Temporada agrícola de raps canola

Resultados de la temporada 2002/03 En la temporada 2002/03 se sembraron 5.346 hectáreas de raps canola, cifra superior a las 1.200 ha de la temporada 2001/02. Este incremento en el área sembrada se explica preferentemente por la existencia de un poder comprador que ha mantenido estrecha vinculación con los productores del grano y que anunció un precio en dólares por tonelada al momento de la siembra. Ha contribuido al aumento en la superficie sembrada el interés de parte de la industria, que utiliza una fracción de raps canola para elaborar aceite para consumo humano y afrecho para destinarlo a la alimentación animal, y emplea el remanente de grano en raciones para aves y cerdos. Estos dos factores no sólo mantienen lo ya consolidado en años anteriores, sino que ayudan a que las decisiones de siembra cuenten con un destino definido al momento de la cosecha.Junto a lo anterior, el alza del valor de la divisa experimentado desde abril de 2002 incrementó los ingresos de los agricultores. Es así como, para un agricultor que obtuvo un rendimiento promedio de 35 qq/ha, con un precio de US$ 201,75/ton (promedio del precio de recepción de Melipilla y Talca), el ingreso neto alcanzó para esta temporada a $ 94.000 por hectárea.La cosecha, que finalizó en las primeras semanas de abril, se realizó normalmente, existiendo dos centros de recepción del grano: Melipilla y Talca. Se obtuvieron 19.541 toneladas de raps canola, por lo que el rendimiento fue bastante superior al de la temporada anterior, alcanzando a 36,7 qq/ha. Del total cosechado, unas 5.500 toneladas serán incluidas en las raciones de alimentos de la industria avícola y el resto será procesado en la planta industrial de aceite de Talca. Cerca de 14.000 toneladas de grano de raps canola producirían alrededor de 5.900 toneladas de aceite y 7.200 toneladas de afrecho de raps canola.Esta superficie de siembra se alcanza sin el efecto de las bandas de precios a nivel del agricultor. Sólo afecta a la industria parcialmente, ya que la banda de precios opera para algunos aceites vegetales comestibles cuya participación es mínima dentro de la disponibilidad total de aceites. Así sucede con los aceites en bruto y refinados de palma, maíz y otros, como los de oliva. La antigua estructura de importación con cantidades considerables de aceites de soya y maravilla o girasol, ya fue desplazada por una nueva, donde la importación se realiza en la forma de mezclas de aceites vegetales con otros aceites vegetales o con aceites de origen animal (pescado), no afectadas por la banda.En 1998, se importaron al país 181.762 toneladas de aceites vegetales comestibles, equivalente refinados. De ese total, el aceite de soya en bruto significó el 40,5%; el de maravilla en bruto, el 40,1%; el de maravilla refinado, el 8,1%, y el de soya refinado, el 5,4%. En ese mismo año las importaciones de mezclas de aceites alcanzaron a 17.028 toneladas, volumen que no alcanza a 10% de las importaciones de aceites puros.Durante el año recién pasado, en tanto, las importaciones de aceites puros alcanzaron a sólo 4.627 toneladas. Se observó una brusca caída en las importaciones de los principales aceites1, cuya participación en el total importado de aceites fluctuó entre 0% para el aceite de maravilla en bruto y 9,5% para el aceite de soya refinado. Las importaciones de mezclas de aceites (partida 1517.90, glosa del Sistema Armonizado Las demás), en cambio, superaron las 220.000 toneladas, originarias principalmente desde la Argentina (96,97%) y Paraguay (2,7%).Sobre estas importaciones se conjugaron una serie de factores, entre los que se pueden señalar la devaluación del peso argentino y la disminución de los precios internacionales de los aceites a partir de mediados de 1998.En 2002 se dieron tres situaciones arancelarias: una, las importaciones de los 30 códigos del Sistema Armonizado de aceites vegetales comestibles afectos a la banda de precios; otra, las importaciones de aceites de soya y maravilla en bruto y refinados provenientes desde Bolivia2, que sólo deben cancelar un 75% del arancel anterior, y finalmente la importación de mezclas de aceites, con un arancel total que varió, en 2002, entre 1,05% (Argentina), 0% (Bolivia, México, Venezuela, Ecuador, Canadá) y 7% (otros países).Durante el año recién pasado el precio promedio CIF de los aceites en bruto importados a nuestro país alcanzó a US$ 566 por tonelada, y para los refinados a US$ 630/ton. Para las mezclas de aceites provenientes de Argentina y Paraguay, los precios fluctuaron entre US$ 510/ton y US$ 387/ton, respectivamente.Los precios internacionales de los aceites comenzaron a subir desde el primer trimestre de 2001, con alzas considerables en enero de 2002, cuando los precios FOB llegaron a US$ 539/ton para el aceite de maravilla crudo de exportación de Argentina.El sostenimiento de los precios altos de los aceites ha estado avalado además por el hecho de que el stock mundial final de ellos para la temporada 2002/03 se estima que alcanzará a 6,7 millones de toneladas, un 11,3% menos que las existencias acumuladas a fines de la temporada anterior y en las cinco temporadas precedentes. Adicionalmente se debe considerar el efecto que tendrán las últimas lluvias torrenciales sobre la cosecha de soya en Argentina, la que a comienzos de mayo estaba en un 62% de avance. Argentina es el tercer país en importancia como productor mundial de soya, y con sus 12,6 millones de hectáreas sembradas en la temporada 2002/03 participa de manera significativa en el mercado internacional en la formación de los precios tanto del poroto soya como de sus derivados, por lo que es probable que los precios se mantengan firmes.Bajo esta perspectiva, las importaciones en los primeros tres meses de 2003, tanto de mezclas de aceites como de los cuatro aceites más importantes, soya y maravilla en bruto y refinados, se han revertido nuevamente, siguiendo la estructura de años anteriores. Las importaciones de mezclas alcanzaron a 40.518 toneladas, cerca de 17.000 toneladas menos que en enero-marzo de 2002. Por su parte, las importaciones de los aceites puros mencionados fueron de 8.028 toneladas en comparación a las 48 toneladas de los mismos meses de 2002. Mientras el precio de los aceites puros, como el de soya refinado, experimentó una disminución de US$ 69/ton, el alza del precio CIF de las mezclas fue de US$ 152/ton como promedio en enero-marzo de 2003, para alcanzar a US$ 628/ton.La superficie sembrada de raps canola en la temporada que recién comienza, se estimaba originalmente en 7.000 a 10.000 ha, un 59% superior, en promedio, a la de la temporada anterior. En el cultivo del raps se trata de hacer una siembra temprana, técnica de producción que contribuye a que las plantas alcancen a crecer antes de las primeras heladas que normalmente ocurren en el área de siembra y que, por otra parte, permite adelantar la cosecha, dándole al grano de raps canola un beneficio adicional: ser más competitivo durante los primeros meses del próximo año. Sin embargo, las condiciones meteorológicas presentes en el área de adaptación del cultivo entre la VIII y la X regiones no han sido propicias para efectuar la siembra, por falta de una humedad en el suelo adecuada para la germinación de la semilla. Además los precios ofrecidos por la avena y el trigo, en competencia con el raps, han captado superficies que se destinarán a estos cereales.A comienzos de mayo estaba prácticamente todo sembrado, quedando sólo algunos lugares a la espera de mejores condiciones de humedad. Las lluvias han sido escasas en la zona sur, con un déficit de precipitaciones a fines de mayo de entre 83 mm y 248 mm. Se estima que a mediados de mayo la siembra fue completada, alcanzándose unas 6.000 ha.Se sembró preferentemente el híbrido Artus, que se adapta a la zona de cultivo y tiene un muy buen potencial de rendimiento, que podría alcanzar hasta 40 qq/ha, y las variedades Lizabeth, Tívoli y, en menor proporción, Coronet.A pesar de que es prematuro estimar una producción, si el potencial de rendimiento del híbrido y las variedades sembradas puede expresarse, podrian producirse cerca de 21.000 toneladas de grano.En los meses de enero, febrero y marzo de 2003 se importaron 48.400 toneladas de aceites vegetales comestibles, cifra que incluye la importación de mezclas de aceites.El precio promedio CIF del aceite de soya en bruto alcanzó a US$ 532/ton; para los refinados de soya y de maravilla fue de US$ 551 y US$ 747 por tonelada, respectivamente y para las mezclas de aceites fue de US$ 628/ton. En este período, se importó aceite de soya en bruto desde Argentina, aceite de soya refinado de Argentina y Bolivia, aceite de maravilla refinado de Argentina, y mezclas de aceites con un arancel total de 0,42% desde Brasil y Argentina. Es probable que las importaciones totales de aceites en 2003 alcancen valores similares a los del año 2002 y vuelvan a ser graduales durante el año, respondiendo a las necesidades del consumo y del stock de enlace.Respecto del mercado internacional de las oleaginosas y sus perspectivas para la temporada 2002/03, elaboradas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en abril de este año, se señala que la producción mundial de granos alcanzaría a 327 millones de toneladas, cifra récord de las últimas cinco temporadas, principalmente debido a la mayor producción de soya en Brasil, China y la Argentina. Esta cifra puede variar por una probable disminución en la producción argentina. Se estima que la demanda de afrecho de soya aumentaría a 132 millones de toneladas, como asimismo la demanda de afrecho de maravilla. En el ámbito mundial se producirán grandes cantidades de aceites: cerca de 93 millones de toneladas; pero adicionalmente aumentaría el consumo de aceites en un millón de toneladas, a 93,4 millones, lo que reduciría el stock final de todos ellos. Esto explicaría el alza que se ha observado en las cotizaciones de los productos durante los últimos meses.Se estima que los precios del aceite de soya crudo de Chicago se situarían entre US$470 por tonelada (mayo 2003) y US$ 460 (julio 2003), recuperando los niveles de precios de comienzos de 1999.1 Otro aceite, el de oliva virgen, aumentó sus importaciones y su participación porcentual en el total, alcanzando a 1.030 toneladas y un 46,4%, respectivamente. 2 A fines de noviembre de 2002, se prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2003 el Protocolo N° 12, establecido entre Chile y Bolivia, mediante el cual se otorgan beneficios arancelarios y cupos de importación a los aceites de soya y de algodón en bruto.

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Autor(es):
Iglesias C., Rebeca
Fecha de Publicación:
Junio 2003
Raps canola: temporadas agrícolas 2003/04 y 2004/05
Autor(es):
Iglesias C., Rebeca
Fecha de Publicación:
Junio 2004