Temporada vitivinícola 07

Según antecedentes oficiales del SAG, la producción total de vinos para consumo de 2007 fue de 827,7 millones de litros, lo que significó una disminución de 2% respecto al récord del año anterior. De todos modos, se mantuvo en el elevado nivel productivo alcanzado durante los tres últimos años, el que, comparado con una serie estadística de quince años, resulta ser más de 100 millones de litros superior a cualquier cifra histórica anterior. El volumen de cosecha alcanzado en esta última vendimia estuvo compuesto por 703,9 millones de litros de vinos con denominación de origen (1,7% menos que el volumen producido en 2006, con una representatividad de 85% de la cosecha); por 87,9 millones de litros de vinos sin denominación de origen, que representaron un aumento de 2,1% respecto al año anterior, teniendo ahora una participación de 10,6%, y por 36 millones de litros de vinos de uva de mesa, con una variación de -15,6% y una disminución de su participación a 4,3% de la cosecha total. Regionalmente, la producción actual de vinos se concentra en la zona comprendida entre las regiones Metropolitana y del Maule, ambas inclusive. Aquí se encuentra el 93,3% de la producción total, correspondiendo la mayor participación a la Región del Maule, con un 48,9%, seguida por la Región de O§Higgins, con 33% de participación, y la Región Metropolitana, con 11,3% de la producción total. Sobre este mismo particular, cabe señalar que la Región del Bío Bío, donde está casi el 12% de las plantaciones, produce solamente el 2,5% del vino cosechado en el país, condición que, de alguna manera, refleja el bajo nivel de inversión en infraestructura para elaboración existente en dicha región, condición que allí tiende a dificultar la comercialización de uva para vinificación en época de cosecha. Tabla 1. Producción de vinos por regiones. Año 2007 (hectolitros) Región Vinos con D.O. Vinos sin D.O. Vinos de mesa Total Atacama 0 260 0 260 Coquimbo 165.379 14.764 4.186 184.329 Valparaíso 160.608 234 6.611 167.453 Metropolitana 805.737 14.776 119.111 939.624 O§Higgins 2.463.123 41.543 225.832 2.730.498 Maule 3.394.919 651.122 3.599 4.049.640 Bío Bío 49.107 156.363 186 205.656 Total 7.038.873 879.062 359.525 8.277.460 Fuente: Servicio Agrícola y Ganadero. Informe Producción de Vinos 2007. Respecto a la distribución por variedades de la producción de vinos con denominación de origen de 2007, las siguientes 10 cepas fueron las que participaron con los mayores porcentajes: Tabla 2. Participación de distintas cepas en la producción de 2007 Cepa Participación  Cabernet Sauvignon 42,40% Merlot  14,30% Sauvignon Blanc 13,20% Chardonnay 9,10% Carménere 8,00% Syrah 3,80% País Mission 1,10% Moscatel de Alejandría 1,30% Pinot Noir 1,10% Cabernet Franc 1,10% Fuente: SAG En esta materia, los antecedentes del SAG muestran que el ritmo de crecimiento de los últimos cinco años se ha ubicado entre 1.500 y 2.300 hectáreas anuales, con un promedio ligeramente inferior a 2.000 hectáreas. Las variaciones por variedades más significativas de los últimos años han sido las siguientes: Tabla 3. Variaciones de superficie de vinas por variedad Variedad Desde 1997 a 2006 Desde 2001 a 2006 Período (ha) Anual (%) Período (ha) Anual (%) Cabernet Sauvignon 24.794 11,0 2.562 1,3 Merlot 7.957 10,6 481 0,7 Carménere 6.853 40,8 1.776 5,8 Syrah 3.169 36,8 1.173 8,9 Pinot Noir 971 14,4 -68 -1,0 Sauvignon Blanc 2.121 3,2 2.024 5,4 Chardonnay 2.985 4,9 981 2,5 País -286 -0,2 -115 -0,2 Semillón -700 -3,7 -133 -1,5 Fuente: SAG Dichos cambios han determinado que actualmente la distribución de superficie por variedades sea la que se muestra en la figura 2, donde se aprecia la preponderancia de Cabernet Sauvigon, entre las cepas tintas, y de Sauvignon Blanc y Chardonnay, entre las variedades blancas. Las variaciones totales de superficie plantada mencionadas anteriormente (entre 1.500 y 2.300 hectáreas por año) han significado una tasa promedio de incremento del orden de 1,8% anual. Se observa, en consecuencia, cierta estabilización en la expansión de estas inversiones, lo que está determinando que gran parte de las plantaciones, probablemente sobre 90%, se encuentren en etapa de plena producción o cercana a ella. Esta condición hace suponer que las variaciones de producción de los próximos años serán mucho menos significativas que las que se conseguían hasta 2003/04. Por ello se presume que, bajo condiciones meteorológicas y productivas normales o habituales, en los próximos años la producción de vinos chilenos debería estabilizarse entre 820 y 870 millones de litros. Asimismo, se prevé que esta estabilización productiva será también un factor de estabilidad para el mercado de la uva, ya que contribuirá a evitar bruscas fluctuaciones de oferta, que, al incidir en los niveles de inventarios que se acumulan, alteran considerablemente el comportamiento de los precios y las condiciones de compra de la materia prima. De todos modos, respecto al estado actual de las plantaciones, cabe mencionar que, según varios connotados especialistas vitivinícolas, en Chile hay entre 20.000 y 30.000 hectáreas de viñedos para vinificación que se encuentran "mal plantadas". Con esto se refieren a que existen algunas plantaciones efectuadas con variedades inadecuadas para el sitio en que están, desde el punto de vista edafoclimático, o a que las plantaciones presentan cepas que no tienen perspectiva comercial, ni siquiera para vinos de inferior calidad que se puedan comercializar en el mercado interno. Agregan, además, que las producciones de estos viñedos, debido a los bajos precios a que se venden, tienden a perturbar el buen comportamiento del mercado interno, generándose un problema social para la mayoría de estos productores sin solución comercial. En definitiva, proponen que para estos productores se elabore una solución, que contemple directamente un cambio de actividad, para los que no tienen solución comercial, o un programa de reconversión del viñedo, que permita injertarlo con las variedades adecuadas para cada caso, para los que sí pueden mantenerse en la actividad. En todo caso, al margen de esta situación particular de una parte de los productores vitícolas del país, la perspectiva general que se postula, sobre la base del crecimiento de las plantaciones de los últimos años, es que el mercado tenderá a mantenerse equilibrado en los próximos años, con precios que se consideran adecuados para obtener una rentabilidad atractiva del rubro, siempre y cuando prevalezcan condiciones económicas del país, especialmente relacionadas con el nivel del tipo de cambio, así como de competencia en el mercado internacional, que permitan que las exportaciones sigan desarrollándose dentro de trayectorias normales. Las estadísticas disponibles muestran que, principalmente como resultado de los incrementos de producción, las existencias de vinos declaradas a fines de cada año han estado aumentando considerablemente en el transcurso de la última década: desde 1999 a 2006 subieron de 327,7 a 802,2 millones de litros, es decir, se multiplicaron casi 2,5 veces en el plazo de 8 años. Lo anterior ha tenido una alta coincidencia con la evolución de las ventas, en particular con la variación de las exportaciones. No obstante, en este lapso se han producido algunos desajustes ocasionales, como en la vendimia pasada, que han afectado seriamente el comportamiento del mercado de la materia prima; sin embargo, al parecer no modifican significativamente la perspectiva de largo plazo. De acuerdo con antecedentes proporcionados por la Corporación Chilena del Vino, dichos desajustes se asocian más con la relación entre volúmenes de ventas (exportaciones más consumo interno) respecto al nivel de existencias, que con la evolución de estas últimas. En términos generales, se ha establecido que, cuando los inventarios finales son superiores a las ventas de un año, se afecta el comportamiento de los precios de la uva para vinificación, así como la cotización de los vinos a granel. El mercado se encuentra en relativo equilibrio cuando las existencias representan entre 90% y 100% de las ventas anuales, registrándose precios considerados "normales", en tanto que se nota cierto desabastecimiento y los precios tienden a subir a niveles "extraordinarios" cuando los inventarios equivalen a menos del 85% de las ventas. A fines del año 2006 las existencias representaron más del 110% de las ventas internas y externas y, consecuentemente, los precios a productor se desplomaron. Para la temporada en desarrollo, considerando una proyección de exportaciones basada en su comportamiento durante los nueve primeros meses, un consumo interno ligeramente mayor que el del año anterior y la cosecha registrada en el año en curso, se prevé que las existencias bajarán un 4% respecto al elevado nivel de fines de 2006 y representarán el 88% de las ventas de 2007. Esta nueva situación se está apreciando en el mercado de la materia prima, al advertirse que ya en septiembre las empresas habían anunciado ofertas para compra de materia prima a precios sustancialmente superiores a los del año anterior, en circunstancias que en 2007 muchas de las más importantes empresas sólo "salieron a comprar" casi cuando ya se había iniciado la vendimia, en febrero. En definitiva, para el presente año se percibe una situación de inventarios mucho más equilibrada que en 2006, lo que está favoreciendo mejores perspectivas para las condiciones de compra de la materia prima en la vendimia que se aproxima. A más largo plazo, debido a que el reciente aumento anual de las plantaciones probablemente no llegará a generar grandes variaciones de producción en los próximos años, se espera que las existencias se mantendrán dentro de rangos normales, en la medida que las exportaciones sigan creciendo a un ritmo similar al promedio de los últimos años. Por lo tanto, se puede esperar que la relación inventarios/ventas de los próximos años permanezca en niveles considerados de equilibrio, previéndose por ello que el mercado de la materia prima continuará relativamente estable y probablemente favorable para la mayoría de los productores de uva. El año 2006 culminó con un balance favorable en esta materia, lográndose un avance total de 13% en volumen y de 9,4% en valor respecto a las cifras de 2005, lo que significó un pequeño retroceso de 3,1% en el precio promedio registrado. Esta baja fue causada principalmente por una caída del valor unitario de las exportaciones de vino a granel, que, en todo caso, fue compensada por un incremento de 23,4% en sus volúmenes exportados. Tabla 4. Exportaciones de vinos y mostos Períodos enero a septiembre 2006 y 2007   Ano 2006 ene-sep 2006 ene-sep 2007 % Variación Volumen en miles de litros Vino embotellado 258.750 186.480 230.045 23,4 Vino a granel 161.830 104.185 178.600 71,4 Mosto a granel 5.679 4.103 8.483 106,8 Los demás vinos envasados 47.958 33.286 34.066 2,3 Vinos espumosos 1.556 868 966 11,3 Total 475.774 328.921 452.161 37,5 Valor en miles de dólares Vino embotellado 772.196 551.382 715.945 29,8 Vino a granel 114.317 80.074 111.637 39,4 Mosto a granel 7.970 5.907 8.323 40,9 Los demás vinos envasados 66.994 48.395 55.112 13,9 Vinos espumosos 4.594 2.588 2.900 12,0 Total 966.070 688.346 893.917 28,9 Precio medio en US$ / litro Vino embotellado 2,98 2,96 3,11 5,3 Vino a granel 0,71 0,77 0,63 -18,7 Mosto a granel 1,40 1,44 0,98 -31,8 Los demás vinos envasados 1,40 1,45 1,62 11,3 Vinos espumosos 2,95 2,98 3,00 0,7 Promedio 2,03 2,09 1,98 -5,5 Fuente: elaborado por ODEPA con antecedentes del Servicio Nacional de Aduanas Durante 2007 se ha extendido el progreso de estas operaciones, consiguiendo avances aún más significativos: hasta septiembre se ha verificado un incremento total de 37,5% en volumen y de 28,9% en valor. Sin embargo, lo anterior ha significado que el precio promedio ha descendido 5,5%, situándose ligeramente por debajo de los US$ 2 por litro. Como en el año anterior, tal disminución del precio promedio general se explica por lo ocurrido con las exportaciones de vinos a granel, que, mostrando un incremento de volumen de 71,4%, presentaron una caída de 18,7% de su precio promedio, lo que determinó que el aumento de valor de la categoría fuese de 40,9%. De todos modos, es básicamente este comportamiento el que ha permitido aliviar considerablemente la ya comentada situación de "sobreoferta" que se observaba a comienzos del presente año en el mercado doméstico, la que afectaba en forma muy desfavorable la evolución de los precios a productor de uva. En todo caso, conviene hacer presente que en los meses más recientes se ha atenuado considerablemente el ritmo de crecimiento de las exportaciones de vinos a granel, produciéndose también un cierto repunte de su precio promedio Por otra parte, resalta el comportamiento de las exportaciones de vinos embotellados, que han aumentado considerablemente, tanto su volumen como su valor exportado, logrando también un mejoramiento de su precio promedio. Esto significa que el mercado internacional ha sido propicio para la categoría, destacándose también el esfuerzo por exportar vinos de creciente calidad y aceptación entre los consumidores extranjeros más exigentes. Al respecto, cabe mencionar también que, internacionalmente, se han verificado algunas situaciones coyunturales que han sido favorables para estas exportaciones, como es el caso de la contracción experimentada por la producción australiana de vinos, a consecuencia de la sequía que afectó sus zonas productoras en la primavera y el verano pasados. También recientemente se han registrado bajas producciones vinícolas en países de la importancia de Francia, España e Italia. Respecto a este último, se ha informado que la de 2007 fue la peor cosecha de vinos en los últimos seis decenios, inferior en 18% a la de 2006, con sólo 40,6 millones de hectolitros. Todo esto configura un panorama que sin duda debe ser más propicio para los demás participantes del mercado internacional. Basado en lo anterior y en la evolución de las exportaciones nacionales durante los nueve primeros meses de 2007, se formulan perspectivas altamente favorables para conseguir en este año un resultado final sin precedentes en esta materia, previéndose también que estas expectativas puedan prolongarse para gran parte del próximo año. Los pronósticos para el fin de 2007 indican que se puede llegar a exportar unos 600 millones de litros de vinos y mostos, por un valor que probablemente superará los US$ 1.150 millones. Como ya se indicó, los precios pagados por la uva para vinificación en la última vendimia fueron muy bajos, profundizando la caída experimentada en la temporada anterior. Además, las empresas compradoras salieron particularmente tarde al mercado a adquirir la materia prima, generando aún mayor incertidumbre entre los productores. En muchos casos, los productores no conocieron las eventuales condiciones de compra de sus uvas hasta febrero. De acuerdo con los antecedentes de los cuadros siguientes, las variedades más afectadas fueron las corrientes sin potencial exportable, como la País, que, aun en el mejor de los casos, consiguió precios que frecuentemente fueron inferiores a los costos de la explotación. En todo caso, hacia fines de la vendimia se notó cierto repunte, especialmente de los precios de las variedades con potencial exportable, lo que, junto a lo ya señalado anteriormente, ha hecho mejorar las perspectivas para la comercialización de la uva en la próxima vendimia. Tabla 5. Precios reales de uvas viníferas $ / kilo, en $ de septiembre de 2007   2004/05 2005/06 2006/07 Mínimo Máximo Mínimo Máximo Mínimo Máximo Cabernet Diciembre 169 338 130 141     Enero 169 339 98 120     Febrero 170 204 87 98 42 95 Marzo 181 204 98 109 42 212 Abril 169 208 76 92 42 211 País Diciembre 113 169 65 76     Enero 113 124 65 76     Febrero 136 181 65 76     Marzo 170 181 98 109 32 37 Abril 158 169 43 60 32 48 Chardonnay Diciembre 315 450 282 304     Enero 316 452 283 305     Febrero 340 453 294 305     Marzo 363 386 381 381 74 233 Abril 338 338 379 487 74 232 Fuente: Departamento de Economía y Mercados Agropecuarios, SEREMI de Agricultura, Región del Maule, basado en antecedentes proporcionados por agentes corredores de la Región del Maule.  Los vinos a granel, por su parte, también están mostrando recuperación en los últimos meses, lu go de la fuerte depresión que exhibieron a fines de 2006 y comienzos de 2007, cuando permanecieron en los niveles reales más bajos de los últimos cinco años. Se observa que, por lo menos en el caso de los vinos tintos, en el segundo semestre los precios del año en curso han comenzado a superar a los del año anterior en igual época. Tabla 6. Precios reales de vinos a granel $ / arroba, en $ de septiembre de 2007   2004/05 2005/06 2006/07 Mínimo Máximo Mínimo Máximo Mínimo Máximo Cabernet Marzo 15.876 24.948 7.623 9.801 4.775 6.897 Abril 20.286 28.175 5.957 8.664 4.224 6.864 Mayo 20.106 26.808 5.918 8.070 4.725 8.610 Junio 18.938 26.736 5.902 8.048 4.698 8.561 Julio 18.299 25.507 5.869 8.003 5.170 9.823 Agosto 17.632 24.244 5.305 7.958 6.132 10.016 Septiembre 17.584 24.178 5.295 7.943 6.066 11.121 Octubre 15.232 18.496 6.560 7.406     Noviembre 12.996 16.245 6.366 6.897     Diciembre 10.860 13.032 5.847 6.378     Enero 8.712 10.890 4.779 6.372     Febrero 7.616

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