Perspectivas para los vinos y las uvas para vinificación

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Issue Date:
2002-02-11
Subjects:
Vinos - Uva vinífera - Silvio Banfi Piazza
estudiosArtículos

Pronóstico general Se espera que el inicio de la comercialización de uva para vinificación de la presente temporada presente condiciones comerciales similares a las del año anterior. Se presume, en todo caso, que los cambios que puedan ocurrir serán predominantemente favorables para los productores de la materia prima, lo que podría ser el inicio de una recuperación de la rentabilidad del rubro, esperada especialmente por los productores vitícolas del país que han visto mermadas sus utilidades durante este último par de años.Entre los factores que influirían sobre esta expectativa algo más propicia está la mayor fluidez esperada para la comercialización de la próxima cosecha de uva, a pesar de que no se anticipa una disminución considerable de las existencias acumuladas al final del año 2001. Sin embargo, se estima que, en la mayoría de las variedades, los precios serán iguales o levemente superiores a los del año anterior, pero las entregas se verán facilitadas, debido a que en esta oportunidad las bodegas podrán recibir un mayor volumen de uva.Un aspecto significativo que está determinando esta perspectiva es el notable incremento que tuvieron las exportaciones de vinos a granel durante el 2001, lo que redundó en una variación de 16,7% de los volúmenes totales de vino exportados.Con la perspectiva de que este último comportamiento pueda prolongarse hacia el 2002, en particular durante sus inicios, se prevé que esta vez las bodegas se desocuparían con la rapidez necesaria para evitar atochamientos severos en el flujo regular de producción y venta del vino. Esto tenderá a facilitar la fluidez de la comercialización de la uva ya comentada, lo que se sumará al efecto del incremento de la capacidad de almacenamiento, derivado de las inversiones efectuadas durante el 2001 en esta materia, que también contribuirá a facilitar las entregas de uva para vinificación.A lo anterior cabría agregar que la producción conjunta de vinos de uvas para vinificación y de uvas de mesa del año 2001 disminuyó en un 15% respecto a la del 2000, especialmente porque durante la temporada pasada, con el propósito de elevar la calidad de la materia prima, las empresas elaboradoras fueron mucho más exigentes con sus proveedores respecto a los controles técnicos y productivos, lo que repercutió en una apreciable reducción de los rendimientos por hectárea.Por todo esto se anticipa que las bodegas vitivinícolas se encuentran, esta vez en condiciones menos difíciles para recibir la nueva cosecha que lo que estaban el año pasado en época similar.Lo anterior es válido a pesar de que también cabe tener presente que en este año, como en los anteriores, habrá plantaciones nuevas que recién están comenzando a producir o que se encuentran en una etapa de productividad creciente, lo que indudablemente contribuirá a incrementar el volumen de la cosecha del año 2002. Aun así, se estima que el control productivo ya aludido, que se ha continuado aplicando durante esta temporada, impedirá que la producción de estas nuevas plantaciones provoque los problemas del año anterior, lográndose esta vez, finalmente, una comercialización de la uva más fluida que en la temporada anterior.Por todo lo señalado, se está suponiendo que los precios de compra de la uva para vinificación, en general, no deberían experimentar descensos adicionales respecto a los ya verificados durante el año anterior, los que afectaron particularmente a las cepas corrientes producidas en los secanos de las regiones VII y VIII. Por el contrario, hay expectativas de que en la cosecha que se aproxima pueda haber alguna recuperación de precios, habiéndose ya señalado que hay ciertas variedades blancas, como la Sauvignon Blanc, bastante depreciada hasta hace poco por exceso de oferta, que están registrando un alza de cotización significativa en esta oportunidad.Las cifras disponibles sobre este aspecto, emanadas de las declaraciones juradas que se entregan al SAG, indican que a fines del año 2000 el stock de vino acumulado en bodegas ascendió al récord de 509 millones de litros. Este volumen fue 55% mayor que el del año anterior en igual fecha, situación que influyó considerablemente en las serias dificultades que se presentaron en la comercialización de uva de la temporada pasada y que afectó seriamente el comportamiento de los precios, en particular el de las variedades corrientes menos cotizadas. Esto a pesar que durante esa cosecha hubo una considerable disminución de producción.Las expectativas para el presente ejercicio son que las existencias acumuladas se mantendrían en un nivel similar al del año anterior, no obstante lo cual, como ya se señaló, se espera que la comercialización sea más fluida que en aquella oportunidad. En esta perspectiva, a pesar que se prevé que habrá algún incremento de la producción, estarían influyendo el aumento de las exportaciones, el probable incremento del consumo interno y la mayor capacidad de almacenamiento.

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