Evolución reciente de los precios de los fertilizantes

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Issue Date:
2008-08-26
Subjects:
Aplicación de Plaguicidas
estudiosArtículos

Descargue el boletín en versión PDF Las autoridades gubernamentales observan con preocupación el proceso alcista que experimentan los precios de los alimentos y de los productos agrícolas en general. En este proceso inflacionario confluyen diversos factores, entre los cuales se menciona el aumento en los costos de producción, derivado del alza del precio de los fertilizantes. El aumento en los precios internos de los fertilizantes se relaciona directamente con el incremento en sus precios internacionales, los cuales han venido subiendo por largo tiempo, con aumentos que superan incluso el registrado por otros commodities, como madera, granos, alimentos y energía. El aumento de los precios internacionales de los hidrocarburos impulsa los costos de los fertilizantes, considerando que el petróleo y el gas natural son utilizados como materia prima para la elaboración de algunos fertilizantes. Sin embargo, también existen factores especulativos que han influido en el alza del precio de los fertilizantes, así como en el de otros commodities. Adicionalmente algunos países exportadores, como por ejemplo China, han aumentado sus impuestos a las exportaciones, para evitar escasez en sus mercados y los consiguientes aumentos de precios. En el corto plazo no se ven indicios de que se produzcan bajas sustanciales en el precio de los fertilizantes. Por el contrario, los precios podrían continuar subiendo. A pesar del aumento en los precios, internacionales e internos, la demanda por fertilizantes, mundial y nacional, no ha disminuido, más aún ha continuado aumentando. El mercado nacional de los fertilizantes es liderado por cuatro empresas que concentran más del 95% de las importaciones. Al comparar el precio interno de los fertilizantes con el precio CIF, se observa un crecimiento mayor en los precios domésticos, lo que hace que la relación entre ambos se vaya ampliando. Esta situación ha impulsado a la Fiscalía Nacional Económica a investigar una posible concertación de precios por parte de las empresas importadoras de fertilizantes y este documento debería servir a ese propósito. Por otra parte, Chile posee una producción agrícola altamente intensiva en el uso de fertilizantes, por lo tanto, la incidencia de los precios de ellos sobre los costos directos de producción de trigo, maíz y arroz, puede variar entre un 60% (trigo de riego) y un 30% (arroz), lo que permite vislumbrar una disminución de la rentabilidad real o proyectada, neutralizando los aumentos de precios de los alimentos. Los fertilizantes contribuyen a la alimentación del mundo. En los últimos cincuenta años la utilización de fertilizantes se ha multiplicado por casi 10 veces. Hoy, anualmente, los agricultores aplican en sus tierras más de 140 millones de toneladas de fertilizantes. En el futuro, seguramente tendrán una participación aun más determinante. La demanda creciente de alimentos, por el aumento esperado de la población mundial, exigirá a su vez acrecentar la producción agrícola. La ampliación de la oferta de los productos de la tierra solo será posible mediante la utilización racional y eficiente de los recursos naturales, en especial del agua, y una mayor eficacia en la utilización de fertilizantes, particularmente de origen mineral. En opinión de expertos, se considera que la agricultura orgánica, que elimina la utilización de insumos sintéticos, no parece una opción viable para enfrentar el reto de eliminar el hambre y alimentar a los 8.000 millones de humanos que el planeta deberá soportar al final de los próximos veinte años. Mirando hacia el futuro, la interrogante no es saber si se continuarán utilizando fertilizantes, sino en qué cantidad. La evolución reciente y la tendencia observada en los precios de los fertilizantes en el mercado internacional están relacionadas con la confluencia de una serie de factores, mas entre éstos resulta determinante la relativa estabilidad de la oferta frente a una creciente demanda del producto. Los altos precios de los fertilizantes no sólo son un problema de encarecimiento de costos, por el aumento del precio de los hidrocarburos. También se relaciona con incrementos de la demanda. El precio internacional de los fertilizantes en general, como el de muchos otros commodities, ha venido subiendo en el pasado reciente. Sin embargo, cabe destacar que el aumento experimentado por los fertilizantes es significativamente mayor que el registrado por otras mercancías, como madera, granos, alimentos y energía, tal como se observa en la figura 1. En el caso de los fertilizantes, se trata de un proceso alcista que se ha prolongado por largo tiempo. Por su parte, los precios en el mercado chileno han mantenido un comportamiento similar. En la tabla 1 se presentan los precios internos del producto para el período 2000-2008. Entre enero de 2000 y junio de 2008 se observa una clara tendencia al alza en los precios internos de los fertilizantes. Los incrementos acumulados, en términos reales, son de 143% para urea, 216% en superfosfato triple, 229% en fosfato de amonio y 164% en salitre sódico. La tendencia alcista se agudiza a partir de 2006, como se aprecia en la Figura 2. El aumento en los precios internos de los fertilizantes se relaciona directamente con el incremento en sus precios internacionales. En la actualidad, a pesar del aumento en los precios, se observa una demanda muy persistente por todos los fertilizantes. Se considera que la demanda mundial ha continuado aumentando, como resultado de una mayor producción agrícola, con formas de cultivos más intensivos (fertirrigación, cultivos hidropónicos y mayor uso de invernaderos), a lo que se agregan las señales de mayor rentabilidad asociadas a las alzas de los precios de los productos agrícolas En relación con los costos de producción, cabe hacer notar que los precios de insumos y materias primas tan importantes para la elaboración de fertilizantes nitrogenados amoniacales como el petróleo y el gas natural, también han subido en forma apreciable. La perspectiva es que, en un plazo cercano, se desarrollen tecnologías más económicas para fabricar abonos nitrogenados, usando como base el nitrógeno atmos-férico, abundante y gra-tuito. Además los altos precios están incentivan-do nuevas instalaciones productoras de nitroge-nados, especialmente en el Medio Oriente, que se irán incorporando en for-ma paulatina a la oferta mundial del producto. Diferente es la situación y perspectivas futuras de los fertilizantes fósforo y potasio, en que la oferta de materia prima para su fabricación es limitada. Existe la opinión generalizada que los actuales niveles de precios de los fertilizantes fosfatados permanecerán elevados al menos por un período de dos a tres años. No es fácil ni económico poner en mar cha nuevamente plantas que fueron cerradas por obsoletas: la inversión necesaria es tan alta que no se justifica si no hay seguridad de que la actual situación será durable en el largo plazo. Esto dificulta una respuesta productiva rápida a la mayor demanda. Igualmente, debe mencionarse el efecto de factores especulativos en la formación de los precios. Sin embargo, es difícil determinar la real importancia de estos factores en la determinación del precio de los fertilizantes, así como en el de otros commodities. Es sabido que, en reemplazo de otras posibilidades de inversión que se han hecho poco atractivas, capitales no directamente relacionados con sectores productivos han sido invertidos en commodities, con el propósito de obtener ganancias financieras o diversificar la cartera de activos. Esto, que es tal vez una razón importante de un alza de precios cuya magnitud nadie habría esperado hace poco más de un año, puede generar algún tipo de efecto en sentido contrario, si aparecen mejores alternativas de inversión en otros campos. Otro tipo de distorsiones se produce por la existencia de medidas restrictivas por parte de algunos países exportadores de fertilizantes, como por ejemplo, China, que ha aumentado sus impuestos a las exportaciones, para evitar escasez y aumentos de precios en su propio mercado. El aumento de los precios de los fertilizantes debería traducirse en una disminución de la cantidad demandada de estos productos. Sin embargo, el aumento de la rentabilidad nominal provocado por los incrementos en los precios de los productos agrícolas, incide en el aumento de la demanda de este insumo necesario para dicha producción. Ambas tendencias deberían encontrarse en algún punto intermedio para equilibrar el mercado de fertilizantes. Desde un punto de vista microeconómico, cuando la empresa agrícola evalúe que agregar una unidad más del fertilizante, al alto precio que lo está comprando, ya no aporte crecimiento a la rentabilidad, dejará de demandar ese producto. Cuando ese comportamiento corresponde al conjunto de empresas que en distintos momentos irán alcanzando dicho punto, se producirá una disminución de la demanda agregada y con ello se podrá detener los aumentos de precios estimulados por la demanda. No obstante,mientras este punto no se alcance de manera generalizada, prevalecerá el aumento de la demanda, por efecto ingresos de los demandantes, por sobre el efecto sustitución al que impulsa el alza de los precios de estos insumos. El mercado internacional, que agrega todas estas dinámicas, se encuentra en esta fase de reacomodo de los precios de insumos y productos del sector agrícola. Para caracterizar un mercado es necesario delimitarlo: determinar qué productos se transan y quiénes son los actores relevantes. Al definir las mercancías que componen el mercado, es posible analizar el grado de homogeneidad del bien e identificar los productos sustitutos y complementarios. El tema de los actores y su tamaño relativo, es esencial para entender la estructura del mercado y las posibles conductas colusivas. Como no se dispone con información estadística sobre producción o consumo de fertilizantes en Chile, se opta por trabajar operativamente con las importaciones. Ello no impone una distorsión muy fuerte, dado que los informantes calificados aseguran que los productores nacionales optan mayoritariamente por los fertilizantes importados, que resultan más baratos. A comienzos de la década se importaban abonos por 140 millones de dólares. En 2007 la cifra se elevó a 409 millones de dólares y en el primer semestre de 2008 las importaciones totalizaron 319 millones de dólares. El principal producto, en términos del valor importado, es la urea, que representa alrededor del 45% del total de fertilizantes adquiridos en el exterior. La siguen el superfosfato triple, con un promedio de 15%, y los fosfatos monoamónico y diamónico, con 11% y 9% de las importaciones, respectivamente. En el mercado nacional de los fertilizantes cuatro empresas concentran más del 95% de las importaciones, como se puede apreciar en la siguiente tabla: Las importaciones de fertilizantes se realizan durante todo el año, concentrándose en los meses de agosto, septiembre y octubre, en los que se importó el 46% del total durante el año 2007, tal como se aprecia en la tabla 4. Este cuadro muestra que en el agregado de los fertilizantes se ha producido una situación de aumento de la cantidad importada simultáneamente con el incremento del precio, durante los últimos años. Como las toneladas son el resultado de la suma de los distintos tipos de fertilizantes, que tienen distintos usos según sean sus características técnicas y por supuesto tienen también diferentes precios unitarios, las conclusiones del cuadro son estrictamente ilustrativas. A su vez, los fertilizantes considerados como conjunto, tienen pocos sustitutos, por lo que la demanda es relativamente más inelástica que la de cada uno de ellos. Nos hemos centrado en los fertilizantes importados, pero desde el punto de la demanda los abonos producidos internamente, como el salitre y el guano, son sustitutos cercanos. Todo indica que se ha generado un desplazamiento de la demanda por este insumo agrícola, de forma que las importaciones de fertilizantes incluso han aumentado a pesar del gran incremento en los precios. Dicho desplazamiento de la demanda responde al interés de los agricultores por incrementar su producción para aprovechar los favorables precios de productos como la leche y los cereales. Pero el análisis específico es el más adecuado para analizar este comportamiento. Con este propósito se incluyen tablas que detallan el comercio de fertilizantes específicos, considerando cuadros con información anual en series más largas y gráficos con datos semestrales, para percibir la estacionalidad de las demandas, en series más cortas. El gráfico muestra la evolución semestral tanto del valor medio de importación como del volumen de las mismas. Como los valores están medidos en dólares y esta moneda se ha depreciado significativamente en los últimos años, es necesario hacer una corrección monetaria al hacer las comparaciones. No obstante, sigue en pie el hecho de que en 2004, 2007 y 2008, la cantidad importada de fosfato monoamónico sube al unísono con los precios medios de importación. Las importaciones de fosfato diamónico exhiben un fuerte comportamiento estacional que muestra los inicios de los segundos semestres como los periodos en que se realizan las compras del exterior. Esto es consistente con la política adoptada por algunas empresas de trabajar con menores inventarios propios, como una forma de reducir el riesgo asociado a las fluctuaciones en los precios internacionales. En el caso del fosfato diamónico (tabla 6), sulfato de potasio (tabla 7) y superfosfato (tabla 8), las importaciones durante el primer semestre del año en curso son menores que las de 2007 durante el mismo periodo . Puede que se esté comenzando a manifestar la tendencia a sustituir estos productos, cuyo precio ha aumentado fuertemente. Cabe tener presente que las internaciones de sulfato de potasio representan menos del 1% del total de importaciones de abono. El precio medio de importación del superfosfato registra una tendencia al alza desde comienzos de siglo. A partir de 2006 los precios se incrementan de manera exponencial. Paralelamente, el volumen de adquisiciones se ha reducido sistemáticamente, con la excepción del año 2007, cuando parecería haberse producido un anticipo de las compras. El valor promedio de las importaciones de urea creció sostenidamente hasta 2005, en 2006 registró una caída, para volver a escalar en los años siguientes. Hasta 2004, las cantidades importadas acompañaron a los precios en su carrera alcista. Las compras en el exterior de este insumo representaron en 2003 el 49% del total de abonos importados. Esta participación va disminuyendo hasta llegar al 42% en 2007 y al 37% en el primer semestre de 2008. Esta última cifra puede subvalorar la importancia de la urea en el año 2008, habida cuenta de la marcada estacionalidad de las importaciones. Los datos disponibles respecto a las importaciones durante el primer semestre de 2008 no son suficientes como para sacar conclusiones definitivas respecto al comportamiento de la demanda por fertilizantes. Lo anterior, puesto que existen muchos factores que podrían explicar esta mayor demanda a pesar del incremento en los precios, como por ejemplo la realización de compras adelantadas previniendo un alza aún mayor en los precios durante el segundo semestre del año, época durante la cual normalmente se concentran las compras (46% en agosto, septiembre y octubre). Lo que sucede con el superfosfato triple puede tomarse como ejemplo ilustrativo. En el año 2007 en Chile se importaron 148.548 toneladas de superfosfato triple, por un valor total de US$ 55,7 millones y con un precio medio de US$ 375 por tonelada. Los operadores en el mercado de importación de superfosfato triple en 2007 fueron cinco, como puede verse en la tabla 11. En la última columna se observa los precios máximos y mínimos a los que compraron las compañías en el año 2007. Los precios más bajos corres-ponden a operaciones realizadas en los pri-meros meses y los últimos suelen corres-ponder a importacio-nes de noviembre y diciembre. En enero de 2008 hay una sola operación, a US$ 459, y en febrero tuvo lugar una importación de sólo 1.000 toneladas, al precio de US$ 536, indicador de la evolución posterior del precio. De esta manera, se observa que el precio del superfosfato triple i portado durante 2007 tuvo un ajuste próximo al 90%, si se considera el máximo y el mínimo (245 vs 459 US$/tonelada). Por otra parte, también hay diferencias entre los precios medios de las distintas compañías. El principal país de origen fue México, de cuyo mercado se importaron más de 103.000 toneladas, durante el año. Sin embargo, en agosto se incorporaron dos nuevos abastecedores: Bulgaria (27.600 t) y China (17.500 t), con precios inicialmente más reducidos. Debido a la evolución y disparidad que presentaron los precios durante el año, el valor medio de US$ 375 de la tonelada de superfosfato triple no es representativo de la situación del mercado en materia de precios. Las importaciones en enero de 2007 se realizaron desde México a un precio de US$ 245 por tonelada (Soquimich, Anagra y Mosaic), mientras en diciembre del mismo año los precios fueron muy diferentes: US$ 424 (Mosaic), US$ 426 (Anagra) y US$ 459 (Soquimich), para importaciones también desde México. Las importaciones desde Bulgaria aparentemente caras que se realizaron en agosto, por casi todos los importadores, correspondieron probablemente a la búsqueda de proveedores más baratos, si se considera que ya en septiembre las partidas desde México llegaron a un precio superior. Sin embargo, en el mismo mes de agosto comenzaron a llegar importaciones desde China, de un solo importador y a un precio estable relativamente bajo (US$ 380), que se mantuvo hasta noviembre. No obstante, este mismo importador (Agrogestión Vitra) volvió a importar desde China en febrero de 2008, pero a un precio sensiblemente mayor, de US$ 536 por tonelada. En el mes de marzo de 2008 se registraron importaciones de 8.893 toneladas de superfosfato triple, la mitad de lo importado en igual mes de 2007. El 56% correspondió a adquisiciones en China de Agrogestión Vitra, de las cuales 4.750 toneladas llegaron al mismo precio de febrero, pero las últimas 270 toneladas importadas presentaron un alza, a US$ 596 por tonelada. En el mismo mes se realizaron importaciones de otros tres operadores: Anagra (1.823 ton), Mosaic Chile (1.550 ton) y Iansagro (500 ton). Estas importaciones fueron efectuadas desde México y sus precios oscilaron entre US$ 736 y US$ 740 por tonelada. Se ve así la enorme diferencia entre importadores y las grandes fluctuaciones al alza que presentan los precios a que se adquiere el producto en el extranjero. En el mes de abril las importaciones subieron a más de 23.000 toneladas, de las cuales más de 20.000 provinieron de China, donde compraron los cinco operadores. Las adquisiciones en México fueron hechas por Soquimich, a igual precio que en el mes anterior, en tanto las compras en China entraron a un precio levemente inferior. En mayo de 2008 el precio del superfosfato triple sufrió un alza considerable, al mismo tiempo que volvía a subir la cantidad importada (a 27.600 toneladas). Si bien los cinco operadores trajeron pequeños saldos desde China a precios similares a los del mes anterior, el 97% de las importaciones provino de México, del mismo proveedor que en abril, pero a precios entre US$ 1.092 y US$ 1.098 por tonelada, según importador. Este es un salto efectivo en el precio, cercano a 50% en un mes, porque se trata de producto de igual marca y puesto en el mismo puerto mexicano que las compras de Soquimich entradas en abril. Las importaciones de superfosfato triple vuelven a disminuir en junio, a poco más de 11.000 toneladas, y prácticamente en su totalidad provienen de México. El precio CIF medio en el mes baja a US$ 1.011 por tonelada, pero esto se debe a las importaciones de Agrogestión Vitra, que importa aproximadamente la mitad del total a US$ 952. Los demás operadores continúan con precios entre US$ 1.092 y US$ 1.098. Estos últimos pueden corresponder a la misma compra del mes anterior, porque cada empresa mantiene su precio. Por el contrario, la adquisición de Vitra es nueva, lo que podría estar señalando una reducción efectiva en el precio de mercado, lo que se verá más claramente cuando estén disponibles las cifras de comercio exterior de julio. < /div> No se dispone de información sobre el precio a que cada compañía vendió el superfosfato triple en el mercado interno, ni de los costos en que se incurre desde el precio CIF señalado anteriormente hasta la bodega final de venta. En todo caso, debe hacerse notar que el producto llega a granel, debe ser bajado del barco y transportado a una bodega, donde se fracciona y ensaca en bolsas de 50 kg. Posteriormente es transportado a los lugares de venta a lo largo del país, lo que significa agregar un costo de flete. Hay que adicionar, igualmente, las utilidades del importador y del distribuidor, que pueden ser uno o más. Todos estos costos nacionales hacen que el superfosfato y todos los demás fertilizantes tengan un precio bastante superior al precio CIF al que fue importado. En la tabla 13 se presenta la relación entre el precio interno y el precio CIF. Al comparar el índice de precio interno con el de precio CIF, con base enero 2007 = 100, se observa un crecimiento mayor en los precios internos en dólares, de tal forma que la relación entre ambos se va ampliando. Sin embargo, la gran diferencia que llegó a haber entre el índice de precio interno y el de precio CIF se ha reducido en los últimos dos meses disponibles. Para tener un orden de magnitud y un sentido de la evolución del margen bruto de contribución (calculado como porcentaje sobre el valor medio de importación) en el mercado del superfosfato, se consideró un período más largo y se obtuvieron promedios móviles de tres meses. El resultado se presenta en la figura 10, donde no se aprecia una tendencia al incremento en margen aplicado sobre el precio CIF. No obstante, al elevarse el precio el valor absoluto del margen se incrementa. El mayor crecimiento de los precios domésticos respecto al precio de importación también se observa en los demás fertilizantes (urea, sulfato de potasio y fosfato diamónico), como se aprecia en los siguientes cuadros y gráficos. En la tabla 14 se presenta el caso de la urea, donde el índice calculado con base en el precio doméstico se mantiene siempre por encima de su símil basado en el precio CIF de importación. La figura 11 grafica elocuentemente la relación entre el valor medio de importación de urea y el precio doméstico del insumo. Desde el cuarto trimestre de 2007 es posible apreciar el distanciamiento de estas variables. La ampliación de la brecha entre el costo de importación de un producto y el precio de venta en el mercado interno, suele estar asociada a un cambio en la estructura de mercado. Es posible pensar que se pudo establecer alguna barrera a la entrada de nuevas firmas al mercado, cuestión que permitió a las empresas ya instaladas ampliar su margen de contribución. ¿Cuáles serian esas barreras? Es un tema que no es explorado en este documento. Al igual que en el análisis del superfosfato, se procedió a calcular promedios móviles de tres meses para el precio interno y el valor CIF de importación de urea, desde enero de 2001 a junio de 2008. Luego se obtuvo el margen bruto de contri-bución, que se grafica en la figura 14. La curva obte-nida difiere subs-tancialmente del ejercicio anterior y revela que en este mercado se venía produciendo una caída en el mar-gen, situación que se comenzó a re-vertir en el se-gundo semestre de 2007 y primer semestre de 2008. Un mayor margen de contribución puede interpretarse como un indicador de un menor grado de competencia en el mercado. En la figura 12 se aprecia que el precio interno refleja el precio internacional, con un acercamiento entre ambos a comienzos del 2007 en que se inicia el crecimiento más persistente del precio internacional. A partir de esa fecha se produce un distanciamiento entre ambos dado que el precio doméstico crece a una tasa aun mayor. El fosfato de amonio ha incrementado su participación en las importaciones de abonos. Al comparar la evolución del precio CIF de importación con el precio doméstico, mediante un índice con base en el correspondiente dato de enero de 2007, se constata que el precio interno ha subido mucho más que el valor medio de importación. La situación es muy similar a la observada en el caso de los otros fertilizantes, donde se genera una brecha creciente entre el valor CIF de importación del insumo y su precio en el mercado interno. Este diferencial comienza a ampliarse a partir del cuarto trimestre de 2007. Entre enero de 2007 y junio de 2008 el valor medio de importación de fosfato diamónico aumentó 55%; en el mismo período el precio nacional registró un alza de 289 por ciento. Por representar una fracción muy pequeña de las importaciones de abonos, se dificulta el obtener valores medios representativos de las internaciones de sulfato de potasio. En la figura 14 se manifiesta este problema al aparecer valores CIF que se ubican por encima del precio de venta en el mercado interno. Al analizar los precios de los fertilizantes y los de diversos cultivos se puede apreciar una evolución muy similar en sus precios. El aumento en el precio de los fertilizantes ha sido mayor que el de los cereales. Lo anterior es particularmente importante si se considera, tal como se aprecia en la tabla 18, que la incidencia de los precios de los fertilizantes sobre los costos directos de producción de trigo, maíz y arroz, puede variar entre un 60% (trigo de riego) y un 30% (arroz). Se puede prever una disminución de la rentabilidad real o proyectada, neutralizando los aumentos de precios de los alimentos. Esta situación tendrá mucho mayor impacto en la próxima temporada. Argentina, gran productor de commodities agrícolas, posee una estructura de costos muy diferente a la chilena (tabla 19), ya que la intensidad de uso de fertilizantes en los suelos es menor; por lo tanto, su competitividad se ve menos afectada por el alza en los precios de los fertilizantes. La intensidad en el uso de fertilizantes depe nde de múltiples factores, entre los que se pueden citar disponibilidad de tierras, tamaño de la propiedad agrícola y preparación de los agricultores, tipo de cultivos, productividad espera

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Autor(es):
Ministerio de Agricultura
Fecha de Publicación:
Agosto 2008
Sector agropecuario nacional: evolución reciente y proyecciones. Resultados de los Talleres de Planificación Estratégica Regional
Autor(es):
Corporación de Fomento de la Producción (CORFO)
Fecha de Publicación:
1998
Evolución reciente de la inversión pública en Chile 1995 - 2000
Autor(es):
Ministerio de Planificación y Cooperación (MIDEPLAN)
Fecha de Publicación:
2001