Producción de carne

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2004-12-16
estudiosArtículos

El comportamiento de los mercados durante este año estuvo supeditado a emergencias sanitarias que aparecieron en diferentes regiones geográficas del mundo. Estas emergencias condicionaron las transacciones comerciales de las carnes, generando alteraciones en la oferta de productos en los mercados internacionales. Para este año se estima que la producción mundial de carnes crecerá cerca de 1,3% respecto al año anterior. En este aumento la mayor participación corresponderá a las carnes de aves y de porcinos. La producción de carne de bovinos se incrementará ligeramente y las de ovinos y otras especies se espera que presentarán pequeñas reducciones. Nuestro país destacó por el aumento de sus colocaciones en el exterior, consolidando la presencia de su carne porcina en los mercados de Asia Pacífico. Además, se destaca el crecimiento de los envíos de carne de aves, con perspectivas de más que duplicar las colocaciones del año 2003. Se espera que las exportaciones totales de carnes para este año se incrementen, ya que a octubre se ha exportado un 46% más en volumen, alcanzando más de 125 mil toneladas, y cerca de 70% más en valor de las exportaciones, con 310 millones de dólares FOB. El balance de comercio exterior de carnes hasta octubre de este año es favorable al país en 90 millones de dólares, siendo que en todo el año pasado fue de tan sólo 3 millones de dólares. Se espera que con los envíos al exterior que están ya programados para los próximos meses y a pesar de los aumentos en las importaciones de carne bovina para las fiestas de fin de año, la balanza debería mantenerse positiva. Desde el año 1985 la disponibilidad de carnes por habitante ha venido creciendo en forma continua y para este año se espera que aumente nuevamente, alcanzando una cifra cercana a los 76 kilos por habitante. En este año, los episodios zoosanitarios que lo caracterizaron estuvieron relacionados con la aparición de focos de influenza aviar en varios países de Asia Pacífico y Norte América. También se debe señalar la aparición de focos de fiebre aftosa en nuestro continente, en la región de la Amazonía en Brasil, en Perú y en Colombia. La situación señalada anteriormente, a lo que se suman las restricciones a las exportaciones de carne bovina a EE.UU. y Canadá, por los casos de Encefalitis Espongiforme Bovina (EEB) aparecidos el año 2003, provocaron restricciones en la oferta mundial de carnes, lo que tuvo un efecto al alza en los precios de estos productos. Estimaciones hechas por el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) en una selección de países, pronostican que para este año las exportaciones de carne bovina caerán cerca de un 3%, pasando de 6,3 millones de toneladas a 6,1 millones. Las de aves lo harán en un 4,4%, bajando de 6,6 millones de toneladas a 6,3 millones. Las de carne de cerdo aumentarán un 1,6%, subiendo de 4,116 millones de toneladas a 4,182 millones de toneladas de carne exportada. La disminución en el caso de la carne de bovinos se debería a la situación antes comentada de EEB en EE.UU. y Canadá. En el caso de la carne de aves, la influenza aviar de alta patogenicidad afectó los intercambios comerciales de este tipo de producto, sobre todo en los mercados asiáticos. Brasil se perfila este año como el primer exportador mundial de carne bovina y de aves. En el caso de la carne bovina, dicho país espera exportar cerca de 1,5 millones de toneladas en 2004. Sus principales mercados de exportación son Rusia, Chile, Unión Europea y Egipto. Le siguen Australia, con 1,3 millones de toneladas y, bastante más atrás, Nueva Zelanda, con 600 mil toneladas. Argentina y Uruguay se proyectan con 540 y 400 mil toneladas de carne exportadas durante este año, respectivamente. Un caso interesante es el de la India, que este año espera exportar 540 mil toneladas y proyecta seguir aumentando en 2005. Los principales países importadores de carne bovina en el año 2004 son: EE.UU., con 1,6 millones de toneladas; la Federación Rusa (650 mil toneladas); Japón (604 mil toneladas) y la Unión Europea (525 mil toneladas). En el caso de la carne de aves, Brasil espera exportar en este año cerca de 2,3 millones de toneladas, a mercados tales como Japón, Arabia Saudita y la Federación de Estados Independientes (ex URSS). En segundo lugar entre los exportadores se encuentra EE.UU., con 2,1 millones de toneladas, cayendo sus exportaciones en 11% respecto del año anterior. Entre las causas que se mencionan para esta caída en los envíos de los Estados Unidos al exterior están el aumento de los precios de este tipo de carnes; el manejo por parte de Rusia de las cuotas de importación; la fuerte competencia en los mercados con el Brasil y las barreras a la importación debidas a los focos de influenza aviar. En el caso de la carne de cerdo, el principal exportador a nivel mundial es la Unión Europea (1,25 millones de toneladas), seguida por Canadá, con 960 mil toneladas; EE.UU., con 938 mil toneladas, y Brasil, con 570 mil toneladas. Los principales países importadores son Japón (1,225 millones de toneladas), EE.UU. (506 mil toneladas), la Federación Rusa (500 mil toneladas) y México (415 mil toneladas). Para este año se estima que la producción nacional de carnes alcanzará sobre un millón cien mil toneladas, cifra que es un 8,1% superior a la producción de 2003. La disponibilidad per cápita de carnes se presume que podría alcanzar 76,9 kilos por habitante, un 4,1% más que en el año anterior. Estas cifras señalan un nuevo récord tanto en la producción como en la disponibilidad, situación que, a excepción de algunos años, se viene presentando desde hace quince años, con tasas anuales de crecimiento de 6% y 5%, respectivamente. La producción de carne de aves y de bovinos es la que más ha crecido en 2004, en tanto que las carnes de porcinos y de ovinos han disminuido levemente respecto del año anterior. Las exportaciones de carnes chilenas han tenido un fuerte incremento en este año: por las informaciones que se manejan hasta el mes de octubre, éstas han crecido en total, carnes y subproductos, un 46% en volumen y un 70% en valor. La carne que más se exporta es la de cerdos, con cerca de 50% del total, seguida por la carne de aves, con una participación de 33%. Por otra parte, las importaciones de carnes también han crecido, alcanzando al mes de octubre un aumento de 10,4%, con 111.295 toneladas. La carne bovina es la que se importa en mayor proporción: cerca del 92% del total de carne importada. Estimaciones hechas por el USDA y por FAO dan cuenta de una ligera baja en el comercio mundial de carne bovina para este año. Entre las causas que se esgrimen para esta caída están los casos denunciados de vaca loca en Canadá y Estados Unidos, que motivaron la prohibición de entrada de productos cárneos de dichos países, actores relevantes en el comercio mundial de carne bovina. Frente a esta coyuntura, los grandes beneficiados han sido Brasil y Australia. El primero había logrado transformarse en el principal exportador de carne bovina, hasta la aparición de un foco de fiebre aftosa en el Amazonas, que motivó el cierre de su principal mercado, Rusia, el que hasta noviembre seguía sin ser abierto. Por su parte, Australia, ante la salida de EE.UU. del mercado de Asia Pacífico, aprovechó esta situación para posicionarse como principal proveedor de carne bovina a dicho mercado, qu e es uno de los que tiene mejores precios para este tipo de producto. Cabe recordar que Australia ha estado bajo los efectos de una fuerte sequía, la más fuerte de los últimos cien años. Sin embargo, las buenas perspectivas para su producto hacen que se encuentre en un proceso de recomposición de su rebaño. Brasil ha entrado con fuerza durante este año en los mercados internacionales. Buenas condiciones de acceso a infraestructura, abundante oferta de alternativas para la alimentación del ganado, bajos precios de la tierra, bajas regulaciones medioambientales, hacen que el producto brasileño pueda llegar con precios competitivos a los mercados internacionales. Hay expectativas de que en el próximo año alcanzaría 1,6 millones de toneladas de carne exportada, lo que significa un crecimiento de 5% respecto a este año. La producción de carne bovina en Chile había aumentado en 7,7% hasta el mes de octubre, lo que, de mantenerse en lo que resta del año, significaría una producción cercana a 206 mil toneladas en 2004. Con esta producción se estaría rompiendo la tendencia a la baja en el beneficio nacional, que se venía presentando desde el año 1997. En este aumento en el número de cabezas faenadas a nivel nacional se debe consignar el incremento considerable de la faena de novillos, cerca de 11% respecto al mismo período del año anterior, sólo superado por el de terneros (23%). También se observa un crecimiento de la faena de vacas, con cerca de 7%. La faena de vaquillas sigue mostrando un signo negativo, pero cada vez menor, ya que tan sólo alcanza a caer cerca de 5%. Este aumento en la faena de novillos podría ser producto de la retención de vientres estimada para los últimos años. A su vez, el aumento de la faena de vacas señala la salida de hembras que terminan su ciclo productivo, algunas de las cuales habrían sido retenidas en años anteriores; pero también podría ser una señal de que se está al final de un ciclo de retención de vientres. El peso medio de las canales durante este año ha sido ligeramente inferior (-0,5%) a los observados en 2003, con un promedio de 253,9 kilos vara. La categoría que más cae es la de vaquillas (-3,5%) y la que más sube es la de bueyes (2%). En los últimos años la faena de bovinos ha ido trasladándose a las regiones productoras de ganado. Es así como en el año 1990 en la Región Metropolitana se faenó el 45,6% del total de cabezas bovinas beneficiadas en el país, mientras en el año 2003 la faena en dicha región correspondió a un 35,4% y en lo que va de este año, hasta octubre, representa tan sólo un 33,6%. Esta situación está relacionada con economías de producción y mejoras en los procesos tecnológicos, que permiten llegar con un producto de buena calidad a los grandes centros de consumo. Esto es el resultado de las inversiones que en los últimos años ha hecho el sector faenador en estas regiones, lo que les permite llegar con sus productos al mercado nacional y a mercados externos de alta exigencia, como son los de la Unión Europea y de Asia Pacífico. Los precios del ganado durante este año han presentado cierta tendencia a la baja. De hecho, los precios de los meses de febrero a mayo fueron los más bajos de los últimos 25 años para dicho período; en cambio, el precio de junio fue el más alto para ese mes en los últimos cinco años. Esta situación se explica porque a inicios de este año se esperaba que continuaran las exportaciones a Israel, situación que no se dio, ya que los compradores privilegiaron las importaciones de carne sin hueso desde los países de MERCOSUR. En resumen, hasta noviembre de este año el valor medio de los novillos ha sido cerca de un 3% inferior al de igual período del año pasado. Por otra parte, y con las razones esgrimidas en el párrafo anterior, las exportaciones de carne bovina no han mantenido el ritmo de crecimiento esperado. A la ausencia de exportaciones a Israel durante este año, se suman las adecuaciones que ha debido realizar nuestro país para poder cumplir las exigencias de los mercados de destino. A octubre de este año, las exportaciones habían alcanzado un volumen de 5.822 toneladas, lo que significa un alza de 1,6% respecto a igual período del año anterior. Por otra parte, el valor de dichas exportaciones ha aumentado significativamente: el valor de los envíos en el período mencionado ha sido de 14,9 millones de dólares FOB, un 13,7% superior al del período enero-octubre de 2003. Informaciones entregadas por los operadores del sector indican que hay compromisos de envíos para los últimos meses del año que permitirían proyectar exportaciones por un valor superior a los 22 millones de dólares FOB. Las exportaciones chilenas han tenido como principales destinos Cuba (46%), México (36%), Japón (10%), Costa Rica (4%) y UE (3). El valor medio de las exportaciones en este año ha sido de US$ 2.563 por tonelada frente a US$2.292 en el año pasado, lo que representa un incremento cercano a 11,8%. El Servicio Agrícola y Ganadero ha implementado un sistema de trazabilidad del ganado bovino que comenzará a operar a partir de enero de 2005. Este sistema contempla un Registro Único Pecuario, en el cual deben inscribirse todos los establecimientos pecuarios existentes en el país -ferias, predios, mataderos-, a los cuales se otorgará un número único, denominado RUP. Otro componente es el Registro de Movimientos Bovinos, que regulará el traslado de animales entre los establecimientos pecuarios bovinos registrados en el Programa Oficial de Trazabilidad. A su vez, los animales pertenecientes a establecimientos pecuarios con RUP vigente podrán ser individualizados con el "Dispositivo de Identificación Individual Oficial, DIIO", también denominado crotal o arete. Esta opción, de carácter voluntario, será requerida para exportaciones a mercados que así lo exijan. El siguiente componente es la Lista de Medios de Transporte de Bovinos, el cual corresponde a la identificación de los medios de transporte de ganado bovino, los cuales recibirán un certificado que deberá ser portado en el vehículo para ser presentado a las autoridades fiscalizadoras cuando sea requerido. El proceso de incorporación de los planteles pecuarios al Programa comenzó el 1 de noviembre de 2004 en la XI Región, teniéndose previsto su inicio a partir del 1 de enero de 2005 en el resto del país. Las importaciones de carne bovina, hasta octubre de este año, han aumentado un 3,4% respecto a igual período del año anterior, alcanzando un volumen de 102.284 toneladas. El valor de estas importaciones ha alcanzado a 209,5 millones de dólares CIF, lo que significa un aumento de 28%. El valor medio de las importaciones en este año ha sido de US$ 2.048 por tonelada, lo que es un 23,5% superior. Durante este año, se autorizó nuevamente el ingreso de este tipo de carne desde la Argentina y Paraguay, lo que ha significado que Brasil ha debido ceder espacios en un mercado donde hasta fines del año pasado estaba como casi único oferente. En estos diez meses Brasil fue origen del 86% de las importaciones, seguido por la Argentina, con 8%; Uruguay, con 4%; Paraguay, con 2%. De mantenerse el nivel de aumento de las importaciones de carne, cabría esperar el ingreso de 126 mil toneladas para este año; sin embargo, por el aumento de los precios del producto importado, es posible que se reduzca el crecimiento de ellas a fines de año. Las exportaciones de carne a nuevos mercados como México y Japón han ido tomando ritmo, según expresiones del sector privado exportador, por lo que cabría esperar que superen los 22 millones de dólares FOB en el total anual. FAO proyecta que la producción mundial de carne de cerdo llegará a 97,7 millones de toneladas, un 1,5% superior respecto a 2003. Por su parte, el USDA estima que la demanda de carne de cerdo continúa aumentando, a pesar del incremento de los precios del producto. Los precios promedio al por mayor en Estados Unidos, Europa y Japón han subido 15% en el transcurso de este año. No obstante, los precios a consumidor se han mantenido más estables, lo que ha ayudado a sustentar este récord de consumo. A nivel mundial, la carne de cerdo es la proteína de origen animal de mayor consumo, aunque la carne de aves también está aumentando. Incrementos en los ingresos, especialmente en China, hacen posible una mayor demanda mundial. La popularidad de las dietas bajas en hidratos de carbono y altas en proteínas han estimulado la mayor demanda de este tipo de carnes en EE.UU. Con el crecimiento de la demanda mundial, la producción de cerdo está trabajando para responder. China, EE.UU., la UE y Brasil, de quienes FAO estima que producirán cerca del 80% de la producción mundial, alcanzarán a cerca de 80 millones de toneladas en este año. Las diferencias en el consumo de carne de cerdo según los diferentes países abren una serie de oportunidades para su comercio. Por ejemplo, los cortes de carne pueden ser promovidos según los mercados que mejor los paguen, además de que este tipo de mercado puede crecer más rá ido que el de canales o medias canales: en los últimos dos años la exportación de estas últimas ha crecido un 5%; en cambio, la de cortes ha crecido en 8%. Sin embargo, la rentabilidad generada por un mayor valor de la carne a nivel internacional puede ser afectada por una variedad de factores. En muchos países se han incrementado los costos de producción, debido al aumento de las restricciones medioambientales y las regulaciones relativas al bienestar animal. No está claro si los consumidores pagarán más por estos costos adicionales. Por otra parte, el comercio también es vulnerable debido a los múltiples factores que afectan el acceso a los mercados. Además, se debe considerar que las condiciones de los mercados pueden cambiar en forma repentina. A pesar de estas incertidumbres, la mayoría de los exportadores mantienen una agresiva competencia por acceder a los mercados de mejores precios. El USDA proyecta que para el año 2005 las transacciones debieran aumentar un 1%. La Unión Europea, con sus 25 países miembros actuales, afectó las proyecciones de producción para este año, debido a los bajos inventarios iniciales y al reducido número de hembras para reproducción. Con la incorporación de diez países, la UE espera aumentar la producción de carne de cerdo en un 30% en los próximos 6 años. Para este año las exportaciones podrían disminuir ligeramente, debido a la tarificación de las cuotas de importación por parte de Rusia. A pesar de la importancia del comercio intracomunitario, hay interés en el aumento de las exportaciones fuera de la UE, especialmente las originadas por Dinamarca y Holanda, que aún tienen posibilidades de aumentar. La epidemia de influenza aviar ha impactado la producción porcina y el consumo en China. La aparición de esta enfermedad de las aves provocó un aumento de la demanda por cerdo, que a su vez estimuló la producción. Para el próximo año China espera llegar a 47,5 millones de toneladas, con un ligero incremento frente a este año. Para el año 2005 China espera crecer fuertemente en sus exportaciones a mercados en los cuales es competitiva, como son los asiáticos. Se espera que la producción de Brasil aumente en 6%, alcanzando a 7,8 millones de toneladas. La producción porcina en Brasil está concentrada en la región centro-oeste, cerca del Estado de Mato Grosso, donde se ha efectuado una fuerte inversión estadual, federal y extranjera. La industria porcina ha efectuado una campaña de promoción del consumo de carne de cerdo fresca, ya que casi el 70% del consumo de carne de esta especie en Brasil es en forma de producto procesado. Este país exporta casi un cuarto de su producción. Para este año se estima que exportará cerca de 1,5 millones de toneladas. En este año la producción porcina de Canadá alcanzará a 1,45 millones de toneladas, de las cuales se espera exportar 540 mil toneladas. El principal mercado de destino de las exportaciones canadienses es EE.UU. En este año Estados Unidos inició una investigación de medidas antidumping y derechos compensatorios para la importación de cerdos vivos desde Canadá y estableció un derecho antidumping provisorio. Esto podría estimular un crecimiento de la capacidad de faena en dicho país. Estados Unidos ha tenido este año una fuerte demanda interna y externa de carne de cerdos, situación que esperan que se mantenga el próximo año. La importación de cerdos desde Canadá les permitía mantener la faena en altos niveles. Sin embargo, desde la aplicación de las medidas citadas ha disminuido esta importación. Los principales mercados de exportación de sus productos son Japón, México y Canadá, que juntos representan cerca del 80% de sus exportaciones. Japón es lejos el principal importador de carne porcina. Se espera que sus importaciones crezcan en 8% en este año, llegando a 1,2 millones de toneladas. Le siguen EE.UU., con 506 mil toneladas, Rusia (500 mil toneladas), México (415 mil toneladas), Hong Kong (317 mil toneladas) y Corea del Sur (200 mil toneladas). Para el próximo año, el USDA estima que la producción de carne de cerdo de los principales países productores será de 91,6 millones de toneladas, lo que significa 0,8% de aumento respecto a la de este año. Las exportaciones alcanzarán a 4,2 millones de toneladas, lo que implica un crecimiento de 1%. En Chile, la producción de carne de cerdo hasta octubre de este año había alcanzado a 301.566 toneladas de carne en vara, lo que implica una baja de 2% respecto a igual período del año anterior. Esta baja en la producción hasta octubre llama la atención, ya que a inicios del año se esperaba un aumento, dadas las buenas expectativas de exportación. De mantenerse esta tendencia, en este año se estaría quebrando el crecimiento ininterrumpido que se observó en los últimos catorce años. No están claras las razones para este cambio de comportamiento. No obstante, se podría comentar que el sector privado puede haber reaccionado con cautela frente a los aumentos de precios de los insumos alimenticios, como el afrecho de soya y el maíz. Por otro lado, también puede haber influido la idea de que mantener los niveles de crecimiento afectaría la oferta interna, con un efecto negativo sobre los precios del producto en el mercado nacional. Hasta noviembre de este año el precio del cerdo en pie ha sido un 5% más alto que el de igual período del año pasado. El precio más alto se observó en el mes de septiembre, con $648 por kilo, aunque el diferencial mayor en el precio mensual de ambos años se presentó en el mes de mayo (cerca de 14%). Sin lugar a dudas, este aumento del precio interno está relacionado con lo comentado en el párrafo anterior: un aumento de las exportaciones de carne de cerdo y una menor oferta en el mercado interno. En este período el precio internacional del afrecho de soya ha aumentado en 25,8%, y un 5,4% el del maíz. Sin embargo, el precio interno del maíz en el período de enero a noviembre ha aumentado solamente en 1,3%. La relación precio vivo del cerdo con el precio del maíz nacional es de 5,9 para el lapso enero a noviembre, más alta que en igual período del año 2003, lo que podría señalar que la rentabilidad del sector ha mejorado. Éste ha sido un muy buen año para las exportaciones de carne de cerdo. Hasta octubre se han realizado envíos por 63 mil toneladas y un valor de 188 millones de dólares FOB: esto representa aumentos de 27% y 56%, respectivamente. Durante este año se ha exportado un 21% de la producción nacional. De acuerdo al valor de las exportaciones, Japón mantiene su liderazgo, con 68% del valor exportado. Le siguen Corea del Sur, con 21%, y bastante más atrás están México y la UE, con 5% cada uno. Las importaciones de carne de cerdo en el período enero - octubre han aumentado de manera considerable, en términos comparativos, ya que se pasó de 146 toneladas ingresadas en el año 2003 a 694 toneladas en este año, con un incremento de 256%. En valor estas imp ortaciones alcanzaron la suma de 1,53 millones de dólares, lo que implica un crecimiento de 444,5%. El 99% de ellas tiene como origen Canadá. Se espera que en el próximo año haya una recuperación de la producción, que permita enfrentar un crecimiento de las exportaciones, dada la demanda sostenida en los mercados de destino, pero sin descuidar la demanda interna. Para el año 2004, tanto la FAO como el USDA esperan que la producción mundial de carne de aves crecerá de manera más lenta que en años anteriores, debido a las epidemias de influenza aviar que se han presentado en vastas zonas del planeta y a un encarecimiento de los insumos alimenticios usados en este tipo de producción. Se espera que este año el crecimiento sea de alrededor de 1% y alcanzará a 77 millones de toneladas. Igualmente para este año se estima que las transacciones mundiales de carne de aves alcanzarán a 7,6 millones de toneladas. Lo más relevante en 2004 es que Brasil se ubica como el líder mundial en producción avícola, desplazando a EE.UU. No obstante, son los países asiáticos quienes en el largo plazo determinarán el crecimiento de la producción de este tipo de carne y su consumo. En estos últimos dos años, la epidemia de influenza aviar ha quebrado los procesos de producción y exportación de países de Asia, Holanda, Canadá y los EE.UU. Aunque esta enfermedad ha sido relevante en la limitación de las exportaciones, otros factores económicos han influido en la producción de los principales países productores, tales como costo de la energía y de la alimentación. Durante este año se observó un significativo aumento de la producción de carne de ave cocida en los países asiáticos, como una medida para enfrentar las barreras puestas a la carne fresca por la influenza aviar. Sin lugar a dudas el gran beneficiado con esta situación ha sido Brasil, país que en este año espera exportar 2,4 millones de toneladas de carne de aves, lo que significa un aumento de 18,3% respecto del año anterior. Se estima que la producción de los países asiáticos afectados por epidemias de influenza aviar disminuirá en 2%. Países como Tailandia, Vietnam, Japón, Corea del Sur e Indonesia han debido sacrificar más de 100 millones de aves. La prohibición de importación de carne de aves proveniente de algunos de los principales países exportadores ha afectado la oferta internacional de carne de aves y, por ende, sus precios medios. A su vez, ha afectado la confianza de los consumidores en el consumo de carne de aves. Es por ello que la FAO estima que las exportaciones caerán un 4%, llegando a la citada cifra de 7,6 millones de toneladas. Chile, hasta el mes de octubre, alcanzó una producción cercana a 438 mil toneladas, un 15,5% superior a la de igual período de 2003. Este fuerte aumento de la producción nacional representa una completa recuperación después del episodio de influenza aviar vivido por nuestro país en el año 2002. De mantenerse este ritmo de crecimiento, se alcanzaría un nivel de producción récord para nuestro país, ya que se sobrepasarían las 500 mil toneladas en el año, cifra nunca antes alcanzada por ninguna especie. De esta manera, la carne de aves continuará liderando el consumo de carnes en Chile, situación de la que será difícil desplazarla, debido a la ventaja que lleva a las otras carnes. En la producción nacional de carne de aves, el pollo broiler representa el 83,2% del total producido. Le siguen la carne de pavos, con 15,6%, y la de gallinas, con 1,2%. En el transcurso de este año, hasta noviembre, el precio del pollo broiler ha sido un 4,4% más bajo que en igual período del año anterior. Esta situación había sido anticipada por el sector productor de este tipo de carne, dando como explicación que el aumento de la producción influiría en el comportamiento de los precios del producto. Las exportaciones de carne de aves hasta el mes de octubre han aumentado un 120,8% en volumen y un 165,7% en valor, llegando a 41.197 toneladas, por un valor de 75,6 millones de dólares. En ambos casos ya se ha superado ampliamente lo exportado en el total del año 2003. Este incremento notorio de las exportaciones estaría basado en la calidad zoosanitaria del producto de nuestro país, que estaría otorgando garantías al consumidor, tanto nacional como extranjero. El principal destino de las exportaciones es México, con un 49% de participación, seguido por la Unión Europea, con un 32%. Bastante más atrás se encuentran China y Japón, con 8 y 9% de participación respectivamente. Los países de la UE que importan mayores volúmenes son el Reino Unido, Alemania, Holanda e Italia. También las importaciones de carne de aves han aumentado considerablemente durante este año, ya que, de 1.809 toneladas importadas durante todo el año 2003, se ha pasado a 7.704 toneladas en el período enero - octubre de 2004. El valor de estas importaciones ha sido de 8 millones de dólares, un 575,8% más alto que el del año pasado, con un precio medio de 1.047 dólares por tonelada, un 13,8% mayor que el precio medio del año 2003. El único exportador de carne de aves a Chile es Argentina. Representantes del sector de carnes blancas chileno han interpuesto una acusación ante la fiscalía nacional económica por el ingreso de estas carnes, ya que acusan a la Argentina de competencia desleal por gravar las exportaciones de granos y no la de carne de aves, lo que tiene un efecto similar al de un subsidio a la exportación de esta última. Con ello se estaría perjudicando la producción nacional de carne de aves. Para este año se espera que el sector continúe creciendo en producción y en colocaciones en los mercados externos, dadas las condiciones favorables existentes en los mercados internacionales, como resultado de los citados focos de influenza aviar. Según las previsiones de FAO, la producción mundial de carne de ovinos en este año alcanzará a 12,4 millones de toneladas, un 3% más que en 2003. Los países asiáticos, donde se concentra la mitad de la producción mundial, crecerían un 4%, cifra sostenida más que nada por el crecimiento de la producción de China. A pesar de la disminución constante del aporte de los EE.UU., habrá un crecimiento global de la producción en los países desarrollados, debido a una recuperación de la producción en Australia, países de la Unión Europea y Nueva Zelanda. El consumo de carne ovina a nivel mundial crecerá un 2%, alcanzando 2 kilos por habitante al año. La recuperación de la producción para la exportación en Australia, después de una fuerte sequía, y los incrementos en la disponibilidad de carne ovina en Nueva Zelanda, dan lugar a un crecimiento de tres por ciento en el comercio internacional, que llegaría a cerca de 700 mil toneladas. Oceanía, que tiene cerca del 90% de las exportaciones mundiales de carne ovina, ve estimulados sus envíos al exterior debido a la demanda de este tipo de carnes por parte de la UE, EE.UU., Canadá y México. En relación al comercio mundial de lanas, las primeras estimaciones para la temporada 2004/05, que se abrió en julio de este año, indican un moderado crecimiento en la disponibilidad de lana a nivel mundial, después de tener lugar la menor producción observada en los últimos cincuenta años en el período 2003/04. Esta situación ocurre a continuación de una década de ininterrumpida contracción de la producción, que prácticamente bajó a la mitad. Las últimas indicaciones señalan un aumento cercano a 5% en la oferta de lana, alcanzando un volumen cercano a 1,38 millones de toneladas. Si esta condición se mantiene en todo el período, se podría hablar del segundo menor volumen de producción de los últimos cincuenta años. Para esta temporada las expectativas de producción de los principales países productores de lana son auspiciosas: en base a lana limpia, Australia alcanzaría a 348 mil toneladas, lo que significa un 3% de aumento; Nueva Ze landa llegaría a 169 mil toneladas, con 0,6% de crecimiento, y China cosecharía 160 mil toneladas, con 1,9% de aumento. En el cono sur de América, se esperan 42 mil toneladas para la Argentina y 27 mil toneladas en Uruguay. La producción de carne ovina en nuestro país hasta el mes de octubre de 2004 ha sido similar que la de igual período del año anterior (0,2%), llegando a 8.227 toneladas. Se debe mencionar que en el mes de septiembre ya se observa un fuerte repunte respecto del mes anterior, con un aumento de 185,7%. Esta situación es normal, por el incremento en el cons

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