Evolución de la producción de celulosa en Chile

Dentro de las actividades económicas de nuestro país, la actividad forestal es una de las más importantes y, en el contexto de la producción forestal chilena, la industria de la celulosa ocupa un sitial de liderazgo, representando casi un 45% del valor total de la producción del sector. Como productor de celulosa, Chile ocupa el 9° lugar a nivel mundial, con aproximadamente 3 millones de toneladas anuales. Dicha cifra significa una participación aproximada al 2% de la producción mundial, que asciende a poco más de 170 millones de toneladas métricas anuales. Nuestro país -que produce un 85% de celulosa por proceso químico y un 15%, por mecánico- autoabastece sus necesidades, generando importantes excedentes que se exportan a los cinco continentes. Como país exportador, Chile ocupa el quinto lugar, detrás de las cuatro potencias mundiales en esta materia, que son Canadá, Estados Unidos, Brasil y Suecia. La principal fuente de materia prima para la fabricación de celulosa es la fibra de madera, pudiendo utilizarse -con buenos resultados- variedades de cualquier especie. En cuanto a la elección de la madera más adecuada para un propósito específico, ésta dependerá de los siguientes factores: calidad de la fibra que se obtiene; rendimiento de fibra por volumen de madera utilizada; disponibilidad de madera como materia prima y costos de cosecha, transporte e industrialización de la madera elegida. La celulosa -preparada sobre la base de coníferas y otras especies como el eucalipto, en el caso de Chile- se utiliza para la fabricación de los más diversos productos, entre los que se encuentran todo tipo de papeles de envoltura (sacos y otros), papeles de impresión (para diarios, enciclopedias, libros y cuadernos), papeles sanitarios y faciales, pañales y toallas higiénicas. Igualmente, se usa para fabricar algodón, celuloide y seda artificial (rayón). Por ejemplo, el algodón hidrófilo utilizado en medicina -que químicamente es celulosa pura- es algodón cardado, desengrasado y blanqueado, y es muy apreciado por sus propiedades absorbentes. La producción de celulosa por parte de la industria chilena ha tenido un crecimiento de más de 300% entre el año 1990 y el año 2006. Esto es producto de la continua y cuantiosa inversión en nuevas plantas productivas durante el período analizado. Al mismo tiempo, el crecimiento de la producción se basa en la mayor disponibilidad de materia prima para su fabricación, ya sea plantaciones de pino radiata, en el caso de la celulosa de fibra larga, como plantaciones de eucalipto, en el caso de la fibra corta. Como se aprecia en la figura 1, la producción anual de celulosa ha tenido un fuerte crecimiento en el período analizado, cuadruplicándose entre 1990 y 2006 y alcanzando una tasa promedio de crecimiento de 10,2% anual. Además se puede apreciar el aumento progresivo en importancia relativa de la celulosa de fibra corta (proveniente del eucalipto) en relación a la celulosa de fibra larga (proveniente del pino radiata). Mientras que en el año 1990 la producción de celulosa de fibra corta representaba sólo un 3,7% del total producido, en el año 2006 su proporción alcanzó aproximadamente a un 25% del total. La figura 2 muestra la evolución de las exportaciones chilenas de celulosa, tanto en su volumen como en el monto de los retornos, para el período 1995-2006. En relación a la diferencia entre el volumen producido y las exportaciones, cabe señalar que existen 5 plantas que producen celulosa mediante un proceso de fabricación llamado mecánico (pulpa mecánica). El total de esta producción - aproximadamente 500 mil toneladas anuales - se destina a la fabricación de papeles y cartones en plantas integradas ubicadas en el país, de manera que esta producción no se exporta, y corresponde a celulosa de fibra larga (pino radiata). Por el contrario, la mayor parte de la producción de celulosa fabricada con el proceso químico (pulpa química) se destina a la exportación, y corresponde tanto a celulosa de fibra corta como de fibra larga. En la figura 2 se observa que, mientras el volumen exportado aumentó en 59% entre 1995 y 2006, el monto de los retornos subió solamente un 5% en el mismo período. La explicación de esta aparente incongruencia se debe al típico comportamiento cíclico del precio internacional de la celulosa, el cual se comporta como un commodity en los mercados globales en los cuales Chile compite con productores de otros países. No obstante lo anterior, se destaca positivamente el crecimiento en los volúmenes exportados por Chile, lo que asegura mayores retornos cuando las condiciones de precio mejoran, tal como ocurre a partir del año 2006. En efecto, el precio referencial de la celulosa a nivel internacional, correspondiente al NBSK¹ europeo, alcanzó los US$ 776 por tonelada en mayo de 2007, lo que constituye un récord histórico que sin duda afectará positivamente los retornos por las exportaciones chilenas en el presente año. La figura 3 muestra la distribución de las exportaciones chilenas de pulpa química de acuerdo a los mercados más importantes para el año 2006, en términos de volumen. Como se aprecia en la figura 3, China es el principal mercado para las exportaciones chilenas de celulosa, con 24,6% de los envíos en el año 2006. A distancia le siguen Italia, con 12,4%, y Corea del Sur y Holanda, ambos con 8,6%. En términos regionales, destaca la importancia de Asia como destino principal de las exportaciones chilenas de celulosa. Europa se ubica en un segundo lugar. En este sentido resalta el hecho de que Estados Unidos no figure entre los mercados más importantes, a pesar de ser este país el principal destino de las exportaciones forestales chilenas, con un 27,9% de participación en el monto total de exportaciones en el año 2006. Esto se debe a que tanto Estados Unidos como Canadá son importantes productores de celulosa y, por lo tanto, satisfacen sus propias necesidades de consumo y exportan los excedentes a las regiones importadoras netas ya mencionadas (Asia y Europa). A nivel mundial se destinan aproximadamente 380 millones de toneladas de fibra por año a la producción de papeles y cartones. De este total, aproximadamente la mitad corresponde al reciclaje de la fibra presente en papeles y cartones usados. La otra mitad corresponde principalmente a fibra integrada, es decir fibra - o celulosa - que se produce y consume en la misma fábrica. En cuanto a la fibra de mercado, que es la que se transa como un commodity más en el mercado mundial, alcanza aproximadamente a los 50 millones de toneladas anuales, distribuidos en proporciones equivalentes entre celulosa de fibra larga y celulosa de fibra corta. La tabla 1 muestra la posición relativa de los países exportadores de celulosa para el año 2005. A nivel mundial, Chile fue el quinto mayor exportador de celulosa en el año 2005. Las empresas chilenas exportaron 2,6 millones de toneladas de celulosa, por un valor FOB de US$ 1.205 millones. Se estima que, una vez que los proyectos en construcción estén plenamente operativos, Chile exportará 4,7 millones de toneladas de celulosa, con un retorno FOB estimado de US$ 2.500 millones, desplazando a Suecia y quedando en el cuarto lugar entre los países exportadores (www.papelnet.cl, 2007). Gracias a las fuertes inversiones realizadas por las empresas chilenas productoras de celulosa, la capacidad instalada ha aumentado significativamente en los últimos 2 años, llegando a 5,3 millones de toneladas anuales. Sin embargo, por diversas razones aún no se alcanza dicho nivel de producción. La mayor parte de la capacidad instalada permite la producción de celulosa o pulpa química, obtenida mediante el proceso Kraft, de cocción de las partículas de madera con diferentes productos químicos, a alta temperatura y presión. Los principales tipos de celulosa química son: la celulosa kraft blanqueada de coníferas (bleached softwood kraft pulp, BSKP); la celulosa kraft blanqueada de eucalipto (bleached eucalyptus kraft pulp, BEKP); la celulosa kraft sin blanquear (unbleached kraft pulp, UKP) y la celulosa kraft blanqueada de latifoliadas (bleached hardwood kraft pulp, BHKP). Por su parte, poco más de 10% de la capacidad instalada nacional se enfoca a la producción de celulosa o pulpa mecánica, resultado de desfibrar la madera a altas temperaturas y presiones. Los principales productos de este tipo son la celulosa termomecánica (thermomechanical pulp, TMP); la celulosa blanqueada termomecánica (bleached thermomechanical pulp, BTMP) y la celulosa mecánica tradicional (stone groundwood). La tabla 2 ilustra la capacidad actual de producción de las plantas de celulosa chilenas: Planta Ubicación (región) Propietario Tipo de celulosa Capacidad (miles ton/año) Licancel Maule Celulosa Arauco BSKP/BEKP 145 Celco Maule Celulosa Arauco UKP 350 Laja Bío Bío Empresas CMPC BSKP UKP 260 80 Arauco Bío Bío Celulosa Arauco BSKP/BEKP BSKP 260 495 Santa Fe Bío Bío Empresas CMPC BEKP 380 Santa Fe II (1) BEKP 780 Nueva Aldea (2) Bío Bío Celulosa Arauco BSKP/BEKP 856 Pacífico Araucanía Empresas CMPC BSKP 500 Valdivia Los Ríos Celulosa Arauco BSKP/BEKP 685 Subtotal celulosa kraft 4.791 Cartulinas Maule Maule Empresas CMPC BTMP 185 Inforsa Bío Bío Empresas CMPC TMP 180 Papeles Bío Bío Bío Bío Norske Skog Groundwood 130 FPC Bío Bío Copesa Quilpolemu TMP 46 Cartulinas Valdivia Los Lagos Empresas CMPC Groundwood 18 Subtotal celulosa mecánica 559 Fuente: www.papelnet.cl (1) En operación desde noviembre de 2006 (2) En operación desde septiembre de 2006 Se estima que el consumo global de papel y cartón continuará creciendo hasta alcanzar 500 millones de toneladas en el año 2020, comparados con 380 millones de toneladas en 2005. Al respecto, la tendencia mundial de producción de celulosa indica que ésta se centrará en países con fibra (madera) disponible de bajo costo y proveniente de plantaciones. Lo anterior sitúa a Sudamérica como una región de crecimiento, y dentro de ella, a Brasil y Chile como los países mejor posicionados. No obstante lo anterior, el desarrollo y establecimiento de nuevas plantas de celulosa es un proceso complejo y que requiere años de planificación y estudios. Para comprender un poco este proceso, se debe saber que una nueva planta de celulosa considera una inversión de entre US$ 800 y US$ 1.300 millones, y debe tener un tamaño en términos de producción anual de por lo menos 700 mil toneladas. Lo anterior implica considerar muy cuidadosamente la disponibilidad futura de fibra que permita tal inversión. Al respecto, al menos una de las dos empresas productoras chilenas ha señalado que Chile requerirá una nueva planta de celulosa para el período 2015-2020, si es que se quiere aprovechar la oportunidad de una mayor demanda de mercado para esa fecha y la disponibilid ad de los recursos forestales existentes en el país. Para producir 1 tonelada de celulosa de fibra larga se requieren 5 a 6 metros cúbicos de madera de pino radiata, mientras que para producir 1 tonelada de celulosa de fibra corta se requieren 3 a 4 metros cúbicos de madera de eucalipto. La figura 4 muestra la disponibilidad futura de fibra en Chile, diferenciada por tipo de fibra. La proyección de fibra larga (pino) incluye el volumen de madera pulpable promedio anual, tanto proveniente de raleos como de cosecha final. La proyección de fibra corta (eucalipto) considera solamente el volumen de Eucalyptus globulus, ya que las proyecciones para Eucalyptus nitens buscan destinos distintos a la producción de celulosa. De acuerdo con la Figura 4, la proyección de disponibilidad futura de fibra indica que, en el caso de la fibra larga, la disponibilidad anual se mantendrá en niveles estables, lo que dificulta mucho la proyección de una nueva planta de celulosa en base a este tipo de fibra, toda vez que los niveles de aprovechamiento de la oferta pulpable actual son bastante altos, es decir, no existe demasiada holgura en el sistema. En el caso de la fibra corta, sin embargo, el panorama es significativamente diferente. Este tipo de fibra presenta una mayor disponibilidad futura, que corresponde a aproximadamente 5,5 millones de m³ extras disponibles al año 2018, comparados con lo proyectado para el año 2008. Tal crecimiento posibilitaría, en teoría, el establecimiento de una nueva planta de celulosa de fibra corta. No obstante, ésta es una conclusión muy preliminar, ya que se necesita tomar muchos otros factores en consideración, tales como la dispersión geográfica de las plantaciones y la factibilidad técnica y económica de una nueva inversión de este tipo. ¹ Northern Bleached Softwood Kraft: Celulosa Nórdica Blanqueada de Fibra Larga proceso Kraft. André Laroze BareyreGermán Ortiz Silva

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