Lácteos

Versión descargable del documento (PDF) 1. Situación de la lechería a nivel mundial En el rubro lechero se está viviendo un momento muy especial, sin precedentes, que no fue previsto por ninguna de las organizaciones ni especialistas nacionales o internacionales. Se ha dado una serie de situaciones coincidentes que provocaron una fuerte baja de la oferta de leche en forma simultánea con un incremento notorio de la demanda, lo que ha hecho subir los precios de los productos lácteos a niveles históricos: la caída en la producción de Europa y la desaparición de sus stocks; los problemas meteorológicos en la Argentina y Uruguay y, notablemente, el caso de la sequía en Australia y, más recientemente, en Nueva Zelanda, y el aumento del precio de los cereales.Como ejemplo, la sequía en Australia significó en el año 2006 una menor producción de leche equivalente a 100 mil toneladas de leche en polvo. La producción de Nueva Zelanda no ha crecido y los Estados Unidos afrontan problemas, como la falta y el encarecimiento de los alimentos para sus animales.De la leche que se produce en el mundo, apenas el 7% se exporta y esto aún es insuficiente para satisfacer la creciente demanda de países como China, que antes no consumían.La fuerte competencia del uso de muchos de los granos como biocombustibles; el aumento del precio de las tierras ante la competencia de otras producciones agrícolas, incluso de materias primas para producir biocombustibles; el fuerte aumento de los ingresos en los países en vías de desarrollo y, marcadamente, en los productores y exportadores de petróleo; la fortísima demanda de China, India y otros países asiáticos y, en fin, otras circunstancias coincidentes, con características coyunturales o estructurales, permiten afirmar que se trata de una situación que en buena medida ha venido para quedarse.Lo anterior queda resumido en la figura 1, donde se presenta la evolución de los precios internacionales de la leche en polvo descremada y la mantequilla.En ésta se aprecia un alza muy fuerte de los precios, que comenzó a mediados del año 2006 y culminó en julio de 2007 para la leche descremada, cuando alcanzó su valor máximo de US$ 5.213 por tonelada. El mayor precio de la mantequilla se presentó en septiembre del mismo año (US$ 5.950 por tonelada). A finales de 2007 y en los meses transcurridos de 2008 se ha visto cierta declinación en ambos productos, pero los precios continúan en niveles altos, si se comparan con los de años anteriores.El alto precio internacional de los productos lácteos ha permitido un repunte de los precios a productor. Ejemplos de esto son los precios del litro de leche que rigen en la actualidad en algunos países característicos, en marzo último: Brasil: US¢ 43; Uruguay: US¢ 44; EE.UU.: US¢ 40; Francia: US¢ 60; Dinamarca: US¢ 60; México: US¢ 50; Perú: US¢ 36; Nueva Zelanda: US¢ 44.Lo anterior da cuenta de un alza general y significativa de la leche como materia prima en los países mencionados. Hay excepciones, como es el caso de Argentina, donde el precio actual bordea los 26 centavos de dólar. La política de precios en este país se ha basado en la fijación de precios a nivel de consumidor para un grupo de lácteos y en la limitación de las exportaciones, con precios de referencia y retenciones, las cuales teóricamente contribuyen a formar un fondo para repartir un complemento del ingreso de los productores, que va de 1 centavo por litro para productores grandes a 7 para pequeños.Otro ejemplo de política de precios con intervención del Estado es la que recientemente adoptó Ecuador, que fijó el precio a todos los niveles, partiendo de 65 centavos de dólar por litro de leche pasteurizada a consumidor. El precio para la venta de productor a industria quedó en US¢ 32, lo que ha promovido declaraciones del sector productivo en el sentido que esta cifra se ubicaría por debajo de los costos de producción, que llegarían a US¢ 36, lo que les causaría una pérdida en cada litro entregado. Por su parte, los industriales de ese país han rechazado la fijación del precio que deberán pagar a los ganaderos, ya que les significa un aumento de 25% en la leche cruda, principal materia prima de sus productos, en tanto que el nuevo precio de la leche pasteurizada implica un ajuste de sólo 8,3% en relación al precio anterior a la fijación.La recepción de leche en plantas en 2007 llegó a 1.871,3 millones de litros, volumen récord que representó un aumento de 2,9% respecto a la temporada precedente, constituyéndose en la recepción más alta de la historia de la estadística lechera nacional. En la figura 2 se observa que la recepción anual de leche viene creciendo en forma ininterrumpida desde 2003.Algo similar sucede con la estimación de producción total de leche, que alcanza a 2.450 millones de litros para el año 2007, lo que significa un crecimiento de 2,1% en relación con el año anterior.En el boletín de Odepa se da cuenta de la leche recibida en plantas en las distintas regiones donde se procesa. En los registros de 2007 se constataron compras de leche superiores a las del año anterior en casi todas las zonas del país, con la sola excepción de la IX Región de la Araucanía, que bajó levemente su recepción (2%). En particular, la VIII Región del Bío Bío incrementó sus volúmenes en casi 21% respecto del año 2006. La Región Metropolitana también creció en 2007, a una tasa de 1,6%.La región de mayor significación, la antigua X, hoy de Los Lagos y Los Ríos, registró un crecimiento de sólo 1,8%. Ello tuvo relación con el riguroso invierno, con muchas heladas, que se tradujo en menor disponibilidad de forrajes, condición que se prolongó hasta la primavera de la temporada 2007 y que afectó a la producción láctea, basada en el uso de las praderas.En el total entregado por Odepa para 2007 se incluyó la leche procesada por la empresa Alimentos Puerto Varas, entidad que volvió a ocupar en la estadística el lugar que dejara en 2005 Lácteos Puerto Varas. La nueva empresa comenzó a operar en abril de 2007 y, a partir de esa fecha, empezó a recibir leche de un grupo de productores que durante los tres primeros meses del año entregaban su producción a otras plantas de la Región de Los Lagos (Soprole, Nestlé, Cafra, etc.), todas incluidas en la información oficial de Odepa.La recepción de leche a nivel nacional en el primer semestre de 2007 alcanzó a 862,6 millones de litros, cifra que fue 0,5% inferior a la de igual período de 2006. En la primera mitad de 2007 la situación era levemente positiva en la antigua X Región (0,1%); muy positiva en la VIII Región del Bío Bío, con casi 9% más de leche, y claramente negativa en la IX (-8,3%) y en la Metropolitana (-4,2%).En los meses de invierno (julio y agosto) se observaron disminuciones sostenidas en las regiones del sur (1,5% en la antigua X Región y 9% en la Araucanía), como resultado de los problemas meteorológicos citados, que impidieron una respuesta productiva a los altos precios vigentes en ese momento.Esta situación comenzó a corregirse a partir de octubre y en particular en noviembre y diciembre, cuando la recepción nacional de leche mostró progresivos incrementos: 8,0% en octubre, 9,2% en noviembre y 10,4% en el último mes del año (figura 3).De esta forma, durante el año 2007 la producción mostró altibajos, en parte independientes de las decisiones de los productores, que impidieron que alcanzara niveles más altos que los que efectivamente alcanzó. Sin embargo, al normalizarse las condiciones meteorológicas se produjo una respuesta que compensó las caídas en el primer semestre y que coincidió con altos niveles de precios.En la VIII Región, los incrementos en la recepción de leche fueron muy altos. Ello coincide con la gran competencia entre las empresas presentes (Nestlé, Soprole, Vialat), junto a queseras importantes ubicadas en sectores de alta demanda por la concentración poblacional, como Concepción, Los Ángeles, Chillán. La mayor tasa de crecimiento responde también a volúmenes de leche producidos en las regiones de la Araucanía, Los Ríos y Los Lagos (IX y X), que fueron trasladados por industrias como Vialat y Nestlé para elaborar productos de mayor valor, como yogur, en el caso de la primera, y leche condensada de exportación, en el caso de Nestlé.Las plantas ubicadas en la Región Metropolitana, también mostraron cifras levemente superiores a las del año 2006, particularmente en los últimos tres meses del año 2007, lo que refleja una buena respuesta de planteles altamente especializados y de gran eficiencia productiva.La alimentación de terneros, junto al autoconsumo y la venta directa a la población, son ítems importantes que durante 2007 registraron una disminución significativa, en particular la leche utilizada para alimentar terneros. Esto se debió a los altos precios pagados por la industria, que estimularon la entrega a planta y el mayor uso de sustitutos, y llevó a que una cantidad importante de machos fueran sacrificados a las pocas horas de nacer. Estos volúmenes, sumados a la recepción de la industria láctea menor, arrojan para 2007 una cifra estimada de producción anual total de 2.450 millones de litros, un 2,1% más que en la temporada precedente.Se estima que uno de los factores de crecimiento de la producción lechera en 2007 sería el aumento de la masa de vacas productivas. Éste habría ocurrido como resultado inmediato del alza de precios pagado por la leche, su buen nivel de rentabilidad y el gran interés por participar en la actividad lechera.No obstante lo anterior, los antecedentes de beneficio anual de vientres señalan un alza en el total de vacas, tanto de animales adultos como de vaquillas. En efecto, según el INE, durante el año 2007 se informó un beneficio de cerca de 236.000 vacas y casi 180.000 vaquillas, la mayor cantidad observada en los últimos seis años en ambas categorías y en torno a 5% más que en el año anterior.Entre enero y mayo de 2008, este número vuelve a incrementarse en vacas, superándose las 115.000 cabezas faenadas (17,5%). En vaquillas también se sacrifican cantidades mayores en 2008 (87.500 cabezas, lo que es 7% superior a igual período del año anterior).El aumento del beneficio de vacas podría ser resultado de las mayores exigencias respecto de contar con planteles libres de brucelosis, tuberculosis y leucosis, condición necesaria para recibir estímulos de precio por la leche que compran las empresas, por ser requisito para la exportación hacia algunos mercados. Este proceso pudo acelerarse con motivo de la sequía, a consecuencia de la cual algunos productores decidieron privilegiar los animales más productivos, apresurando el sacrificio de vientres con problemas sanitarios.Durante el año 2007 el Instituto Nacional de Estadística (INE) entregó también los resultados de la encuesta sobre la industria lechera menor, que incluye información sobre la recepción de leche y la elaboración de productos de más de un centenar de industrias artesanales de tamaño medio y pequeño. El total de compras de estas empresas en 2007 alcanzó a cerca de 270 millones de litros, con un aumento de 2,1%, similar al crecimiento estimado de la producción a nivel nacional.Estas cifras se publican en un boletín que confeccionan Odepa e INE en conjunto, que se denomina "Industria láctea menor" y que incluye tanto la recepción como las producciones de lácteos de estas empresas de menor tamaño. Respecto a los antecedentes allí incluidos, puede destacarse la producción de quesos y quesillos, producto este último en que las empresas menores superan la cantidad elaborada por las empresas industriales mayores incluidas en el boletín tradicional de Odepa.La información disponible para la recepción nacional de leche en el primer semestre de 2008, indica que las plantas han recibido un total cercano a 933 millones de litros, volumen que es 8,2% superior al de igual período de 2007. Mientras en enero la recepción subió un 9,9%, en febrero se mantuvo 7,7% sobre el año anterior y sólo en marzo mostró una desaceleración de su crecimiento global, con una cifra sólo 1,2% superior a la de marzo de 2007. La baja de marzo se debería a la sequía de las zonas lecheras, que en las regiones desde la Araucanía hacia el sur se manifestó con menor producción de forrajes y anticipación de la maduración de los pastos, que bajaron su producción y calidad. Esto fue contrarrestado, principalmente por los medianos y grandes agricultores, mediante el uso parcial y anticipado de los ensilajes de pradera hechos durante la primavera y con suplementación de concentrados.En abril se registró un incremento cercano al 9,5% en la recepción nacional con relación al mismo mes del año anterior, y en mayo el aumento se elevó a 11,7%, para volver a crecer 9,9% en junio último. Con ello se completó el período enero-junio con una expansión de 8,2%, lo que es muy alto, si se considera la sequía que afectó al país. En la figura 3 se incluyó la evolución de la recepción de leche entre enero y junio de 2008, junto con la estacionalidad en la entrega de leche para los años 2005 en adelante.Este crecimiento se debería en parte a una mayor cantidad de vacas en producción. Sin embargo, según los datos preliminares del censo, ello no parece tan claro, toda vez que la información preliminar indica que en 2007 habría menos de 500 mil vacas lecheras en el país, cifra inferior a la que mostraba el censo del año 1997, que se aproximaba a 617 mil.En la actual temporada, a nivel regional, cabe destacar el crecimiento en la Región del Bío Bío, cuya producción, que se realiza en zonas irrigadas, muestra un alza acumulada de 24% en relación a iguales meses de 2007. En la IX Región de la Araucanía se registra también un crecimiento de la recepción, en este caso de 19%, muy influido por la entrega de leche de un grupo de importantes productores de la antigua Región de Los Lagos, que a fines de 2007 se asociaron a la planta Surlat. La Región Metropolitana también muestra un crecimiento de 8,2% durante los seis primeros meses de 2008, no obstante una situación atípica en el mes de marzo.A partir de los meses de marzo y abril cayeron lluvias en el sur, bastante bien distribuidas, que han mantenido una buena humedad del suelo y han contribuido, junto con buenas temperaturas otoñales, a mejorar la situación de las praderas.Antecedentes sobre la provincia de Osorno muestran que en los primeros cuatro meses de 2008 las precipitaciones fueron inferiores a las de 2007 y a las de un año normal. La escasez de precipitaciones del verano y las altas temperaturas y la consecuente falta de forrajes fueron enfrentados con la apertura de silos que en un año normal son abiertos a fines de abril o mayo. En algunos casos esta anticipación está generando en la actualidad escasez de alimento para las vacas.Como se señaló anteriormente, el impacto de la sequía afectó de diferente manera a los productores según su tamaño, siendo grave en pequeños productores lecheros y de carácter leve en grandes productores.Estos últimos (medianos y grandes) realizaron una masiva siembra de cultivos suplementarios, como avena, praderas de ballicas anuales o bienales, y complementaron la alimentación de sus vacas mediante la adquisición de concentrados. Esto no se vio en los pequeños productores, cuya producción ha bajado en forma significativa, aunque no influyeron mayormente, porque, si bien representan alrededor del 85% de los productores, aportan menos del 20% de la producción. Un recurso muy utilizado por los pequeños productores ante la escasez de forraje fueron las papas, cultivo muy habitual en las pequeñas explotaciones y que, a consecuencia de la sequía, generó grandes volúmenes de tubérculos de escaso calibre.A fines de julio, algunas empresas consultadas han informado de volúmenes de recepción superiores (Soprole, Colún, Mulpulmo y Surlat), pero al mismo tiempo otras industrias ubicadas en la antigua X Región muestran cifras acumuladas muy similares a las de la temporada pasada. Las lluvias han continuado en forma normal, no sólo en la zona sur, sino también en la zona centro sur y central. En paralelo, la información de recepción indica que ésta tiende a crecer sostenidamente, lo que reafirma la hipótesis de que en el año 2008 será bastante superior a la del año anterior.Así como hay cierto consenso en que el mayor problema lo tendrán los lecheros a salidas de invierno, por el agota iento de los recursos conservados a causa de su entrega anticipada, se espera que la oferta de praderas suplementarias los sustituya parcialmente, siendo necesario incurrir en mayores costos por compras de alimentos y dependencia de recursos de fuera del predio.También puede mencionarse que, como una forma de usar mejor la menor disponibilidad de recursos alimenticios, muchos lecheros han eliminado vacas de menor condición productiva y/o sanitaria. Este factor parece ser más significativo en el caso de la agricultura familiar campesina, dado que en las pequeñas explotaciones la sequía estaría provocando mayores dificultades de alimentación.En la proyección anual para 2008 hay coincidencia en que, de no existir problemas meteorológicos en la primavera, podría producirse una expansión de la producción, que permitiría finalmente que este año culmine con un crecimiento entre 10% y 12%.Desde marzo de 2007 el precio real pagado a los productores fue subiendo en forma constante y, según datos de Odepa, entre junio y diciembre de 2007 superó los $ 200 por litro en moneda de junio de 2008, con lo cual alcanzó en promedio en la temporada pasada un valor superior a $188 por litro, nunca antes alcanzado, que representó un incremento anual de 35,6% respecto al promedio del año anterior. También en promedio, este precio fue equivalente a algo más de US¢ 35 por litro.En la figura 4 se muestra la evolución de los precios mensuales en las últimas cuatro temporadas. Se puede visualizar claramente cómo el nivel de precios en la temporada 2007 comenzó a subir desde enero, pero sólo a partir de marzo superó al de igual mes del año precedente, continuando luego con alzas significativas a entradas del invierno de 2007. El precio alcanzó su valor máximo en agosto de 2007 ($ 215,7 en moneda de junio de 2008). En septiembre registró un leve descenso y desde octubre se estabilizó, prácticamente sin bajar en primavera, como ocurría regularmente con la llegada de la producción estacional. Hacia fines de año los precios fueron más de 60% superiores respecto de iguales meses de la temporada anterior.Los altos precios de los lácteos en el mercado internacional y otros factores ya mencionados en el capítulo inicial fueron las causas de esta excepcional condición del precio de la leche en el país, que se mantuvo durante todo el año 2007 y que se puede apreciar en la figura 5, donde entre el año 2000 y la situación parcial en 2008 se muestra un año 2007 con un salto de casi $ 50 por litro, superando el mayor precio medio del período 2000-2006, dentro del cual el año 2002 presentó el mínimo, algo superior a $ 125 por litro.Datos de Odepa para el primer semestre de 2008, en moneda de junio de este año, señalan que la leche de productores se pagó en promedio sobre $ 207 por litro, nivel superior en 29,4% respecto a igual período de 2007.La diferencia de precios, que en enero era de 54,9%, ha ido disminuyendo en los meses posteriores, en que se van comparando precios relativamente estables en 2008 con otros que subían fuertemente en 2007. En mayo reciente el precio medio llegó a $210,7 por litro (el mismo nivel que en el mes anterior), el que, comparado con el de igual mes de 2007, representó un alza de 10,6%. En junio último, el precio pagado ($207,7) resultó apenas 1,2% por sobre aquel que se pagó en igual mes del año 2007 (figura 4).De los datos de precios medios que publica Odepa, también se pueden consignar las diferencias de niveles entre regiones, básicamente dados por el costo del flete hacia los centros de mayor consumo, ya sea como materia prima leche o producto elaborado. Al respecto, el mayor consumo está en la Región Metropolitana, donde en la actualidad residen casi seis millones de habitantes y donde están los sectores de mayor capacidad económica.En el hecho, en Santiago y sus alrededores se pagó $ 12 más por litro que en la Región del Bío Bío. Asimismo, en la Región de la Araucanía se registró un precio alrededor de $ 3 más alto que en la antigua X Región. Ello podría atribuirse, entre otras razones, a las negociaciones entre la planta de Surlat y proveedores de altos volúmenes y buena calidad, con residencia en Valdivia y Osorno.La evaluación de esta situación debe continuar, pero lo normal es que las diferencias de precios tiendan a disminuir en el tiempo y se reduzcan a lo que queda justificado por los fletes y las capacidades de diversificación de las diferentes plantas, su opción por elaborar productos de mayor valor añadido y sus posibilidades de exportación.En relación a la historia reciente de los precios, a principios del año 2008 se conocieron anuncios de leves bajas de los precios ofrecidos por algunas empresas, que serían aplicadas a finales de enero. Se aducía que ellas serían consecuencia de reducciones en el precio internacional. Otras industrias, en cambio, alzaron sus precios y la mayoría de las plantas no modificaron sus pautas en los meses de verano y tampoco las han cambiado hasta el invierno de 2008.A raíz de la sequía que tuvo lugar en el mes de marzo en la antigua X Región, que se tradujo en caídas en la entrega de leche a algunas industrias, se produjo una reconsideración de la señalada baja de precios. También influyó la relativa firmeza de los precios internacionales, especialmente para leches en polvo entera y algunos quesos.Por otro lado, representantes de los productores han reaccionado frente a las alzas generalizadas en los precios de los fertilizantes y los concentrados, sosteniendo que, como efecto de la sequía, sus costos se han disparado, reduciendo la rentabilidad que tenían con precios superiores a $ 200 por litro.Hasta fines de julio de 2008, en pleno período invernal, las plantas en general no han hecho nuevos anuncios de modificación de precios y el ambiente está tranquilo, no obstante la demanda de los productores en el sentido de subir el precio. Por otro lado, puede mencionarse la situación de las queseras, algunas de las cuales argumentan que no pueden pagar $ 200 por el litro de leche, porque ese costo de materia prima les impide vender el queso con margen positivo. Según estas mismas empresas, la demanda por quesos está débil y ello los ha obligado a aumentar existencias. Este factor podría influir para que los precios a productor en los meses de primavera experimenten una baja.Otro ítem que hay que considerar para evaluar la condición del precio que se paga a los productores tiene que ver con las exportaciones. Ello porque, en el período enero-junio de 2008, los envíos de lácteos al exterior representaron cerca de un 20% de la recepción de leche, en litros equivalentes.En el caso de la leche en polvo entera, su precio de exportación registró una media superior a US$ 5.000 por tonelada durante el primer cuatrimestre. Entre enero y marzo de 2008 experimentó una baja de US$ 420 por tonelada, pero en abril repuntó, aproximándose a US$ 5.000 por tonelada.Igualmente, los valores de exportación de quesos subieron en forma persistente durante 2007, entre US$ 2.800 por tonelada exportada en enero de 2007 y US$ 4.900 por tonelada, su valor medio más alto, en noviembre del mismo año. En el primer trimestre de 2008, junto con una baja leve en los volúmenes exportados (300 toneladas), el precio medio de marzo tuvo también un retroceso, alcanzando una media de US$ 4.500 por tonelada. No obstante, en abril, al igual que en la leche en polvo, el precio del queso se incrementó nuevamente, aproximándose a un valor medio de US$ 4.700 por tonelada. Una media en torno a US$ 4.500 por tonelada, al cambio de $459 por dólar, dio un retorno por kilo exportado de poco más de $ 2.000 por kg FOB.A pesar de que parece ser un negocio muy ajustado, entre otras razones por el bajo valor del dólar (el tipo de cambio señalado corresponde a la media del período enero-abril de 2008), los exportadores sostenían que la exportación era necesaria, porque el mercado interno se deprimiría más si se colocaban en el país los volúmenes que se exportaron.De todos modos, este nivel de precios internacionales está significando una baja en la elaboración de quesos y un aumento de casi 67% en la fabricación de leches en polvo.Hay que señalar, sin embargo, que esta última opción es posible sólo para las nueve empresas que disponen de torre de secado, no pudiendo ejercerla las empresas monoproductoras de queso, a menos que elaboren leche en polvo bajo el sistema de maquila.De mantenerse los altos precios internacionales actuales, durante el año 2008 deberían concretarse mejoramientos no menores de 10% en el precio promedio anual de la leche a productor, en relación al de 2007, básicamente por las diferencias de precio recibido en los primeros meses de 2008, diferencias que de julio en adelante deberían desaparecer.Debe tenerse presente que el precio medio pagado en julio de 2007 a nivel nacional se aproximó a $214, en términos reales. Desde entonces ha subido, pero en términos nominales, lo que hace que en los próximos meses, considerando una inflación en torno a 9%, el precio real estará por debajo del vigente un año antes. Lo anterior señala la conveniencia de que el precio nominal al menos se mantenga en la primavera y el verano próximos. Para esto también ayudaría el alza del valor del dólar, si se mantienen las condiciones generadas en el último tiempo, luego de que el Banco Central entrara a comprar divisas en el mercado.Los precios al por mayor para algunos productos lácteos del INE fueron publicados sólo hasta el mes de noviembre de 2007. Con posterioridad a esa fecha el Instituto Nacional de Estadísticas comenzó a informar un índice mensual, con base en el mes de noviembre de 2007, que permitiría estimar un precio aplicando la variación del índice a la base. Se espera que gestiones recientes realizadas por Odepa permitan obtener precios representativos del mercado, información absolutamente necesaria para realizar cualquier análisis.A modo de información, los precios reales de los lácteos al por mayor en el año 2007 (hasta noviembre) mostraron en general un alza respecto de la temporada precedente. En orden ascendente, la leche condensada registró el alza más moderada (4,2%). Luego siguieron las mantequillas, que subieron 6,7%. Alzas superiores a dos dígitos experimentaron el queso, que subió un 11,4%, y la leche fluida, cuyo precio se alzó en 13,5%, llegando a un valor próximo a $430 por litro. El precio de la leche en polvo alcanzó a casi $ 2.400 por kilo, con un aumento cercano a 17%.Como conclusión de esta información parcial, se puede destacar la diferencia de reajuste entre el precio de la materia prima o leche de productores, que se alzó sobre 35% en términos reales durante el año 2007, y el reajuste general de los precios de los principales productos lácteos al por mayor, ponderados conforme a la significación que tienen en el consumo, que habría llegado a poco más de 13%, es decir, menos del 40% de lo que aumentó el precio de la materia prima.Comparando los precios a consumidor de 2007 y 2006, la totalidad de los productos lácteos presentó alzas, que en el caso de la leche fluida, que fue el precio que más subió, alcanzó a 23,6%, superándose los $ 500 por litro (sin iva). Muy parecidas fueron las alzas de precios de los quesos mantecoso y gauda (23% y 22%, respectivamente). Un alza de 11,4% registró el manjar y algo menos de 10% la mantequilla. La leche condensada subió 5,5% y el quesillo prácticamente no experimentó variación, ya que su precio sólo se elevó en 0,5% en términos reales.La tabla 2 muestra la variación de los precios reales de los lácteos a consumidor.La tabla 2 incluye también la información de variación de precios al consumidor en junio de los años 2007 y 2008. En casi todos los productos se muestra un alza respecto de la temporada precedente. Los mayores aumentos se verifican en el quesillo (15,9%) y los quesos gauda (sobre 6,9%) y mantecoso (6,6%). Luego se ubican la mantequilla y el manjar, que mostraron alzas de 4,7% y 3,4% en el período de doce meses. De menor significación, es el alza de la leche condensada, que alcanzó a sólo 1,6%. La leche fluida UHT fue el único producto que presentó una leve caída (1,1%).La materia prima, leche de productores, se reajustó un 1,2% en términos reales entre junio de 2008 y junio de 2007, una proporción menor que la correspondiente a varios de los productos lácteos más importantes.En la medida que los precios de la leche continúan altos, también tienen que serlo los precios de los productos derivados. Sin embargo, esto puede conducir a una reducción en su consumo y su reemplazo por algunos sustitutos, como cecinas o paltas.Durante el año 2007 la recepción industrial de leche siguió liderada por la empresa Soprole, que en sus tres plantas lecheras compró un total de 492,4 millones de litros, un 26,3 por ciento del total, mostrando en ese año un incremento de 12,7%. Esta expansión sólo fue superada por la empresa Surlat, de la IX Región de la Araucanía, que mostró un crecimiento en sus compras cercano al 21% (tabla 3 y figura 6).La Cooperativa Lechera de la Unión (Colún) ocupó el segundo puesto en el ranking de compras de leche. En 2007 incrementó sus adquisiciones en 6,1%, alcanzando una significación global cercana al 21%.En 2007 se incorporaron dos nuevos actores: Danone, marca francesa que en Chile elabora yogur y que compró las instalaciones y las marcas que tenia Vialat (Parmalat) en Chillán, y Alimentos Puerto Varas, empresa formada por un grupo de empresarios, entre los cuales participan productores de leche, que adquirió las instalaciones de Lácteos Puerto Varas.De las trece empresas que operaron en la temporada 2007, cuatro mostraron incrementos en sus volúmenes procesados, siete disminuyeron sus compras y aparecen dos actores nuevos.En el primer semestre de 2008 se han producido variaciones importantes en la participación de las distintas empresas en las compras de leche en el país. Soprole continúa liderando, pero su participación en la recepción en este período disminuye a 25,6% del total, con casi 240 millones de litros procesados. En segundo lugar se consolida la Cooperativa Lechera de la Unión (Colún), que muestra casi un 10% más leche procesada que en igual período del año anterior. Con ello su participación llega a 20,8% del total, operando una sola planta (figura 7).A continuación se ubican dos empresas: Nestlé y Loncoleche, las cuales, producto de una agresiva política de compras, suben su recepción en estos seis primeros meses (1,4% y 0,4%, respectivamente). Las sigue Surlat, que en el período en análisis presenta el mayor crecimiento en el volumen procesado (38%), luego del acuerdo de asociación con Quesos Patagonia, sociedad de la Región de Los Lagos. Con el fin de producir quesos y dado que todavía no tiene instalaciones propias para ello, Surlat ha arrendado la planta de Vialat en Victoria, mientras entra en operación la nueva planta que adquirió, que quedará instalada en Loncoche (ex Loncoleche).En el primer semestre de 2008, con una participación individual aproximada de 2% del total procesado (entre 17 y 20 millones de litros) figuran cinco empresas. Entre éstas cabe destacar a Alimentos Puerto Varas, que comenzó a operar en abril de 2007 y que en este año ha consolidado su posición y dispone de más de 40 proveedores. Además de producir leche en polvo, esta planta exporta dicho producto y próximamente comenzaría a elaborar quesos y yogur, habiendo mejorado sustancialmente las instala- ciones y sus aspectos ambientales.Entre las empresas productoras especializadas en quesos, Quillayes aumentó sus compras de leche en 16% y Agrolácteos Cuinco bajó 10%.La figura 8 muestra las fuertes variaciones porcentuales que presenta la recepción en las diferentes empresas lecheras durante los seis primeros meses de 2008. De las trece empresas que informan a Odepa, once aumentaron sus compras. Entre ellas se pueden citar Surlat (sube 20 millones de litros); Colún, con un aumento de casi 17 millones de litros; Soprole, que aumenta cerca de 6 millones de litros (2,4%) y Mulpulmo, que sube algo menos de 6 millones de litros (10,7%).Empresas de tamaño medio, como Lácteos Frutillar y Quillayes, muestran crecimientos entre 15% y 20%, y están conquistando nuevos proveedores mediante una política de estímulos que les permite aumentar sus compras, no obstante la fuerte competencia por la leche. Chilolac, ooperativa actual- mente en venta y que perdiera grandes volúmenes de leche en la temporada pasada, muestra un repunte interesante, superior a 17%.Esta fuerte competencia por captar proveedores debería mantenerse en el curso del presente año, y estaría en alguna medida fortalecida por el aumento de demanda de las empresas que elaboran leches en polvo, para exportar o sustituir importaciones, en particular Soprole, que está pronta a operar su nueva torre de secado en Osorno, de gran capacidad (cerca de un millón de litros diarios). Su puesta en marcha reforzará la competencia por leche fresca en la Región de Los Lagos.En forma paralela con el crecimiento en la entrega de leche a plantas, los más importantes derivados lácteos elaborados por la industria, a excepción del queso, experimentaron variaciones positivas de su producción en el año 2007.En la tabla 4 se presentan los volúmenes producidos de los diferentes productos lácteos en las últimas dos temporadas.Entre ellos, la principal línea de elaboración de la industria nacional, la leche en polvo, aumentó su producción en casi 5.000 toneladas, llegando a un total de 74.200 toneladas, con un alza importante (6,8%). Esto podría ser consecuencia del aumento en los precios internacionales que registró este commodity, sumado a la menor importación de sólo 2.900 toneladas con que culminó la temporada reciente. A ello debe añadirse que, en el año 2007, el país exportó cerca de 10.500 toneladas, casi 3.000 toneladas más que en el año 2006.Otros productos que mostraron alzas en 2007 fueron la leche fluida (3,3%) y la leche condensada (4,3%), este último el segundo mayor producto lácteo de exportación, después de los quesos.Respecto de la leche condensada, cabe destacar que en 2007, además de liderar el ingreso de divisas del sector, su exportación representó el 83% del total producido en ese año, lo cual hace que el mercado interno sea poco importante frente a las exportaciones en este producto.La producción de mantequilla tuvo un incremento de 6,2%, aproximándose a 18.230 toneladas, cifra que constituye un récord de producción. Tal condición está asociada a una fuerte demanda interna, no obstante el aumento de los precios de casi 10% a consumidor. Los aumentos en la elaboración de mantequilla han permitido la exportación de 2.130 toneladas, prácticamente el doble que en el año 2006, y son consecuencia de los excedentes de grasa que genera la cada vez mayor demanda de leches descremadas, cuya elaboración en la reciente temporada 2007 aumentó cerca de 8% respecto de la temporada 2006.La elaboración de cremas creció un 5,2% y también en este rubro se produjo un alza de precios, aunque de menor magnitud.Llama la atención la recuperación parcial de la elaboración de yogur, de casi 3%, luego que en 2006 este producto mostrara una menor elaboración de 16,6%. Entre los factores que condicionan dicho crecimiento está la fuerte competencia, a la que contribuye la llegada de productos como Danone, cuyo volumen importado desde la Argentina siguió creciendo.Entre los productos cuya producción muestra bajas está el manjar, que tuvo un retroceso leve (3,5%), en parte provocado por un balance de comercio exterior negativo, donde las importaciones alcanzaron a 3.300 toneladas y superaron a las exportaciones.En la temporada 2007 se observó también una baja en la elaboración de quesillos (5,6%), producto de la competencia de empresas «artesanales» que superan la producción de las empresas del boletín de Odepa y que hasta 2006 habían venido creciendo a tasas muy altas. Igualmente, en este período se observó una leve reducción de 0,5% en la fabricación industrial de quesos.De acuerdo a la cantidad de leche empleada en su elaboración, los productos de más significación en la temporada 2007 fueron la leche en polvo (74.200 toneladas), los quesos (61.745 toneladas) y la leche fluida (330 millones de litros). La elaboración de estos tres productos requirió el equivalente a cerca de 1.700 millones de litros de leche, es decir, absorbieron en torno al 90% del total de materia prima recibida por la industria durante el año 2007.En la figura 9 se muestra una comparación de la elaboración industrial correspondiente al período enero-junio de 2008 con la de igual lapso de 2007.La leche en polvo destaca con un volumen elaborado significativamente mayor, el cual, junto con ase- gurar el abastecimiento interno, permite que las empresas que fabrican este producto exporten, aprove- chando la excepcional condición de precios del mercado internacional. Existen mercados deficitarios o muy demandantes, como el caso de Venezuela, que durante estos primeros seis meses de 2008 ha triplicado las compras en nuestro país, y habría hecho contratos para los próximos meses, por lo que probablemente continuará siendo el principal destino de la leche en polvo nacional.La producción de leche en polvo, tomada en conjunto, se incrementa en casi 69%, alcanzando un total cercano a 51.000 toneladas. Esto es más notorio en la leche entera, que más que duplica su producción (130%), mientras la leche descremada (1,5% M.G.) sube en sólo 25%.Si bien Nestlé continúa como el principal actor en leche en polvo, muestra una caída en su participa- ción, de 48% en 2007 a 38% en el primer semestre de 2008. Lo sigue en importancia Soprole, empre- sa que, junto con más que doblar su producción, se acerca al 18% del volumen total de leche en polvo producido en este período. En los próximos meses empresa comenzará a operar la nueva torre de secado de Osorno, que, con una inversión de casi US$ 30 millones, se constituirá en la principal planta de leche en polvo en el país, con una gran eficiencia. Finalmente, cabe destacar el fuerte aumento de la producción de leche en polvo de Mulpulmo, que, acercándose a 4.700 toneladas entre enero y junio de 2008, alcanza una participación cercana a 10% y participa activamente en las expor- taciones de este producto.Por otro lado, durante el primer semestre de 2008, la producción de quesos presenta una baja de 12,5%, que en volumen significa una menor disponibilidad nacional de casi 4.000 toneladas. Esta dismi- nución no es homogénea y se observa que, entre las dos empresas más grandes en esta área produc- tiva, Colún muestra un incremento de 2,8%, llegando a una participación de 43% dentro de la produc- ción de quesos de las grandes empresas. En el caso de Soprole se observa una baja de 30%, pero de todas maneras su participación es muy alta (24,4%). Mulpulmo, por su parte, en este período baja su producción de quesos en cerca de 52%, orientándose prioritariamente a la producción de leche en polvo, que más que duplica a su producción de quesos. La producción de quesos de Agrolácteos Cuinco cae en 8 %, en tanto que Lácteos Frutillar baja en 53%, al mismo tiempo que más que duplica su producción de leche en polvo.Al igual que en el caso del queso, durante el primer semestre de 2008 baja la producción de quesillos, aunque en menor magnitud (12,1%). Como lógica, también disminuye la elaboración del subproducto, el suero (12,7%). La mantequilla disminuye su elaboración en 12,4% y también se reduce la producción de leche UHT, en 7,4%. En el caso de la mantequilla, su menor fabricación no tendría que ver con aspectos de mercado, dados sus altos precios, sino más bien estaría relacionada con el fuerte creci- miento en la elaboración de leche en polvo entera, de alto contenido graso, y el gran incremento en la producción de cremas (31%), lo que deja un menor remanente para hacer mantequilla.Por otro lado, en el primer semestre de 2008 se presenta un pequeño aumento en la producción de leche condensada (3%). En este último caso el aumento está asociado a la decisión de Nestlé de producir en Chile para exportar a numerosos mercados, por lo cual la exportación en el período significa casi 85% de lo que la empresa produjo.Por último, aunque se trata de sólo el primer semestre, parece relevante señalar que nuevamente el yogur presenta una alta expansión en su elaboración (9%), en circunstancias que en 2007 había atenua- do su crecimiento (2,9%).Las importaciones de productos lácteos bajaron 19,7% en 2007, llegando a un total de US$ 62,7 millo- nes de dólares. Argentina continuó siendo el origen más importante de las importaciones de lácteos chilenas (38,6%), a pesar de que su valor se redujo en 56% en relación con las del año 2006, alcanzando a US$ 24,2 millones. Durante todo el primer semestre de 2007 y hasta el 27 de julio, los lácteos argentinos fueron gravados con una sobretasa de 23%, lo que no impidió que el país trasandino fuera el principal provee- dor de lácteos para Chile en la temporada 2007.En segundo lugar, y más que duplicando su colocaciones, se ubicó Estados Unidos, con envíos por US$ 12,6 millones de dólares. Más atrás y también aumentando su participación aparecen como proveedo- res Uruguay y Brasil, seguidos por Holanda, país que incrementó sus colocaciones en 691%. Otros proveedores importantes fueron Perú y Nueva Zelanda, con participaciones de 2,5% cada uno.En materia de importación por producto lácteo, a excepción del yogur, cuyas importaciones subieron sobre un 62%, todos los lácteos muestran caídas de cierta significación.Los quesos, cuyo valor representó el 41% del total de importaciones, disminuyeron su volumen en 22,5%, llegando a 7.100 toneladas. Igual condición afectó la importación de las leches en polvo, que en total sumaron sólo 2.898 toneladas, lo que es un 76,2% menos que lo importado en 2006, cuando superaron las 12.200 toneladas. En particular, la importación de leche entera registró la baja más significativa (93%), con menos de 40 toneladas, en comparación con 6.100 toneladas en el año 2006. Los volúmenes de importación para leches en polvo en 2007 son los más bajos de los últimos veinte años.Otros productos que se importaron en cantidades inferiores en 2007 fueron las leches UHT, las mante- quillas y el manjar, con bajas de 86%, 73% y 2%, respectivamente.El suero en polvo en sus diferentes formas es un subproducto lácteo cuya importación subió casi un 15%, llegando a más de 7.000 toneladas. Esto compensó en parte la fuerte baja de las importaciones de leches en polvo, dado que el suero puede ser utilizado en diversos alimentos (chocolates, pastelería, alimento animal, etc.) reemplazando en algunos casos a la leche descremada en polvo.Las importaciones totales, convertidas en litros de leche equivalentes, mostraron una caída de más de 49% en 2007: de casi 250 millones de litros importados en 2006 bajaron a poco más de 125 millones de litros en 2007.Las exportaciones de productos lácteos en 2007 tuvieron un alza importante en valor (42,9%), totalizan- do US$ 173,3 millones, nivel superior en más de US$ 52 millones al valor alcanzado en la temporada 2006.Destacan los aportes de los quesos (US$ 61,6 millones, correspondientes a 16.358 toneladas) y la leche condensada (US$ 55,7 millones y 37.611 toneladas). Si a estos montos se suman los de las leches en polvo, que aumentaron significativamente (10.500 toneladas por un valor superior a US$ 32,0 millones), se alcanza un total cercano a US$ 150 millones, que representan casi un 87% del total de lácteos exportado.Las exportaciones de lácteos en 2007, expresadas en litros equivalentes, llegaron a 365 millones, histó- ricamente la cantidad más alta registrada, volumen que es superior en 19,2% al de 2006 y casi un 20% del total recibido por la industria.En términos de dólares, el año que recién terminó mostró un balance favorable en más de US$ 110,6 millones, con importaciones por US$ 62,7 millones y exportaciones por US$ 173,3 millones. Dicho balance es el más favorable hasta ahora y triplica el de la temporada anterior. Más aún, es más del doble que el récord alcanzado en el balance de 2006, que fue de US$ 43,2 millones (figura 10).Por su parte, el balance en equivalente litros fue también muy positivo, alcanzando un excedente de 239,0 millones de litros, con 125,9 millones de litros en importaciones, la mitad que en 2006, y 364,9 millones de litros en exportaciones, 19,2% por sobre igual período de 2006.Durante 2007, las exportaciones fueron estimuladas por los altos precios internacionales. Se produjo una expansión del valor de los envíos al mercado mexicano, al mismo tiempo que se mantuvieron las colocaciones de productos en el mercado de Venezuela, con fuerte aumento de las ventas a Perú y apertura de nuevos mercados, como Siria, Corea del Sur, Egipto, China y Angola.Lo anterior permitió una disminución importante de las existencias que tenía la industria a fines de la temporada 2006, factor que fue considerado al momento de dejar sin efecto la salvaguardia que dejó de operar en julio de 2007.Antecedentes del comercio exterior para el primer semestre de 2008 señalan que las importaciones habrían tenido un aumento de casi 70% en valor, alcanzando un total de US$ 45,6 millones. En volumen de litros equivalentes, las importaciones también se incrementaron, alcanzando un total de 93,2 millones de litros, cerca de 36% más que en igual período de 2007.La diferencia de magnitud entre las variaciones de valor y volumen se justifica principalmente por los incrementos importantes de los precios medios de los lácteos. Ejemplo de estas alzas son las de la leche entera, cuyo precio sube en 78%, y del queso, que sube en 50%, llegando en ambos casos a alrededor de US$ 4.000 por tonelada.Argentina siguió siendo el principal proveedor, con envíos por US$ 19,1 millones, que significaron un alza de 73% en el valor de los envíos y representaron el 41,8% del total importado.Estados Unidos se ha posicionado como segundo proveedor de Chile, superando los US$ 12,6 millones, casi triplicando las colocaciones del primer semestre de 2007 y subiendo su participación a 28%. Este país logra un balance netamente positivo, dado que en el primer semestre registra compras de lácteos en Chile por sólo US$ 4,5 millones.Nueva Zelanda se ubica como tercer origen de los lácteos (US$ 4,5 millones) y más atrás aparece Brasil, seguido de Uruguay, con participaciones de 7,6% y 5,1%, respectivamente, con aumentos superiores al doble en el primer caso y una caída de 36% en el segundo. A continuación figura Perú, con 1,5% de participación, principalmente en la forma de leche concentrada, que llega a precio muy competitivo y en gran parte con marcas propias de supermercados. Francia aparece en el séptimo lugar.Durante el primer semestre de 2008, la importación de leches en polvo creció 107%. Entre enero y junio se han importado en total 4.178 toneladas de leches en polvo, con un valor superior a US$ 15,1 millones, un 33% del valor total de las importaciones lácteas.De este total, la leche descremada significa más de 93% (3.899 toneladas). En esto tiene influencia el hecho de que la leche descremada registró en promedio un precio de US$ 3.536 por tonelada, mientras que el precio de la leche entera fue de $4.696.La alta significación de Estados Unidos en el valor total (cercana a 30%) se debe a la gran competitividad que actualmente tienen las leches en polvo de ese origen (en particular la descremada). En el primer semestre se importaron 2.588 toneladas, que representan un 62% de total. Cabe destacar que, en igual período de 2007, Estados Unidos no colocaba leche en polvo en nuestro país.Nueva Zelanda es el segundo proveedor de leches en polvo. En los primeros seis meses de 2008 ha colocado en Chile 1.110 toneladas, que significan alrededor de 26% del total. Le siguen Argentina, con 182 toneladas, y Brasil, con 175 toneladas. Es interesante considerar que en el primer semestre de 2006 las importaciones de leche en polvo desde la Argentina llegaban a 8.600 toneladas, lo que motivó el establecimiento de una salvaguardia. A pesar de que ésta fue levantada a mediados de 2007, las importaciones desde Argentina no han vuelto a recuperarse y actualmente significan sólo un 4,4% del total.En el primer semestre de 2008 aumenta significativamente la importación de yogur (3.212 toneladas, cantidad que es más de tres veces la del año pasado). Se trata de la empresa Danone, que trae desde la Argentina diversos tipos de yogur de gran aceptación en el mercado, que próximamente comenzarán a elaborarse en Chile en la planta de Chillán (ex Vialat y Parmalat), actualmente sometida a reparaciones y donde se instala una línea para yogur de últi a tecnología que permitirá reemplazar las importaciones.Asimismo, en el primer semestre se han importado 3.515 toneladas de quesos, lo que es 2,1% más que lo importado en el primer semestre de 2007. Esto corresponde a US$ 16,5 millones y convierte a los quesos en el producto lácteo que causa el mayor desembolso en el semestre. Se mantiene Argentina como el principal proveedor (2.024 toneladas, con 58% de participación). Otras procedencias de queso importado son Brasil, segundo proveedor (16%), y Uruguay, que a pesar de bajar sus aportes en relación al año pasado, es el tercer proveedor, con 11,6%. EE.UU. sigue subiendo sus exportaciones, aunque queda en cuarto lugar en el semestre.Los precios medios de los quesos importados se incrementan en casi 50%, acercándose a US$ 4.700 dólares por tonelada (US$ 60 más alto que el precio medio de los quesos que Chile exporta en igual período).Entre las variedades que aumentan su importación destacan Gouda o tipo gouda, que llega a 1.317 toneladas (37% del total); el queso crema y el parmesano. Bajan su nivel de importación el mozzarella (a 840 toneladas), el queso fresco, el rallado o en polvo, el fundido y el cheddar.La importación de sueros en polvo sube 70%, superando las 2.800 toneladas. En cambio, bajan considerablemente las importaciones de leches UHT (90%), mantequilla (60%) y leches concentradas (46%).Para el año en curso, el valor de las importaciones debería registrar un alza, posiblemente algo menor que la registrada en el primer semestre, previéndose un total en torno a US$ 70 millones. Este valor estaría dado, entre otras razones, por los altos precios internacionales y las oportunidades que aprovechan las empresas, como es el caso de la leche en polvo descremada, que internacionalmente vale menos que lo que cuesta producirla en Chile.Durante los primeros seis meses de 2008 se registra un aumento significativo del valor de las exportaciones, que se sitúa en US$ 121,1 millones, un 38,8% por sobre el de igual período del año anterior (figura 11).Expresadas las exportaciones en litros equivalentes, el volumen correspondiente al primer semestre de 2008 cae cerca de 6%, alcanzando un total de 205 millones de litros. La diferencia de signo, positivo en valor (US$) y negativo en litros equivalentes, se debe a que en lo que va de 2008 se registran fuertes incrementos de los precios medios de las exportaciones chilenas. Como ejemplo, baste señalar que los precios medios de los quesos se aproximan a US$ 4.600 por tonelada y las leches en polvo superan dicha cifra, mientras en 2007 los precios medios de estos mismos productos eran US$ 3.100 y US$ 2.450, respectivamente.El principal mercado de los productos lácteos chilenos es México, que se mantiene alrededor de los US$ 50 millones, con una participación de casi 42%. El segundo lugar lo ocupa Venezuela, país que, con más US$ 42, crece más de siete veces y aumenta su participación a 35%. Otros países importantes son Perú, Cuba (que presenta un crecimiento muy alto), Estados Unidos, Costa Rica y Singapur.El producto más exportado en este período es la leche en polvo, tanto entera como descremada, que representa un 39% del total expresado en litros equivalentes. La siguen los quesos, con un 32%, y la leche condensada, con 26%. Estos tres productos significan el 97% de las exportaciones de lácteos en el primer semestre. La leche en polvo es el producto que aumenta más sus exportaciones, en términos absolutos, como consecuencia directa de su excelente condición de precios internacionales. La leche condensada también presenta un alza de su volumen exportado (5,3%). El manjar es el producto con mayor crecimiento porcentual (33%), aunque todavía no alcanza a 2.000 toneladas.En valor, las leches en polvo llegan a 40% del total exportado; la leche condensada es un 29% y los quesos, algo más de 25%.Las exportaciones de leche en polvo superan 9.100 toneladas, lo que significa un aumento superior a 18%. El principal destino es Venezuela, que ha importado cerca de 6.600 toneladas (72% del total). La sigue un mercado nuevo para los lácteos chilenos: Singapur, con 840 toneladas. En tercer lugar aparece Cuba, país que tampoco había importado este producto desde Chile con anterioridad, con 750 tonela- das. También se exporta leche en polvo, entre otros países, a Estados Unidos y Perú.Los quesos, con 6.650 toneladas exportadas, muestran una baja de 31,2% (3.000 toneladas), con México como destino principal, casi exclusivo (6.362 toneladas, con 95,8% del total). Otros destinos son Estados Unidos (100 toneladas), Corea del Sur (63 toneladas), Japón (50 toneladas) y Perú (44 toneladas).Los quesos, con 6.650 toneladas exportadas, muestran una baja de 31,2% (3.000 toneladas), con México como destino principal, casi exclusivo (6.362 toneladas, con 95,8% del total). Otros destinos son Estados Unidos (100 toneladas), Corea del Sur (63 toneladas), Japón (50 toneladas) y Perú (44 toneladas).Las exportaciones de todo el resto de los lácteos bajan en el primer semestre de 2008: leche fluida UHT (-60%), mantequilla (-50%) y suero en polvo (-40%).En la figura 12 se presenta la participación de las diferentes industrias lecheras en las exportaciones del primer semestre de 2008. Destaca Nestlé, exportador de leche condensada y leche en polvo, con 36%. En segundo lugar se ha ubicado Mulpulmo, con quesos y leche en polvo, que sobrepasa a Soprole, con quesos. En cuarto y quinto lugar están Colún y Surlat. Esta información contiene el universo de las empresas asociadas a Exporlac. Además exportan lácteos, incluyendo helados, veintiocho otras empresas, por un monto adicional de US$ 4,6 millones, lo que hace un total de US$ 125,7 millones en el primer semestre de 2008. Entre estas últimas figuran Agrolácteos Cuinco y Alimentos Puerto Varas, que no participan en Exporlac.Respecto de las perspectivas de las exportaciones en 2008, precios internacionales tan altos como los actuales favorecerían la exportación, lo que podría fortalecerse si el dólar se mantiene en un nivel cercano a $ 500. Esta situación puede ser reforzada, igualmente, si en la próxima primavera aumenta la oferta nacional de leche, condición en que las empresas estarán obligadas a seguir exportando, especialmente si hay dificultades para colocar los productos en el mercado interno a precios que paguen los actuales mayores precios de la materia prima.En la figura 10 se incluye también el detalle del balance en dólares del comercio exterior de lácteos en el primer semestre de 2008. Puede destacarse un aumento de las importaciones de casi US$ 18,7 millones de dólares en relación a igual período de la temporada pasada y también un crecimiento de las exportaciones cercano a US$ 34 millones, con lo cual se obtiene un balance de US$ 75,5 millones de dólares, que supera en 25% al del primer semestre de 2007.El balance en términos físicos, expresado en litros equivalentes, presenta una evolución contraria a la anterior (figura 13).En dicha figura se destaca el volumen de exportaciones en el primer semestre de 2008, que se aproxima a 205,3 millones de litros, que, si bien es bastante alto, es un 6% menor que lo exportado en igual período de 2007. Este volumen corresponde a alrededor de 20% de la leche recibida por las plantas en el período.Con más de 93,2 millones de litros equivalentes importados (casi 36% más que en el año anterior), el balance supera los 112 millones de litros, lo que excede a lo ocurrido en los años 2005 y 2006, pero es un 25% inferior a lo verificado en el primer semestre de 2007.La figura 14 presenta una estimación del consumo anual en litros equivalentes per cápita para el período 2002 - 2007 y una proyeción para 2008. En la temporada 2007, a causa del alza general del precio de los lácteos, se alcanzó un consumo promedio de algo más de 126 litros por habitante, lo que significó una baja superior a 3 litros per cápita en comparación a 2006. Lo anterior resulta de un balance simple entre producción (descontada una estimación de consumo animal y mermas), importaciones y exportaciones, y no considera cambios en las existencias, los cuales se conocen sólo parcialmente, a causa de la negativa de algunas industrias a entregar la información respectiva. En la actualidad se reciben mensualmente los antecedentes de Alimentos Puerto Varas, Danone, Lácteos Frutillar, Loncoleche, Soprole, Surlat y Vialat, por lo que aún falta una proporción importante de las empresas.El cálculo anterior supone para 2007 una reducción en la estimación de uso para consumo animal que e resta de la producción, lo que favorece una mayor disponiblidad para consumo humano.En 2008, y principalmente debido al aumento en los precios a consumidor de los lácteos, es dable sperar una nueva disminución en el consumo nacional, volviendo a una disponibilidad aparente inferior 125 litros per cápita.

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