,5%); pero de todas maneras es negativa. El precio menor fue el de Uruguay, que cayó un 20,3%. El único país que aumentó su precio promedio fue Nueva Zelanda, en 7,8%.En el año 2002 el volumen de las importaciones alcanzó a 102.062 toneladas, lo que marcó un aumento de más de 20% respecto al año anterior. Entre los principales abastecedores de carne bovina en 2002 destaca nuevamente Brasil, con 67% del total importado, seguido por Paraguay (21%) y por Uruguay (12%).En carnes refrigeradas, Brasil aportó un 66% y Paraguay, un 21%, seguidos por Uruguay, con un 13% de participación. En carnes congeladas, Brasil participó con un 95% de las importaciones; el resto se importó desde Paraguay.Para este año se espera que haya una fuerte competencia por el mercado nacional entre los exportadores de carne de Argentina y los de Brasil, ya que a la primera se le autorizó el ingreso de sus carnes a fines del año pasado y espera recuperar el mercado chileno, lo que sólo podrá hacer desplazando a su principal competidor.En cuanto a expectativas para este año, se deberían mantener los niveles de importaciones de carne bovina del año 2002, y quizás aumentarse levemente, considerando que, dadas las expectativas chilenas de colocación de productos en los mercados externos, es posible que se incentive la opción de retención de vientres, lo que provocaría que la faena interna disminuya o al menos se estabilice, con la consiguiente disminución de la oferta interna de carne.En relación a las exportaciones, se espera que en este año se mantendrá su nivel de aumento. A partir de febrero de 2003 comenzó a regir el acuerdo con la UE y se cree que en abril quedarían regularizados todos los pasos necesarios y se podrá comenzar a exportar a dicho mercado. Se debe recordar que Chile tiene una cuota de 1.000 toneladas anuales, con un aumento de 10% anual. El sector privado estima que al menos se duplicarán los envíos del año pasado.Respecto a la competencia de las otras carnes, para este año se espera que continuarán los altos precios internacionales de los granos, principal insumo de su alimentación, lo que sin duda influirá en los precios que tendrán estos productos en el mercado interno. Por lo tanto, la presión hacia la baja que ejercen estas carnes sobre el precio de la carne bovina podría disminuir.La evolución del sector lechero tendrá injerencia en la oferta nacional de carne bovina. La complicada situación que atravesó durante el año pasado podría tender a mejorar en el transcurso de 2003, ya que los precios internacionales de la leche han mejorado, con la perspectiva de que puedan estabilizarse, lo que daría una cierta tranquilidad a los productores chilenos.Con este panorama no es fácil predecir si la producción interna de carne en este año aumentará o no, pero con los antecedentes disponibles se podría estimar que al menos la producción no continuará disminuyendo como en años anteriores y posiblemente se alcanzarán niveles iguales o superiores a los del año 2002.Respecto a los precios del ganado, dada la posible mayor demanda de carne para la colocación en los mercados externos, se puede dar la condición de una mejora en los precios internos.La producción mundial de carne de porcinos en 2002 alcanzó a 93,3 millones de toneladas, con un aumento de 2,4 % en relación al año anterior. El aumento se debió al fuerte crecimiento en algunos países de producción de tamaño medio (Canadá, Brasil, Rusia) y de China (+ 2,4%), que tiene aproximadamente la mitad de la producción mundial.Las fuertes devaluaciones en Sudamérica han favorecido las exportaciones y tenido efectos positivos sobre la producción de carne de cerdo, notablemente en Brasil (+ 14,5%). De entre los principales países productores, sólo la producción de Japón ha disminuido (- 2,3%).En nuestro país, la producción de carne de cerdo alcanzó en 2002 la cifra récord de 350.721 toneladas de carne en vara, un 15,7% superior a la del año pasado. La tasa de crecimiento de la producción de carne de cerdo en los últimos trece años ha sido de 9,1%, la más alta de su historia.El precio durante el año 2002 fue, en promedio, 7,2% superior al del año anterior, siendo el más alto de los últimos cinco años. Sin embargo, la relación del precio anual entre el cerdo y su principal insumo, que es el maíz, fue durante el año pasado de 5,3, menor que la del año anterior y una de las más bajas de los últimos años. La señal que está dando esta relación es que el resultado económico del negocio está cada vez más estrecho.El comportamiento de la curva de precios mensuales en el año pasado fue absolutamente disímil en relación a la curva normal de este tipo de carne. Tan sólo hasta el mes de mayo los precios tuvieron un comportamiento que se podría denominar "normal", con un aumento paulatino. No obstante, en junio y julio se produjo una atípica caída, que se recuperó parcialmente luego. Igualmente anormal fue la fuerte alza de precios que se observó en los últimos dos meses. La situación mencionada está altamente relacionada con las colocaciones en el mercado externo, ya que la baja en la salida de productos en los meses de junio y julio llevó a una sobreoferta en el mercado interno, en tanto en el último trimestre se produjo una mayor demanda para exportación.Las exportaciones de carne de cerdo en el año 2002 alcanzaron un volumen de 45.592 toneladas, un 85,7% superior al del año 2001, y representaron un valor de 105 millones de dólares (52,9% superior). La tasa media de crecimiento de las exportaciones de carne de cerdo desde 1990 a 2002 es de un 8,7%. Los principales mercados de destino de nuestras exportaciones de carne de cerdo son Japón y México.Por su parte, las importaciones de carne de cerdo estuvieron cerca de duplicarse durante el año pasado, con un 97,6% de aumen to, alcanzando un volumen de 584 toneladas por un valor de 820 mil dólares. Nuevamente en 2002 el origen de las importaciones fue Canadá y su destino fue la fabricación de cecinas. Para este año se espera que la producción de carne de cerdos en Chile continuará creciendo, principalmente con la expectativa de consolidar la presencia en los mercados externos. Especialistas del sector estiman que el crecimiento alcanzaría un 10%, lo que implicaría llegar a cerca de 385 mil toneladas de carne.Por otro lado, la producción mundial deberá crecer, aunque de una manera más moderada, debido a una rentabilidad económica menor durante 2002 en varios países (China, Canadá, Brasil). Consecuente con un aumento de las disponibilidades de carne de cerdo en las principales zonas de exportación del mundo (Canadá, países de Europa del Este y Brasil, principalmente), el comercio internacional de este tipo de carne debería aumentar en 2003, sobre todo en la zona del NAFTA, por la eliminación de los derechos de importación de México. Además, en Japón, a pesar de la cláusula de salvaguardi que está en vigencia hasta julio de 2003, se espera que las importaciones de carnes podrían crecer ligeramente.Se espera que el consumo de carnes se elevará en un gran número de países (entre otros México, Rusia, China, Filipinas), donde el poder adquisitivo ha aumentado. No obstante, el número reducido de mercados solventes podría significar que el aumento de la oferta de carnes a nivel mundial -no sólo de porcino, sino general- conducirá a una fuerte competencia entre los países exportadores.En 2002 la producción mundial de carne de aves siguió su crecimiento, alcanzando 71,6 millones de toneladas, con un aumento de 2 millones de toneladas (+ 2,9%, igual que en el año anterior), insuficiente para mantener la participación de la carne de aves en la producción mundial de carnes, que cayó a 29,7 %. El consumo individual fue de 11,5 kg/habitante/año, con un aumento de 1,7%. Los Estados Unidos tienen el primer lugar mundial en consumo de estas carnes, con 50,9 kg por habitante.La evolución de la producción ha sido positiva en gran parte de los países productores, a excepción de la UE. Los productores avícolas de la UE se beneficiaron de la crisis bovina del año 2001 y se mantuvieron estables en el año 2002.Tan sólo cuatro países aportan en conjunto cerca de dos tercios de la producción mundial de carne de aves: Estados Unidos, con 17,52 millones de toneladas; China, con 12,55 millones de toneladas; la UE, con 9,08 millones de toneladas, y Brasil, con 7,69 millones de toneladas. Entre ellos el país que más llama la atención es Brasil, que creció un 11,1% en el año 2001, ritmo aún mayor que el de los años precedentes. Este aumento está ligado al fuerte crecimiento de la demanda interna (79% de la producción) y a que la exportación fue favorecida con una nueva devaluación del real.Por primera vez en muchos años el comercio internacional de carne de aves ha tenido un repliegue, de 1,5%. Esta baja obedece a los embargos sanitarios sobre la carne de aves de EE.UU. (debido a la influenza aviar) y a las carnes provenientes de China (por Newcastle y presencia de residuos de antibióticos). El cierre temporal de mercados para estos países se tradujo en un crecimiento de las colocaciones de la UE y, sobre todo, de Brasil, país que también aumentó considerablemente su consumo interno (+ 8,6%).En Chile la producción avícola alcanzó 444 mil toneladas de carne, lo que significó una caída de 8,45% respecto al año anterior. Entre las posibles causas de esta situación que se pueden señalar, está que la industria avícola entró a inicios del año pasado en una reestructuración de su sistema productivo, traspasando a los precios finales los costos de producción. Por otra parte, a mediados de 2002 se presentaron dos focos de influenza aviar, que obligaron a nuestro país a suspender las exportaciones de carne de aves, situación que se declaró solucionada en diciembre del mismo año.Sin embargo, a pesar de la fuerte baja que hubo en la producción de este tipo de carnes, éste sigue liderando el consumo en nuestro país, con una disponibilidad para consumo interno de 426 mil toneladas y un consumo per cápita de 28,3 kilos/persona. La producción de carne de pollos broiler cayó 9,2%, alcanzando a 370 mil toneladas. En el caso de las gallinas, se observan caídas de 10,2% en volumen y 9% en el número de aves faenadas, lo que indica que se mantiene el aumento del peso promedio de las gallinas faenadas que se arrastra desde el año anterior.El precio promedio del pollo broiler en el año 2002 fue un 12,4% superior al del año anterior, manteniéndose la tendencia de alza que se viene presentando desde 2001. El comportamiento mensual de los precios ha sido absolutamente distinto al del año anterior, aunque siempre estuvieron en un nivel superior a los observados en 2001: hasta el mes de septiembre se mantuvo un precio ligeramente a la baja, para de allí aumentar fuertemente hasta diciembre. Esta tendencia de aumento de los precios ha permanecido durante los dos primeros meses de este año, en que son superiores en 12,8% a los promedios de enero y febrero del año anterior. Esto indicaría que se está traspasando al precio de la carne de aves el aumento en el costo de los insumos.Las exportaciones de carnes de aves en general cayeron en 36% en volumen durante 2002, alcanzando a 17.652 toneladas. Se espera que en el transcurso de este año se recuperen los mercados que se cerraron durante el año 2001: en general, la gran mayoría ya han sido reabiertos, aunque faltan algunos de importancia, como el mexicano.Las estimaciones de crecimiento para 2003 hechas por los técnicos del área para este sector son conservadoras: se espera que la producción aumente cerca de un 4%. Con esto los niveles alcanzados serán aún menores que la producción del año 2001. Esta estimación tiene su base en las expectativas de precios de los insumos, que muestran una tendencia hacia el alza, y en la política de las empresas de traspasar al precio del producto sus costos, lo que dificultará su colocación en el mercado interno.En el año 2002 la producción mundial de carne ovina creció levemente (+ 1,8%), llegando a 11,5 millones de toneladas de carne. Para los principales países productores el crecimiento fue débil, ya que alcanzó en promedio un 1%.La producción en Australia y Nueva Zelanda, los dos principales países exportadores, presentó un franco retroceso. Australia bajó su producción de carne ovina en 4,3% y Nueva Zelanda lo hizo en 5,4%. Las causas de esta disminución son diferentes. Australia disminuyó fuertemente su rebaño de hembras para reproducción en 2001 y además ha sido afectada por una fuerte sequía, que ha provocado un aumento de la tasa de mortalidad y dificultades para la terminación de los animales. Nueva Zelanda, en cambio, ha retenido gran número de hembras con el fin de recuperar el tamaño de sus rebaños. Los países donde ha crecido la producción de manera más relevante han sido China (+ 3,6%), India (+ 1,6%) y Sudáfrica (+ 10,6%).El comercio de la carne de ovinos bajó en 0,7% en 2002 respecto al año anterior y estuvo marcado por dos situaciones: la baja de las exportaciones australianas y neozelandesas y la reactivación de las exportaciones de animales vivos de Africa del Este a los países del Medio Oriente.En Chile la producción de carne ovina durante el año 2002 sufrió una baja de 9,4%, llegando a 9.857 toneladas. Esta caída de la producción está altamente relacionada con la producción de la Región de Magallanes, que genera más de 80% de la producción nacional, la cual se redujo en 11,3%. Entre las posibles causas para esta baja en la producción magallánica se pueden citar problemas meteorológicos, ya que durante el invierno hubo situaciones críticas que influyeron en la alimentación de ovejas gestantes, aumentando la mortalidad y afectando el desarrollo de los corderos en gestación. Otra causa para la baja de la producción es que los buenos precios de la lana y de la carne ovina han motivado a los productores regionales a retener hembras para aumentar la producción.Las exportaciones de carne ovina también tuvieron un retroceso en volumen en el año 2002, el cual cayó un 10,2%, alcanzando a 4.296 toneladas. No obstante, al igual que la lana, en valor aumentaron 8,5%, llegando a un monto de 11,4 millones de dólares.En relación a lana ovina, la disponibilidad mundial en 2001/2002 fue de 1,43 millones de toneladas de lana limpia, un 8% inferior a la de la temporada anterior y la más baja en 30 años. Esta menor disponibilidad se debió a una combinación de menores ofertas de lana (cayeron en 3%, lo que significa 34.000 toneladas) y, más importante aún, una reducción a casi la mitad de las existencias de arrastre, en parte como resultado del agotamiento de los stocks de reserva del sistema de precios en Australia, que rápidamente se redujeron ante el aumento de la demanda (cayeron 83.000 toneladas o un 43%). Esto condujo a una restricción en la oferta, sobre todo en las lanas de grados de finura media. Lo anterior tuvo como consecuencia que los precios internacionales continuaron aumentando en forma paulatina en Australia y Nueva Zelanda, los dos principales países productores y exportadores, siguiendo una evolución que se inició en 1999.En el año 2002, según indicadores de mercado, los precios promedios de las lanas australianas aumentaron más de 22% en relación al precio de 2001, especialmente en el último trimestre (66% en relación a igual período de 2001).En Chile en 2002 las exportaciones de lana cayeron un 20% en volumen; sin embargo, como reflejo del aumento de su precio, en términos de valor aumentaron en 2%. Los principales destinos para la lana nacional fueron la UE, con 38% del total; Uruguay, con 36,5%, y Argentina, con un 18,6% de nuestras colocaciones.En esta temporada los precios han sido considerablemente más altos que en años anteriores. En la zona de Magallanes la lana Corriedale de 27-30 µ se ha comercializado a precios entre US$ 1,95 y US$ 2,35 por kg, base sucia. En la zona central, el precio del vellón de lana Merino ha llegado hasta $ 800 por kilo, prácticamente el doble que en el año anterior, en tanto que las lanas de mezclas o razas de carne se transaron a lo menos en $ 300 por kg.Se espera que la producción de lana en este año debería aumentar, dada la alta retención de vientres en la Región de Magallanes y, a su vez, tendría que crecer la producción de carne, ya que las hembras que entrarán a parir en este año serán un número notablemente mayor que el del año pasado. Por otra parte, las buenas condiciones de precios deberían mantenerse para la próxima cosecha, si se consideran la actual escasez de lana y las dificultades que tendría Australia para reponer las pérdidas de rebaño ocasionadas por la sequía.

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Autor(es):
Instituto Nacional de Estadísticas (INE)
Fecha de Publicación:
Octubre 2001