Mercado del trigo

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Issue Date:
2005-12-02
estudiosArtículos

La producción mundial de trigo en el año de comercialización 2004/05 alcanzó un nivel récord superior a 625 millones de toneladas. Aunque la demanda también subió en forma importante, no fue suficiente para contrarrestar ese aumento, por lo que se repuso en parte el stock mundial e incluso se elevó la relación entre las existencias finales del año y la demanda anual. No obstante, estos últimos valores son considerablemente menores que los que existían hace unos cinco años, con existencias superiores a 200 millones de toneladas y una relación stock/demanda por sobre 34%. Aparentemente como resultado de lo anterior, los precios de los diferentes tipos de trigo, que se habían recuperado en años anteriores, iniciaron una baja a mediados de 2004, que en el caso del trigo Soft alcanzó un precio mínimo en diciembre de 2004. El trigo pan argentino, por su parte, llegó a un precio medio muy bajo en enero de 2005, que no fue cubierto totalmente por la banda de precios nacional. Con posterioridad, los precios de los diferentes trigos han seguido distintos caminos. El trigo argentino repuntó durante el primer semestre, llegando a niveles de alrededor de US$ 135 por tonelada, pero a partir de julio se ha mantenido estable e inclusive presenta una pequeña disminución, después de un máximo en agosto. No obstante lo anterior, no se ha observado en el mes de noviembre la baja tradicional que comúnmente tiene lugar al iniciarse la cosecha, lo que permite abrigar esperanzas de que el precio se presente firme en esta temporada. Debe recordarse al respecto que la cosecha argentina se espera muy inferior a la anterior (alrededor de 12 millones de toneladas, en comparación con 16 millones en 2004/05), lo que reducirá en forma equivalente la disponibilidad para exportación, que no superaría los 7 millones de toneladas. Si se considera que las necesidades de importación de Brasil se estiman en 5,5 millones de toneladas y siendo la Argentina su principal abastecedor, puede suponerse que en este año Argentina no tendría ninguna dificultad para colocar sus excedentes. Con ello tal vez podrían no producirse las fuertes bajas que normalmente se observan en sus precios en diciembre de cada año. El precio del trigo Soft Red Winter se ha mantenido estable, en un nivel parecido al argentino, entre US$ 130 y US$ 140 por tonelada. En este caso el mercado de futuros se presenta firme en todas sus posiciones. El trigo Hard Red Winter, por su parte, ha permanecido en niveles medios similares a los de los dos años anteriores, con las fluctuaciones normales en un mercado que es bastante volátil. Si bien en los últimos meses se observa una diferencia de precios con respecto al trigo Soft Red Winter, que ha alcanzado hasta más de US$ 30 por tonelada, en el caso del trigo Hard el mercado de futuros parece presentar cierta debilidad en las posiciones de 2006, lo que podría hacer pensar que esa diferencia se reduciría en los próximos meses. El análisis de las estimaciones del USDA para la situación de abastecimiento de trigo en el año comercial 2005/06 da resultados que parecen auspiciosos. Por un lado, se espera una producción inferior a la del año anterior. Aunque esta baja llega sólo a 2,4%, se ve reforzada por un aumento de cerca de 2% en la demanda. Esto permite estimar una reducción de las existencias finales en unos 10 millones de toneladas y una disminución de la relación entre este stock y el consumo anual a un nivel similar al observado en el año pasado, que fue el más bajo de los últimos años. Lo anterior infunde cierto optimismo sobre los niveles de precios que podrían imperar en los meses que siguen. La superficie sembrada con trigo en la temporada 2004/05 bordeó las 420.000 hectáreas, de las cuales unas 11.000 hectáreas fueron sembradas con trigo duro o candeal y alrededor de 409.000 hectáreas con trigo para pan. Su rendimiento unitario fue en promedio de 44 qq/ha, obteniéndose una producción total de 17.996.000 qq/ha. Este rendimiento representa una baja de 3,5%, que se debió a problemas meteorológicos ocurridos en las últimas etapas del desarrollo del cereal. El proceso de comercialización desde su inicio mostró una situación adversa para los productores nacionales. En efecto, se inició con un precio inferior al esperado por ellos, pues pensaban que, si el costo de importación del trigo era del orden de $ 10.300 por quintal, el precio interno podría situarse alrededor de $ 9.600 por quintal base Santiago. En la práctica esta estimación no se dio y el precio inicial fue de $ 8.600 - $ 9.200 para trigos débiles y fuertes, respectivamente. Hacia el sur de Santiago el proceso de comercialización incluyó una nueva variable: normalmente los precios disminuyen al avanzar desde Santiago al sur, pero lo normal es que esta disminución sea equivalente al valor del flete entre el punto de producción y la capital. En este año no ocurrió así y el castigo en el precio fue desusadamente mayor que el diferencial por flete. Es así como en la Novena Región, por ejemplo, el precio llegó hasta $ 7.000 por quintal. La intervención de Cotrisa, comprando por cuenta de molinos de más al norte, no surtió mayores efectos desde el punto de vista de la normalización de los precios. Con posterioridad, a partir de abril, los precios empezaron a recuperarse y siguieron subiendo hasta agosto, mes en que alcanzaran su mayor nivel. A partir de septiembre se inició un nuevo descenso en los precios, provocado por la baja del precio del dólar, que se manifestó hasta mediados de noviembre, momento en que, al reducirse a un mínimo las existencias de trigo, los precios suelen repuntar. En la actualidad se ofrecen $ 9.000 por quintal de trigo de cualquier tipo, valor inferior a los $ 94 / kg que fue el precio máximo a productor que se observó en esta temporada. El abastecimiento nacional se ha complementado principalmente con importaciones de trigo, que hasta octubre de 2005 eran menores que en igual período de 2004 y no alcanzan a 100.000 toneladas. Los países de origen son Canadá, Argentina y Estados Unidos. Adicionalmente, y a pesar de la salvaguardia de 17% impuesta en diciembre de 2004, se han importado más de 5.000 toneladas de harina de trigo, casi exclusivamente desde la Argentina, parte de las cuales entran por la zona franca de Arica, a muy bajos precios. Como consecuencia del deterioro de los precios al productor ocurrido en la comercialización de la cosecha del año 2004/05 , se produjo un fuerte desincentivo a las siembras. Es así como la superficie total sembrada con trigo para la temporada 2005/06 se estima que llegaría a 317.970 ha, con lo que bajaría más de 100.000 hectáreas (24 % en relación con el año anterior). En el caso de ratificarse esta siembra en la encuesta estadística definitiva, se trataría de la menor superficie sembrada con trigo en los últimos 75 años. No todo el descenso en el área de siembra es atribuible a causas económicas: también tuvo mucha incidencia en la disminución del área de siembra la situación meteorológica que vivió el país a partir de la segunda mitad del otoño. Las continuas lluvias que afectaron a toda la zona triguera desde mediados de mayo hasta agosto, impidieron el establecimiento de la gran mayoría de los trigos de invierno e intermedios. En algunas provincias, como Curicó y Talca, al no poderse sembrar estas variedades, en la práctica no se pudo sembrar, pues no existen experiencias exitosas con siembras primaverales del cereal en esa zona. Por otra parte, las siembras invernales efectivamente realizadas entre las regiones Quinta y Octava han sufrido los efectos de las continuas lluvias caídas en la segunda mitad del otoño y en el período invernal, encontrándose en general disparejas y con un limitado macollaje. Las siembras primaverales en general se ven en buen estado, especialmente en la Novena Región, y podrían tener buenos resultados. Una estimación muy preliminar, de continuar las condiciones meteorológicas favorables al desarrollo del cultivo, permitiría esperar que las 307.380 ha sembradas con trigo harinero tuvieran un rendimiento promedio de 42 qq/ha, con una producción total de 12.910.000 qq de trigo harinero. Por su parte, las 10.620 ha de trigo candeal, con un rendimiento promedio de 54 qq/ha, producirían 573.500 qq. Ambos rendimientos son inferiores a los de años meteorológicamente normales: en el año 2003/04 los del trigo harinero fueron de 45,7 qq/ha, en tanto los de trigo candeal raramente bajan de 60 qq/ha. Se ha dicho que el remanente exportable que tendrá la Argentina en la próxima temporada será relativamente limitado; en consecuencia, es posible que los precios FOB de la Argentina sean más parecidos a los del hemisferio norte que en otras ocasiones. En la actualidad el precio FOB puerto argentino se ubica en niveles un poco superiores a US$ 130 por tonelada y no ha bajado apreciablemente en relación al precio de meses anteriores. Esta cotización es superior al mínimo de la banda, por lo que, si esta situación se mantiene, las importaciones no quedarían afectas a derechos específicos. Por otro lado, los precios de los trigos norteamericanos se ubican por encima del argentino, por lo que no se producirían problemas respecto a la operación de la banda.

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