Temporada de frutas

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Issue Date:
2005-12-19
estudiosArtículos

En la evaluación de temporada, desde el 1 de septiembre de 2004 al 31 de agosto de 2005, las exportaciones expresadas en cajas suben en 6,1% respecto a 2003/04. En el cuadro 1 se muestran las variaciones porcentuales totales y por especie de las dos últimas temporadas respecto a sus precedentes, y se constata que las variaciones negativas que presenta la última de ellas se explican en parte por los altos volúmenes que se lograron en el período anterior. Además, al comparar las magnitudes exportadas desde inicios del quinquenio, de todas maneras se mantiene la tendencia creciente de los embarques de fruta fresca. Las exportaciones se iniciaron con la cosecha de uvas de las regiones del norte, que, debido a las escasas existencias de la producción de uva californiana en el mercado norteamericano, se transaron a muy buenos precios, a diferencia de lo ocurrido a inicios de la temporada anterior. No tuvieron el mismo resultado las uvas de las localidades del centro norte, en particular la tempranera variedad Flame Seedless, que fue afectada por lluvias primaverales tardías, lo que se tradujo en variable y defect uosa condición de llegada y, como consecuencia, frecuentes bajos precios. En el avance anual presentado en el cuadro 2, con información al mes de octubre de 2005, se observa que no habría mayor cambio en el volumen total exportado, situación que es similar al equivalente en toneladas de los valores en cajas mostrados en el cuadro 1. Se corroboran las disminuciones de las exportaciones de manzanas y ciruelas. La primera tuvo como causa principal mercados con producciones locales normales y, como consecuencia, stocks normales. La disminución de los envíos de ciruelas fue una reacción comercial de control de los embarques para evitar la sobreoferta y los menores precios de la temporada anterior. Se comenta incluso que ha habido reinjertos de una parte no cuantificada de estas variedades japonesas por europeas para deshidratado. Un caso positivo es la buena cosecha de cerezas, resultante de los aumentos de las plantaciones del último quinquenio y que en este período no fue mayormente afectada por lluvias primaverales. En general, los cítricos muestran incrementos, entre los que destacan la recuperación de los volúmenes de limones y los aumentos de mandarinas - clementinas y de naranjas y, en niveles menores de exportación, los pomelos. Entre las frutas de naturaleza seca, el incremento de almendras y nueces sin cáscara, y de estas últimas también con cáscara. Finalmente, entre los berries, hay un nuevo aumento de arándanos, frambuesas y frutillas frescas, estas últimas en menor volumen, pero con alta variación porcentual. El cuadro 3 muestra la participación regional de las principales frutas de exportación. La llamada zona central en conjunto (regiones V, Metropolitana y VI) contribuye con 64% de las frutas; las regiones III y IV tienen una alta participación en uva de mesa, y la VII, en manzanas. Esta última, unida a las regiones del sur, destaca por su aporte en berries. En la reciente temporada todas las regiones muestran incrementos, a excepción de la leve disminución de la VI Región, ya que experimentó un fuerte aumento en el período anterior. Por el contrario, las regiones III y IV aumentan notoriamente, por los mayores aportes en uva de mesa de ambas y una participación no menor en mandarinas-clementinas de la IV Región. Las exportaciones de fruta fresca muestran un notable incremento en el quinquenio 1999-2004, tanto en volumen como en valor. Se calcula un promedio de 7,5% de aumento anual en el volumen total de frutas y un 7,7% en el total de US$ FOB de las mismas, según se aprecia en el cuadro 4 de valores de exportación de frutas frescas. En volumen se evoluciona de 1,5 millones de toneladas a 2,1 millones de toneladas en 2004, con una variación total de 43,6%, y en valor, desde 1.400 millones de US$ en 1999 hasta 2 mil millones en 2004, lo que representa una variación total de 44,8%. En el citado cuadro 4 se evalúa el comportamiento de las diversas especies frutales. Una primera conclusión podría indicar que los aumentos de volumen no han afectado negativamente los precios de retorno, como solía augurarse. Pero en términos generales se puede argumentar que la calidad comercial de la fruta chilena ha experimentado cierto mejoramiento, a lo que se une el permanente esfuerzo del sector productor y exportador para satisfacer las condiciones de la demanda de los mercados y las exigencias crecientes en cuanto a seguridad e inocuidad de los productos para el consumidor. Todo esto conlleva a continuar implementando las buenas prácticas agrícolas y de manufactura (BPA y BPM), que se aplican desde cada cuartel del huerto hasta el paso del producto por los procesos de embalaje y transportes correspondientes. Adicionalmente se está haciendo una realidad la trazabilidad que se exigirá para identificar en tiempo récord cualquiera dificultad o problema detectado en alguno de los eslabones de la cadena hasta la venta al consumidor final. No obstante lo anterior, persisten las exportaciones de productos de regular condición, consecuencia, en su mayor parte, de fenómenos meteorológicos que afectan diversas localidades en cada temporada. Respecto al comportamiento del año 2005, en el período enero-octubre los volúmenes son muy similares a los de igual período de 2004. Los retornos FOB comenzaron bastante bajos, lo que fue variando al pasar de los meses, a medida que llegaban los informes de variación de valor. Hasta julio la variación era de -8,2%, en agosto llegó a -4,2% y en septiembre alcanzó un moderado -1,6%, que se transformó en 0,4% para los diez primeros meses. Cifras preliminares de noviembre indican un nuevo mejoramiento, a 2,2% con respecto a los once meses del año anterior. De esta manera se puede asegurar que el año calendario 2005 terminará también con una variación positiva. Las manzanas y las peras muestran las mayores disminuciones, y son seguidas por limones y kiwis. En todas podría suavizarse esta baja por la incorporación de los informes de variación de valor (IVV) en los meses que restan, pero no se producirán grandes cambios: las existencias de estas frutas en Europa y Norteamérica estuvieron en niveles normales, a diferencia de los menores stocks de 2004, que beneficiaron a nuestra fruta de contraestación. Respecto a las paltas, que se exportan mayoritariamente en el segundo semestre del año, muestran un buen inicio de temporada en volúmenes, pero los valores FOB aún se mantienen en precios inferiores a los de 2004, que se caracterizó por la alta incidencia de los bajos precios de paltas de pobre calidad.