Mercado de la carne de aves

El 83% de la producción mundial de carne de aves está concentrada en EE.UU. (31%), China y la UE (18% cada uno) y Brasil (16%). En términos de exportaciones, Brasil pasó a liderar en el año 2004, concentrando un 40% de las exportaciones mundiales, con 2,5 millones de toneladas. EE.UU., que hasta el año pasado era el principal exportador, pasó a un segundo lugar, con un 35% de participación, y, bastante más atrás, en tercer lugar se ubicó la UE, con un 15%. La carne de aves es la proteína de origen animal de más bajo precio que se ofrece al consumidor chileno. Su precio, en promedio, es un 53,7% más bajo que el precio del asado de tira en bovinos y un 59,5% menor que el precio del costillar de cerdo. Hace alrededor de 20 años se inició un proceso de crecimiento de la producción de carne de aves en Chile. Esto permitió que en el año 1998 alcanzara el primer lugar en el consumo de carnes a nivel nacional, el que ha mantenido ininterrumpidamente hasta el día de hoy. Durante todos estos años el sector ha mantenido una fuerte campaña de publicidad, haciendo énfasis en la condición de saludable del producto. Recientemente, están diversificando la presentación hacia las características de fácil y rápida preparación, lo que está relacionado con que en la actualidad más personas adultas trabajan fuera del hogar, y tienen menos tiempo para cocinar. La producción de carne de aves en nuestro país presenta altos niveles de concentración: una sola empresa genera sobre el 50% de la producción nacional y no son más de cinco las que aglutinan cerca del 85% de ella. Estas empresas están altamente integradas verticalmente, ya que poseen desde las líneas genéticas hasta las plantas faenadoras, fábricas de alimentos y cadenas de distribución de productos en todo el país. La estructura de tipo industrial que posee esta actividad, sumada a un alto grado de concentración, otorga a este sector una capacidad de respuesta rápida a los requerimientos que le presenta el mercado. A su vez, al ser pocos productores, poseen la capacidad de enfrentar de manera conjunta una actividad de promoción de la carne de aves en forma genérica. Por otro lado, este sector, junto con los productores de carne de cerdo, tiene un rol fundamental en todo lo relacionado con el mercado del maíz. El año 2004 se podría denominar como un año de consolidación de la presencia chilena en los mercados externos de carne de aves, después del episodio de influenza aviar observado en el año 2002, que causó el cierre de los mercados externos, y su posterior apertura en el año 2003, una vez recuperado el estatus de país libre de dicha enfermedad. La producción nacional de carne de aves en 2004 alcanzó a 535 mil toneladas, lo que significó un crecimiento de 15% respecto al año anterior, siendo la carne que más creció en dicho año. Del total de producción de carne de aves del año 2004, un 83,4% correspondió a carne de pollos broiler; un 15,4%, a carne de pavos; un 1,2%, a carne de gallinas de desecho y, por último, un 0,02% a carne de otras aves. Durante este año, la producción de carne de aves hasta mayo ha aumentado en 4,5% respecto a igual período del año anterior, llegando a 214.679 toneladas. En ello tienen primordial importancia las variaciones en la producción de pollos broiler (4,0%) y de pavos (7,3%). Se espera que en lo que resta del año se mantendrá una tendencia de crecimiento, que permitirá terminar el año 2005 con una producción que será un 10% mayor que la de 2004. En este año el sector privado tiene expectativas de que las colocaciones de carne de aves en los mercados internacionales continuarán creciendo, ya que las características zoosanitarias del producto nacional le permiten ingresar a los mercados más exigentes en estos aspectos. Esto se ve ratificado por la evolución del comercio exterior en el primer semestre de 2005. Hasta el mes de junio de este año, los envíos de carne de aves han aumentado en 47% respecto de igual período del año anterior, llegando a algo menos de 30 mil toneladas, por un valor de 55,9 millones de dólares, que representa un aumento de 42%. El precio medio de las exportaciones llegó a cerca de US$ 1.890 por tonelada, un 3% inferior al que se pagó durante el año pasado. Los principales mercados a los cuales se está llegando con este tipo de productos son México (49%), Unión Europea (32%), Japón (11%) y China (6%). Se espera que las exportaciones de carne de aves mantendrán su tendencia, de manera que en 2005 subirán en más de 40% en relación a 2004. Las exportaciones de carne de aves procesada también han crecido en los primeros seis meses de este año, alcanzando a 5.597 toneladas, lo que significa un aumento de 22% respecto a igual período del año anterior. Sin embargo, el valor de estas exportaciones cayó 17% en el mismo lapso, llegando a 9,4 millones de dólares. Por tipo de producto, la glosa que más cayó fue la de productos elaborados en base a carne de pavos. El origen de esta situación puede estar en una mayor oferta de este tipo de productos en los mercados internacionales, ya que los países afectados por la influenza aviar pueden acceder a los mercados sólo con productos procesados. También durante este año han aumentado las importaciones de carne de aves, las que en el año pasado alcanzaron a 9.198 toneladas. En el primer semestre de 2005 han llegado a 6.100 toneladas, un 33% más que en igual período de 2004. El valor de estas importaciones ha sido de 5,9 millones de dólares, lo que representa un 19% de aumento. El abastecedor de carne de aves a nuestro país es la Argentina. Cerca del 90% de la carne de aves que se produce en el país tiene como destino el consumo interno, donde está ampliamente incorporada a la dieta de las familias chilenas. Entre las razones que se aducen para que se mantenga como la carne más consumida por los chilenos está su precio altamente competitivo con el de las otras carnes y el hecho de que las empresas productoras mantienen una cadena de distribución que les permite llegar a todo el país con un producto estandarizado. La disponibilidad total de carnes por habitante en el año 2004 fue de 73,9 kilos, de los cuales 30,6 kilos (41,4%) corresponde a carne de aves. Desde el año 1998 la carne de aves desplazó a la carne bovina como la principal fuente de proteínas de origen animal de los chilenos. El precio del pollo vivo en el año 2004 fue un 4,3% inferior al del año anterior. Esta tendencia se ha mantenido, de modo que en el primer semestre de este año el precio ha vuelto a bajar y es un 3,7% menor que el de igual período de 2004. Respecto al ave faenada, en 2004 su precio cayó en 4,5% y en este año hasta junio lo hizo en un 3,4%. No obstante, la caída a nivel de consumidor fue de sólo 1,6% en 2004 y en el primer semestre de 2005 la baja ha sido solamente de 0,6%. Posiblemente esta baja de precios en la carne de aves no afectará a la rentabilidad del sector, ya que el precio de los insumos para la alimentación de las aves también ha caído en el primer de semestre de este año. Por ejemplo, el grueso de la cosecha de maíz nacional se transó a precios inferiores en cerca de 20% en relación al año pasado, y sólo a fines de julio han subido, aunque todaví a permanecen por debajo de los de 2005. Esto tiene relación con los precios internacionales del maíz y el afrecho de soya, que han presentado una baja significativa desde el año pasado. En el primer semestre de este año el precio del afrecho de soya bajó un 34,6% respecto a igual período del año pasado en la bolsa de Chicago, EE.UU., y el precio del maíz argentino lo ha hecho en un 26,6%. Sin embargo, en los últimos dos meses se ha observado un ligero repunte de los precios. Se estima que la producción mundial de carne de aves crecerá un 2,8% durante 2005, alcanzando a 80 millones de toneladas. Se espera que el comercio internacional de carne de aves llegue a 8,2 millones de toneladas, lo que representa un aumento de 5,1%. Los principales países productores, como EE.UU. y Brasil, esperan aumentar sus exportaciones en este año. Especialistas del sector han manifestado que las perspectivas de crecimiento de la producción interna para este año son cercanas a un 10%, por lo que el aumento en el segundo semestre debería ser mayor que el observado en los primeros seis meses de este año. Además, se espera que habrá un incremento de las exportaciones de carne de aves en 2005, que podría superar un 40%. Juan Enrique Moya Suárez