Perspectivas del mercado de porotos secos

Según los antecedentes estadísticos de la FAO, desde comienzos de los años ochenta el área total de siembra de porotos secos en el mundo ha permanecido prácticamente estabilizada entre 25 y 26 millones de hectáreas, aunque con variaciones relativamente apreciables en cuanto a su distribución geográfica por continentes. En el gráfico N° 1 se puede observar que, siendo Asia el continente más importante para el cultivo de esta leguminosa, su área de siembra ha estado evidenciando una leve tendencia hacia la disminución a través del tiempo, aunque durante el primer lustro del presente siglo se observó cierto grado de recuperación. Es así como en este último período las siembras de porotos en Asia se han situado en un promedio de 12,9 millones de hectáreas, que representan prácticamente el 50% del total mundial, mostrando un avance de 2% respecto al promedio del quinquenio inmediatamente anterior. Adicionalmente cabe mencionar que durante el último año en Asia se sembraron más de 13,5 millones de hectáreas de porotos, cifra que superó en 10% a la del año precedente y en 5% al promedio del período 2000-2004. De todos modos, aunque se advierte alguna recuperación de las siembras de porotos en el continente asiático, su magnitud es bastante reducida, por lo que no se ve probable que en corto plazo vuelva a presentar una participación cercana al 55% como la que llegó a tener en el pasado, estimándose que seguramente se mantendrá en torno al 50% del total de las siembras mundiales. Las variaciones en este continente dependen en gran medida del comportamiento que presenten las siembras en India, que es el principal productor mundial de esta especie y cuya participación normalmente ha fluctuado entre 30% y 35% sobre el total sembrado. Aunque en este caso la información disponible es bastante aproximada, los antecedentes indican que a lo menos durante seis de los últimos años su área de cultivo estuvo por debajo de las 800 mil hectáreas, pero en el año 2004 aumentó abruptamente hasta 900 mil hectáreas aproximadamente, volviendo a niveles que habían sido históricos y contribuyendo así de manera muy significativa a la trayectoria levemente ascendente mostrada por el continente en su conjunto. Los otros países relativamente significativos dentro de este continente son Myanmar (Birmania) y China, que en su cuarta y quinta posición a nivel mundial representan el 7,4% y el 6,2% de las siembras totales. En este último tiempo ninguno de ellos ha mostrado el repunte evidenciado por India, de modo que no han contribuido a la recuperación continental. El segundo continente más importante para estas siembras es el sudamericano. Brasil, como país, ocupa la segunda posición mundial, con una representatividad que generalmente fluctúa entre 14% y 16%. En este caso, tanto a nivel de país como de continente se ha estado observando un deterioro constante de las áreas sembradas con porotos, haciendo caer la participación del continente desde un 23,5% que había alcanzado en promedio en el período 1985-1989 a 18% en el período 2000-2004. Cabe mencionar que actualmente en Brasil se siembran alrededor de 4 millones de hectáreas de porotos, que representan más del 85% de los 4,6 millones de hectáreas que se siembran en el continente. Según los antecedentes de la FAO, Chile en la actualidad, con siembras de 26.500 hectáreas, es el octavo sembrador de porotos dentro de Sudamérica, superando solamente a Bolivia y Uruguay. A nivel mundial está en la posición 56, participando sólo con el 0,1% de las siembras totales. En el gráfico N° 1 también se puede apreciar que las áreas geográficas que han estado avanzando en las siembras de este rubro han sido África y América del Norte y Central. En el primer caso se ha logrado aumentar la participación desde un promedio de 9,7% en el período 1980-1985 a 17,3% en el período 2000-2004, en tanto que en el segundo caso el crecimiento ha sido desde 11,7% a 13,1% en igual lapso. En África, los mayores exponentes del rubro son Uganda y Kenya, con alrededor de 800.000 hectáreas sembradas cada uno, en tanto que México, con cerca de 2 millones de hectáreas y tercer productor mundial de la especie, es el principal representante de Norteamérica. Europa muestra una clara tendencia hacia la disminución de las siembras de porotos, concentrando actualmente sólo 1,3% de las siembras mundiales, en circunstancias que a comienzos de la década de los ochenta lograba una participación de 4,8%, en promedio. En tanto, Oceanía, representada básicamente por Australia, a pesar de cierto incremento observado respecto a lo que sembraba a comienzos de los ochenta, presenta una participación de sólo 0,2%, con alrededor de 50 mil hectáreas anuales. Respecto al comportamiento de la producción, suelen observarse variaciones algo distintas a las de las áreas sembradas, principalmente debido a diferencias, a menudo sustanciales, que se han verificado en el aspecto del mejoramiento de la productividad del cultivo en las diversas áreas. Al respecto, el gráfico N° 2 es bastante ilustrativo, apreciándose allí el singular avance experimentado por Europa en esta materia, que actualmente está llegando a rendimientos promedios cercanos a 18 quintales por hectárea, bastante superiores a los de los otros continentes. Tal hecho ha permitido que, a pesar de la disminución del área de cultivo de porotos en Europa, sus volúmenes cosechados se hayan mantenido prácticamente inalterados en torno a 700 mil toneladas métricas anuales, como promedio. Respecto a los otros continentes, en su mayoría también han avanzado en este aspecto, con la sola excepción de África, que muestra un claro retroceso. Se puede apreciar que están llegando a rendimientos promedios del orden de 8 quintales por hectárea, bastante alejados de los de Europa. El de menor rendimiento continúa siendo Asia, que evidencia un progreso bastante lento, llegando actualmente a sólo 6 quintales por hectárea en promedio. Teniendo en cuenta los cambios de productividad que se han venido produciendo, se advierte que, a pesar de las variaciones de áreas cultivadas mencionadas anteriormente, en la mayoría de los casos los niveles productivos se han mantenido relativamente constantes, observándose incluso algunas tendencias al aumento de las cosechas. Éste, entre otros, sería el caso de Asia, que actualmente está llegando a cosechar cerca de 8 millones de toneladas, que representan el 43% de la producción mundial. En este aspecto, la información disponible indica que Europa es el continente que más importa porotos, con volúmenes que señalan una clara tendencia ascendente y que se están aproximando a 800 mil toneladas anuales. El valor de estas transacciones ha fluctuado en torno a US$ 350 millones. El Reino Unido e Italia, cada uno de ellos con importaciones superiores a 100 mil toneladas anuales en el último tiempo, por un valor variable entre US$ 60 millones y US$ 70 millones, aproximadamente, son los mayores compradores europeos de esta leguminosa. Luego se ubican Francia, España y los Países Bajos. Asia se ubica como segundo continente importador de porotos, mostrando una fuerte tendencia de crecimiento y promediando en los últimos años transacciones por 550 mil toneladas, cuyo valor bordea US$ 300 millones, aproximadamente. En este caso es India el importador más relevante, pero con un comportamiento extremadamente variable, dependiendo de su cosecha interna. Siendo este país el mayor importador mundial en el año 2004 (500.000 toneladas), sus volúmenes anuales de importación pueden bajar hasta 20 mil toneladas. Los valores de estas transacciones han fluctuado entre US$ 8 millones y US$ 160 millones. Como segundo país importador asiático se ubica Japón, cuyas operaciones son bastante más estables, en torno a 130 mil toneladas anuales, por un valor que, según el precio, ha variado entre US$ 75 millones y US$ 170 millones. América del Norte es el tercer mayor importador de esta leguminosa, presentando un apreciable crecimiento de sus operaciones a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta, cuando habían llegado a un mínimo. En esta zona Estados Unidos, que en los tres últimos años ha importado entre 135 mil y 180 mil toneladas, por un valor entre US$ 77 millones y US$ 102 millones, es actualmente el mayor importador de porotos. Anteriormente lo había sido México, cuyas transacciones, como las de India, son altamente variables según su cosecha interna y han mostrado tendencia a la disminución a través del tiempo. Durante el último año sus importaciones fueron de 83.600 toneladas, por un valor de US$ 45 millones. Seis años atrás habían sido de más de 200 mil toneladas y su valor había alcanzado US$ 130 millones. América del Sur y África muestran una trayectoria variable que impide proyectar su posible comportamiento futuro. En el primer caso, son Venezuela y Brasil los países más destacados como importadores de porotos, en tanto que en África los mayores importadores son Sudáfrica, Argelia y Angola. Por el lado de las exportaciones, en el gráfico N° 4 se aprecia que Asia ha exhibido un avance notable de sus operaciones exportadoras, logrando en el último período una participación superior al 57% sobre el total transado. China y Myanmar se alternan para ocupar el primero y el segundo lugar, tanto a nivel mundial como dentro del continente asiático, exportando volúmenes individuales que llegan a superar el millón de toneladas. América del Norte es la segunda zona exportadora, con un comportamiento similar al de las importaciones y con Estados Unidos y Canadá liderando los países exportadores del continente. Ellos ocupan respectivamente el tercero y el cuarto lugar a nivel mundial, con exportaciones de alrededor de 300 mil toneladas cada uno, por valores entre US$ 140 millones y US$ 180 millones. América del Sur, que venía avanzando firmemente hasta fines de la década pasada, ha experimentado una significativa contracción en el último quinquenio, exportando en este período sólo 145 mil toneladas, como promedio. Argentina es el principal exportador de esta región geográfica, con operaciones entre 200 mil y 300 mil toneladas, por valores que van desde US$ 90 millones a US$ 225 millones. En esta misma región últimamente también Perú, Bolivia y Ecuador han mostrado progresos apreciables, desplazando a Chile de la segunda posición como exportador de porotos que llegó a tener hasta la mitad de la década pasada. Europa y África están en una posición secundaria y con comportamientos más bien erráticos, en tanto que Oceanía, representada básicamente por Australia, recientemente ha tomado un rol más activo en el mercado internacional y se vislumbra como nuevo actor relevante de éste, ya que, con excepción del último año, había estado exportando volúmenes del orden de 40 mil a 60 mil toneladas anuales, por valores entre US$ 15 millones y US$ 28 millones. En el país, la superficie total de siembra de porotos en la temporada 2004/05 presentó una disminución de 11,3% respecto a la de la temporada anterior, cultivándose 23.510 hectáreas. En el gráfico N° 5 se puede apreciar que tal cifra es la menor registrada en los últimos 20 años y se ha materializado por una caída en las siembras tanto de porotos para consumo interno como de las variedades para exportación. En el primer caso, la disminución fue de 5,1%, habiéndose sembrado 20.703 hectáreas de esas variedades, las que representaron el 88,1% del total. Las variedades de porotos para exportación tuvieron un descenso de 40,1% y sólo cubrieron 2.807 hectáreas, equivalentes a 11,9% del total. Respecto a la producción, se observa que, debido a un mejoramiento de 5,1% en el rendimiento promedio de los porotos de consumo interno durante la última temporada, que llegó a 18,4 quintales por hectárea, su cosecha prácticamente no varió respecto a la del año anterior, manteniéndose en alrededor de 38 mil toneladas. En la práctica, se produjo una compensación de la disminución de siembras, lo que ha permitido mantener un nivel de abastecimiento interno relativamente estabilizado durante los últimos años, como puede observarse a través del gráfico N° 5. Los porotos para exportación, por su parte, mostraron una disminución de cosecha de 38,1%, llegando a 6.533 toneladas, a pesar de que el rendimiento promedio mejoró 3,4%, hasta alcanzar 23,3 quintales por hectárea. Dicha cifra corresponde al segundo menor nivel de producción registrado para este tipo de porotos durante los últimos veinte años, condición que indudablemente está afectando el volumen de las exportaciones de esta especie. La proyección entregada por el INE para la temporada 2005/06 indica que se produciría un pequeño repunte de las siembras totales de porotos, las que en esta vez alcanzarían a 24.510 hectáreas. La estabilización de la oferta interna durante los últimos tres años hacía prever que en la última cosecha habría una comercialización fluida de porotos para el mercado doméstico y que los precios se mantendrían dentro de rangos considerados normales. Sin embargo, en el transcurso de los cuatro primeros meses del año en curso los precios de los porotos Tórtola se debilitaron considerablemente, después de que habían experimentado un notable repunte entre el segundo trimestre del año 2003 y durante prácticamente todo el año 2004. Es así como en abril recién pasado se llegó a registrar un valor promedio cercano a los $ 260 por kilo, similar o sólo levemente más elevado que el que hubo durante el año 2002, concluyendo así el período de relativa bonanza comercial que en este caso se había verificado durante los dos años precedentes. Esta condición prácticamente se ha extendido a lo largo de casi todo el año 2005. Es indudable que el comportamiento reciente de estos precios no constituye un factor de estímulo especialmente significativo que permita esperar un repunte notable de las siembras durante la temporada 2005/06. En todo caso, como ya se señaló el INE está previendo un incremento de 4,2% en las siembras totales. Por otro lado, es importante señalar que la baja de valores a nivel de productores no se ha manifestado en la misma magnitud sobre los precios a consumidor, observándose que todavía persisten altos precios en las ventas al detalle, principalmente en supermercados. Según datos de precios a consumidor y al por mayor del INE, desde abril pasado estos últimos están a un nivel de sólo 30% a 35% del valor de los primeros, en circunstancias que normalmente representan entre el 40% y el 60% de dicho valor. Debido a esto, al mantenerse los precios altos a nivel de consumidores, será difícil que se reactive la demanda por porotos, factor que puede estar condicionando la evolución de los precios a productor. Es probable que, en la medida que los valores a consumidor sigan una trayectoria parecida a la que han tenido las cotizaciones a productor, el consumo pueda experimentar algún repunte y se verifique alguna recuperación de los precios a productor. En cuanto a los porotos Hallados, que suelen tener alguna actividad exportadora y que durante los dos años precedentes no experimentaron el repunte de los Tórtolas, se aprecia una trayectoria bastante estable durante est os últimos años, variando casi siempre dentro de un rango entre $ 250 y $ 300 por kilo, excepto en el año 2001, en que, por un problema de elevados excedentes de oferta, presentaron una fuerte depresión de sus valores. Dado lo anterior, es predecible que estas cotizaciones no presentarán fluctuaciones demasiado significativas en el futuro cercano, aunque probablemente tendrían que seguir ajustándose a la evolución de los precios de los porotos Tórtolas. Finalmente, respecto a los porotos negros, que se destinan principalmente a la exportación, durante los dos últimos años también han exhibido un comportamiento relativamente estable, pero el nivel que han logrado es bastante deprimido, en torno a $ 200 por kilo, aproximadamente. Esta evolución explica en gran parte el bajo interés existente entre los agricultores por cultivarlos y seguramente continuará incidiendo en un bajo nivel de siembras. En materia de comercio exterior, en el cuadro N° 1 se observa que entre 2002 y 2004 los volúmenes exportados de porotos se han reducido más de 50% sólo durante el último año. Sin embargo, la información disponible para los primeros ocho meses del año 2005 da cuenta de un repunte de 13% respecto a lo volúmenes exportados en igual período del año anterior. Los valores de las exportaciones, por su parte, han evolucionado en forma relativamente similar a los volúmenes, salvo que en el año 2002 experimentaron una variación mayor que éstos, debido a un importante incremento de los precios promedios de exportación. Posteriormente, al volver las cotizaciones para exportación a niveles más habituales, los valores totales de estas transacciones siguieron comportándose de la misma forma como lo han hecho las cantidades físicas. En todo caso, la situación durante los primeros ocho meses del año 2005 se aprecia más propicia que la del año anterior, toda vez que los precios promedios han aumentado casi 37% respecto a los de igual período del año anterior, situándose cerca de US$ 612 por tonelada. Respecto a los destinos de las exportaciones de porotos, se aprecia que el mercado venezolano es prácticamente el único que ha mantenido cierta estabilidad, aunque de todos modos sus transacciones han estado disminuyendo. No obstante lo anterior, en el último año se incorporó Costa Rica como importador de porotos chilenos, con un volumen relativamente significativo. Durante los ocho primeros meses de 2005 se han efectuado operaciones que casi cuadruplican las de 2004 a igual fecha, por lo que es posible pensar que el mercado costarricense puede llegar a constituirse en un cliente habitual de importancia. El resto de los mercados exhibe una baja participación sobre el total, siendo generalmente participaciones esporádicas.