Mercado de Lentejas

Versión descargable del documento (PDF) La producción mundial de lentejas ha experimentado variaciones apreciables en los últimos treinta años. Según datos de la FAO, desde el año 1980 hasta el año 2000, el área de cultivo y la producción mundial de lentejas mostraron una persistente tendencia al aumento. En este período se pasó desde poco más de 2 millones de hectáreas cultivadas y 1,25 millones de toneladas métricas producidas (1980) a alrededor de 4 millones de hectáreas sembradas y una producción del orden de 3,3 millones de toneladas (2000). Probablemente este comportamiento era la manifestación de un consumo total que estaba expandiéndose y que estimulaba el crecimiento de la oferta.En la presente década, como se aprecia en la figura 1, la superficie sembrada parece estar tendiendo a estabilizarse entre 3,6 y 4,1 millones de hectáreas. La producción, en cambio, ha estado bastante más variable, observándose un período de baja cosecha entre 2002 y 2003, seguido por una apreciable recuperación en los dos años siguientes, llegándose a producir el récord de casi 4,2 millones de toneladas en el año 2005, pero volviendo a caer a menos de 3,6 millones de toneladas en 2006. Estas variaciones de producción están asociadas tanto a cambios de áreas de cultivo como a fluctuaciones de rendimientos, relacionadas con las condiciones meteorológicas imperantes en las zonas de producción durante el período de desarrollo del cultivo. El rendimiento promedio mundial durante la presente década ha variado desde 7,9 quintales por hectárea en 2002 a 10 quintales por hectárea en 2005, registrándose un nivel de casi 9 quintales por hectárea en 2006. De todos modos se advierte que la productividad de este cultivo presenta cierto mejoramiento, lo que sería indicativo de la incorporación de tecnologías más avanzadas, por lo menos en algunas de las principales zonas productoras. Esto, junto con un consumo que en el último tiempo no ha crecido, estaría incidiendo en un bajo interés de los productores por incrementar las áreas de siembra.En materia de comercio internacional, la figura 2 muestra que los cinco mayores exportadores de lentejas concentran prácticamente el 85% de los volúmenes transados. Además, dentro de ellos, Canadá ejerce un predominio sustancial, siendo responsable de casi el 40% del total de este comercio. Por este motivo, la información disponible proveniente de este país resulta muy relevante para los propósitos de este análisis, más aún considerando que dispone de medios de información que permiten una visión bastante actualizada del mercado.Por otra parte, en esa misma representación se observa también que Australia es un importante actor en este aspecto, no obstante que actualmente está ocupando la quinta posición. Sin embargo, cabe hacer presente que esta situación se ha debido a que, desde hace algunos años, su producción ha estado afectada por condiciones meteorológicas adversas (sequías), que han repercutido en una disminución importante de su participación en el mercado internacional de esta legumbre. Al respecto se recuerda que anteriormente este país llegó a ser el segundo exportador mundial de lentejas, después de Canadá; por consiguiente, su información también es relevante. Considerando lo señalado en ambos casos, para información más reciente del mercado mundial de lentejas se recurrió a antecedentes proporcionados por organismos oficiales y gremiales de ambos países: Agriculture and Agri-Food Canada; Australian Bureau of Agricultural Research (Abare) y Pulse Australia. Los informes emitidos en el último bienio por el organismo canadiense indican que en las dos temporadas más recientes se ha mantenido una situación de suministros mundiales restringidos. Las causas principales de este comportamiento han sido las disminuciones de cosecha en Australia, debido a la situación de sequía ya comentada, y una importante contracción del área de siembra, en el caso de Canadá. Ambas evoluciones, junto con otras disminuciones pronosticadas en Turquía e India, están condicionando que el mercado mundial se encuentre actualmente en una situación de estrechez de oferta, no habiendo expectativas de que se vaya a recuperar en el corto plazo. Los pronósticos formulados por el citado organismo canadiense indican que la oferta total de lentejas para la campaña 2008/09 llegará a 3,7 millones de toneladas, continuando con la disminución que se viene manifestando desde el período 2005/06, cuando se alcanzó una oferta de 4,6 millones de toneladas. Posteriormente, en las campañas 2006/07 y 2007/08, el volumen de la oferta mundial se estima que alcanzó a 4,4 y 4,0 millones de toneladas, respectivamente. Así, en la temporada que se está iniciando habría una caída de 20% en los suministros totales respecto a lo que estaba disponible hace tres temporadas, lo que ha repercutido en una importante reducción en las existencias acumuladas.Todo ello estimulará un alza significativa de los precios en el mercado mundial. En el hecho, en Canadá ya se ha señalado que los valores para exportación prácticamente duplicarán a los de hace dos años, alcanzando cifras entre C$ 605 y C$ 635 por tonelada (US$ 570 a 600 por tonelada).Por su parte, la información procedente de Australia indica que la producción de 2007/08 en ese país habría sido de 131 mil toneladas, aproximadamente, permaneciendo por debajo del promedio de 150 mil toneladas registrado en los cinco últimos años. Cabe mencionar que en 2006/07 la cosecha fue de sólo 36 mil toneladas, debido a que el rendimiento medio alcanzó apenas a 2,4 quintales por hectárea, siendo que el promedio de los cinco últimos años ha sido de 12 quintales por hectárea. En este caso, a raíz de que la oferta será bastante inferior a la de períodos "normales", también se prevé que los precios serán sustancialmente más altos que los observados en años anteriores.En materia de importaciones de lentejas, la figura 3 permite apreciar que este comercio presenta una dispersión bastante amplia de países que adquieren este producto en el mercado internacional. Se advierte allí que los diez mayores importadores sólo se aproximan al 50% de este comercio. La otra mitad de las importaciones mundiales corresponden a una importante cantidad de países, cada uno de los cuales adquiere menos de 2% del volumen del comercio mundial. El mayor importador es Bangladesh, cuya participación supera levemente un 10%. No se cuenta con previsiones acerca de cuál podría ser el comportamiento de los principales mercados importadores. Sin embargo, se presume que sus demandas globales permanecerán dentro de los márgenes habituales observados en los últimos años. Esto significaría que las importaciones totales deberían bordear 1,2 millones de toneladas, a menos que por efecto del significativo incremento de los precios internacionales se produzca alguna disminución de este comercio.El balance de oferta y demanda mundial que se está pronosticando h ace prever que en la campaña 2008/09 prevalecerá una situación de restricción mundial de los suministros, lo que redundará en un incremento apreciable de los precios internacionales en el futuro próximo. Cabe tener presente que prácticamente todos los granos y la mayoría de los productos agrícolas básicos han experimentado sustanciales alzas de sus precios en el último tiempo, pero también sus costos de producción han experimentado aumentos significativos, con lo que la rentabilidad esperada en cada caso es incierta. Por ello es difícil predecir cómo esta situación podrá afectar las condiciones de competencia de los cultivos por tierras agrícolas. No obstante, las lentejas frecuentemente ocupan terrenos de secano más bien marginales, donde se presenta un menor nivel de competencia con otros cultivos anuales. Así, es posible que los altos precios que se están comenzando a registrar en este caso constituyan un estímulo importante para las siembras de esta leguminosa en la próxima temporada, lo que podría repercutir en una situación de sobreoferta mundial.En el año 2007 las importaciones chilenas de lentejas, que constituyen más del 95% del abastecimiento necesario para satisfacer la demanda local, presentaron una disminución de casi 20% respecto a las 19.800 toneladas que se habían importado en el año anterior, alcanzando esta vez a poco más de 16.000 toneladas.La disminución anterior puede ser atribuible en parte a que se arrastraban importantes existencias acumuladas desde el año 2006, en que el volumen de importaciones fue muy superior al de años anteriores; pero también puede ser consecuencia del incremento del precio de importación, que prácticamente aumentó 50% respecto al promedio del año anterior. Sin embargo, en los primeros siete meses del año en curso se aprecia nuevamente un incremento significativo de estas transacciones, que en términos de volumen prácticamente superan en un 50% a las de igual período del año anterior. Esto ocurre a pesar de que el precio promedio ha seguido aumentando, hasta situarse alrededor de US$ 900 por tonelada, nivel que históricamente no se había registrado antes.En cuanto a la evolución de los precios al por mayor en el mercado nacional, cabe mencionar que desde fines del año pasado el INE se limita a informar respecto a las variaciones mensuales, pero no entrega directamente información de precios. Aún se mantienen los antecedentes sobre precios a consumidor. Sin embargo, en promedio, el precio al por mayor informado por dicho organismo durante los últimos diez años ha sido equivalente a 40% - 48% del precio a consumidor del mes correspondiente, de forma tal que sus variaciones constituyen una buena referencia respecto a las fluctuaciones del precio al por mayor. En la figura 5 se puede observar que a partir de comienzos del año en curso comenzó una evolución ascendente del precio de las lentejas a consumidor, llegando en julio a un nivel cercano a $ 1.000 por kilo, con lo que se aproxima a los registros más altos observados durante la presente década. Considerando la tendencia de este último tiempo y los efectos de los factores mencionados anteriormente, se considera altamente probable que éstos serán sobrepasados a corto plazo. En la práctica es previsible que antes de fin de año el precio a consumidor de las lentejas estará por sobre los $ 1.100 por kilo.Teniendo presentes las consideraciones mencionadas anteriormente, se puede predecir que los precios a productor de la presente temporada seguramente superarán los $ 450 por kilo. Este nivel indudablemente debería constituir un poderoso incentivo para recuperar, a lo menos parcialmente, las siembras de este cultivo, revirtiendo el comportamiento depresivo que ha mostrado durante varios años.En relación a esta materia, el Censo de 2007 informó que en la temporada 2006/07, en Chile, se sembraron 906 hectáreas de lentejas en 1.107 explotaciones (promedio inferior a 1 ha por explotación), con un 95% de ellas en condiciones de secano.Al respecto debe recordarse que, debido al bajo desempeño económico de la lenteja, su área de siembra disminuyó considerablemente desde mediados de la década pasada. Es así como, en el transcurso de la actual década, se ha mantenido en torno a sólo mil hectáreas por temporada, habiendo descendido paulatinamente hasta este nivel desde más de 13 mil hectáreas que se sembraban a comienzos en la década anterior.Sin embargo, a pesar de las condiciones económicas propicias para una recuperación significativa del cultivo, las posibilidades reales de que ello ocurra se encuentran bastante limitadas por la baja disponibilidad de semilla de buena calidad.En este aspecto, desde el punto de vista técnico, cabe insistir respecto a la calidad de la semilla que se está utilizando en la reducida área donde se están sembrando lentejas, a lo cual se une la aplicación de técnicas de cultivo que frecuentemente son inapropiadas (siembras al voleo, bajo nivel de control de malezas y enfermedades, cosechas inoportunas). El conjunto de todo lo anterior a menudo incide en un importante deterioro de los rendimientos y afectan el resultado económico incluso más allá de los efectos causados por condiciones meteorológicas que durante la temporada pudieren ser adversas.En definitiva, aun cuando en la presente temporada se observan condiciones comerciales auspiciosas que permitirían vislumbrar cierta recuperación económica de esta leguminosa, las limitantes técnicas señaladas y la pérdida de costumbre para efectuar su cultivo en muchas zonas agrícolas del país probablemente tendrán como consecuencia que seguirá en niveles similares a los registrados recientemente. Tal vez si siguen prevaleciendo las condiciones propicias durante varios períodos, los agricultores que dejaron de sembrar lentejas en varias zonas agrícolas del país puedan comenzar a recuperar el interés por reanudar estas siembras. Deben recordarse, además, los beneficios que presentan las siembras de lentejas dentro de una rotación, en particular en los secanos costeros e interior entre las regiones V y IX, por los efectos que trae sobre los cultivos siiguientes la fijación de nitrógeno que caracteriza a los cultivos de leguminosas.Silvio Banfi Piazza

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