Mercado de cerezas y damascos

Un comportamiento similar se aprecia en la producción. Al respecto es preciso considerar que, por su condición de especies tempraneras, se caracterizan por fluctuaciones de producción como consecuencia de problemas meteorológicos que ocurren en primavera, como las lluvias tardías que afectan a los cerezos. Además se presenta el conocido añerismo de los damascos. En el trienio 2000-2002 la producción mundial de cerezas fluctuó en torno a 1,8 millones de ton y la de damascos, por sobre 2,6 millones. En cerezas, en 2002 se mantuvieron cosechas crecientes en Italia y Turquía, con 140 y 250 mil ton, respectivamente, no así en EE.UU. y España, que lograron menores producciones, con 164 y 92 mil ton cada uno, sólo por señalar algunos. La UE (15) participó con 28% de la producción mundial; EE.UU., con 9% y Turquía, con 14%. Chile, a pesar del incremento del área plantada, apenas bordea el 2% de la producción mundial. En damascos, los países asiáticos han mantenido su participación por sobre el 50% de la producción mundial, donde Turquía e Irán hacen los mayores aportes, de 580 y 282 mil ton, respectivamente. La UE en conjunto tiene una cosecha similar a la de Turquía, con producciones de 120 mil ton en España y 210 mil ton en Italia. Entre otros se puede mencionar a EE.UU., que participa con alrededor de 3%; Sudáfrica, con el 2,5% y Chile, con cerca de 1%. China, si bien ha desarrollado diversos cultivos de frutales en enormes magnitudes (manzanos) y la producción de jugo, en otros, como cerezos y damascos, no ha logrado aún la tecnología para la calidad requerida por los mercados; pero representa un potencial que es preciso recordar. Los principales países importadores de cerezas y damascos frescos son los países europeos, Alemania, Reino Unido, Holanda, Francia y EE.UU. Entre los países asiáticos destaca Japón como importador creciente de cerezas. En el comercio mundial, en el hemisferio sur, Chile exporta casi 10% de las cerezas y 2% de los damascos. El cultivo del cerezo se desarrolló tradicionalmente en las regiones del centro sur del país, pero en los años recientes nuevas variedades y tecnologías de manejo han permitido una expansión territorial, procurando lograr mayor precocidad, resistencia a factores meteorológicos y ampliación del período de oferta. Las últimas cifras de los Catastros ODEPA-CIREN señalan notables incrementos, superando las 6.900 ha. En este cambio inciden las expectativas que se cifran en la apertura de un mercado como Japón y las bajas arancelarias que se producirán tras las negociación con la UE y EE.UU. Respecto a los damascos, las cifras del catastro indican algo más de 2.000 ha. Su distribución se mantiene en las regiones centro norte, con niveles moderados de aumento de superficie. En cuanto a variedades y etapas de producción en que se encuentran los cerezos, más de un tercio de la superficie estaría en formación y producción creciente, lo que refleja la dinámica de este rubro, considerado una alternativa de exportación y del que se esperan significativos incrementos de producción. En los últimos años la producción total ha fluctuado en torno a las 30 mil ton, y, salvo temporadas con problemas meteorológicos como la reciente 2003/2004, debería generar un potencial exportable que duplique o triplique los volúmenes exportados en el curso del próximo quinquenio. Las variedades más representativas continúan siendo Bing y Bigarreaux Napoleón o Corazón de Paloma, incorporándose en forma creciente Lapins, Kordia y Regina, por señalar las más destacadas. En damascos, cuya producción varía en torno a 22 mil ton, cerca del 15% de la superficie se encontraría en formación y producción creciente. Sin embargo, debido al problema de añerismo, no se prevén incrementos muy sustanciales en el potencial exportable. Las principales variedades continúan siendo las Tilton y Modesto, aunque se incorporan en áreas no menores Castle Brite, Dina y Patterson, por nombrar las más recientes. Las exportaciones de carozos de Chile, entre los que destacan ciruelas, duraznos y nectarines, representan sobre el 13% de los volúmenes totales de fruta fresca, como se aprecia en el cuadro N° 2. Se incluyen además cerezas, de las que se proyectan crecientes volúmenes exportables, y damascos, con magnitudes bastantes menores. EE.UU. es el principal mercado de estas frutas, y para las cerezas un país con buenas perspectivas es Japón. A ese destino, que ya lideraba los envíos de cerezas en conserva, se iniciaron las ventas de cerezas frescas en 2001/02. De Europa también se tienen buenas expectativas, como resultado de la negociación de Chile con la UE, al incorporar a las cerezas frescas (Prunus avium, código taric 08062095) y a las cerezas en conserva (códigos taric 20086059 y 20086069) en lista B, es decir, con desgravación a 4 años de los aranceles actualmente vigentes de 12%, 14,1% y 17,3%, respectivamente. Los damascos frescos (código taric 08091000), con un arancel de 20%, quedaron en lista C (desgravación en 7 años), en tanto que los deshidratados (08131000), con arancel de 5,6%, se les dejó en lista A o de desgravación inmediata. Diferente es la situación de los rubros industriales. Por ejemplo, los productos preparados o preservados en base a damascos (20085011 a 20085099), cuyos aranceles fluctúan entre 13,6 y 25,6%, en su mayoría quedaron en listas C y D, es decir, con desgravación en 7 a 10 años. El acuerdo con EE.UU. en general significó facilitar más aún el ingreso de frutas, ya que los aranceles vigentes eran muy bajos. Cerezas y damascos frescos (códigos H.S. 08092000 y 08091000, respectivamente) se situaron en lista A, de desgravación inmediata, siendo que las primeras ya estaban libres de aranceles y los segundos pagaban 0,2 centavos de dólar por kilo. Los deshidratados (08134030 y 08131000, cerezas y damascos) se localizan en lista B y A (desgravación a 4 años e inmediata), cuando los aranceles eran de 10,6 y 1,8 centavos de dólar por kilo. En el caso de las cerezas en conserva con azúcar (20060020), en las que el costo de ingreso (9,9 centavos de dólar por kilo) tardará 12 años en reducirse a 0 (lista E), y las otras cerezas en conserva (20086000) con un costo de ingreso de 6,9 centavos por kilo llegarán a cero en el octavo año (lista C), en tanto que las mermeladas de cerezas (20079925) y de damascos (20079920), anteriormente con 4,5% y 3,5%, quedan en lista A, liberadas de aranceles. En los cuadros N° 3 y N° 4 se puede observar los montos que han alcanzado los volúmenes y valores de las exportaciones de cerezas y damascos frescos y procesados en el cuatrienio 2000-2003, teniendo presente que los valores de ambas frutas frescas en el año 2003 pueden experimentar modificaciones al incorporar los informes de variación de valor (IVV). Estas cifras permiten visualizar los niveles de desarrollo en que se encuentran los productos negociados. En cerezas, destaca la importancia de las ventas de producto fresco, liderando como destinatarios EE.UU., Taiwán y Hong Kong; en las conservas encabezan Japón y Brasil, y en productos conservados provisionalmente, en particular, sulfitados, se envían en cantidades similares a Colombia, EE.UU. y Brasil. En damascos también priman los productos frescos, y se envían mayoritariamente a EE.UU. y México. En segundo lugar se sitúan la gama de compotas, jaleas, pastas y pulpas, que se envían principalmente a México, seguido por países que no constituyen mercados consolidados, como europeos y latinoamericanos, además de Nueva Zelanda y Australia. Las conservas también se destinan en su mayor parte a México y el resto muestra variabilidad de otros mercados. Finalmente los damascos secos alcanzan valores muy inferiores y de preferencia van a países de América Latina. Las exportaciones de la actual temporada 2003/04 finalizan a mediados de enero para cerezas y damascos frescos, por sus características de frutas de primor o tempraneras. Las cifras de embarques muestran los efectos de las tardías lluvias de primavera en localidades de las zonas centro sur, con una significativa baja en la producción exportable en cerezas. Por el contrario, la producción de damascos tuvo un resultado favorable derivado más bien de sus ciclos productivos, y que se manifestó con un significativo aumento de los embarques. En el cuadro N° 5 se observan los menores envíos de cerezas, considerando que en el período anterior se habían destacado por el fuerte incremento experimentado; en tanto que en los damascos ocurre lo inverso. También se aprecian los principales países destinatarios de las exportaciones de ambos productos frescos, entre los que EE.UU. lidera, recibiendo sobre el 50% de los volúmenes de ambas frutas. Destacan los mayores envíos a los países de la UE, explicados por la fortaleza del euro frente al dólar americano, y los decrecimientos de las cerezas enviadas a EE.UU. y Japón, país este último con elevados costos del flete aéreo. Este es el único transporte utilizable, ya que de acuerdo al protocolo acordado, la fruta debe ser fumigada con bromuro de metilo en origen para el control de Cydia pomonella, lo que le disminuye la duración de poscosecha. América Latina tiene un comportamiento similar, destacando Brasil, principal destinatario de cerezas, en tanto que México recibe el mayor volumen de damascos. El gráfico N° 1, elaborado con antecedentes de Decofrut, muestra que los envíos aéreos de cerezas a EE.UU. se mantienen en niveles similares a los de la temporada anterior, en tanto que disminuyen los que van vía marítima por los menores precios que se presentan en los períodos peak y la baja que ha experimentado el dólar en comparación con el fortalecimiento del euro y de la moneda nacional. En el gráfico N° 2 de precios de las cerezas de Chile en la costa este de EE.UU., se puede observar que la actual temporada se inició algo más tardía que la anterior; que los precios de las cajas de 5 kilos del calibre 11 fueron similares a los de la temporada anterior, que de hecho mostró volúmenes algo mayores que en 2001/02, y que los precios se situaron similares al comienzo y moderadamente más altos en el resto de la temporada, lo que fue causado principalmente por la menor oferta del producto nacional. En los damascos, los volúmenes transados son bastante inferiores. Por ello el aumento de cajas exportadas no tuvo gran impacto en los precios, que fueron similares al período anterior en el mercado norteamericano. Según informes de Decofrut, si bien las cajas aumentaron casi 32%, el precio promedio de la temporada 2003/04 fue muy cercano a los US$ 14 de la temporada 2002/03. De los antecedentes recopilados por ODEPA en los mercados mayoristas de Santiago, se constatan los cambios en las cantidades de frutas que allí acceden y la tendencia de los precios. El mercado doméstico continuará siendo destinatario importante de los volúmenes de cerezas y damascos, y de las frutas en general, por lo que cabe esperar que los precios mantengan un comportamiento cíclico propio de productos cuya cosecha se ve afectada por problemas meteorológicos o añerismos, con la consecuente baja de la oferta y elevación de precios o viceversa. En la actual temporada en cerezas hubo una oferta menor de fruta de buena y regular calidad, con precios relativamente más elevados que la temporada anterior. Como ya se indicó, el efecto de las lluvias que afectaron localidades de las regiones VII y VIII incidieron tanto en las exportaciones como en el consumo interno frescos, por lo que se dispuso de una oferta atractiva para la agroindustria de mermelada para el consumidor interno, para quien los precios, que solían ser bastante elevados, desde 2003 se han beneficiado de precios similares o levemente superiores a los que se transan las mermeladas más abundantes, como damascos, duraznos y ciruelas. En el gráfico N° 3 se constatan los cambios que en los meses de noviembre y diciembre han experimentado los volúmenes que llegan a esos mercados en las cuatro últimas temporadas. En el gráfico N° 4 se aprecia el impacto sobre los precios, que difiere de un mes al otro. En noviembre de 2003 bajan volúmenes y los precios se elevan en igual porcentaje, de 27 %. En diciembre los precios tienen un aumento más moderado ante la baja de la oferta de cerezas, por la creciente afluencia de frutas de estación como los nectarines. Los precios reales promedios de noviembre alcanzaron $ 497 por kilo, en tanto que en diciembre sólo superaron $ 380. En el gráfico N° 5, referente a damascos, se muestra que en la reciente temporada también llegaron menores volúmenes a los mercados mayoristas de Santiago, lo que se puede explicar por la obtención de calidades que permitieron aumentar las exportaciones. Las bajas de volumen alcanzaron 13% en noviembre y 5% en diciembre y los precios reales respectivos promediaron $ 261 y $ 182 por kilo, respectivamente. En el gráfico N° 6, al igual que en el caso de las cerezas, se observa la variación de los precios correspondientes a los volúmenes de los gráficos precedentes, y el efecto moderador que significan otras frutas tempranas, como frutillas y nectarines. Hasta mediados del año 2003 las exportaciones se vieron beneficiadas por el alza que experimentó el tipo de cambio en el país, con un fortalecimiento del dólar americano desde el año 2000, que permitió una recuperación y posterior mejoramiento de los retornos a productor de las exportaciones frutícolas en general. En el año 2001, el valor de la divisa de diciembre a diciembre se incrementó en 16,4% respecto al 2000, según antecedentes del Banco Central. Si bien posteriormente persistió la tendencia positiva del dólar hasta octubre de 2002, desde entonces se revirtió a la baja, situación que se ha mantenido hasta la fecha. Es así como a fines de 2002 se alcanzó un moderado 4,9%, en tanto que a diciembre de 2003 la variación llegó a -14,1% respecto a diciembre de 2002, con otro descenso en enero de -4,9% respecto a diciembre precedente. El fortalecimiento de la moneda nacional unido a la baja del IPC, que ha mostrado valores negativos en los últimos 4 meses, reduce los retornos de la fruta exportada. Por otra parte, el aumento del valor del Euro respecto al dólar norteamericano hace al mercado de la UE más atractivo, pero no admite una reorientación masiva de los embarques a ese destino por la presencia de otros oferentes, abastecedores ya consolidados, como Sudáfrica, Nueva Zelanda y Argentina, por