El mercado de los productos orgánicos

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Issue Date:
2002-06-10
Subjects:
Agricultura orgánica - Pilar Eguillor Recabarren
estudiosArtículos

1 Introducción A diferencia de otros mercados, el mercado de productos orgánicos debe analizarse en una perspectiva de largo plazo, debido a los años de transición que se requieren para certificar un producto como orgánico. Una explotación que comienza su proceso de producción orgánica hoy, estará entrando al mercado con sus productos en dos o tres años más. Desde este punto de vista, además de analizar las superficies actuales con producción orgánica, las cantidades producidas y las ventas, es fundamental analizar factores tales como las preferencias y tendencias de los consumidores; las exigencias de las cadenas comercializadoras; los puntos de venta (cadenas de supermercados, tiendas naturales, tiendas especializadas, etc.), así como las políticas de apoyo al sector y las normativas para la producción orgánica. Si bien es cierto se espera que la demanda por productos orgánicos seguirá creciendo en los próximos años, también es cierto que este crecimiento variará entre países y productos. Esto es importante de considerar al analizar el mercado para los productos de exportación.A continuación se entrega un análisis del comportamiento de algunos de los mercados de productos orgánicos más importantes, que da cuenta de estas consideraciones.Según un estudio de la Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile (AAOCH), casi el 60% de los productos orgánicos exportados por nuestro país en la temporada 2001-2002 fueron a este mercado.Las ventas de productos orgánicos en los Estados Unidos han mostrado un crecimiento alto y estable en los últimos 10 años, a tasas anuales cercanas al 23%, siendo la de los últimos tres años de un 25%. Si se asume un crecimiento conservador de 20% anual en las ventas de productos orgánicos, que en 2001 alcanzaron a US$ 9.300 millones, para el año 2005 estas ventas podrían alcanzar US$ 20.000 millones. La venta de productos orgánicos frescos experimentó uno de los mayores incrementos en el año 2001, con aproximadamente un 53 %. Los productos se comercializan principalmente a través de grandes cadenas de supermercados (61%) y en supermercados orgánicos (39%).Este mercado, exportador e importador de productos orgánicos, se ha visto enfrentado a grandes cambios en el último año, debido a la promulgación por parte del Gobierno de los Estados Unidos (febrero de 2001) del Programa Nacional de Agricultura Orgánica. Este Programa, el cual entrará en pleno vigor en octubre de 2002, contiene tanto las normativas que regulan la producción orgánica a nivel nacional como las normativas que regirán la entrada de los productos importados.Se espera que el establecimiento de esta legislación, que se percibe como clara tanto para la producción de los productos nacionales como para la importación, se traducirá en un aumento de la superficie agrícola orgánica, así como de la comercialización de estos productos, con la entrada de las grandes empresas a este mercado. En este contexto, se estima que la tasa actual de crecimiento de este rubro se mantendrá en el futuro.En relación a las ventas de productos orgánicos en los EE.UU., entre los alimentos, el primer lugar lo ocupan las frutas y verduras frescas, alcanzando ventas de más de US$ 800 millones; le siguen los productos alimenticios envasados, con aproximadamente unos US$ 700 millones, y los alimentos congelados, con ventas de más de US$ 300 millones.Es necesario tener en cuenta que el consumo de frutas y verduras en los EE.UU. ha aumentado en los últimos años, debido a una importante campaña a nivel nacional, que estimula el consumo de estos productos, de lo cual se deduce que el consumo de frutas y verduras orgánicas está siguiendo la misma tendencia. Las estadísticas indican que en la década de los 90, el consumo de frutas frescas aumentó en un 7,2%, mientras que el de verduras frescas en un 8,3%. Según Fresh Trends (2001), el consumo de bananos ha aumentado en 21%; el de manzanas en 17%, y el de naranjas en 14% y, entre las verduras, el brócoli ha subido su consumo en 19%; la lechuga en 15%; las zanahorias en 14%, y los tomates en 9%.Las campañas de salud pública, la mayor conciencia por la salud y el deseo de los consumidores de conseguir productos orgánicos frescos todo el año, hace de los EE.UU un importante mercado para frutas y verduras orgánicas de contraestación. Si bien sólo el 3% de los consumidores compra productos orgánicos regularmente, existe un 60% de la población que estaría dispuesta a comprarlos.En general, empaque, etiquetado y adhesivos deben cumplir tanto con las normas federales como internacionales. Es así como las frutas y hortalizas frescas orgánicas deben empacarse con adhesivos impresos con el Price Look Up (PLU), código de 5 dígitos que permite a las cadenas de supermercados registrar con mayor exactitud sus ventas. Por otra parte, la calidad del empaque debe permitir conservar los productos en condiciones óptimas, hasta que lleguen al consumidor. La apariencia, el calibre y la presentación de frutas y hortalizas orgánicas no pueden ser inferiores que las del producto convencional.Por último, al analizar las posibilidades de exportación de frutas y verduras de contraestación al mercado de los EE.UU. es muy importante estudiar la oferta orgánica de otros países que compiten con Chile como son Argentina, Nueva Zelanda y Sudáfrica.En la actualidad, aproximadamente el 35% de las exportaciones nacionales de productos orgánicos va al mercado europeo. Sin embargo, con la firma del tratado de libre comercio de nuestro país con la Unión Europea esta situación podría cambiar.En la actualidad, las ventas de productos orgánicos en Dinamarca alcanzan aproximadamente al 3% del mercado total de alimentos, uno de los porcentajes más altos del mundo (FAO), llegando al 5-6% en el caso de frutas y verduras frescas. Se estima que este mercado seguirá creciendo en los próximos años, existiendo oportunidades interesantes tanto para frutas como para verduras que no se producen en Dinamarca o se producen fuera de temporada.Sin embargo, entre las principales limitantes de acceso a este mercado para los productos importados, se encuentra la preferencia de los consumidores por frutas y verduras producidas en su país o provenientes de países vecinos. Sólo se exceptúan algunos productos tropicales y subtropicales, cuya producción se hace imposible por problemas de clima. Otra limitante importante es la certificación, debido a que los importadores prefieren comprar productos de los países de la Unión Europea o de los países que se encuentran aceptados como equivalentes en la lista de terceros países (Artículo 11 del Reglamento 2092/91 de la CE1), que son Argentina, Australia, República Checa, Hungría, Israel y Suiza.Las 546.023 hectáreas dedicadas a la producción orgánica en Alemania (3,2% de la superficie agrícola total), con un total de alrededor 12.740 predios (2,9% del total de predios) no alcanzan para suplir la demanda de productos orgánicos en ese país. Los cultivos orgánicos más importantes son cereales, legumbres y oleaginosas. Sólo 10.000 hectáreas están dedicadas a la producción de verduras y frutas orgánicas, donde la fruta orgánica más importante es la manzana, que se vende desde septiembre hasta abril (FAO, 2001).Las frutas orgánicas más vendidas durante todo el año provienen de diferentes regiones del mundo y estas son manzanas, bananos, kiwis, paltas y limones. Entre las que se venden estacionalmente, se encuentran en primer lugar las naranjas, seguidas por peras, nectarines, duraznos, frutillas, cerezas y ciruelas. Existe un potencial de exportación para paltas, manzanas, peras, naranjas (período de contraestación), y para tomates y verduras, durante el invierno.Se debe tener en cuenta que en general los consumidores alemanes no están abiertos a nuevos productos y que es un mercado muy exigente en cuanto a los requisitos de calidad que deben cumplir los productos orgánicos.Hoy en día la producción austríaca no es capaz de satisfacer su demanda de productos orgánicos, importándose una gran variedad de frutas y verduras de contraestación, entre las que destacan naranjas, limones, manzanas, peras y kiwis. Si bien es cierto esto representa una oportunidad para los países exportadores, hay que considerar que actualmente estas importaciones provienen principalmente de países vecinos.Los consumidores de productos orgánicos europeos en general, y los austríacos en particular, se encuentran muy sensibilizados respecto al tema del "comercio justo" 2, por lo que las oportunidades de entrada de los productos orgánicos a estos mercados mejoran considerablemente cuando se combinan con una certificación de este tipo. Según un estudio de la FAO3, las empresas certificadoras austríacas aplican tasas menores para la certificación de grupos de agricultores de los países en desarrollo que integran proyectos orgánicos de comercio justo.Hoy en día se estima que la tasa de crecimiento del mercado orgánico en Francia alcanza a un 20% anual (FAO). Los problemas relacionados con la inocuidad de los alimentos ocurridos en los últimos años han aumentado la demanda por productos orgánicos, existiendo un potencial de exportación, principalmente para verduras y frutas de clima templado fuera de estación.Las principales ventas de productos orgánicos corresponden a cereales (42%), frutas y verduras (25%), lácteos (8%), jugos de fruta (6%), soya (6%), carnes (3%) y vino (2%). Si bien es cierto esto significa oportunidades para los países exportadores, existen varios aspectos que hay que considerar cuidadosamente al momento de planificar exportaciones de productos orgánicos a este mercado en particular.El Ministerio de Agricultura francés ha establecido como política aumentar la producción orgánica interna, con el fin de reducir la dependencia de las importaciones. Para ello ha implementado un plan para promover este tipo de agricultura, con el cual se espera alcanzar una superficie de cultivos orgánicos de 1 millón de hectáreas (3% de la superficie agrícola) para el año 2005.Así mismo, hay que tener en cuenta que existen distintas vías de comercialización, dependiendo del producto del cual se trate. Por ejemplo, en Francia la comercialización de frutas y verduras orgánicas ocurre principalmente vía agricultores, a diferencia de otros países europeos donde su comercialización se realiza a través de las grandes cadenas de supermercados, siendo ésta una limitante para el desarrollo de su comercialización. Las ventas del resto de los alimentos orgánicos ocurren principalmente a través de supermercados convencionales.Según información de la FAO, la demanda de productos orgánicos en general tiende a ser ligeramente superior a la oferta interna, lo que significa que prácticamente no hay un déficit de productos orgánicos en este mercado, siendo además preferidos los proveedores europeos y de países cercanos, entre los que se encuentran España, Italia, Marruecos e Israel.El mercado orgánico en el Reino Unido representa alrededor del 1% del mercado total de alimentos de ese país, siendo el sector más importante el de los alimentos orgánicos para niños, seguido por las frutas y verduras y los lácteos y carnes.A pesar de la rápida expansión de la superficie agrícola orgánica, la cual ha llegado a aproximadamente un 2,5% de la superficie agrícola total del país, la producción no ha logrado suplir la demanda por productos orgánicos, importándose alrededor del 75% de los productos consumidos en el Reino Unido (FAO), lo que constituye un interesante mercado para los países exportadores. Es importante tener en cuenta que uno de los sectores que ha mostrado un fuerte incremento, y del cual se prevé que tendrá el crecimiento más rápido en el futuro, es el de los productos orgánicos elaborados.Debido a que en la actualidad el mercado de productos orgánicos del Reino Unido está sustentado principalmente por grupos de ingresos medios a altos, se estima que su desarrollo en el futuro está condicionado a la incorporación de los grupos de ingresos más bajos a la demanda. Esto necesariamente pasa por una reducción de los precios de venta, por lo que se espera que los sobreprecios, que generalmente han variado en promedio entre un 20% hasta un 100%, se reduzcan a márgenes menores, de alrededor del 10 al 20%, los cuales que se estima predominarán en el mercado a largo plazo.Otro punto importante de considerar para la entrada a este mercado es lograr una certificación que sea aceptada por los compradores, ya que una de las mayores limitantes a la importación de productos es la autenticidad orgánica de los productos.Aproximadamente el 8% de las exportaciones de productos orgánicos nacionales va al mercado japonés.Hasta mediados del 2000 no existía en Japón una definición ni un control claro respecto a los productos orgánicos, ya que éstos se encontraban incluidos dentro de las directrices para la agricultura sostenible de 1992 del Ministerio de Agricultura, Forestación y Pesca (MAFF), las cuales, además de ser optativas, no exigían una certificación independiente para este tipo de productos. Estas se referían a los alimentos orgánicos o productos verdes o naturales, en cuyo proceso de producción no se utilizan productos químicos o se han usado en poca cantidad, agrupándose en seis categorías:Sin embargo, a partir de junio de 2000 entraron en vigencia las nuevas Normativas Agrícolas Japonesas (JAS) para la industria de los alimentos orgánicos, donde se separan claramente los productos orgánicos. Estas normas contemplan además regulaciones para el etiquetado de productos frescos (en vigor desde el 1 de junio de 2000), etiquetado de alimentos procesados (en vigencia desde 1 de abril de 2001), así como las exigencias para los países exportadores, cuyos productos deben exhibir el logotipo JAS.Existen tres formas de obtener el logotipo JAS para poder exportar productos orgánicos a Japón. La primera, a través de una equivalencia de los sistemas de certificación entre el país exportador y el MAFF; en este caso, las empresas exportadoras registradas ante el MAFF son autorizadas para poner el logotipo JAS en sus productos antes de exportarlo a Japón. La segunda posibilidad difiere a la anterior sólo en que el organismo de certificación del país exportador no necesita estar registrado ante el MAFF; en este caso la empresa certificadora nacional certifica que el producto es orgánico conforme a las normas nacionales equivalentes; el producto es importado a Japón con el logotipo nacional y el importador se encarga de poner el sello JAS antes de venderlo. El tercer camino está diseñado para cuando el sistema de certificación de un país todavía no ha sido aprobado por el MAFF; en este caso se puede obtener la certificación a través de cualquier empresa certificadora registrada en Japón ante el MAFF, denominada Organización de Certificación Registrada (OCR) o por medio de una empresa nacional que firme un acuerdo de reciprocidad con una organización de certificación registrada (OCR), la cual autoriza el uso de la marca orgánica JAS, contra el pago de un impuesto.A partir de la entrada en vigencia de las regulaciones relacionadas con el etiquetado (1 de abril de 2001), las normativas agrícolas japonesas exigen que se compilen los datos sobre los productos orgánicos certificados, lo cual permitirá, por primera vez, tener cifras oficiales sobre los productos orgánicos en Japón.Según la FAO, se estima que las ventas de productos orgánicos en Japón alcanzan aproximadamente al 1% del total de las ventas de alimentos (unos US$ 350 millones) y se prevé que para el 2005 este porcentaje alcanzará al 5%. Entre los principales países exportadores, según volúmenes de venta, se encuentran: Estados Unidos, con cítricos, paltas, verduras congeladas, frutas secas y soya; China, con verduras congeladas y soya; Australia, con zanahorias, espárragos, trigo para fideos, arroz y mangos, y Nueva Zelanda, con pepinos, verduras congeladas, maíz dulce. Además, ingresan frijoles de Argentina, kiwis de Chile y bananos de la República Dominicana.Japón se ha convertido por una serie de razones en un mercado interesante para los exportadores de productos orgánicos. Primero, porque sus más de 120 millones de habitantes tienen un ingreso de medio a alto y su población está envejeciendo rápidamente, aumentando sus preocupaciones por la salud y demandando productos más limpios e inocuos. Segund , debido a la escasa producción interna, tanto en cantidad como en calidad, provocada por escasez de suelos arables y por las condiciones de calor y humedad que hacen muy difícil la producción orgánica de ciertos productos. En tercer lugar se estima que muchos productores orgánicos japoneses no estarán en condiciones de cumplir con las nuevas regulaciones para los productos orgánicos.Sin embargo, uno de los mayores desafíos para entrar a este mercado son las regulaciones japonesas que estipulan que los productos orgánicos deben cumplir con normas de alta calidad en cuanto a tamaño y forma. En segundo lugar se encuentran los requisitos fitosanitarios, que establecen fumigaciones aleatorias realizadas en puerto, sobre todo en alimentos frescos que ingresan a Japón, ya que, de acuerdo a las nuevas normativas orgánicas, un producto orgánico que ha sido fumigado no puede llevar la etiqueta de orgánico. Por último, la creencia de que los productos orgánicos y los productos verdes son lo mismo, hace difícil que en el corto plazo los productos orgánicos se puedan vender con un sobreprecio.Según información de la AAOCH, existirían actualmente en nuestro país alrededor de 300 productores orgánicos, con una superficie de más de 270.000 ha de producción orgánica. Según su antigüedad, alrededor de un 49% son productores recientes (un año o menos), un 25% tienen al menos de dos a cinco años y el 25 % restante son antiguos, con seis años o más. En cuanto a los mercados de destino, aproximadamente el 70% de la producción se exporta, mientras que el 30% restante se dirige al mercado interno.Según el tamaño de sus predios, los productores orgánicos nacionales se agruparían en: grandes productores, con explotaciones dedicadas principalmente a la producción de praderas, hierbas medicinales, viñas, rosa mosqueta y frutales; los medianos productores, dedicados principalmente a la producción de manzanos, kiwis, frambuesas, paltos, cítricos, y los pequeños productores, que producen una gran variedad de productos que van desde frutillas, hortalizas, vides, hasta miel orgánica.Los principales mercados importadores de productos orgánicos para nuestro país en la última temporada fueron: los Estados Unidos, con una demanda de aproximadamente un 57% de la producción nacional; Europa, con un 35%, y Japón, con un 8%. Por rubro, los principales productos exportados fueron las hortalizas y frutas frescas y los productos procesados.La superficie con hortalizas y hierbas medicinales y de recolección silvestre se mantuvo respecto a la temporada anterior. Se produjo un fuerte incremento en la superficie de praderas, viñedos y frutales.En el siguiente cuadro se puede apreciar tanto la superficie bajo producción orgánica de los últimos años como una estimación de su crecimiento futuro, realizada por la Agrupación de Agricultura Orgánica de Chile (AAOCH). Se puede apreciar que el aumento explosivo de la superficie bajo producción orgánica, desde aproximadamente 4.000 ha en la temporada 2000/2001 a más de 270.000 ha en la temporada recién pasada, se debe fundamentalmente a las 266.000 nuevas hectáreas de praderas certificadas como orgánicas, en la XII Región, Provincia de Magallanes, por la empresa IMO Control. La reciente certificación de estas praderas, que corresponden a 29 predios ganaderos, con una dotación de 211.000 ovinos para la producción de carne de cordero orgánica, representa un hito importante para nuestro país, al equipararlo, en cuanto a superficie bajo producción orgánica, a países como Francia (316.000) y Austria (287.000), superando a países como Canadá (188.000), Suecia (174.000) y Brasil (100.000).La certificación de 420 toneladas de carne ovina orgánica, así como la correspondiente certificación del frigorífico Tierra del Fuego de SACOR, ha permitido que un área caracterizada por su aislamiento geográfico y difíciles condiciones climáticas se convierta en un sector capaz de desarrollar un producto de alta calidad, con una alta demanda en los mercados internacionales, transformando la actividad económica de la región.El segundo rubro que aumentó su superficie orgánica fueron los viñedos, debido a una tendencia por parte de las viñas nacionales a producir vino orgánico y por manejar sus viñas en forma orgánica. Si bien es cierto las ventas de vino orgánico muchas veces no van asociadas a un sobreprecio, estas empresas han optado por este tipo de producción debido a lo fácil que es pasar de un manejo convencional a uno orgánico, el cual les garantiza la entrada y permanencia en los mercados internacionales.En relación a las proyecciones realizadas por la AAOCH hasta el 2005, ésta considera incrementos conservadores, aclarando que podrían ser mayores para algunos rubros específicos y por la entrada de otros rubros no considerados en el estudio. Se estima que los rubros que experimentarían un mayor desarrollo para el período señalado serían las vides, los frutales, las hortalizas y la ganadería (praderas).

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