Semillas

1 Introducción Aun cuando la fecha es relativamente lejana, la realización en Santiago de Chile del Congreso Mundial de la Federación Internacional de Semillas (ISF, según su nombre en inglés)1 desde el 30 de mayo al 1 de junio de 2005, plantea un gran desafío para todos los agentes del sector semillero del país. Chile pertenece a la ISF, en carácter de miembro "ordinario", a través de la Asociación Nacional de Productores de Semillas (ANPROS). Las ventajas que se vislumbran de este evento y las perspectivas de su ejecución dan un nuevo horizonte a la producción de semillas en Chile, ya que la ISF representa el flujo más importante del comercio mundial de semillas y de los multiplicadores de plantas, y sirve como un foro internacional donde se debaten temas de interés para la industria mundial de semillas.En junio de 2003 se realizó en Bangalore, India, la última reunión de la ISF, cuyo tema central fue el "Tratamiento de semillas". En ella se puso énfasis en la importancia de la cooperación entre la industria de semillas, los equipos técnicos y la agroindustria química; colaboración que debe enfocarse hacia la calidad de la semilla, las formulaciones de los productos y las adecuadas técnicas, así como a la calidad de los sistemas para la seguridad de un tratamiento de semillas positivo y beneficioso para el agro.Es innegable lo estrechamente ligada que se encuentra la producción de semillas a la aplicación de la biotecnología en ella y a las decisiones que sobre esta materia adopten los países. En junio de 2002 fue creada en Chile la Comisión Nacional para el Desarrollo de la Biotecnología, con el objetivo de identificar y proponer las acciones que deberá asumir el país para permitir el ascenso del uso de la biotecnología como herramienta de desarrollo productivo y social. Esta instancia, después de un año de análisis y estudio, elaboró el Informe2 que conteniene un diagnóstico de la situación de la biotecnología a nivel nacional e internacional y un plan de acción a ejecutar entre el año 2003 y 2004, y que recientemente fue enviado al Presidente de la República para su consideración. En la actualidad se está analizando la política a seguir en torno a este tema. En numerosas ocasiones se destaca en dicho informe la importancia que tiene el sector semillero nacional como la principal aplicación biotecnológica comercial, a través de la producción de semillas transgénicas que se introducen al país para su multiplicación y posterior exportación.En este contexto, en la balanza comercial de nuestro país, las exportaciones de semillas en 2002 representaron el 7,8% del valor total de las exportaciones del sector primario agrícola. En los meses de enero a septiembre de 2002 y 2003, esta participación subió al 8,7% y 8,5%, al alcanzar 116 y 133 millones de dólares FOB, respectivamente.En un ranking de exportaciones por producto, las semillas de maíz figuraron durante 2002 en decimocuarto lugar de importancia dentro de los 15 productos más representativos del sector silvoagropecuario, después de las uvas frescas, la celulosa de coníferas, el vino, las demás maderas aserradas de pino, las manzanas, la celulosa de maderas distintas a las coníferas, los listones o molduras de madera, las carnes porcinas, los kiwis y las ciruelas.Actualmente, el país dispone de una normativa que permite "la internación e introducción al medio ambiente de organismos vegetales vivos modificados de propagación" (Resolución N° 1.523 de 2001 del SAG). El ámbito de acción de esta resolución es acotado e incluye sólo la producción y multiplicación de semillas, u otro material de propagación, para su exportación, previa evaluación de riesgo y exigencia de la aplicación de diversas medidas de bioseguridad, dependiendo del caso.Sin embargo, en la propuesta 21, del Informe en comento, se señala: "Establecer un marco jurídico que fije los requisitos para el cultivo y utilización de organismos genéticamente modificados que permita la distribución en el país del organismo y sus productos. Se establecerá un procedimiento claro y transparente para los solicitantes, garantizando la participación de todos los actores interesados. La norma incorporará criterios de evaluación de riesgo caso a caso basados en principios científicos."La modalidad de ejecución propuesta es que "para vegetales genéticamente modificados, el Ministerio de Agricultura establecerá un cuerpo normativo que contemplará los requisitos técnicos para el cultivo de organismos vegetales transgénicos, incluyendo las siguientes etapas graduales de liberación al medio ambiente: cultivo en confinamiento físico en invernaderos de alta seguridad; liberación al medio ambiente para pruebas de campo o multiplicación de material para exportación (sin autorización para su distribución en el país), y liberación al medio ambiente de organismos vegetales genéticamente modificados que permita la distribución en el país del organismo vegetal y sus productos." Es aquí donde adquiere relevancia la aislación de los semilleros, los cuales pueden ser convencionales, transgénicos, orgánicos u otra alternativa de producción. El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), a través de la Resolución N° 2.091 de 1994, que "Establece Normas Generales y Específicas de Certificación de Semillas", fija las distancias de aislación de los semilleros, las que han sido homologadas de acuerdo a las normas establecidas por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OECD). La industria semillera, a través de ANPROS, implementó para sus socios en su página web un sistema de georreferenciación, al que se suscriben voluntariamente las empresas o productores de semillas, y mediante el cual se utilizan coordenadas GPS para la ubicación de los semilleros, de acuerdo a las normas establecidas por los clientes externos. Así es posible conocer la distancia de aislamiento que se requiere para asegurar la pureza varietal, que es un atributo de calidad, y producir semillas de manera segura en la zona de interés de siembra del productor. Se utiliza en sistemas de producción de semillas de hortalizas, maíz, maravilla (girasol), remolacha y próximamente en canola.En la temporada 2002/03 la superficie de semilleros transgénicos, con y sin cuarentena de bioseguridad, fue cercana a las 12 mil hectáreas, casi un 50% de la superficie total con semilleros en el país. De esta área, un 28,8% estuvo sujeto a medidas de bioseguridad. En tanto, los semilleros a los cuales se les ha levantado la medida de distanciamiento físico aumentaron en cerca de cinco mil hectáreas en comparación con la temporada anterior, para alcanzar una superficie de 8.025 ha, compuesta mayoritariamente por maíz. Si se acepta que la superficie de los semilleros responde a variables técnicas, económicas y de comercio, tanto nacional como internacional, no es de extrañar que ésta cambie de una temporada a otra, si no sustancialmente, a lo menos, para nuestro país, de manera importante. La superficie total con semilleros en Chile en años anteriores se estimaba en cerca de 25.000 hectáreas, y se ha mantenido con relativa estabilidad, si se consideran las superficies de flores, hortalizas, forrajeras y otras especies que no figuran en las estadísticas oficiales. Es así como los semilleros bajo certificación alcanzaron a 22.900 hectáreas (1999/00), a 18.400 ha (2000/01) y a 16.600 ha (2001/02), principalmente debido a los cambios en maíz, maravilla y trigo.En general se puede afirmar que la temporada recién pasada fue muy buena para la producción de semillas, una vez que fueron superadas las adversas condiciones meteorológicas en el período de siembra de numerosas especies de primavera, como maíz, maravilla, frejol, remolacha y algunas hortalizas. Dependiendo de la zona de cultivo, se contó con las condiciones de humedad y temperatura adecuadas para una buena producción.La superficie total con semilleros bajo certificación del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) alcanzó a 20.000 hectáreas, un 20,8% más que en la temporada anterior.En la temporada 2002/03 la superficie de los semilleros bajo certificación nacional alcanzó a 4.516 hectáreas, inferior en 530 ha con relación a la temporada 2001/02.Es posible observar que esta disminución expresa la tendencia que se mantiene en varios años de que no toda la superficie de cultivos anuales o forrajeras se siembra con semilla certificada, por lo cual las necesidades de estos cultivos no se han traducido en mayores superficies de semilleros. Es probable que el uso de semilla certificada en la superficie total sembrada de algunos cultivos se mantenga en los rangos señalados hace años atrás. En la temporada 1996/97, un 23,5% de la superficie sembrada con trigo utilizó semilla certificada; en avena, un 9,9%; en cebada, un 53,2%; en arroz, un 11,4%; en porotos, un 1%, y en papas, un 2,2%. No obstante lo anterior, en los programas de transferencia tecnológica de diversas instituciones3 y de empresas agroindustriales se promueve el uso de semilla certificada a lo menos para iniciar los respectivos cultivos con un material genético que garantice pureza varietal e identidad de la semilla, porcentaje de germinación y adaptabilidad a la zona de siembra, como base para obtener altas productividades y calidad.Hubo una reducción relativamente importante en la siembra de semilleros bajo certificación nacional de forrajeras, remolacha y cereales (avena, cebada y trigo). En el caso de la alfalfa, las importaciones de semilla desde Australia a un precio CIF conveniente ($ 1.790/kg) podría haber influido para desincentivar las siembras de semilleros para certificación nacional en el país, y es probable que la disponibilidad de pastos naturales, por las buenas condiciones de humedad de los suelos en las praderas, haya disminuido las siembras de alfalfa, con el objetivo de reducir costos de producción en el sector cárnico. Estas importaciones también afectaron a las siembras de semilleros de trébol rosado, el que ha visto disminuida su demanda en el ámbito nacional.Las especies que experimentaron un alza en la superficie sembrada para certificación nacional fueron trigo candeal y arroz. El lupino aumentó levemente y, aunque la superficie fue mínima en el caso del ajo blandino, ésta se duplicó. El aumento de superficie significó cerca de 80 hectáreas adicionales en las regiones IX, Metropolitana, y VII y VIII, para triticale, trigo candeal y arroz, respectivamente. Es interesante observar el incremento de los semilleros de arroz, que aunque no recuperan el nivel de siembra de la temporada 1999/00 (482 ha), posiblemente representan una respuesta al interés que existe por parte de los agricultores de mejorar el manejo del cultivo, comenzando por el empleo de una buena semilla4. Otro tanto ha sucedido con los semilleros de raps, que muestran una modesta pero significativa recuperación al reiniciar su siembra en la temporada 2002/03, ya que en la anterior no hubo semilleros de raps canola.Las principales especies que se certifican para el mercado nacional son el trigo harinero, la cebada y la papa, seguidos por el arroz, que adquiere una creciente importancia.La superficie con semilleros para la exportación alcanzó a 15.494 hectáreas, un 34,5% superior a la superficie de la temporada anterior, debido especialmente al incremento importante de los semilleros de maíz, con 12.420 ha y cerca de 2.500 ha adicionales, y de maravilla (que duplicó su superficie, a 2.370 ha). Adicionalmente también aumentan los semilleros de remolacha (186 ha), raps (128 ha) y trébol rosado (299 ha).A nivel regional destacan los semilleros inscritos para el mercado nacional de trigo candeal, en la Región Metropolitana; de arroz, en la VII Región; de trigo, en las regiones VIII y IX; de cebada, en la IX Región, y de papa en la X Región.Los semilleros inscritos para la exportación de sus semillas se ubican principalmente en las regiones VI, VII y Metropolitana. Son importantes los semilleros de maíz y maravilla en estas regiones, y los de raps y trébol rosado en la IX Región.En cuanto al comercio exterior, es destacable el hecho de que el saldo de la balanza comercial de las semillas ha sido positivo en los últimos cinco años, y alcanzó a cerca de 100 millones de dólares como promedio. Las exportaciones de semillas fueron en el período 1998/2002, en promedio, 61.000 toneladas, por un valor FOB de 142 millones de dólares. Las variaciones anuales han respondido a la demanda internacional, afectada por la situación económica de los países importadores, y a las adversas condiciones meteorológicas observadas en Chile en 1998/99, que disminuyeron las exportaciones en 19% y 10% respecto de las de 1998, en cantidad y valor, respectivamente. El 86,8% del total de las exportaciones de semillas en 2002 correspondió a los envíos de maíz; en segundo lugar se ubicaron las exportaciones de maravilla, y con participaciones menores, como ha sido el comportamiento en años anteriores, las exportaciones de frejol, papa y forrajeras.Si se mantiene la tendencia que llevaban las exportaciones hasta el mes de junio del presente año 2003, es un hecho que las exportaciones totales de semillas superarán tanto en cantidad como en valor a las exportaciones de 2002. Aún estarían faltando algunas exportaciones de semillas, pero se estima que en 2003 serán cerca de un 20% mayores que las del año anterior, que alcanzaron a un total de 60.000 toneladas, por un valor FOB de USD 126 millones. En los meses de enero a septiembre de 2003, las exportaciones totales de semillas aumentaron cerca de diez mil docientas toneladas respecto de igual período de 2002, para alcanzar a 67 mil toneladas y 133 millones de dólares FOB. Históricamente, en orden de importancia, se han destacado las exportaciones de maíz, de hortalizas y de maravilla. El maíz ha permanecido en el primer lugar, tanto en el volumen como en el valor de las exportaciones. Sin embargo, el valor de las exportaciones de semillas de flores (alrededor de 16 millones de dólares FOB) desplaza a la maravilla y permite que estas especies se sitúen en el segundo lugar de importancia en el total exportado. Luego se ubican el frejol y la maravilla, con cerca de USD 5 millones FOB cada uno.Como se observa en el gráfico adjunto, las exportaciones de frejoles tuvieron en los seis primeros meses de 2003 un incremento importante, alcanzando a 2.989 toneladas, por un valor FOB de USD 4,9 millones. Estas cifras responden a las demandas de EE.UU. y Europa por variedades blancas, que serían las que actualmente se están sembrando en el país; a la calidad reconocida de estas semillas y a los mejores precios alcanzados en estos meses. Como promedio, los precios fueron cerca de USD 200 por tonelada más altos que en los meses de 2002, alcanzando a un valor de USD 2.309/ton los envíos a EE.UU., en comparación a los USD 1.800/ton de enero-septiembre de 2002.La maravilla, por otra parte, tuvo un incremento en sus exportaciones, las que a septiembre de 2003 alcanzaron a 3.100 toneladas, por un valor FOB de USD 5,5 millones. Mientras las exportaciones a Argentina aumentaron levemente en estos meses en comparación con el mismo período del año anterior, las exportaciones a EE.UU., España y Francia subieron considerablemente, alcanzando precios que fluctuaron entre USD 1.980/ton (España) y USD 2.591/ton (EE.UU.). En cuanto a nuestros principales países de destino de las exportaciones de semillas, sin lugar a dudas EE.UU. es el más importante, representando cerca del 64%, tanto en cantidad como en el valor de nuestras exportaciones. Al mes de septiembre de 2003, las semillas con mayor incremento en el comercio hacia ese país fueron: maíz, maravilla, frejol y algunas hortalizas; como pepino, coliflor, tomate y brócoli.Las exportaciones a Holanda, por cerca de 17 millones de dólares a junio de 2003, aumentaron por el incremento significativo de las exportaciones de semillas de sandía, frejoles y zapallo. La demanda de semillas de Japón estaba constituida por semillas de flores y de hortalizas, hasta antes de 2002. En ese año, sin embargo, se incrementaron además nuestras exportaciones de semillas de forrajeras y cebollas (USD 2,4 millones FOB). Durante los meses de enero a septiembre de 2003 han mantenido su tendencia las forrajeras (USD 0,6 millones FOB), y aumentando las de brócoli, frejoles y maravilla.No menos importantes son las exportaciones a Francia que bordean los 12 millones de dólares FOB, con una participación cercana al 50% de las semillas de maíz y, ganando nuevos mercados, las semillas de hortalizas.Dos países, España y Bélgica, superaron el millón de dólares de exportación en los meses de enero a septiembre, debido al incremento importante de los envíos de remolacha, y de frejoles, maravilla y hortalizas, con destino a esos países, respectivamente.Las condiciones meteorológicas imperantes en los principales países de destino de nuestras exportaciones en los últimos meses serán determinantes en la superficie con semilleros que se sembrará en nuestro país para la temporada 2003/04. Se tiene conocimiento de las estimaciones preliminares de pérdidas de cultivo en Europa o daño en los rendimientos, no sólo de las siembras con fines industriales, sino inclusive de los semilleros. Las largas semanas asoleadas y la persistente sequía redujeron en más de un 25% los rendimientos de los mayores cultivos, como trigo, maravilla y papa, en muchas partes de Europa. Un duro invierno y una primavera tardía helada en la mayoría de Europa en este año fueron seguidos por una ola de calor que comenzó en junio, causando que los cultivos se desarrollaran muy rápido y precozmente, cuando había insuficiente humedad en los suelos. Luego ésta fue seguida por un temporal, acompañado de inundaciones importantes.Los científicos que trabajan para la Unión Europea afirman que su sistema de estimación de rendimientos de cosecha está previendo disminuciones importantes en la cantidad y la calidad de los cultivos claves, particularmente en el centro y sur de Europa. Ellos predicen que la cosecha de maravilla caerá un 25%; la de maíz,cerca de 10%; la de remolacha, un 7%, y la de trigo, un 6,6%. La producción de maíz y remolacha ha sido reducida en un 25% en Italia, mientras que los rendimientos han caído en un tercio en Portugal. En Inglaterra, la cosecha de trigo descendió en cerca de 5%.Así como se estima que a nivel mundial habrá déficit de semilla de alfalfa, las necesidades de semillas de otras especies se incrementarán como consecuencia de las bajas producciones debidas a las adversas condiciones meteorológicas de los últimos meses. A nivel país, es probable que las empresas semilleras ya tengan requerimientos de semillas específicas, los cuales deberán compatibilizarse con la disponibilidad de agua con que se cuente en las regiones productoras más importantes de semillas de aquellas especies que constituyen el grueso de nuestras exportaciones, como maíz y maravilla.Como se señaló anteriormente, el 55% de nuestras exportaciones de semillas tuvo como destino a los Estados Unidos, porcentaje que sube al 57% en el período enero-septiembre de 2003. Durante 2002 y los meses de enero a septiembre de 2002 y 2003, nuestras exportaciones de semilla de maíz a EE.UU. se ubican en séptimo lugar de importancia en el total de productos primarios agrícolas, después de las uvas, los listones de madera, las maderas aserradas de pino insigne, las paltas, el vino y las manzanas enviadas a ese país.A continuación se indica el tratamiento arancelario que tendrán las semillas comprendidas en algunas glosas de los capítulos 7, 10 y, en su mayoría, 12, en el reciente Tratado de Libre Comercio entre Chile y EE.UU.: - Oferta de Chile (nuestras importraciones):Con la sola excepción de las semillas de papas, que fueron clasificadas en categoría B o “Año 4”, por lo que tendrán una desgravación lineal desde el momento en que entre en vigencia el acuerdo y hasta cumplir el plazo de 4 años, cuando tendrán arancel cero; todas las otras semillas fueron clasificadas en categoría “Año 0”, es decir, desde el momento en que entre en vigencia el acuerdo no cancelarán arancel ad valórem.- Oferta de los Estados Unidos (nuestras exportraciones):Existen cuatro situaciones en la desgravación ofrecida por los EE.UU. La primera corresponde a las semillas que antes del acuerdo ya tenían arancel cero, como el garbanzo, los porotos, el maíz, la soya y las semillas de oleaginosas, la remolacha y algunas forrajeras y hortalizas, que se clasificaron en “Año 0”. Otro grupo son las semillas de leguminosas (clasificadas en otras glosas), de raps, de alfalfa, de flores y de algunas hortalizas, que tienen un arancel base NMF entre 0,3 US¢/kg y 5,9 US¢/kg, las que tendrán una desgravación inmediata a la vigencia del acuerdo. En una tercera modalidad de clasificación se ubican el maní con cáscara y el maní descascarado, que tienen actualmente un arancel base de 163,8% y 131,8%, respectivamente. Éstos se clasificaron en categoría de desgravación E o “Año 12”,y llegan a un arancel 0 en 2015. Por último, al igual que Chile, EE.UU. clasificó a nuestras exportaciones de semillas de papa, que actualmente tienen un arancel NMF de 0,5 US¢/kg, en categoría B o “Año 4”, de manera que en el año 2007 entrarán con un arancel cero. En relación a las expectativas de nuestro comercio exterior, un tema que deberá ser resuelto a la brevedad posible es el relativo a las recomendaciones sugeridas por la Comisión de Biotecnología en torno a los productos transgénicos. Como un tema complementario a éste, respecto de la producción orgánica, la Unión Europea exigirá a partir de 1 de enero de 2004 que las semillas usadas en este tipo de producción sean semillas certificadas como orgánicas. Esto podría ampliar en forma interesante el mercado de estas semillas, tanto en la propia Unión Europea como en otros países que pretendan abastecerla, incluido Chile.

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Estudio del mercado mundial y nacional de semillas orgánicas. Informe final. Consultoría ODEPA.
Autor(es):
Universidad Técnica Federico Santa María. Departamento de Industrias
Fecha de Publicación:
2014-02-24
SEMILLAS DE CALIDAD PARA SEMBRAR. ODEPA #52
Autor(es):
Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa)
Fecha de Publicación:
2012-06-04
EN LA ENTREVISTA RADIAL DE ODEPA: BÁRBARA VICUÑA COMENTA SOBRE LA SUPERFICIE DE SEMILLEROS EN LA TEMPORADA 2012/2013. ODEPA #95
Autor(es):
Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa)
Fecha de Publicación:
2013-03-18