Visión del Grupo Cairns sobre las negociaciones

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Issue Date:
2003-11-19
estudiosArtículos

El Grupo de Cairns, integrado por países que realizan un comercio leal de productos agropecuarios, reafirma su compromiso de conseguir un sistema de comercio agropecuario equitativo y orientado al mercado, conforme al objetivo del Acuerdo sobre la Agricultura. Para alcanzar este fin, todos los miembros del Grupo Cairns están firmemente decididos a velar por que las próximas negociaciones de la OMC sobre la agricultura consigan una reforma fundamental que sitúe al comercio de los productos agropecuarios al mismo nivel que el comercio de los demás productos. Es preciso eliminar todas las subvenciones que distorsionan el comercio y mejorar sustancialmente el acceso a los mercados para que el comercio de productos agropecuarios se desarrolle en función de las fuerzas del mercado.La Ronda Uruguay estableció un marco basado en normas para el comercio de productos agropecuarios y constituyó un primer paso importante en la reducción de la ayuda y la protección a la agricultura. No obstante, en los países de la OCDE los niveles de la ayuda siguen siendo muy elevados, y en 1997 las transferencias totales a la agricultura ascendieron a 280.000 millones de dólares EE.UU. Además, importantes obstáculos siguen limitando las oportunidades de acceso a los mercados de muchos productos. El fruto de las negociaciones que deben comenzar en 1999 debe ser un considerable perfeccionamiento de las normas, la eliminación de las subvenciones que distorsionan los precios, la producción y el comercio, y una reducción sustancial de los niveles de protección.La culminación del proceso de liberalización del comercio agropecuario llevará aparejados importantes beneficios desde el punto de vista del crecimiento económico, el aumento del bienestar social, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.La existencia de fuentes de suministro más diversificadas y fiables reforzará la seguridad alimentaria, al permitir que un número mayor de agricultores, incluidos los agricultores pobres de los países en desarrollo, responda a las fuerzas del mercado y aprovechen las nuevas oportunidades generadoras de ingresos, sin la carga que supone la competencia de productos que se benefician de importantes subvenciones. No puede permitirse que las restricciones a la exportación desorganicen el suministro de productos alimenticios a los mercados mundiales, y en particular a los países importadores netos de esos productos.En muchos casos, las subvenciones a la agricultura y las restricciones del acceso a los mercados han fomentado prácticas agrícolas nocivas para el medio ambiente. La reforma de esas políticas puede contribuir al desarrollo de una agricultura ambientalmente sostenible.El principio del trato especial y diferenciado para los países en desarrollo, incluidos los países menos adelantados y los pequeños Estados, debe seguir siendo un elemento integrante de las próximas negociaciones sobre la agricultura de la OMC. Dentro del marco establecido para la liberalización debe seguir prestándose apoyo a las necesidades en materia de desarrollo económico, incluidas las necesidades de asistencia técnica, de esos Miembros de la OMC.Al intensificarse los preparativos para las negociaciones sobre la agricultura, el Grupo de Cairns propugnará un marco amplio que abarque todas las esferas que afectan al comercio de productos agropecuarios. Un elemento esencial de ese marco será la consecución de nuevos compromisos específicos de gran alcance en cada una de las tres esferas de la reforma.El mantenimiento de las subvenciones a la exportación carece de justificación. Es imprescindible que las negociaciones de 1999 garanticen la eliminación rápida y total y la prohibición de esas políticas no equitativas y distorsionadoras en todas sus formas. Hay que establecer normas claras para prevenir todo tipo de elusión de los compromisos en materia de subvenciones a la exportación. Asimismo, es necesario someter los créditos a la exportación de productos agropecuarios a disciplinas internacionales eficaces, con objeto de poner fin a la subvención de esos créditos por los gobiernos.Las oportunidades de accesos a los mercados de los productos agropecuarios deberían responder a las mismas condiciones que se aplican en el caso de los demás productos y ser comercialmente viables. Los derechos de aduana deben ser el único mecanismo de protección, y es necesario reducir la progresividad arancelaria y los máximos arancelarios. Es menester que las negociaciones de 1999 tengan como resultado una considerable reducción de todos los aranceles, de los máximos arancelarios y de la progresividad Las negociaciones deben ampliar considerablemente las oportunidades de acceso a los mercados de los productos agropecuarios, incluidos los productos con valor añadido. Debe completarse la eliminación de los obstáculos no arancelarios, sin excepción. Es necesario que el volumen del comercio sujeto a contingentes arancelarios aumente sustancialmente. La aplicación de contingentes arancelarios no debe reducir la magnitud y el valor de las oportunidades de acceso a los mercados, sobre todo en el caso de los productos de especial interés para los países en desarrollo.El nivel global de la ayuda interna a la agricultura sigue siendo muy superior al de las subvenciones ofrecidas a otros sectores. Las negociaciones de 1999 deben tener como consecuencia considerables reducciones de la ayuda interna a todos los productos agropecuarios. Es necesario eliminar toda las subvenciones internas que distorsionan y permitir únicamente tipos de ayuda que no tengan efectos de distorsión. Debe presentarse especial atención a la compensación por el abandono de los programas de sostenimiento de precios, y el grupo de Cairns se esforzará por conseguir que el sostenimiento de los ingresos u otras medidas de ayuda interna tengan una finalidad claramente definida y sean transparentes y desconectadas totalmente, para que no distorsionen la producción y el comercio.Las negociaciones sobre la agricultura de la OMC han de comenzar antes de finales de 1999. El Grupo de Cairns velará por que se realicen los preparativos necesarios para que las negociaciones comiencen puntualmente y finalicen lo más pronto posible. El proceso de reforma debe continuar al mismo ritmo, y, como resultado de ese proceso, el comercio de productos agropecuarios debe situarse en el mismo plano que el de los demás productos.

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