Producción de huevos: coyuntura sectorial y análisis del mercado en Chile

El sector avícola de postura, al igual que otros sectores agropecuarios, ha venido ajustándose a las variables condiciones del mercado, experimentando cambios de importancia en los últimos años. Ello se ha visto reflejado en una disminución paulatina del número de planteles existentes, una mayor integración de las industrias y un aumento en la eficiencia de la producción. En el presente artículo se analizan algunos indicadores de la producción de huevos en el país, tratando de identificar el momento por el cual atraviesa esta importante actividad y sus perspectivas. Gran parte de la información utilizada en su elaboración proviene de ASOHUEVO, la asociación gremial representativa del sector, que reúne a 5 plantas incubadoras y cerca de 50 productores que representan el 80% de la producción nacional¹. Estos antecedentes permitirán retomar el seguimiento de esta importante actividad pecuaria nacional, cuya venta anual valorada a precio a productor, según la entidad mencionada, alcanzó en el año recién pasado un monto del orden de US$ 140 millones. Según el INE, con pequeños altibajos, la producción de huevos ha venido aumentando en el país, hasta alcanzar 2.530 millones de unidades en 2005. Para el año 2006 están disponibles sólo los antecedentes del primer semestre, obtenidos a partir de una encuesta a 130 empresas. Debido a un retraso en la entrega de información de algunos productores, no se ha podido cerrar la estadística anual. Según esta fuente, la producción de huevos durante el primer semestre de 2006 bajó en 3,4% en relación a la de los primeros seis meses de 2005, alcanzando a más de 1.224 millones de huevos. La Asociación de Productores de Huevos mantiene también algunas estadísticas y proyecciones sobre producción, basadas en la información de sus socios. Para 2005 consulta una producción levemente inferior a la señalada por el INE (aproximadamente 2.500 millones de huevos) y su estimación para el primer semestre de 2006 muestra un aumento marginal (0,3%). A pesar de estas pequeñas diferencias, se trata de una información muy útil, porque está más actualizada. De esta manera, para el año completo 2006, ASOHUEVO estima una producción de 2.502 millones de huevos, menor en 0,2% que la de 2005. Igualmente, en una estimación para los 8 primeros meses de 2007 propone un aumento de 1,75%, que, si se hace extensivo al año completo, significaría que en 2007 se produciría aproximadamente lo mismo que en 2004 (unos 2.545 millones de huevos). ASOHUEVO ha cambiado últimamente su programa de pronósticos de producción, en consideración a cambios en las modalidades de ciclos productivos que se usan en la actualidad, tales como pelechas y repelechas en gallinas blancas y pelechas en gallinas de color. Esta nueva metodología da como resultado una proyección de producción de 2.760 millones de huevos para el año 2007, de lo cual un 73% corresponde a huevos blancos. A un peso promedio de 54 gramos por unidad, dicha cifra equivale a 149 mil toneladas, aproximadamente. Un posible aumento en la producción de huevos del año 2007 se ve ratificado por un incremento en las ventas de pollitas de postura desde mediados de 2006 y hasta los primeros meses del año. Es así como, si se comparan las ventas de pollitas en 12 meses, en el período que termina en marzo de 2007 se vendieron 4,6% más pollitas que en los 12 meses anteriores. El comportamiento de los precios promedios anuales a productor y mayoristas en los últimos cinco años, en moneda deflactada, no ha tenido grandes variaciones (figura 4). Sin embargo, los precios presentan a veces variaciones relativamente importantes entre meses consecutivos, debidas a factores de mercado y a aumentos o reducciones puntuales en las existencias acumuladas. Además, existe una estacionalidad bastante marcada, que se caracteriza por precios comparativamente altos en invierno, que pueden llegar a niveles casi 50% superiores a los del verano. En ello influyen factores de oferta, como la natural tendencia a una mayor producción en los meses de primavera, especialmente en las aves más jóvenes, y de demanda, como el aparecimiento en primavera y verano de productos alimenticios competitivos, como paltas y otras frutas y hortalizas, y la reducción del precio de algunas carnes. Estos factores de estacionalidad pueden contrarrestarse, al menos parcialmente, con elementos de manejo, tales como la entrada en producción de nuevas aves de postura y la inducción de pelechas en aves de mayor edad en producción. El maíz es la base de la alimentación de las gallinas ponedoras y constituye el 60 -70% del costo de producción. Por ello es muy relevante para la rentabilidad del negocio que su precio no suba o, si lo hace, que su mayor costo pueda ser traspasado al precio del huevo. Esto cobra especial importancia en un año como el actual, en que el precio del maíz ha tenido un alza considerable. En la figura 5 se puede apreciar cómo evoluciona esta importante relación a lo largo del año para los últimos tres años y el período enero - abril de 2007. Las curvas representan cuántos huevos se necesitan para comprar 1 kg de maíz. Se aprecian dos años relativamente estables: 2004 y 2005, especialmente el último, en que la relación se ubica enteramente entre 2 y 3 huevos por kg de maíz. En el invierno del año 2006 se alcanza una relación mínima, como consecuencia de precios del huevo comparativamente muy altos junto a los menores precios del maíz en los últimos 25 años. Sin embargo, esta situación empieza a cambiar rápidamente a partir de julio, con una constante alza del precio del maíz, simultánea con la baja estacional del huevo. Así, en noviembre y diciembre se alcanza una relación que bordea el valor 4, que aumenta aún más en enero de 2007, mes en que coexisten el precio más alto que alcanzó el maíz con el menor precio del huevo, en esta temporada. En los meses siguientes se produce la evolución inversa, con una baja en el precio del maíz, como resultado del aparecimiento de la nueva cosecha nacional, y un repunte de importancia en el precio del huevo. A pesar de ello, la relación de precios en cada uno de estos meses ha permanecido por encima de la vigente en los respectivos períodos de los cuatro años anteriores, situación que preocupa a los productores de huevos. De acuerdo a estimaciones de ASOHUEVO, el consumo anual por persona en Chile se ubica alrededor de 175 unidades. Con estas cifras, Chile es el segundo consumidor de huevos en América Latina, luego de México, que supera las 300 unidades. Japón es el país de más alto consumo en el mundo, con 400 huevos anuales per cápita. Luego se ubican Israel y Francia, con más de 350, y Estados Unidos consume 256. Siempre es una legítima aspiración aumentar el consumo. Esto no debería ser difícil en Chile, si se considera que el huevo es un producto relativamente barato y su consumo todavía está muy lejos del que muestran países con mayor desarrollo. El incentivo al consumo pasa por informar y comunicar a los consumidores las bondades de este producto, que posee las características de un alimento funcional, es decir, que más allá del aporte nutricional básico, otorga beneficios para la salud, previniendo enfermedades. Por estas razones, la Asociació n de Productores de Huevos, por tercer año consecutivo, está realizando campañas promocionales en diversos medios, principalmente en radio, con una inversión cercana a 300 mil dólares. Se estima que estas campañas tienen resultados efectivos, pues, según encuesta de Time Research, el huevo tiene un buen nivel de recordación espontánea de los consumidores entre los alimentos, sólo inferior al de la leche, las verduras y las frutas. A diferencia de otros rubros pecuarios como las carnes, en que el comercio exterior es muy activo, el huevo es un producto en general poco transable, por lo que el comercio exterior no aparece como un objetivo inmediato. En el caso de este producto, los países suelen ser autosuficientes, como consecuencia del bajo precio del producto, que hace que el costo de un flete refrigerado sea muy gravitante y haga que los huevos importados tengan dificultades para competir. Es por ello que nuestro país no exporta huevos para consumo. No obstante lo anterior, se realizan pequeñas exportaciones de huevos secos o incluso de yemas secas, que no han tenido mayor desarrollo. Producto Glosa 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 Huevos de ave con cáscara frescos, conservados o cocidos (total) 0407.0000 522,2 1.325,2 716,9 19,3 31 279,2 311,8 Los demás huevos de ave sin cáscara secos 0408.9100 82,9 117,9 63,8 29,0 18,5 32,0 28,1 Yemas de huevo secas 0408.1100 11 18 1,3 2,9 17,5 3,5 0,0 Huevos de ave con cáscara frescos, conservados o cocidos (total) 0407.0000 1.074,3 3.553,6 1.385,9 95,4 253,1 1.468,9 1.141,8 Los demás huevos de ave sin cáscara secos 0408.9100 254,8 336,3 157,3 68,9 62,5 100,5 111,9 Yemas de huevo secas 0408.1100 38,0 64,1 6,5 14,1 77,4 15,8 0.0 Fuente: ODEPA Más importante es la exportación de huevos fértiles para reproducción, tanto de gallina como de pava, que en la información estadística se incluyen actualmente bajo el mismo código que albergaría a los huevos para consumo. En el año 2006 se alcanzó un total cercano a 312 mil kilos, habiendo experimentado una expansión de aproximadamente 12% respecto del año precedente. En valor las exportaciones durante 2006 superaron US$ 1 millón. Si bien hasta 2002 se exportaron cantidades superiores, parece estarse verificando una recuperación, lo que se hace más claro aún en las cifras del presente año: en los primeros cuatro meses de 2007 ya se han exportado 232.000 kg de huevos, con un aumento de 129% en relación al primer cuatrimestre de 2006. El principal mercado de las exportaciones chilenas de huevos frescos para reproducción en 2006 fue la República Dominicana, con casi 75% del volumen exportado, seguida por Perú y Ecuador. Entre enero y abril de 2007, según información del Servicio Nacional de Aduanas, tanto los volúmenes como los valores exportados de huevos frescos se han más que duplicado, surgiendo Ecuador como el destino más significativo (68% del volumen). Aparece en segundo lugar Italia, que en abril importó casi 40 toneladas de huevos chilenos (17%), quedando en tercer lugar República Dominicana (11%) y luego México, con 14 toneladas. También ha habido exportaciones a Perú y Uruguay, tanto de huevos de gallina como de pava. Una de las plagas más temidas de las aves de corral es la influenza aviar. Si bien Chile está libre de la enfermedad, está claro que el riesgo cero no existe. Las autoridades sanitarias del sector pecuario, en este caso el SAG, consideran que el mayor peligro está en las aves migratorias, por lo que, en forma conjunta entre el sector público y los privados, se ha venido desarrollando un trabajo de extensión, en términos de conocer los alcances de los verdaderos riesgos y la manera de mitigar un eventual siniestro. Por tanto, se están extremando las medidas de bioseguridad en los planteles y manteniendo puntos de control de aves migratorias bajo sistemas de vigilancia permanente, a fin de detectar en forma precoz cualquier foco que pudiere presentarse. En cuanto al comercio exterior, algunas empresas pertenecientes a la Asociación de Productores de Huevos se están habilitando para exportar huevos de consumo a la Unión Europea. Para ello se deben cumplir requisitos especiales, entre ellos demostrar que existe un eficiente control epidemiológico para temas como salmonella. Se están trabajando también normas de trazabilidad. Los productores industriales de huevos en Chile son alrededor de 130, aunque existen al menos 50 más de tamaño menor, pero que también producen para la venta. De entre ellos 7 (Champion, Agricovial S.A., Granja Avícola Arizona Ltda., Avícola Comercial El Toco, Criadero Santa Elvira, Agrícola Chorombo S.A. y La Granja Ltda.), que representan el 5,3% de los productores nacionales mayores, generan cerca del 46% de la producción nacional. Un segundo estrato está compuesto por 22 establecimientos (16,7%), que mantienen entre 50.000 y 200.000 gallinas en producción y que manejan el 35% del censo total de aves en Chile. Por otra parte, 37 productores (28% de los empresarios avícolas de postura del país), con planteles que alojan entre 10.000 y 50.000 gallinas, representan el 13,6% de la producción nacional. Finalmente, el 50% de los productores nacionales poseen menos de 10.000 gallinas y producen el 4,8%. Se puede ver, en consecuencia, que se está en presencia de una actividad pecuaria sumamente atomizada, que se ubica a lo largo de todo el país. El Instituto Nacional de Estadísticas, entre sus datos parciales publicados sobre el primer semestre de 2006, señala que los promedios mensuales de gallinas de postura en ese período llegaban a 9.312.000, de las cuales un 72% estaba en postura. De estas últimas, 2.762.700 estaban e n la Región Metropolitana; 1.837.700, en la V Región de Valparaíso; 674.600, en la VIII Región del Bío Bío; 580.700, en la VII Región del Maule; 506.800, en la IV Región de Coquimbo y, por último, 341.700 en la VI Región del Libertador Bernardo O§Higgins. En las cifras entregadas para finales del período se evidencia un aumento de las existencias de gallinas de postura. Del mismo modo, esta tendencia se confirmaría en las estimaciones de ASOHUEVO, que entregan cifras todavía mayores para abril de 2007. De los 130 criaderos en operación encuestados por el INE en el primer semestre de 2006, también la Regíón Metropolitana era la de mayor significación (33). Por otra parte, el total del personal ocupado en la industria era de 3.870 personas, con 3.619 ocupados de carácter permanente y 251 temporales. Como se dijo al principio, ASOHUEVO es la asociación gremial que reúne a los principales productores de huevos. Pertenecen a ella algo menos de 50 productores, que representan el 80% de la producción nacional. Los principales objetivos de la Asociación son fomentar y mejorar la producción de huevos, estimulando la cooperación entre quienes se dedican a esta actividad. Para ello se desarrollan estudios e investigaciones, que luego se divulgan. Así mismo, se elaboran y mantienen estadísticas de todo orden relacionadas con la producción. Igualmente se realizan acciones de defensa del sector, como también las que dicen relación con la promoción al consumo y el fomento del desarrollo tecnológico aplicado a la producción. Para entrar a formar parte de la Asociación, no existe cuota de incorporación. Cada año la asamblea anual fija el valor de la cuota social, que es proporcional al censo de pollitas de cada asociado. Los fondos obtenidos se destinan a las acciones mínimas del gremio y, en caso de campañas publicitarias, se fija una cuota extraordinaria. ¹ Se agradece la colaboración prestada para la elaboración de este artículo por la Srta. Laura Álvarez, gerente general de la Asociación Nacional de Productores de Huevos (ASOHUEVO). Victor Esnaola Lewis

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Autor(es):
Esnaola L., Víctor
Fecha de Publicación:
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Potencial pecuario. Análisis y coyuntura de los mercados del cerdo, broiler y huevos
Autor(es):
Corporación de Fomento de la Producción (CORFO). Gerencia de Desarrollo
Fecha de Publicación:
Diciembre 1991
Economía y mercados. Análisis del Departamento de Estudios SNA
Autor(es):
Sociedad Nacional de Agricultura (SNA)
Fecha de Publicación:
Diciembre 1996