El mercado de porotos

Se verificaron disminuciones de siembras en todas las regiones, excepto en la IV, donde hubo un aumento desde 580 a 730 hectáreas (25,8%), y en la VIII, donde el incremento fue desde 4.720 a 4.850 hectáreas (2,7%). La región que tuvo mayor repercusión en la caída del último año fue la VII, donde las siembras se redujeron desde 14.700 a 12.390 hectáreas (2.310 hectáreas menos), lo que significó una disminución de 15,7%. Como es costumbre, la distribución de siembras de porotos para consumo interno se concentró en la VII Región, que tuvo el 54% de estas siembras. Las otras regiones importantes para el cultivo de porotos de consumo interno fueron, en este mismo orden, la VIII, la VI y la IX, cuyas siembras representaron 16,7%, 15,5% y 6%, respectivamente. En el caso de los porotos para exportación, sus siembras siguieron concentrándose básicamente en la VIII Región, donde se cultivó el 49,4% de este tipo de porotos, y en la VII Región, que tuvo el 42,8%. El resto se ubicó en la IX Región, con un 7,2% y en la V Región, con un 0,6%. En el aspecto productivo se observa que, debido a un mejoramiento de 5,1% en el rendimiento promedio de los porotos de consumo interno durante la última temporada, que llegó a 18,4 quintales por hectárea, se produjo una compensación de la disminución de siembras y su producción prácticamente no varió respecto a la del año anterior, manteniéndose en alrededor de 38 mil toneladas. Ello ha permitido mantener un nivel de abastecimiento interno relativamente estabilizado durante los últimos años, como puede observarse en el gráfico 1. Los porotos para exportación, por su parte, mostraron una disminución de cosecha de 38,1%, llegando a 6.533 toneladas, a pesar de que el rendimiento promedio mejoró 3,4%, hasta alcanzar 23,3 quintales por hectárea. Dicha cifra corresponde al segundo menor nivel de producción registrado para este tipo de porotos durante los últimos veinte años, condición que indudablemente está afectando el volumen de las exportaciones de esta especie. Debido a la ya mencionada estabilización de la oferta interna durante los últimos tres años, se esperaba que la comercialización de porotos destinados al mercado doméstico de la última temporada fuese relativamente fluida y que los precios se mantuvieran dentro de rangos considerados normales. Sin embargo, como se aprecia en el gráfico 2, en el transcurso de los tres meses comprendidos entre febrero y abril últimos se ha estado notando una manifiesta debilidad en las cotizaciones de los porotos Tórtola, luego del repunte que habían experimentado a partir del segundo trimestre del año 2003 y durante prácticamente todo el año 2004. Es así como en abril recién pasado se llegó a registrar un valor promedio cercano a $ 260 por kilo, similar o sólo levemente más elevado que el que hubo durante el año 2002, concluyendo así el período de relativa bonanza comercial que en este caso se había verificado durante los dos años precedentes. Es indudable que el comportamiento reciente de los precios de los porotos Tórtola es un importante factor de desestímulo para las próximas siembras, previéndose que en la temporada 2004/05 se sembrará una superficie menor de variedades para consumo interno, ajustándose así la oferta a los requerimientos del mercado. Según estimaciones de agentes comerciales vinculados al sector, esta disminución podría alcanzar a 10%. Por otro lado, es importante señalar que la baja de precios a productor no se ha visto reflejada de igual manera a nivel de consumidor, observándose que todavía persisten altos precios en las ventas al detalle, principalmente en los supermercados. Esta situación estaría limitando las posibilidades de incremento en la cantidad demandada y condicionando la evolución de los precios a productor. En la medida que los valores a consumidor se ajusten a una trayectoria parecida a la que han tenido las cotizaciones a productor, el consumo podría experimentar un repunte, favoreciendo alguna recuperación de estos últimos precios. En cuanto a los porotos Hallados, que suelen tener alguna actividad exportadora y que durante los dos años precedentes no experimentaron un alza de precios similar a la de los Tórtolas, se aprecia una trayectoria bastante estable durante estos últimos años, variando casi siempre dentro de un rango entre $ 250 y $ 300 por kilo, excepto en el año 2001, en el cual, por un problema de elevados excedentes de oferta, presentaron una fuerte depresión de sus valores. Sobre esta base es predecible que estas cotizaciones no presentarán fluctuaciones demasiado significativas en el futuro cercano, aunque probablemente tendrían que seguir ajustándose a la evolución de los precios de los porotos Tórtola, si éstos eventualmente continuaren su descenso. En todo caso se prevé que esto último es poco probable. Finalmente, respecto a los porotos negros, que se destinan principalmente a la exportación, durante los dos últimos años también han exhibido un comportamiento relativamente estable, pero a un nivel de precios bastante deprimido, en torno a $ 200 por kilo, aproximadamente. Esta evolución explica en gran parte el bajo interés por cultivarlos existente entre los agricultores y seguramente continuará incidiendo en un bajo nivel de siembras, similar al que han registrado en los últimos años. El mercado internacional de los porotos en los últimos años ha presentado cierta debilidad y no ha podido ofrecer condiciones comercialmente propicias para su producción. Esto ha tenido como consecuencia durante los últimos años un bajo nivel de oferta de porotos negros para exportación. Entre 2002 y 2004 los volúmenes exportados se han reducido considerablemente, observándose una disminución de más de 50% sólo durante el último año, lo que puede advertirse claramente a través de las cifras del cuadro 1. Además, la información disponible durante los primeros cinco meses del año 2005 da cuenta de una caída adicional de 38,1% respecto a los volúmenes exportados en igual período del año anterior. Los valores del producto exportado, por su parte, han evolucionado en forma relativamente similar a los volúmenes, salvo en el año 2002, cuando experimentaron una variación mayor que éstos, debido a un incremento de los precios promedios de exportación. Posteriormente, al volver las cotizaciones para exportación a los niveles habituales, los valores totales de estas transacciones siguieron comportándose de la misma forma que las cantidades físicas. En todo caso, la situación durante los primeros cinco meses del año 2005 parece ser algo más propicia que la del año anterior, toda vez que los precios promedios han aumentado casi 50% respecto a los de igual período del año anterior, situándose cerca de US$ 670 por tonelada. Respecto a los destinos de las exportaciones de porotos, se aprecia que el mercado venezolano es prácticamente el único que se mantiene como destino establemente importante, aunque de todos modos sus transacciones han estado disminuyendo. También es destacable que en 2004 se incorporó Costa Rica, con un volumen relativamente significativo. Durante los cinco primeros meses de 2005 aún no han efectuado operaciones hacia ese país, pero lo mismo sucedió en el año anterior, por lo que, si bien todavía podría haber una duda razonable de que se pueda convertir en un cliente habitual para comprar porotos chilenos, aún hay expectativas de que durante el segundo semestre vuelva a materializar adquisiciones relevantes. Los demás mercados exhiben una baja participación sobre el total y aparecen en forma esporádica. Por otra parte, en lo que se refiere al comportamiento de las variedades en el mercado exportador, el cuadro 2 da cuenta de la importancia que han tenido los porotos negros en esta actividad comercial, teniendo en cuenta que su representatividad tradicionalmente ha fluctuado entre 58 % y 97% del total del volumen exportado. En el último año, sin embargo, han disminuido considerablemente su relevancia, dando paso a importantes exportaciones de porotos Frutilla, que en esta oportunidad han llegado a representar el 65% del total. Se trata de una variedad jaspeada que estaría reemplazando a los porotos negros en el mercado venezolano y que presenta perspectivas favorables en otros mercados latinoamericanos. Éste podría ser el caso del mercado mexicano, hacia donde hasta hace algún tiempo se exportaban cantidades significativas de porotos Hallados, que también son del tipo jaspeado. Conforme a los antecedentes expuestos en las secciones anteriores, se advierte que la última temporada agrícola fue poco propicia para el rubro de los porotos. Por una parte, las siembras y la producción no variaron positivamente respecto al año anterior, presentándose una clara disminución en el caso de las variedades para exportación. Adicionalmente, a pesar de que no hubo mayor oferta que en el año anterior, los precios de la principal variedad de consumo interno presentaron una baja apreciable durante el período de comercialización de la última cosecha, situación que está comprometiendo las perspectivas comerciales para la próxima temporada. De aquí que se esté pronosticando que, en este caso, se verificaría una disminución de siembras que podría alcanzar a un 10%. En todo caso, se advierte que, si las bajas de precios a productor llegan a traspasarse a nivel de consumidores y, por esta vía, se produce un estímulo de la demanda interna, eventualmente podría verificarse alguna recuperación de los precios a productor de estas variedades. Las exportaciones, por su parte, están teniendo un buen comportamiento durante los primeros cinco meses del año 2005, en especial en lo que se refiere a los precios promedios de exportación, lo que podría mejorar sus perspectivas para la próxima temporada. De todos modos, los volúmenes de exportación todavía se mantienen en niveles muy deprimidos, condición que será imposible de mejorar mientras no se cuente con una oferta que permita responder a las demandas externas por este producto. Silvio Banfi Piazza