Producción de carne: situación actual y perspectivas

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Issue Date:
2004-05-06
estudiosArtículos

Uno de los hechos relevantes al respecto en Chile fue la recuperación de las ventas en el exterior de carne de aves, después de la erradicación en tiempo récord de los focos de influenza aviar altamente patógena que afectaron la producción nacional. No obstante, las colocaciones de carnes chilenas en los mercados externos continuaron creciendo, llegándose a exportar carnes por un valor aproximado a 230 millones de dólares, un 51% más que en el año anterior. El balance del comercio exterior de carnes arroja en volumen un saldo negativo cercano a 25 mil toneladas. Sin embargo, en valor el saldo es positivo en cerca de 5 millones de dólares. En importaciones, el 99 % corresponde a carne bovina. En el caso de las exportaciones, el 62,6% de ellas correspondió a envíos de carne porcina; un 25,6%, a carne de aves; un 6,6%, a carne bovina, y un 5,2%, a carne ovina. La producción total de carnes en Chile en el año 2003 creció en cerca de 2% respecto del año anterior. En este aumento tuvieron mayor participación los aumentos de la producción de carnes de cerdo y de aves; en cambio, la faena de bovinos, de ovinos y de otras carnes cayó. La producción de carne bovina se redujo por sexto año consecutivo. La disponibilidad de carnes por habitante aumentó un 0,8%, llegando a 73,8 kilos por habitante, cifra que nuevamente marca un hito en el consumo de este tipo de productos en nuestro país y nos acerca un poco más al consumo que se observa en países desarrollados. El comportamiento del precio de los animales de abasto fue dispar, ya que el novillo y el cordero cayeron en 3,9% y 1,6%, respectivamente, en tanto porcinos y pollos broiler aumentaron respectivamente en 9,1% y 1%. El año 2003 estuvo nuevamente marcado por la aparición de enfermedades que alteraron fuertemente los mercados internacionales de la carne. En primer lugar, se presentó un caso de encefalitis espongiforme bovina (EEB o "vaca loca") en un animal nativo de Canadá y, posteriormente, se presentó otro de la misma enfermedad en una vaca en el Estado de Washington, EE.UU. Estos dos casos, uno ocurrido en mayo y el otro en diciembre de 2003, bastaron para alterar fuertemente el comportamiento de los mercados y el flujo de comercio que se estaba dando en cada momento, ya que provocaron el cierre de mercados para la carne bovina de estos países. También en carne de aves se comenzaron a presentar, a fines del año pasado, focos de influenza aviar o gripe aviar en planteles avícolas de países asiáticos como Tailandia, Vietnam, China, Malasia y otros, pero también en países de otros continentes, como EE.UU., Canadá y, recientemente, Holanda. La producción mundial de carnes para el año 2003, según FAO, se estima en 249,1 millones de toneladas, un 1,3% superior a la del año anterior. Por otra parte, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) estima que en 2004 la producción mundial de las principales carnes crecerá un 1,9%. Sin embargo, el mismo estudio pronostica para este año que el comercio mundial de carnes caerá un 4%. Se estima que los envíos de los principales países exportadores de carnes de cerdo, bovino y aves alcanzarán a cerca de 16,7 millones de toneladas. La mayor caída de exportaciones sería la de la carne bovina, con una baja de 9%, seguida por una disminución de 1% en las exportaciones de carne de cerdo. La reducción del comercio de carne de aves sería tan sólo marginal y se debería a los focos de influenza aviar. La carne bovina, que es el principal producto cárneo que se transa internacionalmente, caerá a cerca de 5,9 millones de toneladas, frente a 6,4 millones de toneladas que se estima se comerciaron en el año 2003. El comercio mundial de carne bovina se vio alterado por los hallazgos de EEB en Canadá y EE.UU. A fines de 2003 la mayoría de los principales países importadores de carne bovina prohibieron la entrada de carne de Canadá y EE.UU., situación que ha continuado en el transcurso de este año, especialmente para EE.UU., con la consiguiente caída en sus exportaciones. En esta situación de los mercados mundiales, hay expectativas de que Australia y Brasil aumentarán notoriamente sus colocaciones en el exterior, dado que no tienen presencia de EEB; sin embargo, es difícil que ellos puedan llenar el déficit que se presenta en los principales países importadores. Por su parte, los especialistas internacionales estiman que las exportaciones de carne de cerdo caerán en 1%, alcanzando a 4,2 millones de toneladas. Entre las causas que se esgrimen para esta disminución está la baja en las exportaciones de Brasil, debida a una reducción de su producción interna y a las dificultades para obtener una mayor participación en la cuota de importación de carne de cerdo de Rusia. Se espera que la exportación de carne de aves alcance a 6,6 millones de toneladas, volumen ligeramente inferior al del año 2003. La presentación de focos de influenza aviar altamente patógena en países de Asia y en EE.UU. ha alterado el comercio de este tipo de carne. Entre los países que han sufrido los embates de esta enfermedad, son tres los principales abastecedores de carne bovina para Asia: Tailandia, China y Estados Unidos. A pesar de las restricciones a estos países, las expectativas de disminución en las transacciones son menores de 1% para este año. Brasil proyecta aumentar sus colocaciones en el exterior en un 10% respecto del año anterior. La producción nacional de carnes durante el año pasado alcanzó a un millón cuarenta mil toneladas, un 1,7% más que en el año anterior. La disponibilidad de carnes per cápita llegó a 73,8 kilos por habitante, un 0,8% por sobre el año anterior. Ambas cifras, la de producción y la de consumo, marcan un nuevo récord y continúan la tendencia de crecimiento que se viene observando desde mediados de la década de los ochenta. La producción de carne de cerdo fue la que más creció, seguida por la de aves, en tanto que las carnes de bovino y ovinos bajaron su producción respecto al año anterior. Quizás uno de los hechos más importantes del año pasado fue el aumento de las colocaciones de carne chilena en los mercados externos, ya que las exportaciones totales de carnes y subproductos fueron un 38,9% mayores en volumen que en el año anterior. Según el USDA, el comercio internacional de carne bovina se pronostica en casi 5,9 millones de toneladas para 2004, cifra que es un 15% más baja que los pronósticos hechos en octubre de 2003 por la misma cartera. Esta reducción se debe al impacto del hallazgo de un caso de EEB en diciembre recién pasado en los Estados Unidos. Es difícil pronosticar cuándo los mercados importadores podrían reasumir el comercio desde dicho país, ya que dependerá de las garantías que entreguen las autoridades norteamericanas respecto de la inocuidad del producto exportado. Por su parte, en este año Brasil espera poder superar a Australia como el primer exportador mundial de carne bovina, con expectativas de exportaciones cercanas a 1,4 millones de toneladas. Brasil ha dado pasos sobresalientes para aumentar su producción, la que se pronostica crecerá un 4 por ciento en 2004. Australia presume que aumentará sus exportaciones en 2004, especialmente a los mercados asiáticos que han prohibido las importaciones de carne de vacuno desde los EE.UU. En 2004 se espera que las exportaciones canadienses crezcan un 47 por ciento sobre 2003, especialmente hacia los Estados Unidos, su principal mercado, recuperando así los niveles de exportación previos a la EEB. Los Estados Unidos se mantendrían como el mayor importador de carne a nivel mundial. En 2004, Japón, que no ha recuperado sus volúmenes de importación anteriores a la EEB, espera bajar al cuarto lugar como país importador de carne bovina, debido principalmente a las prohibiciones a las importaciones desde Estados Unidos y Canadá. Las prohibiciones de entrada de carne bovina de EE.UU. a países de Asia han tenido como resultado que Rusia y la UE ocupen el segundo y el tercer lugar como principales países importadores. Rusia, que no ha superado su récord de importación de 1999 (838 mil toneladas), no se espera que sea un mercado expansivo a la importación en 2004, dados su cuota de ingreso de carne bovina y su arancel restrictivo. Mientras tanto, es probable que la UE quede como un importador neto, ya que sus precios internos están altos y sus exportaciones nunca se han recuperado completamente después de los descubrimientos de EEB. Respecto de las prohibiciones de Japón y Corea a la carne bovina de EE.UU. y de Canadá, se espera que esta condición podría cambiar, debido a que un alza de precios del producto en dichos países podría forzar a autorizar las importaciones en el transcurso de 2004. En Chile, la producción de carne bovina en el año 2003 cayó un 4%, llegando a 191.784 toneladas. En número de cabezas, el beneficio fue un 6% más bajo que en el año anterior, faenándose 751.796 cabezas. Se observó nuevamente una baja importante en la faena de vaquillas, lo que podría señalar una retención de vientres, tanto para leche como para carne. Por categoría y en número de cabezas, la única que arroja signo positivo es la faena de toros y torunos, con un 5% de crecimiento. Las categorías que más caen son las de bueyes (-20%) y vaquillas (-19,6%). La faena de vacas se redujo en 4% y la de terneros y terneras, un 3,2%. La faena de novillos cayó también, aunque sólo en 1,4%. El peso medio de las canales de bovinos fue más alto que en años anteriores y llegó a 255 kilos, cinco kilos más que en 2002. Este aumento de los pesos promedios de las canales puede estar ligado a la unión de las categorías V y A en la norma de tipificación, que da un mayor lapso para terminar la engorda de los animales. Los precios promedio del ganado vacuno durante 2003 fueron un 3,9% menores que los del año anterior. En esta situación influyó el gran volumen de importaciones a precios relativamente bajos, especialmente en el primer semestre (US$ 1.771 por ton). En el año 2003 continuó el proceso de exportación de carne bovina, con envíos de 6.440 toneladas, un 82,8% más que en el año anterior. Uno de los acontecimientos más importantes del año fue la apertura del mercado de la Unión Europea a partir del mes de junio, colocándose en el segundo semestre un volumen de 374 toneladas por un valor sobre los 2 millones de dólares. El principal destino de las exportaciones en 2003 fue Israel, que adquirió un 43%; le sigue Cuba, con un 31%; a continuación están Libia, con un 11%, y Costa Rica, con un 9% y, finalmente, la Unión Europea, con un 6%. El valor total de las exportaciones superó los 15 millones de dólares. Por otra parte, las importaciones de carne bovina también aumentaron durante el año 2003, llegando a 122 mil toneladas, lo que representa un 20% de aumento respecto del año anterior. El valor total de estas importaciones alcanzó a 217 millones de dólares y tuvo un aumento de 24,8%. El principal abastecedor de carne a nuestro país fue Brasil, con sobre un 80% de participación, seguido por Uruguay, con un 12%. Los otros países que comúnmente exportan carne a nuestro país, la Argentina y Paraguay, tuvieron focos de fiebre aftosa, por lo que se prohibió la importación de carne desde allí. Para este año se espera que, con la posible autorización para el ingreso de carne argentina, que podría concretarse a fines de abril o inicios de mayo, se producirá una fuerte competencia por el mercado nacional entre los exportadores de carne de la Argentina y los de Brasil, nuestro principal abastecedor en 2003, situación que podría provocar baja en el precio del producto importado, tal como se produjo en el primer semestre del año 2003, cuando ambos países mantuvieron una fuerte competencia de precios. Hay perspectivas de que las importaciones de carne bovina en 2004 mantengan los niveles del año pasado, o sea, que se ubiquen alrededor de 120 mil toneladas en el año. Sin embargo, si mejoran las condiciones de colocación en los mercados externos de nuestra carne bovina, como son las expectativas del sector basadas en la apertura de nuevos mercados, es posible que se tenga que importar mayores volúmenes de carne bovina para poder abastecer el mercado nacional. En los dos primeros meses de este año las importaciones han sido un 7,4% más bajas que en igual período del año 2003 y el 93% de ellas son de origen brasileño. Se espera que en este año se mantendrá el nivel de aumento de las exportaciones de carne bovina. A pesar de ello, en los dos primeros meses de este año las exportaciones han caído un 53,5% en volumen, en tanto que en valor lo han hecho en un 21,8%. Entre los orígenes de esta caída se cuentan la ausencia de exportaciones hacia Israel y Libia, lo que se ve compensado parcialmente por el aparecimiento de la UE como importador, a un precio más alto. Los importadores israelíes no han venido a comprar, debido posiblemente a una baja del flujo de turismo por la situación reinante en dicho país. Los envíos a la UE se han visto limitados por las exigencias impuestas por ese conglomerado, que han sido difíciles de cumplir por parte de los ganaderos nacionales. A fines del año 2003 se recibió una misión de inspección de la Unión Europea respecto del tema pecuario, que comprometió al sector a realizar una serie de modificaciones en su accionar, con el fin de conseguir que el producto que se exporta tenga las garantías exigidas por la Unión Europea. Por otro lado, como consecuencia de la presentación de episodios de enfermedades en algunos de los principales países exportadores de carne, se abren algunas posibilidades de colocación de carne nacional en otros mercados. De esta manera, durante este año se han estado realizando algunos envíos a México y Japón, y los operadores privados esperan que se abran nuevos mercados en el futuro próximo. Si es posible mantener un cauce de exportación de carne bovina en el transcurso de este año, la injerencia que pueda tener la carne importada en el precio interno será cada vez menor y permitirá al sector productor tener una relativa tranquilidad respecto a los precios de su ganado. Las existencias mundiales de ganado porcino a inicios del año 2003 habían aumentado un 1,1%. Siendo China el país que poseía más de la mitad de la población mundial de cerdos, ella sola fue responsable de por lo menos dos tercios de este crecimiento; el tercio restante tuvo lugar en una serie de países de mucho menor importancia, pero con una producción significativa (Brasil, Canadá, Polonia, Rusia, Ucrania, Corea del Sur, Filipinas). Buenas cosechas de cereales ocurridas en Europa del Este y la perspectiva de una demanda favorable en diferentes lugares del mundo, como Norteamérica, Sudamérica y Asia, fueron los motivos para un crecimiento de la producción. Sin embargo, las existencias de Europa y Norteamérica, que representan respectivamente 15% y 7% de las existencias mundiales, disminuyeron ligeramente hasta inicios de 2003, principalmente a causa de una baja de la rentabilidad de la producción porcina durante el año 2002. La producción mundial de carne porcina para el año 2003 se estima en 95,8 millones de toneladas, con un incremento de 1,6% respecto al año 2002. China aumentó en 1,9% y contribuyó de manera significativa a este crecimiento. Por su parte, Estados Unidos estuvo en un nivel de producción similar al de 2002 y aumentó sólo un 0,2%. En Canadá el beneficio de cerdos se incrementó en 2,5%. Cabe recordar que este país envía animales en pie a EE.UU., para su engorda final y faena. En Canadá la rentabilidad del negocio ha ido di sminuyendo en los últimos años, debido a alzas en los precios de los insumos y una baja en el precio del cerdo. En cambio, Brasil, que ha venido aumentando en los últimos años, subió débilmente en 2003 (1,8%). Entre las causas que se esgrimen para esta situación se da que también los productores brasileños fueron afectados por un aumento de los costos de alimentación, que pueden alcanzar a tres cuartos de los costos totales de producción. Por este motivo, las explotaciones de índole familiar, que abastecen el mercado interno, han ido disminuyendo, en tanto las sociedades con integración vertical han crecido durante el año 2003, ya que gran parte de su producción la colocan en los mercados externos. México, con razones similares a Brasil, tuvo un aumento de sólo 1,4% en su producción. En el caso de la UE, la faena d cerdos subió solamente un 0,6%. Las causas de este bajo crecimiento fueron también las caídas en la rentabilidad, que han frenado la expansión, pero también hubo otros motivos, como el aumento de las restricciones ambientales en los casos de Bélgica y Holanda, y restricciones relativas al bienestar animal en el Reino Unido. Por su parte, los países de Europa del Este han crecido sostenidamente en los últimos años (4,8% en 2003), debido principalmente a buenas cosechas de cereales. Rusia también creció en el año 2003, un 4,6%. En relación al comercio internacional, dentro de un contexto de escaso crecimiento de la economía a nivel mundial, los bajos precios en la carne de cerdo en muchos de los principales países exportadores (Brasil, EE.UU., Canadá, entre otros) incentivaron los intercambios comerciales, que crecieron un 5,3%. Los principales países importadores de carne de cerdo en 2003 fueron Japón, con 1,13 millones de toneladas, seguido por Rusia, con 600 mil toneladas, y EE.UU., con 538 mil toneladas. Más atrás se encuentran México (371 mil toneladas), Hong Kong (302 mil toneladas) y Corea del Sur (153 mil toneladas). Respecto a los precios de la carne de cerdo, en la UE, América del Norte y Europa del Este los precios a productor estuvieron relativamente bajos durante 2003. En moneda nacional, los precios aumentaron un 13% en EE.UU. y Canadá, en tanto que en la UE bajaron un 5% en relación a 2002. Expresado en dólares, el precio europeo ha aumentado un 13%, como en EE.UU. En relación al consumo de carne de cerdo, se estima que ha aumentado un 1,6% en el año 2003, lo que es un crecimiento bastante modesto. Este aumento fue más fuerte en algunos países de Europa del Este, especialmente Polonia, debido a mayor disponibilidad del producto a un precio bajo. En general, en un gran número de países el consumo estuvo estable o disminuyó ligeramente. Los mercados internacionales de la carne de porcino en este año estarán bajo la sombra de los hallazgos de casos de encefalitis espongiforme bovina y de la epidemia de influenza aviar, los que influenciarán los intercambios comerciales. La confiabilidad del producto para el consumidor podría crear las condiciones para un aumento de la producción y el consumo. A nivel de comercio, se espera que en este año las exportaciones alcancen a cerca de 4,2 millones de toneladas. Sin embargo, está claro que para que haya un aumento en los flujos de comercio de carnes habrá también un incremento en las exigencias de condiciones y regulaciones sanitarias. Los exportadores están preocupados por el acceso a los mercados, el manejo de las políticas de comercio y los controles veterinarios y de inocuidad de productos alimenticios, que son susceptibles de transformarse en barreras paraarancelarias al comercio, sobre todo cuando las medidas no tienen base científica. En este ambiente de incertidumbre, los países exportadores rivalizan para mantenerse en los mercados más lucrativos. Al mismo tiempo, los países importadores se esfuerzan por asegurar un trato justo para sus productores domésticos, mientras salvaguardan también la salud y las necesidades económicas de sus consumidores. En Chile la producción de carne de cerdo sobrepasó las 365 mil toneladas, un 4,2% más que en el año anterior. Esta cifra, que es un nuevo récord de producción, refleja la dinámica de crecimiento de este sector en los últimos catorce años. El precio del cerdo en pie durante el año pasado fue un 9,1% más alto que en el año anterior y el mayor desde el año 1998. Este aumento del precio está ligado al proceso exportador de carne porcina, el que ha estado creciendo en forma paulatina en este período. Por otra parte, la relación del precio del cerdo vivo con su principal insumo, el maíz, en el año 2003 fue de 5,8, más alta que en el año anterior, cuando alcanzó a 5,3, lo que estaría indicando un mejoramiento de la rentabilidad del sector. En el año 2003 la curva de precios mensuales del cerdo vivo tuvo un comportamiento diferente a la del año anterior. A pesar de que en enero el precio fue considerablemente más alto que en igual mes de 2002, en los meses siguientes a febrero se mantuvo por debajo, hasta que a partir de junio volvió a instalarse por encima del precio del año anterior. Este mayor precio está relacionado con la demanda del producto para los mercados externos. Las ventas al extranjero de carne de cerdo nacional llegaron a un volumen de 61.604 toneladas, un 35,1% más que en el año anterior, y alcanzaron un valor de 150 millones de dólares (42,3% superior al de 2002). Nuevamente el principal mercado de destino de las exportaciones de carne de cerdo fue Japón, con un 48% de las exportaciones, país al cual siguieron Corea del Sur, con 22,9%; México, con un 16,4%, y más atrás la UE, con un 6,6%. Respecto a las importaciones de carne de cerdo, éstas cayeron abruptamente, de 584 toneladas en el año 2002 a 191 toneladas en el año 2003, por un monto de 191 mil dólares. En volumen esto significa una caída de 66,7% y en valor la disminución es de 65,6%. Hay expectativas de que la producción chilena en este año continuará aumentando, aunque a un ritmo mucho más atenuado que en años anteriores. De hecho, en los dos primeros meses de este año se observa una baja de 1,7% respecto de igual período del año anterior. Sin embargo, las perspectivas para el resto del año son de un aumento de la producción nacional, que se ubicaría entre 3% y 5%. La producción mundial de la carne de aves siguió su crecimiento en 2003 a un ritmo ligeramente menor que el del año anterior, alcanzando 75,2 millones de toneladas, con un aumento de 1,33 millones de toneladas (1,8%). Este menor crecimiento se debe a una baja de la producción de la UE (-4,2%) y al reducido aumento en EE.UU. (0,8%). Sin embargo, la dinámica mundial ha estado basada en el crecimiento de cuatro países: China (3%), Brasil (5,1%), Rusia (17,9%) y Tailandia (6,6%). Las transacciones internacionales de carne de aves crecieron 2,7% y alcanzaron a 6,84 millones de toneladas de carne en vara, esto a pesar de la decisión de Rusia (20% de las importaciones mundiales) de aplicar cuotas a la importación de este tipo de carne a partir de abril de 2003 y de la aparición de cuadros de neumonía atípica (SARS) que limitaron los intercambios con Asia. Estos dos obstáculos obligaron a los principales exportadores a buscar alternativas para la salida de sus productos, estableciendo como consecuencia una competencia muy alta en ciertos mercados. Brasil, que posee cerca de un 30% de las exportaciones mundiales, elaboró una estrategia para tomar posición en la mayor parte de los mercados internacionales, especialmente en Medio y Lejano Oriente y en la UE. La demanda de carne de aves fue dinamizada por los bajos precios del producto en el mercado mundial. De esta manera, gran parte de los países aumentaron su consumo doméstico, en particular China, con un aumento de 517 mil toneladas (3%). En contrapartida, el consumo en EE.UU. y la UE, principales países consumidores de carne de aves, disminuyó por segundo año consecutivo. Sin embargo, la situación de los mercados internacional es se ha visto alterada en los últimos meses, debido a la presentación de focos de influenza aviar en diferentes áreas geográficas. En Asia, se han presentado focos en Tailandia, China, Vietnam; en América del Norte, en Canadá y EE.UU., y en Europa, en Holanda. Esta situación ha obligado a estos países a cerrar sus exportaciones de carne de aves y ha dejado un espacio de demanda que puede ser aprovechado por otros posibles abastecedores, como puede ser el caso de nuestro país. En Chile, la producción avícola alcanzó 464 mil toneladas, lo que significó una recuperación frente a la baja en la producción que se produjo en el año 2002, debida a los focos de influenza aviar que se presentaron en nuestro país. El crecimiento de la producción en 2003 fue de 2,7%. La carne de aves continuó liderando la disponibilidad de carnes por habitante y en el año 2003 significó el 39% de la carne consumida por los chilenos, llegando a 28,8 kilos por habitante, situación bastante lejana de los 8,7 kilos por habitante que se consumían hace 20 años, en 1983. Respecto al tipo de carne de aves que se produce en Chile, el 83,7% corresponde a pollos broiler, que alcanzan 388,7 mil toneladas; les siguen la carne de pavos, con un 15% y cerca de 70 mil toneladas, y la de gallinas, con tan sólo 1,23% (5.733 toneladas). Las otras carnes de aves tienen una participación muy inferior en el total producido. En el año 2003, el precio del pollo broiler fue ligeramente superior al del año anterior (0,98%), lo que representa una moderación de la tendencia de alza que se venía observando desde el año 2001. Las exportaciones de carne de aves alcanzaron 25.210 toneladas, con un crecimiento de 42,8%. En valor, el aumento de estas exportaciones fue mayor, ya que se realizaron envíos por un total de 40,4 millones de dólares, lo que significa un crecimiento de 80,3%. El valor medio de las exportaciones en 2003 fue un 26,2% más alto que en el año anterior. El aumento de las colocaciones en el exterior supone la recuperación de mercados que habían estado cerrados después de la aparición de influenza aviar del año 2002. En el año 2003 se exportaron carnes blancas a un total de 23 países, de los cuales los principales fueron Reino Unido, México, Alemania y China. A partir del año pasado se comenzó a importar pollos broiler congelados desde la Argentina, ingresando al país en el año 2003 cerca de 1.800 toneladas, por un valor de 1,7 millones de dólares. Transcurridos los dos primeros meses de este año, han entrado al país sobre 900 toneladas, por un valor de un millón de dólares. Para este año las expectativas del sector son de continuar creciendo en producción y en colocaciones en los mercados externos, dadas las condiciones favorables existentes en los mercados internacionales como resultado de los citados focos de influenza aviar y la suspensión de exportaciones de países que pesan mucho en la oferta, como EE.UU., Tailandia y Canadá, entre otros. Es así como los especialistas del sector esperan que la producción de carne de aves en Chile crezca en alrededor de 10% a 12% y que los envíos al exterior lo hagan en cerca de un 60%. Sin embargo, también consideran que el aumento de oferta en el mercado nacional influirá de manera negativa en el precio interno y esperan que los precios bajen a mediados de año alrededor de un 5%. A inicios del año 2003, el rebaño ovino en los principales países productores estaba en nivel similar al de principios del año anterior. Sin embargo, esta relativa estabilidad esconde fuertes variaciones entre países. Las existencias ovinas en China, país que tiene el rebaño más grande del mundo, con 307 millones de cabezas, continúan aumentando (2,9% en el año 2003), manteniendo la tendencia de años anteriores. En otros países, como Rusia, Argentina y Uruguay, el rebaño también ha seguido creciendo. En Rusia, por cuarto año consecutivo, el rebaño ovino está aumentando. El crecimiento de 2,7% registrado en el año 2003 lleva el aumento acumulado desde 1999 a más de 13%. En Argentina y Uruguay, después de varios años de descapitalización, los rebaños han comenzado nuevamente a crecer (2,3% y 3,6%, respectivamente). Sin embargo, este crecimiento no compensa las pérdidas causadas por la fiebre aftosa en el año 2002. La UE, que perdió 4,8 millones de animales en 2001, no ha podido recuperar el ritmo de crecimiento, disminuyendo sus existencias en 1% durante el año 2003. Australia, por tercer año consecutivo, ha disminuido su rebaño considerablemente, con una caída de 6,5%, debido a las malas condiciones climáticas del año 2002 (sequía), que provocaron una alta mortalidad. En Nueva Zelanda el rebaño ha disminuido por cuarto año consecutivo, aunque la baja durante el 2003 fue más moderada. Según FAO, la producción mundial de carne ovina en 2003 aumentó ligeramente (1,7%), llegando a 11,7 millones de toneladas. No obstante, la producción en los principales países productores aumentó tan sólo un 0,7%. Las variaciones entre países son muy altas. Por ejemplo, entre los dos principales exportadores, Australia y Nueva Zelanda, el primero presentó una fuerte baja en su producción, con una caída de 14,6%, y el segundo tuvo un aumento de producción de 3,6%. El comercio internacional de carne de ovinos aumentó un 2% en el año 2003, llegando a 1,08 millones de toneladas. La evolución del comercio estuvo marcada por tres hitos: la fuerte baja (21%) en las exportaciones de origen australiano; la entrada, aunque modesta, de China e India como exportadores y, finalmente, la reactivación de la compra de animales vivos por parte de países de Medio Oriente a ciertos países africanos, en detrimento de las compras de carne a Australia. Durante el año 2003, el comercio de carne de cordero alcanzó un volumen de 572 mil toneladas. El principal comprador fue la UE, con 220 mil toneladas, seguida por EE.UU. y Canadá, con 76 mil toneladas; el tercer grupo está compuesto por países de Asia Pacífico (Japón, Corea del Sur, China, Hong Kong), que importaron un total de 63 mil toneladas, y en cuarto lugar se encuentran los países de Medio Oriente y Africa del Norte, con 58 mil toneladas. El principal abastecedor de este tipo de carne en el año 2003 fue Nueva Zelanda, con 396 mil toneladas exportadas, seguida por Australia, con 105 mil toneladas. América del Sur participa con sólo 17 mil toneladas, dentro de las cuales Chile aporta alrededor de 5 mil. Respecto al comercio mundial de lanas, la temporada 2002/03 es considerada una de las más turbulentas, debido a una combinación de factores: una baja histórica en la oferta de lanas y precios volátiles; una presión competitiva de las fibras sintéticas; una caída en las expectativas de mejoramiento económico, con la consecuente baja en la demanda de productos textiles, y la brusca depreciación del dólar contra otras monedas, en particular los dólares australianos y neozelandeses. La producción mundial de lana en la temporada 2003/04 alcanzó a 1,35 millones de toneladas en base limpia, siendo Australia el principal productor, con 307 mil toneladas, seguida por Nueva Zelanda y China (176 mil y 154 mil toneladas, respectivamente). La producción de carne ovina en nuestro país durante el año 2003 sufrió una baja de 11,6%, alcanzando a 9.624 toneladas. Al igual que en el año pasado, esta baja se encuentra relacionada con la XII Región, la que concentra alrededor del 80% de la producción nacional. Los productores de dicha región se encuentran en un proceso de retención de vientres, con el fin de aumentar la producción dadas las expectativas de mejores precios para sus productos. Durante el año pasado la planta faenadora de carne de ovino ubicada en la isla de Tierra del Fuego, en la ciudad de Porvenir, que pertenecía al Estado (SACOR), fue licitada por un grupo de ganaderos de dicha isla. Este matadero, que se encuentra habilitado para exportar a los mercados más exigentes, como el de l a Unión Europea, fue adquirido por un monto cercano a los 2,5 millones de dólares. Con esta venta se entregó al sector privado el último matadero que estaba en manos del Estado. El grupo de productores que lo licitó ya tiene experiencia en la comercialización de carnes y lanas de ovinos y han ocupado los instrumentos que entrega el Gobierno para apoyar el desarrollo de sociedades de productores, como son los PROFOS y el Fondo de Promoción de Exportaciones Agropecuarias del Ministerio de Agricultura y ProChile. Las exportaciones de

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Autor(es):
Instituto Nacional de Estadísticas (INE)
Fecha de Publicación:
Octubre 2001