Mercado del aceite de oliva

En el primer semestre de 2005 fue promulgada la modificación a la Ley 19.039 de Propiedad industrial, que entre su articulado contiene las materias relativas a la denominación de origen e indicaciones geográficas de productos agrícolas. Ligada a esta ley, en julio del presente año, el sector privado a través de ChileOliva presentó al Ministro de Agricultura su propuesta de texto preliminar y estudio del proyecto de ley sobre "Producción, elaboración y comercialización del aceite de oliva y del aceite de orujo de oliva" que se produzca en Chile. En el entorno internacional, la firma del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, Trans-Pacific Strategic Economic Partnership (Trans-Pacific SEP), entre Brunei Darussalam, Nueva Zelanda, Singapur y Chile (P4), constituirá un nuevo desafío para nuestra industria nacional de aceite de oliva y sus exportaciones. De acuerdo a estimaciones efectuadas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en agosto de 2005, la producción mundial de aceite de oliva para la temporada 2004/05 sería inferior en cerca de 300 mil toneladas, en relación a la de la temporada anterior. La sequía que se presentó en los países mediterráneos ha sido una de las causas de la disminución de la producción. En España, el mayor productor mundial de aceite de oliva, las heladas de invierno causaron un 4% de pérdida de árboles de olivos, y la cosecha podría caer en un 30% debido a la severa sequía que ocurrió luego, en el período de desarrollo de las olivas. El Gráfico 1 muestra que, según las estimaciones, después del máximo de producción obtenido en 2003/04, la producción caería por segundo año consecutivo en la temporada 2005/06. Respecto del consumo, se estimó que para la temporada 2004/05 éste continuaría aumentando, para alcanzar a 2,7 millones de toneladas, cerca de 800 mil toneladas más que en 1995 y constituiría el récord de consumo en una década. Para la temporada 2005/06 se prevé un consumo algo menor, pero que, sin embargo, sobrepasa a la producción mundial. Uno de los factores que inciden en el aumento del consumo es que, a nivel mundial, los consumidores incluyen cada vez más en su alimentación productos de calidad, beneficiosos para su salud, y están dispuestos a pagar por éstos un precio acorde con sus atributos nutricionales y organolépticos. El aceite de oliva es un buen ejemplo de ello. En España se analizó el gasto total en alimentación en el año 2004, que fue de 75.000 millones de euros, un 7,7% más que en 2003. Se informó que en 2004 aumentó un 4% el consumo de aceite total, aunque el de oliva subió sólo 0,7%. Dentro de él destaca el incremento de 14,5% en el consumo de aceite de oliva virgen. En el informe se menciona la tendencia generalizada por parte del consumidor, ya observada en años anteriores, de tratar de mantener una dieta que se aproxime más a la dieta mediterránea, preventiva de la obesidad, siendo un indicio de que las personas muestran un mayor conocimiento de las características nutricionales de los alimentos y de la influencia beneficiosa de la alimentación en la salud. Para 2004/05 se estima que el consumo de aceite de oliva en la Unión Europea (UE) aumentará a 1,9 millones de toneladas (72% del consumo mundial). Sin embargo, las estimaciones para 2005/06 señalan una disminución a 1,7 millones de toneladas en el consumo del aceite de oliva, debido a una menor producción y al incremento del consumo de diversos aceites como el de palma, que en el período 2002-2006 experimentaría una tasa de variación anual de 10,3%, para alcanzar a 4,3 millones de toneladas. Otros aceites que aumentarían su consumo serían los de raps y de maravilla. Adicionalmente, a nivel mundial continúa la investigación en torno a los beneficios para la salud de las aceitunas y sus derivados. Es así como se puede mencionar el lanzamiento en España de pan que contiene hidroxitirosol, uno de los antioxidantes más importantes encontrados en las olivas, promoviendo su consumo como un alimento "antienvejecimient o y para un corazón sano". El hidroxitirosol es un subproducto valioso pero molesto del prensado del aceite de oliva: éste y la mayoría de los otros antioxidantes de las olivas terminan en el agua del proceso y no en el aceite. Ellos previenen la oxidación, pero matan las bacterias en cualquier clase de intento de fermentar o tratar biológicamente el residuo. Por esta razón muchas plantas de tratamiento de basura de ciudad rechazan aceptar los residuos olivícolas, creando problemas para las almazaras. Desde hace mucho tiempo ha habido interés por encontrar una manera para extraer rentablemente los antioxidantes polifenólicos, haciendo la disposición de los residuos olivícolas más fácil y creando un alimento con valor agregado al mismo tiempo. En España ya ha sido patentado el proceso para extraer el hidroxitirosol de los residuos de las almazaras, y en EE.UU. se han comercializado los antioxidantes y otros subproductos extraídos de los residuos olivícolas para la cosmética y la industria nutricional y farmacéutica. Un suplemento dietario que contiene hidroxitirosol, llamado "Olivenol", está disponible hace años y contiene el polifenol natural oleícola con la mayor actividad de protección de radicales libres jamás reportado para ningún compuesto antioxidante natural. Respecto del comercio internacional y en relación a la reciente Asociación Económica entre Brunei Darussalam, Nueva Zelanda, Singapur y Chile (P4), cuatro países integrantes de la APEC, la oportunidad de comercio con esta nueva Asociación de alrededor de 25 millones de habitantes es significativa. En el Cuadro 2 se incluye el comercio conjunto de aceite de oliva de estos países en el período 1999-2003. Éste representa el 0,03% de las exportaciones mundiales y el 0,6% de las importaciones mundiales. Con una participación de 8% y 17% en el valor de las exportaciones, respectivamente, Chile y Nueva Zelanda se vislumbran como los países con más desarrollo de su industria olivícola. Como se observa en el Gráfico 2, la evolución de las exportaciones de aceite de oliva de Chile y de Nueva Zelanda en el período 1999-2003 mantienen la misma tendencia, superando siempre las exportaciones de Nueva Zelanda a las nacionales, aunque la diferencia no es muy considerable en un mismo año. Es importante el crecimiento observado en ambos países en 2003. Respecto de los precios de exportación, mientras los de Chile disminuyeron de US$ 5.410/ton (1999) a US$ 2.947/ton (2003), los precios de exportación de Nueva Zelanda han ido subiendo de US$ 2.400/ton (1999) a US$ 5.544/ton (2003). Los precios del aceite chileno han aumentado posteriormente. Al igual que Chile, Nueva Zelanda ha incrementado anualmente sus plantaciones de olivos, que de 1.175 ha en 2000 pasaron a 2.612 ha en 2002 y a 2.732 ha en 2003. Posiblemente en los dos años posteriores haya seguido incrementándose la superficie, tanto en la Isla Norte como en la del Sur. El desafío para Chile de tener como competidor latente a Nueva Zelanda, al igual que en el aceite de palta, sin duda incentivará a nuestra industria nacional a aumentar aún más su eficiencia productiva y comercial, teniendo como objetivo posicionar al aceite de oliva nacional en este nuevo bloque de socios comerciales. Así como ha sucedido con aceites de oliva extra vírgenes nacionales, orgánicos o convencionales, algunos aceites de Nueva Zelanda han obtenido premios internacionales a su calidad. En abril de 2005, entre 208 aceites de oliva participantes en Italia en el Premio Internacional BIOL 2005 al aceite de oliva virgen extra ecológico de mejor calidad, embotellado y listo para ser comercializado (168 de Italia y el resto de Albania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Croacia, Chile, España, Estados Unidos, Grecia, Israel, Nueva Zelanda, Perú y Portugal), se otorgó el segundo lugar al aceite de oliva orgánico chileno Olave y el sexto lugar al aceite de oliva extra virgen orgánico Moutere Grove, de Nueva Zelanda. Ambos aceites además obtuvieron el Premio a las Selecciones Regionales por país. Otro aceite chileno que también participó en este evento, el aceite de oliva orgánico del Valle de Lolol, producido por la Industria Aceitera Lolol S.A. (IALSA), propiedad de 24 pequeños agricultores, obtuvo un certificado donde se acredita que su contenido de acidez libre expresada en ácido oleico es de 0,13 g/100g. La Norma Chilena Oficial NCh 107.Of2001 establece que el tipo o categoría de aceite de oliva extra virgen Grado 1 ó Extra debe tener un valor de este parámetro igual o inferior a 0,8 g/100g. En promedio se estima que este índice alcanza a 0,3 g/100g en los aceites nacionales. Otra oportunidad de comercio en el área señalada es el mercado de Australia, principalmente para la exportación de aceitunas. De acuerdo a un informe preparado por ProChile en junio de 2005, "Perfil de mercado de aceitunas-Australia", se señala que, para tener una buena aceptación en el mercado australiano, el producto chileno tiene que ser reconocido como un proveedor que asegura la calidad y la seguridad a través de la implementación de sistemas como ISO 9000, SQF 2000 y HACCP. Toda la información en torno al procesamiento de las aceitunas debe estar disponible, en especial en relación al diseño general de la operación, la higiene de las instalaciones, el equipamiento y el entrenamiento del personal. Entre las recomendaciones sobre la estrategia que se debe seguir para consolidar el comercio de aceitunas con Australia, se mencionan mantener la ventaja del precio nacional (US$ 1,78/kg frente a un promedio de US$ 1,88/kg de los países abastecedores); destacar la ventaja de la distancia nacional; mencionar en la presentación del producto el origen del mismo; buscar más importadores, y participar en ferias especializadas. A nivel mundial se señalan otros países que se suman a los ya tradicionales, que tendrán en el futuro cercano producciones importantes de aceites de oliva: Chile, Argentina, Perú, Túnez, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Turquía, Líbano, Marruecos, Croacia, Jordania, Australia, Israel, EE.UU., China e Irán. El desarrollo de la industria olivícola a nivel mundial también se ve reflejado por el hecho de que los eventos en relación al aceite de oliva ya no sólo se realizan en los países que tienen una tradición olivarera, como los del Mediterráneo, sino que se están realizando también en otros. En octubre de 2005 se realizará la 4ª Feria Olivícola Anual del Cabo en Sudáfrica, en la cual se muestra una combinación de aceites de oliva, aceitunas, vinos y alimentos mediterráneos. También en octubre de este año se realizará en Beijing la Exhibición Internacional de Aceite de Oliva y Aceites Comestibles, y a fines del mismo mes se llevará a cabo la Exposición Olivícola Australiana, en Canberra. En el comercio mundial del aceite de oliva hay una cantidad de certificaciones, premios y sellos genéricos y relativos a productos en particular. Entre las certificaciones más consideradas en los EE.UU. se encuentran las siguientes: El primer sello corresponde a la certificación del aceite de oliva extra virgen otorgada por el Consejo del Aceite de Oliva de California (COOC), de los Estados Unidos (EE.UU.). Como requisito para obtener este sello es necesario someter a los aceites de oliva a un panel de catadores, para su evaluación sensorial, y a análisis químicos, para determinar si los aceites de oliva tienen menos que 1% de acidez libre, el estándar establecido para los aceites extra vírgenes por el Consejo Oleícola Internacional (COI). También se utilizan sellos genéricos como el otorgado por el Programa Nacional Orgánico del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) y el sello de certificación Kosher, supervisado por una organización de rabinos, tecnólogos en alimentos e inspectores de campo desde 1947. A nivel mundial existen otras certificaciones, sellos y premios, tales como: HACCP - Análisis de Riesgo de Puntos de Control Críticos. SQF2000 - HACCP: estándar de seguridad de alimentos, que cubre todos los procesos asociados con la administración de la plantación, incluyendo riego/fertirriego, control de pestes, cosecha, extracción de aceite y almacenaje. IMC - Instituto Mediterráneo de Certificación, de agricultura de calidad y productos agroalimentarios en países del Mediterráneo. Tiene oficinas en Italia (10 sedes), Egipto, Túnez y Líbano. PDO - Protected Designation of Origin: según la definición de la Unión Europea (UE), los productos PDO están ligados más estrechamente al concepto de terroir, una sensación de lugar perceptible en el sabor del alimento. Los productos PDO deben ser producidos, procesados y preparados en una región específica, usando métodos tradicionales de producción. Las materias primas también deben ser del área definida cuyo nombre lleva el producto. La cualidad o características del producto debe ser debida esencialmente o exclusivamente a su lugar de origen: por ejemplo, clima, naturaleza del suelo y conocimientos locales. PGI - Protected Geographical Indication: de acuerdo a la definición de la UE, es ligeramente menos estricta que la PDO, pero requiere que el producto sea producido en la región geográfica cuyo nombre lleva. La relación geográfica debe ocurrir al menos en un estado de la producción, proceso o preparación. Por ejemplo, las materias primas pueden provenir de otra región. Esto permite una relación más flexible para la región y puede orientarse en una cualidad específica, crédito u otra característica atribuible a ese origen geográfico. TSG - Traditional Specialty Guaranteed: entre las certificaciones de la UE, ésta es la menos exigente, ya que estos productos están ligados a métodos tradicionales de producción más que a la región donde son elaborados. Pueden ser producidos ya sea de materiales tradicionales o usando técnicas tradicionales. SOL DORO (medalla): competencia de aceite de oliva realizada en SOL, la exhibición internacional de aceite de oliva virgen y extra virgen celebrada dentro de VinItaly en Verona, Italia. Premio Leone d'oro - Oro dei Mastri Oleari. Premio Mejor Sabor ACI: el American Culinary Institute (ACI) de San Francisco ha desarrollado un proceso de evaluación de los alimentos diarios por parte de los chefs. Premio de la Feria del Condado de Los Angeles, la competencia internacional más grande de aceite de oliva. Se estima que la superficie de olivos en 2005 alcanzaría a 6.920 hectáreas. Las plantaciones nuevas de olivos han ido creciendo poco a poco y ya los huertos en producción tienen entre tres y ocho años, dependiendo de la zona. Es por esto que la producción de olivas ha continuado aumentando en comparación a los años anteriores, y es posible inferir que muchos huertos están en general en una etapa de producción creciente. Las nuevas tecnologías de poda, densidad y manejo, han llegado también a los huertos antiguos, de tal forma que su producción igualmente ha aumentado en comparación a la de años anteriores. Las condiciones meteorológicas imperantes durante la temporada 2004/05, de la zona central al norte, fueron relativamente benignas y sin mayores diferencias con respecto a lo normal, con excepción de la III Región, por lo que se estima que la producción de olivas en esa zona fue superior a la de la temporada 2003/04, especialmente en la I Región, donde se estima que la producción de 2005 alcanzó a cerca de 11.000 toneladas de aceitunas, un 37,5% más que en 2004. En la III Región, en algunos huertos, por efecto de añerismo y altas temperaturas al momento de la floración a fines de 2004, la producción de 2005 fue significativamente menor, alcanzando a 8.000 toneladas. En la IV Región, con un rango de productividad que varió de 2 a 12 ton/ha, se obtuvieron cerca de 5.000 toneladas de olivas, un 60% más que en la temporada anterior. En la Región Metropolitana, aun cuando hubo un pequeño daño por lluvias ocurridas durante la cosecha, la producción fue bastante superior en este año, bordeando las 3.000 toneladas. Sin embargo, desde Santiago al sur, lluvias que cayeron en octubre de 2004, cuando los árboles estaban en plena floración, en algunas zonas y variedades dañaron al polen y, por lo tanto, la fertilización. Por otra parte, a partir de mayo de 2005 se produjeron heladas, al igual que en el año anterior, las que, junto con las lluvias, afectaron la cosecha de aceitunas en 2005, deteriorando parte de la producción total. Se estima un daño entre 20% y 30% en las plantaciones en la parte sur de la Región Metropolitana y en la VI Región (Marchigüe, Lolol y Pumanque). Más hacia el sur en la zona central, hasta Chillán, se estima que hubo un 15% a 20% de fruta dañada. En promedio se estima que la producción nacional de aceitunas fue alrededor de 16% superior a la obtenida en la temporada anterior 2003/04, alcanzando a 34.000 toneladas. En general, dependiendo del nivel tecnológico de los huertos, de las variedades y de la edad de la plantación, se pueden obtener entre 3 y 15 toneladas de olivas por hectárea, lo que equivale a 400 a 2.000 litros de aceite por hectárea. En el año 2005 se elaborarían alrededor de 17.700 toneladas de aceitunas de mesa y entre 1.700 y 1.800 tone ladas de aceites de oliva en total. Para la presente temporada 2005/06 es posible inferir que las últimas lluvias ocurridas a fines de agosto pueden haber dañado parte de las flores que estaban en prefloración o ya en floración. Al igual que en el mercado internacional, la industria olivícola nacional se ha ido consolidando paulatinamente. A ello han contribuido algunos instrumentos de fomento proporcionados por el Estado e iniciativas privadas de distinta índole. Durante 2004 y 2005 se han llevado a cabo distintas iniciativas, entre las que es posible mencionar: La continuación de los Grupos de Transferencia Tecnológica (GTT) existentes en olivos, como el de Til Til en la Región Metropolitana, y la creación por parte del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) de otros tres nuevos, en las regiones III y IV. La asociación de ocho pequeños y medianos productores en la zona de Cauquenes, en la Sociedad Terra Orgánica de Cauquenes, que en conjunto poseen cerca de 20 ha de olivos. En proceso de certificación orgánica, este año produjeron cerca de 8 ton de aceite de oliva y para 2006 evalúan la instalación de una pequeña almazara para procesar su producción de aceitunas y la de otros pequeños productores de la zona. La firma de un convenio de cooperación entre el INIA y la Empresa de Investigación Agropecuaria y Extensión Rural de Santa Catarina, Brasil, para acceder mutuamente al germoplasma de olivos de ambos países. En el marco del proyecto FDI-CORFO-INIA-Universidad de La Serena "Fortalecimiento del sector olivícola de la Región de Coquimbo, a través del desarrollo y diferenciación de aceites de calidad" (2004-2006), se realizó en marzo de 2005 el curso para 20 catadores de aceite de oliva, para cumplir con los objetivos del proyecto, que son caracterizar y certificar los aceites de oliva virgen de la región, con personas que conozcan las variedades, la zona, los procesos productivos y los posibles problemas que en ellos ocurrieron. En materia de investigación e innovación tecnológica, en 2005 la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) dispuso de 35 millones de dólares para innovación tecnológica a través de Innova Chile, con un consejo de 21 personas de los ámbitos público y privado, de los centros de investigación y de las empresas. Esto significa un aumento de 50% en relación a los aportes de 2004. Con una cifra similar aportada por las contrapartes de los proyectos (empresas, centros tecnológicos, universidades, emprendedores) se totalizarán unos 70 millones de dólares para innovación tecnológica. El Área de Industria Alimentaria de Innova Chile identifica requerimientos de innovación para la agroindustria y otros alimentos procesados, tanto en lo que se refiere a procesos productivos y a nuevos productos, como lo atingente a los métodos más eficientes de producción y de comercialización de los productos generados por el sector. La identificación de estos requerimientos de innovación se realiza a través de la generación de un proceso de intercambio con industriales, centros tecnológicos, institutos de investigación, universidades, etc., tanto nacionales como extranjeros, con el propósito de encontrar los instrumentos más eficaces que permitan apoyar la innovación de esta industria. Recientemente, a fines de agosto, hubo una feria en la Plaza de la Constitución, donde estaba presente "Sabores de Arica", una asociación de empresas privadas y la Corporación de Desarrollo de Arica y Parinacota, que nació de la necesidad de crear un espacio comercial que reuniera y agrupara la oferta de productos de la zona, y los promoviera y comercializara a nivel local, nacional e internacional. Fueron presentados, entre otros, aceitunas, aceites de oliva y pasta de aceitunas elaborados con olivas del Valle de Azapa. También es posible observar que existen en perspectiva numerosos proyectos de plantación de olivos para la producción de aceites de oliva extra vírgenes. Además de las posibles pequeñas plantaciones en Cauquenes, una empresa ya instalada con cerca de 100 ha en la VII Región aumentaría a 400 ha sus plantaciones en un futuro cercano. En la VI Región, unas 800 ha de olivos se plantarían en corto plazo. En la IV Región, también hay proyectos de plantar una cantidad importante de olivos. Además se advierte que el conocimiento sobre la adaptación de las variedades introducidas a las distintas áreas productivas y el manejo del huerto han permitido seleccionar o crear plantaciones con mezclas de variedades que admiten, por una parte, asegurar una producción promedio estable, obviando así los riesgos climáticos, y por otra parte obtener aceites varietales o mezclas de ellos. Asimismo, la densidad de plantación o el sistema de conducción de los árboles se ha ido adecuando a las condiciones topográficas, de suelo y de capacidad económica de los empresarios. En cuanto al destino de la producción de aceitunas, también los productores han privilegiado la selección de olivas de excelente calidad para la fabricación de aceite, la búsqueda de alternativas de comercialización para el descarte y la posibilidad de constituirse en productores de aceitunas de mesa de manera paralela al proceso industrial del aceite. Respecto de nuestro comercio exterior, en el Cuadro 3 se incluyen las exportaciones y las importaciones de aceite de oliva en los últimos once años y hasta el mes de julio de 2005. Como consecuencia del incremento de la producción nacional y de las ventas al interior del país, las importaciones han ido disminuyendo después del máximo observado en 2001. Nuestros principales proveedores fueron España, Italia, Argentina y Perú.