Mercado de la carne de ave

La producción mundial de carne de ave (broiler) ha crecido a una tasa media de 3% anual durante los últimos cuatro años. Para 2006 se estima una producción mundial cercana a los 60,1 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento inferior al pasado, debido, principalmente, a las menores producciones obtenidas en la UE y Brasil, tercero y cuarto productores de carne de ave del mundo, respectivamente. Las estimaciones para 2006 apuntan a un aumento en la producción de sólo 1,7%. Los principales países productores fueron: Estados Unidos, con 16,2 millones de toneladas; China, con 10,5 millones de toneladas; Brasil, con 9,6 millones de toneladas, y la UE, con 7,4 millones de toneladas. Para el año 2007 se espera un aumento de 1,8% en la producción mundial, impulsado por un repunte de la producción brasileña de aproximadamente 4,2%. Se estima que los demás países productores, como EE.UU., China y la UE aumentarán su producción en 1,5%. El consumo mundial en 2006 alcanzó a 58,9 millones de toneladas, aumentando más de 3% con respecto a 2005. El consumo fue liderado por Estados Unidos (13,8 millones de toneladas), China (10,4 millones de toneladas), la UE (7,4 millones de toneladas), Brasil y México, con 6,8 y 3,0 millones de toneladas, respectivamente. Para 2007 se proyecta un aumento de 1,5%, con Brasil y China como los principales usuarios que aumentarán su consumo en el año (5% y 2%, respectivamente). Estados Unidos, nuevo mercado para Chile en 2007, mantendrá su nivel de consumo en 13,9 millones de toneladas. México, principal destino actual de las exportaciones chilenas, aumentará su consumo en 4,6%. Según la OECD-FAO, Japón y Corea del Sur aumentarán su consumo, dado que la inquietud por la influenza aviar y la EEB ha ido disminuyendo. Las estimaciones del USDA indican que el principal país importador de carne de ave es Rusia, con 1,2 millones de toneladas. La siguen Japón (740.000 ton), la UE (600.000 ton), China (400.000 ton) y México (370.000 ton). Estimaciones para el año 2007 indican que Rusia y Japón disminuirían sus importaciones en 7% y 2%, respectivamente. A pesar de ello, se estima que las importaciones mundiales crecerán sobre 3%, para alcanzar a 5,3 millones de toneladas. En el caso de mercados importantes para Chile, se estima que México incrementará sus importaciones en un 6%, debido a una demanda fuerte que no es satisfecha por su producción interna, mientras que China lo hará en 1,6%, en un escenario similar. En el caso de EE.UU., sus importaciones son absolutamente marginales con respecto a su producción y consumo, registrándose en 2006 la entrada de sólo 19 mil toneladas, las cuales disminuirían a 16 mil en 2007. En estas circunstancias, la cuota de 8 mil 400 toneladas sin arancel para la industria nacional representa un enorme desafío. De acuerdo a estimaciones preliminares del USDA, las exportaciones mundiales durante 2006 disminuirían casi un 5% con respecto a las registradas en 2005, debido principalmente a la menor cantidad exportada por Brasil y la Unión Europea, como resultado de la apreciación del real, en el caso de Brasil, y por la inquietud de los consumidores por los nuevos brotes de influenza aviar. A pesar de esta baja, Brasil continuará liderando este mercado, con 2,5 millones de toneladas exportadas, seguido por EE.UU. (2,4 millones de toneladas) y la U.E. (620 mil toneladas). Para 2007 se proyecta un incremento en las exportaciones mundiales, en base a aumentos en los principales países exportadores, como China, EE.UU. y Brasil, por lo que no se esperan cambios significativos en las participaciones de mercado. La industria avícola ha tenido un crecimiento sorprendente en las últimas dos décadas. La disponibilidad de carne de ave para consumo interno ha crecido sobre un 200% en el período, alcanzando casi 34 kg per cápita al año durante 2006 y convirtiéndose en la principal fuente de proteína animal en el mercado doméstico. Las exportaciones, que en 1991 llegaban a US$ 13,6 millones, en el año 2006 superaron los US$ 150 millones. Hoy se registran ventas de productos avícolas nacionales en 26 países. La industria ha efectuado grandes inversiones, modernizando tanto los sistemas productivos como agroindustriales, introduciendo tecnología y proporcionando unos 20.000 empleos. La producción avícola nacional presenta en Chile una excelente condición sanitaria. No obstante, la amenaza de la influenza aviar subtipo H5N1 merece particular cuidado, dados los casos humanos registrados en el mundo. Por esta razón, el Ministerio de Agricultura ha puesto énfasis en la prevención de la enfermedad. En el Plan de Acción para la Prevención y Respuesta a Influenza Aviar, la vigilancia animal cumple un rol fundamental. Este trabajo se realiza en conjunto con el sector privado e incluye acciones como las siguientes: el control de la importación de aves y sus productos, así como la reglamentación asociada; el reforzamiento de las actividades de inspección en los controles fronterizos; el mejoramiento de las prácticas de bioseguridad personal y de los planteles de aves; el monitoreo epidemiológico en aves de corral y silvestres, incluyendo las aves migratorias; el fortalecimiento de la capacidad diagnóstica de los laboratorios; las estrategias de control y erradicación incluidas en los planes de contingencia; la coordinación con otros organismos del Estado, como el Ministerio de Salud; las actividades de capacitación y divulgación acerca del tema. La responsabilidad del sector público se vincula al desarrollo de todas las acciones de prevención ante la posibilidad de surgimiento de brotes de influenza aviar en las aves de corral, así como a la ejecución de las medidas de control y erradicación de la enfermedad, en caso de que ésta sea detectada. El plan de contingencia está radicado en el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), institución que cuenta con las herramientas legales, así como con la capacidad profesional y técnica, para llevarlo a cabo con éxito, como lo demostró en el año 2002, cuando apareció esta enfermedad en el país. Tal como fue mencionado anteriormente, mercados abiertos para carnes de ave son el ruso (también para cerdo) y el estadounidense. En el mercado norteamericano existe una cuota libre de arancel para 8.400 toneladas de carne de ave, que ahora podrá ser utilizada, debido a la autorización sanitaria por parte del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de ese país. Según estimaciones de la industria avícola, EE.UU. será el principal mercado de las exportaciones de carne de ave en el año 2013. Para el acceso al mercado japonés, se acordaron cuotas anuales que se inician con 3.500 toneladas, que se incrementan en 500 toneladas anuales. Este incremento progresivo resulta en un aumento de la cuota de casi un 60% al año 5. Al mismo tiempo, como se observa en la tabla 1, al quinto año la cuota de carne de ave entrará al mercado japonés con aranceles 28% más bajos que los de la competencia. El beneficio total de aves (broilers, gallinas, pavos y otras) en Chile aumentó en 6,9% en el año 2006 (tabla 2), beneficiándose un total de 232 millones de aves. En particular, el beneficio de broilers creció 7,3% y el de pavo, 3,9%. En términos de participación, la distribución del beneficio entre especies no presenta cambios en los últimos cuatro años, con un 95% y un 3,8% de los animales beneficiados correspondientes a broilers y pavos, respectivamente. En el primer bimestre de 2007 (tabla 2), el beneficio fue de 36,9 millones de aves, de las cuales 94,6% corresponde a broilers: 1,6%, a gallinas; 3,8%, a pavos, y 0,02%, a otras aves. Se observa una disminución de 2,2% con respecto al beneficio registrado en 2006 para igual período, lo que está determinado por la baja en broilers, a pesar del aumento observado en gallinas y pavos. Respecto a la producción nacional de carne de ave, continúa el crecimiento sostenido que se ha observado en los últimos años (tabla 3). Cabe destacar que este sector ha crecido un 40% durante el período 2000 a 2006, mientras que durante el año pasado su crecimiento fue de 11,6% con respecto a 2005, con una producción total de carne de ave de 613.757 toneladas. El principal producto en 2006 fue el pollo broiler, con 517 mil toneladas y el 84% del total, seguido por la carne de pavos, con 14,5% de participación y una producción de 90 mil toneladas. Bastante más atrás se ubicaron la carne de gallinas y las de otras aves, con porcentajes menores. En el período enero-febrero de 2007, se han producido 96 mil toneladas de carne de ave, lo que representa un incremento de 1,2% con respecto al mismo bimestre de 2006. Este bajo crecimiento, comparado con el resultado de 2006, podría explicarse por el incendio sufrido por la planta de Agrosuper en noviembre pasado, tomando en cuenta que esta empresa representa más del 50% de la producción nacional. El precio real promedio del pollo broiler a nivel nacional durante el año 2006 fue un 5,9% más bajo que el registrado en 2005. En agosto del año pasado el precio bajó más de 6% con respecto al de julio, lo que se repitió en septiembre, alcanzándose el precio más bajo de los últimos cinco años. Este nivel se mantuvo aproximadamente hasta diciembre. La figura 1 muestra la disminución del precio del pollo broiler desde el año 2004, lo cual, en gran medida, está explicado por el crecimiento eficiente de la producción nacional y el importante incremento de la importación desde Argentina. En los primeros meses del año 2007 se ha observado un repunte, de manera que en marzo el precio medio se ubica levemente por encima del precio de marzo de 2006. A partir del año 2003 comenzaron las importaciones de carne de aves desde la Argentina y desde entonces no han cesado de aumentar. Es así como en ese año se introdujo a Chile un total de 1.809 toneladas, en tanto en 2004 esta cifra pasó a 9.198 y en 2005 subió a 13.046 toneladas. Las importaciones de carne de ave provenientes de Argentina continuaron aumentando en el año 2006, cuando llegaron a 17.793 toneladas por un valor de 20 millones de dólares. Esto representa un incremento de las importaciones de 36,4% en volumen y 49,2% en valor respecto al año anterior. Durante los primeros tres meses de 2007 la situación no ha variado, y los envíos desde el país trasandino se han incrementado en más de 30%, tanto en volumen como en valor. El aumento de las importaciones desde la Argentina es incentivado por las medidas impuestas por el gobierno de ese país para controlar la inflación. El régimen de impuestos diferenciados a las exportaciones y el subsidio directo a la producción de carne de aves destinada al consumo interno permiten al productor de ave trasandino adquirir maíz y soja, principales insumos de producción, a precios menores que el que correspondería, dado el precio internacional, aumentando así artificialmente su competitividad frente al productor chileno. Esta situación y la proyección del daño que se puede ocasionar a los productores de aves y de maíz chilenos han impulsado a la Asociación de Productores Avícolas de Chile (APA) a presentar una solicitud de un derecho compensatorio de 17% a las importaciones de carnes de ave provenientes de la Argentina. La Comisión Nacional de Distorsiones ha iniciado una investigación del caso planteado por APA, para la cual tiene un plazo máximo de 60 días. Hasta la fecha no se han establecido medidas provisionales. Las exportaciones de carne de ave en 2006 alcanzaron a 74.626 toneladas, lo que significó un aumento de 6,9% con respecto a las realizadas en 2005. El valor total de las exportaciones aumentó en 12,6%, generándose un ingreso de US$ 150.101.736. Los principales destinos fueron México, Reino Unido y China, con 60%, 17,5% y 8,4% del valor total exportado, respectivamente, que en conjunto suman el 86% del valor total de las exportaciones de carne de ave. No obstante, los productos que importan estos países son diferentes: mientras China demanda principalmente trozos y despojos comestibles de pollo y de pavo, el Reino Unido y México adquieren en general productos de mayor precio y, aunque los trozos y despojos son también productos demandados, los compran sin hueso. Algo similar ocurre con Japón, país que en 2006 ha bajado en forma importante sus compras a nuestro país, posiblemente como consecuencia de la paulatina normalización del abastecimiento desde países que estuvieron afectados por la influenza aviar. Canadá, en cambio, se ha convertido en un mercado de importancia para productos de alto precio, como pechugas de pavo. En el primer trimestre de 2007 las exportaciones de carne de ave han experimentado una fuerte baja (-28,5%) con respecto a igual período del año pasado. Las principales bajas se observan en los envíos a China, México, Japón y Alemania. Hay aumentos interesantes en las exportaciones hacia Hong Kong y Gabón. México continúa siendo el principal destino de la carne de ave, seguido por el Reino Unido, Hong Kong y China. Dentro de las exportaciones de carnes de aves en 2006, las carnes de pavo significan el 22,4% del volumen (16.740 toneladas) y el 25% del valor exportado (US$ 38 millones). Entre estas últimas el ítem más importante son las pechugas de pavo, cuya participación en las exportaciones totales de carne de ave alcanza a 11% en volumen y 18,7% en valor. El mayor adquirente de este producto es México, que compra más del 70% del total; el remanente va a países europeos y Canadá, con partidas más pequeñas a Costa Rica y Perú. El resto de las exportaciones de pavo corresponde principalmente a trozos y despojos congelados, de los que México y China adquieren alrededor de la mitad. El otro 50% va a Perú, Costa Rica y Argentina, en América, y a un interesante grupo de países afric