Leche

Thumbnail
Issue Date:
2005-07-07
Subjects:
Leche y derivados - Víctor Esnaola Lewis
estudiosArtículos

Situación internacional La producción mundial de leche en el año 2004 creció en un 2% y habría alcanzado a 625,6 millones de toneladas, de acuerdo a estimaciones de la FAO. Continúa como productor más importante la Unión Europea tomada en su conjunto, cuya producción está prácticamente estabilizada alrededor de 146 millones de toneladas, conforme a sus políticas internas. Como país individual, el mayor productor es la India, que ha venido creciendo en forma constante, para llegar a 91,1 millones de toneladas en 2004. La siguen Estados Unidos, con 77,5 millones de toneladas; la Federación Rusa, con 31,9 millones, y Pakistán, con 29 millones. En el sexto lugar pasa a ubicarse la China, país que desde hace algún tiempo ha crecido a tasas muy altas (ha duplicado su producción desde 2001) y que en 2004 adelantó a Brasil. Nueva Zelanda, Australia y la Argentina tienen producciones inferiores, pero son muy importantes exportadores. México presenta una producción semejante a la de ellos, pero es en cambio un gran importador de lácteos. Para el año 2005 la FAO espera un nuevo aumento en la producción mundial, esta vez de 2,8%. Este crecimiento, sin embargo, no es homogéneo y se ubica principalmente en los grandes productores de Oriente: India, que subiría cerca de 5% y llegaría a 95,4 millones de toneladas; Pakistán, que con 3% de aumento llegaría a 29,9 millones de toneladas, y China, que con un nuevo incremento de casi 25% alcanzaría a 33,3 millones de toneladas, sobrepasando a Pakistán y a la Federación Rusa y ubicándose en cuarto lugar entre los países productores. Igualmente se espera un crecimiento de la producción en América Latina y el Caribe, en países como la Argentina (se ha estimado hasta un 10% de aumento para este año), Brasil (3% adicional sobre el récord del año pasado), Chile (posiblemente más de 6%, si hay buenas condiciones en primavera), Perú (3-4%), Colombia y México. Estados Unidos subiría también su producción, en algo menos de 2%. En el caso de Oceanía, la previsión se hace difícil, pero es probable que se presenten pequeñas reducciones de la producción, debidas principalmente a influencias del clima (exceso de lluvias a principios de año en Nueva Zelanda y sequía en Australia). La situación productiva descrita tiene consecuencias en la oferta de exportación. En primer lugar, dados los altos precios internacionales y la debilidad del dólar e independientemente de la existencia de una activa demanda interna, es probable que las exportaciones de EE.UU. vuelvan a superar su récord de 2004, principalmente en su producto más importante: la leche en polvo descremada. Algo similar ocurrirá con la Argentina y algunos países latinoamericanos que se están constituyendo como crecientes exportadores: Chile, Colombia y, posiblemente, Brasil. En este caso se trata de exportaciones principalmente de leche en polvo entera y quesos. Por el contrario, las exportaciones de Nueva Zelanda se espera que bajen, y que se recuperen levemente las de Australia, países que se estarían volcando también hacia estos últimos productos. Por último, se espera que los embarques de productos lácteos de la Unión Europea disminuyan, como resultado de una producción estable y una demanda interna firme; pero a una clara reducción en leche en polvo descremada y mantequilla se opondría un aumento en las exportaciones de quesos, que tienen una buena demanda externa. En general, la demanda mundial de lácteos debería continuar creciendo, como respuesta a un aumento del ingreso, especialmente en países productores de petróleo. Según la FAO, las leches en polvo significan en la actualidad el 50% del comercio de lácteos y son demandadas casi exclusivamente por países en desarrollo o transición, en especial del Asia Sudoriental. China ha complementado sus aumentos de producción interna con crecientes importaciones, y las de Filipinas han venido subiendo a razón de 10% anual. Igualmente crecerán las importaciones de otros países deficitarios, como México, Argelia y Marruecos, así como las compras de mantequilla de la Federación Rusa y países del Cercano Oriente y norte de África. También continuarían subiendo las importaciones de quesos de Japón, el principal demandante mundial. Todo lo anterior conforma una situación de fortaleza de precios, los cuales, después de una etapa a mediados del primer semestre de 2005 en que bajaron levemente, se han recuperado en la actualidad y están a niveles entre 10% y 25% por encima de sus equivalentes en el año pasado. Esta situación debería al menos mantenerse en el corto plazo, sobre todo si la menor oferta de los países de Oceanía y la Unión Europea no es compensada completamente con aumentos en la oferta de los Estados Unidos y países exportadores de Sudamérica.La recepción de leche en plantas durante la temporada 2004 alcanzó a 1.676,5 millones de litros, lo que significa un aumento de 113 millones de litros y 7,2% en relación a la del año 2003. Con esto se revirtió la situación de las dos temporadas anteriores y se llegó a un récord de recepción en el país. Todos los meses de 2004 presentaron un nivel más alto comparado con igual mes del año anterior, apreciándose la mayor diferencia en junio (11,1%) y la menor en marzo, con 1,8%. Por otra parte, se estima que la producción nacional creció 5,6% en relación al año anterior. En ello influyeron factores tales como el favorable nivel de precios pagados por las plantas lecheras (principalmente en el primer semestre del año); los mejoramientos en las técnicas de alimentación y manejo del ganado, que permitieron mejorar los niveles de productividad; la mayor especialización de los productores, y la entrada en producción de vientres retenidos en temporadas anteriores. La recepción de leche en la X Región, principal zona productora del país, mostró un fuerte aumento en el último año (11,8% respecto al año anterior), muy superior al que presentó el país como promedio. Los factores meteorológicos tuvieron una influencia determinante en esta variación: precipitaciones normales y temperaturas óptimas a partir de la primavera de 2003 y durante todo el año 2004 favorecieron el crecimiento de las praderas, base de la alimentación en la región. Igualmente contribuyeron el aumento del tamaño de las lecherías, producto de la incorporación de vientres retenidos en temporadas pasadas, que aumentaron la oferta propia de la región, y la absorción de una parte de la producción de la IX Región. Esta última región fue la única que a nivel nacional registró un retroceso en la recepción (6,7%), debido en gran parte a los problemas presentados por la empresa Parmalat. Las regiones central y centro sur, representadas por la recepción de leche de las plantas de la Región Metropolitana y de la VIII Región, durante 2004 quiebran la tendencia negativa que presentaban en los últimos años, cuando venían disminuyendo consistentemente el volumen de leche procesada. Sus volúmenes totales en el año 2004 muestran un leve aumento en el caso de la Región Metropolitana (0,3%), en tanto es algo mayor el crecimiento de la VIII Región (4,9%).La oferta de leche a plantas en los cinco primeros meses de 2005 está mostrando un aumento significativo, situación que se venía apreciando desde fines de 2004. Datos del período enero-mayo de 2005 dan cuenta de un incremento de recepción de 6,3% respecto de igual período del año anterior, lo cual implica la entrega adicional de más de 40 millones de litros. La mayor recepción de leche en plantas es generalizada en todas las regiones donde se procesa leche a nivel de industrias que informan a ODEPA, aunque resalta el repunte que se observa en la VIII Región (11%), en el que ha influido principalmente la regularización de la operación de la planta que pertenecía a Parmalat. No obstante lo anterior, en mayo se ha producido una reducción en el ritmo de crecimiento de la recepción en relación a la del año precedente (1,9%), probablemente a causa de las fuertes precipitaciones ocurridas en el mes. Antecedentes preliminares indicarían que esta situación ha continuado en el mes de junio, lo que permitiría anticipar que la variación en el primer semestre será inferior a la señalada anteriomente, aunque siempre muy positiva.La mayoría de las empresas mostraron aumentos en la recepción, con la excepción de Loncoleche, Cafra, Surlat, Chilolac y Vitalac. Entre las que incrementaron sus compras destacan Soprole (10,5%), Parmalat (55,5%), Nestlé (6,5%), Colún (5,1%), Cumelén-Mulpulmo (11%), Lácteos Puerto Varas (21,3%) y Quillayes (12,1%).En la región especializada en producción de leche (X Región), durante el primer bimestre y en particular durante la segunda quincena de febrero se observó una gran escasez de lluvias y mucho calor, que en algunos casos llevaron a algunos productores a abrir silos anticipadamente para entregar recursos alimenticios a sus vacas. Tal condición se superó a fines de marzo. Las lluvias habituales del otoño hicieron que la producción forrajera anotara un importante crecimiento, asegurando una buena disponibilidad de pastos. Ello, junto a granos relativamente baratos y rebaños con más vacas en producción, permitió fortalecer la tendencia de alta expansión de la producción de leche para los primeros meses del año 2005.No obstante lo anterior, esta región también fue duramente afectada por las lluvias de mayo y junio, a lo que se agregó frío y en algunos casos nieve. Es así como en el mes de mayo la recepción se redujo a un nivel similar al de 2004, dejando la variación global regional de los cinco meses en 5,4% entre ambos años. Esta situación podría persistir en junio. Sin embargo, si se produce una primavera normal, habría una clara respuesta a la mayor cantidad de vacas en leche y a las nuevas inversiones en praderas, lo que podría permitir un aumento superior a 8% en la recepción de la X Región. El precio real promedio pagado al productor lechero en el año 2004 alcanzó a $123,7 por litro (moneda de junio de 2005). Este nivel es un 3% superior al del año anterior, y fue resultado de los altos precios vigentes en el mercado mundial y del aumento de la demanda interna. Sin embargo, la mayor parte de esta diferencia se generó en los primeros meses del año, en que el patrón de comparación de 2003 fue muy bajo, y a partir de julio los precios de 2004 fueron inferiores a sus equivalentes del año anterior. Esta tendencia continuó hasta febrero de 2005, inclusive, pues a partir de marzo el precio se ha ubicado por sobre el de igual mes de 2004. En abril alcanzó a $ 122 por litro, equivalente a unos US¢ 21, un 1% más que en abril de 2004, en tanto en mayo esta diferencia se amplió a casi 2%, con un precio medio mensual de $ 127, a nivel nacional (US¢ 22).En la política de precios que asumieron las plantas para el período de invierno del presente año, que comenzó en mayo, se destacaron anuncios de alzas en torno a $5 por litro y algo menos también en algunas queseras ($3 por litro). Si se consideran la firmeza del precio internacional, las dificultades propias de producción en el período invernal y una más activa demanda actual, podrían producirse nuevos ajustes de precios en los próximos meses. Los precios al por mayor de los principales derivados lácteos durante 2004 también registraron alzas, aunque de diferentes magnitudes. Las más relevantes fueron las alcanzadas por la leche condensada (8,5%), la leche en polvo (4,9%) y la mantequilla (4,6%). Alzas de menor significación registraron las leches fluidas UHT (1,5%), en tanto los precios de los quesos tipo gouda prácticamente no variaron, situación que estaría asociada a aumentos de oferta.Entre los precios al consumidor, el alza más importante, al igual que en el caso anterior, correspondió a la leche condensada (7,8%), producto con altos niveles de exportación. De poca significación o moderadas resultan las alzas en los precios del queso gouda (1,1%), la mantequilla (0,7%) y la leche fluida (0,2%). En tanto, una baja moderada presentó el precio del yogur (-2,9%), la que se hace más importante en el manjar (-6,7%) y los quesillos (-7,1%) y de gran significación en el queso chanco o mantecoso (-10,5%). Esto coincidió con un período de aumentos de producción y mayor competitividad por parte de nuevas empresas productoras de menor tamaño que producen queso, quesillos, yogur y manjar.Durante los primeros cinco meses del año 2005 se registran leves alzas en los precios al por mayor de mantequilla y queso gouda (aproximadamente 1%) y estabilidad en la leche condensada. De mayor significación son las bajas en leches fluidas y en polvo (en torno a -6%), situación que estaría asociada más bien con desajustes entre la oferta y las ventas a consumidor. Al consumidor, el alza más importante corresponde, sin embargo, a la leche condensada (4,4%). Alzas pequeñas presentan los precios del queso gouda (0,4%), la mantequilla (1,0%), el yogur (0,8%) y la crema (0,5%), observándose pequeñas bajas en leche fluida (-1,5%) y manjar (-2,7%) y de mayor significación en quesillos (-8,5%) y queso chanco o mantecoso (-9,3%). Llama la atención que el precio del queso mantecoso, tradicionalmente más caro, está en la actualidad por debajo del nivel del queso gouda. Se observa en esto la competencia que existe en estos productos, cuyo aumento de oferta en el mercado interno no ha ido acompañado de una evolución similar de la demanda. Sin embargo, se espera que en los próximos meses este precio debería repuntar. Las industrias productoras de lácteos incluidas en la información oficial de recepción se redujeron a 14 durante el último año, y operaron, al menos durante parte del período, en un total de 25 plantas distribuidas entre la Región Metropolitana y la X Región. En el curso de 2004 la planta de Calán y las dos que pertenecieron a Parmalat se fusionaron en una nueva compañía: Vialat. Las empresas más grandes en cuanto a recepción de leche fueron Soprole (23%), Nestlé (20%), Colún (19%) y Loncoleche (14%). De este modo continúa observándose una fuerte concentración, ya que sólo cuatro empresas absorbieron un 75% de la recepción total. Asimismo, casi todas las industrias mostraron aumentos en la recepción.La elaboración de lácteos en plantas industriales en 2004 mostró incrementos en todos los productos, siendo los más relevantes los registrados en leche condensada (26,6%), mantequilla (20,6%), yogur (14,7%), suero en polvo (11,8%), quesos (11,0%) y quesillos (9,8%). Tasas de expansión de la producción, pero inferiores al aumento de la recepción (7,2%), mostraron cremas (6,7%), leche en polvo (2,9%) y manjar (0,8%). Sólo se redujo la producción de leche fluida. La elaboración de esta última continuó liderada por Soprole (44%), Colún (19%) y Loncoleche (18%). No obstante, el importante crecimiento de Surlat le permite ya llegar a una participación de 16% del mercado. En lo relativo a leche en polvo, los principales productores siguen siendo Nestlé (42%), Loncoleche (16%) y Soprole (12%). Colún, por otra parte, mantuvo su preponderancia como principal empresa productora de quesos (34%), seguida por Soprole (24%) y Cumelén-Mulpulmo (14%). Asimismo, la elaboración de yogur se concentró principalmente en cuatro empresas: Soprole (52%), Nestlé (20%), Colún (10%) y las plantas que hoy conforman Vialat (9%); en tanto, Nestlé mantuvo su liderazgo en la elaboración de leche condensada (97%). Aún no se tiene un conocimiento suficiente de lo que está sucediendo con la producción de lácteos en las empresas de menor tamaño o artesanal. Trabajos que desarrolló ODEPA en 2004 permiten afirmar que muchas de ellas ya no sólo producen quesos, sino también elaboran quesillos, yogur, manjar, mantequilla e, incluso, leche fluida. Algunos de estos productos llegan a las grandes cadenas de supermercados o a mercados regionales y almacenes locales, ejerciendo una fuerte competencia con las marcas industriales. En vista de que muchas de estas empresas no cumplieron ante la solicitud de informar a ODEPA sobre su recepción de leche y elaboración de productos lácteos, se ha resuelto traspasar la responsabilidad de obtener estos antecedentes productivos al INE, entidad oficial que está facultada por ley para ello. En el período enero-mayo del presente año la recepción en plantas aumentó en más de 40 millones de litros (un 6,3%). Una cantidad muy similar se empleó en la producción adicional de más de 4.500 toneladas de leche en polvo, principalmente entera, lo que significó un aumento de 20,2% en relación a los primeros cinco meses del año anterior, llegándose a 27.216 toneladas. La producción de quesos fue el otro destino importante de la leche adicional: haciendo igual comparación se observa un aumento superior a 2.000 toneladas (8,9%), con lo que se llega a 25.400 toneladas en el período. Un tercer destino fue el yogur, cuya producción subió en 14.000 toneladas en estos meses (24%) y alcanzando cerca de 75.000 toneladas. Porcentualmente, también presentaron variaciones positivas importantes los quesillos (29%), los sueros en polvo (29%) y la mantequilla (14%). Las leches esterilizadas mantuvieron aproximadamente su participación, en tanto bajó la producción de leche condensada (-4,7%, aparentemente debido a la acumulación de stocks desde fines de 2004) y manjar (-10,4%), producto cuyo precio se ha reducido sostenidamente en el último tiempo.Respecto de lo que está sucediendo con la producción de lácteos en las empresas de menor tamaño o artesanales, informes parciales señalan que recién a partir de abril han comenzado a rentabilizar mejor su proceso, toda vez que el queso, su principal rubro, pasó por un año 2004 de poca o nula rentabilidad. Lo anterior, según fuentes de algunas industrias, se habría traducido en que en estos primeros meses de 2005 se haya producido el traspaso de algunos volúmenes de leche de estas queserías medianas o artesanales a las grandes plantas procesadoras. Esto habría dejado también un espacio de mercado interno para productos como quesos y yogur de las industrias mayores, que deben competir en supermercados y mercados regionales con la producción de las industrias más pequeñas. El comercio exterior de lácteos mostró en 2003 una balanza negativa en US$ 12,7 millones, revirtiéndose el superávit comercial que se había alcanzado en 2001 y 2002. Lo anterior fue en parte consecuencia de la menor entrega de leche a plantas, que básicamente afectó la elaboración del principal producto industrial, la leche en polvo, cuya producción se redujo en casi 6.000 toneladas. Como resultado, se generó un gran aumento en las importaciones de este producto, que llegaron a casi 25.000 toneladas, que en parte se consumieron en el año siguiente. En el curso de 2004, en cambio, la balanza comercial fue ampliamente favorable para nuestro país, registrándose un superávit de US$ 37,8 millones. Las importaciones valoradas alcanzaron a US$ 46,4 millones, lo que significó una disminución de 31% en relación al año precedente; pero en términos de leche equivalente su caída fue mayor (48%), debido a la significativa contracción que tuvieron las importaciones de leche en polvo (70%), principal producto importado, que consume un gran volumen de materia prima en su elaboración. Por el contrario, la importación de quesos aumentó en 39%, dada la necesidad de suplir los requerimientos del consumo interno ante el incremento que tuvieron las exportaciones de este producto.En el año 2004 nuevamente los países del Mercosur (Argentina, Uruguay y Brasil) fueron nuestros principales abastecedores externos de productos lácteos, concentrando el 65% de las importaciones valoradas. A bastante distancia les siguieron EE. UU. y Nueva Zelanda. Durante el año 2004 el valor total de las exportaciones de productos lácteos alcanzó la cifra de US$ 84,3 millones de dólares, con un aumento de 51%. Convertidos a litros de leche equivalente, los productos exportados significaron cerca de 290 millones de litros, cifra superior en 25% a la de 2003 y que representa más de 17% de la leche recibida por las plantas. Los embarques de la mayor parte de los derivados lácteos subieron, con la excepción de la leche en polvo, cuyos envíos se contrajeron en 21%. Importantes incrementos porcentuales se observaron en mantequilla, quesos, sueros en polvo y leche condensada. México fue el principal destino de los lácteos nacionales, con 60,3% del total (US$ 50,9 millones) y más de 103,2% de aumento en relación a 2003. Le siguió Cuba (básicamente leche en polvo), con 11,7% de participación. A continuación se ubicaron Perú, Venezuela y EE.UU., este último con importaciones por US$ 4,1 millones, que crecieron más de 400% en relación a la temporada 2003, al comenzar a utilizarse las cuotas concedidas en el reciente TLC (3.432 toneladas en diferentes productos). Las variaciones más importantes se registraron en quesos, cuya exportación subió de 5.541 a 11.430 toneladas. Un 95,3% de estos envíos (10.888 toneladas) fueron a México, destacándose dentro del resto 452 toneladas exportadas a Estados Unidos. Esta cifra fue todavía muy inferior a la cuota libre de aranceles concedida por este país, que alcanza a 1.432 toneladas, e incluso una parte importante de ella ingresó sin acceder a las preferencias otorgadas en el acuerdo de libre comercio. Entre los exportadores de quesos destacaron Soprole (más de 6.000 toneladas, con 53% del volumen exportado); Colún (14,7%), Mulpulmo (14,2%), Chilolac (7,8%) y Lácteos Puerto Varas (3%). Durante la temporada 2004 se incorporaron a la exportación, entre otras empresas, Surlat, Lácteos Tinguiririca, Comercial del Campo y Panquehue. En el caso del queso de cabra, Chevrita siguió incrementando sus exportaciones. Por otra parte, hay productos como los sueros en polvo que registraron también incrementos en sus volúmenes de exportación. El suero de leche fue el más importante en cuanto a volumen: 2.458 toneladas en 2004, de las cuales el 77% correspondió a Colún y gran parte del resto fue exportado por Mulpulmo (21%), casi exclusivamente a Venezuela y Perú.Asimismo, siguieron aumentando las exportaciones de manjar blanco o dulce de leche (18,6%), que en 2004 sobrepasaron las 3.500 toneladas. El principal exportador fue la empresa Nestlé (85%) y los mercados más importantes fueron México (35%), Perú (29%) y Bolivia (18%). Se enviaron 232 toneladas a los Estados Unidos y hubo envíos de cierta significación a países asiáticos, como Corea del Sur y Japón, y a Centroamérica y Ecuador.La leche en polvo entera mostró una clara disminución en sus exportaciones, que bajaron un 36% en el período, de 9.644 a 7.575 toneladas, cifra esta última que está por encima de las importaciones del total de leches en polvo (7.433 ton). La mayor parte de las exportaciones de leche entera en polvo se siguieron enviando a Cuba (58%), destacándose otros destinos como Venezuela (17%), Estados Unidos (582 toneladas, cifra aún lejana a la cuota libre de aranceles), Perú, Guatemala y Bolivia.Durante el año 2004 se apreció un balance físico ampliamente favorable, comparado con igual período de 2003, pues, además del aumento de las exportaciones en valor y volumen, las importaciones descendieron drásticamente. Con ello 2004 se convirtió en el año en que se ha alcanzado el balance histórico más holgado, superior a 140 millones de litros de leche equivalentes.Para el año 2005 se cuenta con los antecedentes de comercio exterior de los primeros cinco meses, en que las importaciones valoradas de lácteos han subido en 14,9%, llegando a más de 24 millones de dólares.Las importaciones de leches en polvo, que en el primer cuatrimestre eran muy inferiores a las del año anterior, tuvieron un repunte en mayo, de manera que quedaron sólo 6% por debajo (con 4.002 toneladas), aunque con un valor superior en 6% (US$ 8.601 toneladas en conjunto). En el período enero-mayo de 2005 la leche en polvo entera importada registró un precio medio de US$ 2.206 por tonelada, con un alza de 13,6%, en tanto la leche en polvo descremada llegó a US$ 2.093, casi 20% más que el precio registrado en los mismos cinco meses del año anterior. En ambos productos los precios más altos se registran en el último trimestre, especialmente en el caso de la leche entera, cuyo precio alcanza su máximo en mayo (en promedio, US$ 2.261 por tonelada), lo que resulta coherente con el fortalecimiento reciente de los precios en el comercio internacional. Respecto al origen de las importaciones de leche en polvo, Argentina dejó de predominar como principal proveedor, dando paso a Uruguay, país que colocó el 75% del total, ubicándose Argentina en segundo lugar, con 24%, y apareciendo en tercer lugar Nueva Zelanda, con sólo 25 toneladas (0,6%).En cuanto a las entidades importadoras de leches en polvo, cabe destacar la importancia de Soprole y Nestlé, que en el conjunto representan más del 60% del total importado. En el resto de la industria sólo han realizado importaciones menores Loncoleche y Vialat, con una participación de 6,3% cada una. Otros tres importadores mayoristas representan individualmente entre 5% y 8% de las importaciones, entre los cuales el mayor (Rodríguez Pérez Ltda.) importa principalmente producto para uso animal (en total 300 toneladas desde Uruguay, de las cuales 225 toneladas no son para consumo humano).En tanto, las importaciones de quesos han tenido un aumento de 32,7%, llegando en los cinco primeros meses de 2005 a 2.656 toneladas, por un valor de US$ 6.928. La Argentina es el principal proveedor (61% del total), seguida por Brasil, con 573 toneladas (21,6%), cuyos envíos aumentan 36,7% respecto de igual período de 2004. Estados Unidos aparece como el tercer proveedor, con 291 toneladas, y luego surge Uruguay, con 72 toneladas. En quinto lugar aparece la Unión Europea, con sólo 64 toneladas, en su mayoría productos especiales, roquefort y quesos de cabra y oveja, de alto precio. Llama la atención la desaparición total, durante este período, de las importaciones de quesos de origen Nueva Zelanda, país que fuera nuestro principal proveedor hasta el año 2002.Respecto de las entidades importadoras de quesos, cabe destacar a Café do Brasil, entidad que importa productos Sancor desde la República Argentina (20,5% del volumen importado en el período); Santa Rosa (19,5%); Comercial Cerrillos, vinculada a Productos Fernández (19,1%); Kraft (8,4%). Entre las empresas que producen quesos en Chile son también importadores Soprole (6,9%, sólo queso gouda desde la Argentina) y Quillayes (2,6%, en general quesos finos). Entre enero y mayo de 2005, otros productos importados de cierta significación y con incrementos en sus volúmenes son las leches UHT, el manjar y el conjunto de los sueros en polvo, con más de 2.600 toneladas.En cuanto al nivel de exportaciones de productos lácteos, en los primeros cinco meses de 2005 se registra un incremento cercano a 58% en su valor, con un total de US$ 48,2 millones, destacando los crecimientos de leche en polvo entera, quesos y leche condensada.Expresadas en litros equivalentes, las cifras globales exportadas para el período enero-mayo pasan de 105,3 millones de litros en 2004 a 153,7 millones de litros en la actual temporada. Esto último representa alrededor de 19% de la leche recibida por las plantas.En el conjunto del comercio exterior de lácteos, se observa una condición de balance altamente excedentario para este período enero-mayo 2005/2004, que alcanza a más de 79 millones de litros de leche equivalentes. En cuanto a mercados, en estos cinco meses se mantiene México como el principal destino de los lácteos nacionales (US$ 29,7 millones, cerca de 62%), seguido de Estados Unidos (país que ha experimentado un importante aumento, con una participación actual de 5,5%), Cuba (4,8%) y Costa Rica (3,8%). Los países de América Central han adquirido creciente importancia y están importando en conjunto más de 20% de los lácteos chilenos: entre los diez principales mercados de lácteos nacionales se incluyen 6 países de Centroamérica y el Caribe. En todo caso, en términos generales, los lácteos chilenos prácticamente sólo se están comercializando en América. Los quesos, con 4.827 toneladas exportadas entre enero y mayo de 2004, se incrementan a 6.863 toneladas en igual período de 2005 (42,2%), con un valor de US$ 18,2 millones y un precio medio de US$ 2.650 por tonelada. Si bien hay pequeños volúmenes de quesos frescos, la mayor parte de los quesos exportados corresponden a las variedades gouda y chanco o mantecoso. La variedad más exportada es el queso tipo gouda, que representa el 85% del total. El mercado de destino sigue siendo México, con 95,3%, seguido de EE.UU., donde se enviaron 213 toneladas en los primeros cinco meses. Aunque esto significa un aumento de 181% en relación al año pasado, parece estar lejos aún de la meta dada por la cuota libre de arancel, que en 2005 se eleva a 1.532 toneladas. Otros mercados son Perú y Bolivia, importadores tradicionales, pero de limitados volúmenes. Entre los productos cuyas exportaciones aumentaron más en el período enero-mayo de 2005 destaca la leche en polvo entera, que pasa de 1.564 a 4.305 toneladas (aumento de 175%), con un valor de US$ 9,6 millones y un precio medio de US$ 2.226 por tonelada, nivel que está por sobre el precio promedio de las importaciones. A esto debe agregarse durante estos primeros meses la exportación de 429 toneladas de leche entera modificada. Cuba permanece como principal destino de las leches en polvo nacionales, aunque con 1.000 toneladas baja un 31% en relación a lo exportado en los primeros cinco meses de 2004, quedando sólo con 22,5% de participación (en el año pasado alcanzaba a 84%). Reaparece Honduras, que con 703 toneladas se convierte en el segundo mercado en importancia. A continuación se ubican República Dominicana (624 ton), Guatemala (568 ton), El Salvador (401 ton), Brasil (400 ton) y Venezuela (350 ton), países que importaron cantidades poco significativas o no importaron entre enero y mayo de 2004. En igual situación aparece EE.UU., con 258 toneladas. Parece indudable que la exportación de leches en polvo, además de aumentar en cantidad, presenta una mayor desconcentración de mercados en estos primeros cinco meses.La leche condensada, con un total de 14.578 toneladas en los cinco primeros meses, se muestra como el segundo rubro lácteo de mayor valor exportado (US$ 15,7 millones), incrementándose en un 14% en volumen y 30% en valor respecto de igual período de 2004. Los precios medios de venta durante estos meses de 2005 se han reajustado más de 14% respecto de igual período de 2004, llegando a US$ 1.078 por tonelada. México continúa como el principal destino (75%), seguido por Costa Rica (11%), Perú (5%), Ecuador (2%), Estados Unidos y el resto de los países de Centroamérica (4%). Las exportaciones de leches fluidas UHT se han duplicado, en tanto las de manjar blanco o dulce de leche han bajado levemente (5,6% en volumen, con 1.205 toneladas, y 1,9% en valor). En este último producto se ha ido diversificando el mercado. Es así como EE.UU. ha pasado a un primer lugar como destino (26%), desplazando al Perú (25%). Les siguen Bolivia ( 19%), México (18%) y el conjunto de países centroamericanos (7,6%). Se mantienen pequeñas exportaciones a Corea del Sur y Japón. Otros productos, como mantequilla y cremas, muestran también aumentos, tanto en volúmenes exportados como en precio. En el caso de la mantequilla, según antecedentes del Servicio Nacional de Aduanas, en los cinco primeros meses de 2005 se han exportado 587 toneladas, de las cuales 229 ton han ido a los EE.UU., 200 ton a México y el resto principalmente a Canadá.

Related items

La leche y los productos lácteos en la nutrición humana
Autor(es):
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
Fecha de Publicación:
1997
Anuario FAO de producción 2003
Autor(es):
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
Fecha de Publicación:
2004
Anuario FAO de producción 2002
Autor(es):
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
Fecha de Publicación:
2003