Situación del Lupino

Resultados 2001/02 Una segunda caída consecutiva, esta vez de 26,1%, experimentaron las siembras de lupino de la última temporada. La cobertura del año 2001/02 fue de sólo 14.500 hectáreas, siendo esta la más baja de las últimas cinco temporadas, como puede apreciarse en el gráfico 1, llegándose a concretar una baja de casi 7.500 hectáreas entre 1999/2000 y 2001/02, equivalentes a una disminución de 34%.El origen de tal contracción de siembras del lupino durante estos dos últimos años, después de haber logrado un importante grado de desarrollo en la mayoría de los años anteriores, se atribuye preponderantemente a una fuerte disminución que experimentaron los precios durante los años 2000 y 2001, especialmente en el caso del lupino amargo, como consecuencia de una abundante oferta de producto proveniente de las campañas anteriores que, a su vez, estuvieron estimuladas por precios extremadamente altos. Esa abundancia de oferta durante dicho período desestabilizó en forma apreciable el mercado nacional. En efecto, en el bienio señalado las cotizaciones de ese tipo de lupino descendieron a valores que estuvieron incluso por debajo de los $ 30 por kilo, provocando un apreciable desincentivo a estas siembras. Al respecto, debe tomarse en cuenta que en el año 1999 se llegó a pagar más de $ 115 por kilo por el mismo tipo de producto. Ello estimuló notablemente las siembras de lupino amargo de la temporada 1999/2000, estimándose que más de un 60% del área cultivada en dicha ocasión correspondió a esta clase de grano. Las existencias acumuladas entonces, producto de la cosecha de esa mayor superficie sembrada y que no pudieron ser exportadas, al menos al ritmo que se esperaba, provocaron el desplome de los precios del mercado, generando la condición de debilidad que prevaleció posteriormente en el mercado. Adicionalmente se debe señalar que a partir del año 2000 se produjo una importante baja de los precios FOB promedio de exportación, la que habría culminado en el primer semestre de 2001, cuando se situaron en torno a los US$ 150 por tonelada. Este precio significaba una disminución de 45% respecto al promedio del año anterior, el que, a su vez, ya había bajado en un 36,6% respecto al promedio de 1999. Debe tenerse presente que los precios habituales de exportación se sitúan en torno a los US$ 400 por tonelada. En el primer cuatrimestre de 2002 éstos se han recuperado parcialmente, hasta un promedio de US$ 230 por tonelada, aproximadamente. Por otro lado, se destaca el hecho de que los volúmenes exportados se incrementaron en un 46% durante el año 2000, llegando a un récord de casi 13.500 toneladas, manteniendo en 2001 un alto nivel de casi 12 mil toneladas. Tal comportamiento del comercio exterior sin duda alivió las presiones de oferta en el mercado interno, contribuyendo a que éste se haya regularizado en el primer trimestre de 2002. En el primer cuatrimestre de 2002 los volúmenes exportados han disminuido a casi un cuarto de lo registrado en igual período del año anterior, probablemente debido a la reducción de existencias acumuladas que se produjo por el incremento de los dos años anteriores, lo que explicaría el alza de los precios de exportación hasta el nivel señalado. Tras dicha recuperación y una vez que el mercado nacional se ha equilibrado, los precios nuevamente han fluctuado en torno a cifras cercanas a los $ 65, en el caso del lupino amargo. Por otra parte, para el lupino dulce se comenzaron a ofrecer contratos para la próxima temporada a un precio de $ 85 por kilo, principalmente por el interés manifestado por la industria salmonera de reemplazar las fuentes proteicas de los alimentos que utiliza, particularmente el afrecho de soya, por un producto de mejor calidad e indudablemente más barato, como es el caso del lupino dulce molido. Al respecto hay información de que ya estarían efectuadas las siembras de unas 4.500 hectáreas de lupino blanco dulce (Lupinus albus) y de otras 8.000 hectáreas de lupino australiano (Lupinus angustifolius), que hasta el fin de las siembras podrían extenderse hasta unas 10 mil hectáreas. Adicionalmente, en el caso del lupino amargo, se estima que se sembrarán unas 5.000 hectáreas, presumiéndose que esta vez habrá un mayor énfasis en lupinos de alto calibre (12 a 18 mm), generalmente de precio bastante más atractivo. No obstante, cabe destacar que su mercado, representado principalmente por países europeos como Portugal, España, Italia y Grecia, suele ser bastante más reducido que el mercado tradicional de lupinos de calibres más pequeños (8 a 12 mm), de menor precio, representado principalmente por Egipto y Medio Oriente.En materia de comercio exterior, las perspectivas apuntan a una reducción de los volúmenes exportados durante el año 2002, no tan sólo por la disminución experimentada durante el primer cuatrimestre, sino porque quedarían menos de ocho mil toneladas de existencias en bodegas que pudieran destinarse a este fin. También se espera una importante recuperación de los precios promedios de exportación, no obstante las perturbaciones generadas por algunas operaciones efectuadas por una importante empresa a valores extremadamente bajos, probablemente con un propósito de generar flujos de caja necesarios para su estabilidad, lo que habría alterado el comportamiento regular de este mercado. Aun así, se prevé que los precios promedios de exportación a final de año se acercarán más a los US$ 400 por tonelada que han sido habituales en años anteriores, que al precio de US$ 150 por tonelada que se observó en 2001.