Vid vinífera

Introducción A pesar que la temporada 2001/02 presentó un comportamiento ligeramente más favorable que el de la anterior, se siguió presentando una condición del mercado más deprimida que la de las que exhibía este rubro durante la década pasada. Todavía se aprecia, en consecuencia, una situación relativamente delicada en particular para los productores de uva de las variedades de menor demanda internacional y el comercio internacional muestra las evidencias de la mayor competitividad que se incrementa año tras año.Las exportaciones de 2001 aumentaron tanto en volumen como en valor, aunque se registró una importante baja del precio promedio de venta a los mercados externos. La cosecha de 2002 estuvo bastante controlada, con el propósito de preservar la calidad de los vinos que se obtuvieron de ella, pese a lo cual los precios de las uvas mejoraron relativamente poco en relación al nivel fuertemente deprimido al que llegaron en la cosecha de 2001. Además, durante marzo último hubo lluvias en gran parte de la zona productora que, junto con generar importantes pérdidas de producción por botrytis en vastos sectores, especialmente de las regiones VII y VIII, en muchos casos determinaron la necesidad de adelantar la cosecha, afectando el potencial de calidad de los vinos elaborados con esta uva. De todos modos, el balance general parece ser mejor que el de 2000/01, cuando se presentó una situación comercial particularmente deprimida para la mayoría de los productores de uvas para vinificación y un panorama internacional con bastante más antagonismo comercial para las viñas exportadoras.En un mercado internacional de creciente competitividad, las exportaciones de vinos chilenos continuaron expandiéndose durante el año 2001, siendo particularmente significativo el incremento de volúmenes de estas transacciones, cuya variación fue de 16,6%. El total de las exportaciones de vinos de 2001 fue de 310,9 millones de litros y su valor alcanzó a US$ 592,5 millones, cifra que tuvo una variación de 3,3% respecto a la del año anterior. El precio medio de estas exportaciones experimentó una disminución de 11,4% en el último año, situándose en un valor de US$ 1,91 por litro.El incremento de las exportaciones de vinos a granel fue el que más contribuyó al aumento en el volumen total exportado, con una variación de 44%, de manera que se totalizaron 101,4 millones de litros, según lo muestran los gráficos 1.a. y 1.b. Sin embargo, el valor exportado de esta categoría bajó en un 7,7%, llegando a sólo US$ 56,7 millones, con una caída de 35,9% de su precio medio: de US$ 0,87 por litro que se registró en 2000 bajó a US$ 0,56 en 2001, siendo esta categoría la que tuvo mayor contribución en el descenso del promedio general de preciosLos vinos embotellados, en cambio, tuvieron un incremento de volumen de sólo 4%, llegando hasta 192,7 millones de litros. La variación de valor fue de 3,2%, también positiva, pero levemente inferiorEl valor total de las exportaciones de vinos embotellados fue de US$ 511 millones y, al margen de contribuir con un 86,2% al valor total de las exportaciones de vinos, en esta categoría sólo hubo una disminución de 0,8% de su precio promedio: en 2001 llegó a US$ 2,65 por litro (US$ 23,9 por caja de 12 botellas de ¾ litro), frente a US$ 2,67 que se registró en el año anterior, siendo estas cifras de las más altas observadas después de la de 1999 (US$ 2,71 por litro). Por consiguiente, en los vinos embotellados no se apreció un efecto significativo de la competencia internacional que se ha señalado. Por el contrario, podría considerarse que los vinos chilenos tuvieron un avance relativo en este ámbito, considerando que los de varios otros países importantes, como algunos vinos destacados de Francia y España, tuvieron que recurrir a apreciables recortes de precios para poder colocar su producción. Sobre este particular hay que considerar también las condiciones económicas restringidas que recientemente han predominado en la mayor parte del mundo. La categoría de los vinos en envases "Tetra", como las anteriores, tuvo un incremento singularmente positivo de su volumen de exportación, exhibiendo, a la vez, un alza de su precio medio. Sus exportaciones del año 2001 aumentaron en 80,8% y 93,9% en valor y volumen, respectivamente, lo que significó que su precio medio mejoró un 7,2%, desde US$ 1,18 a US$ 1,26 por litro. No obstante, su baja contribución al valor total de las exportaciones de vinos, que llegó al 2,9% en el último año, no permitió una influencia importante en el precio medio de exportación del total de vinoRespecto a otras categorías de vinos, especialmente representadas por vinos espumosos (1,3% del total), hubo disminuciones de 1,3% de su volumen y de 3,4% de su valor, con una disminución de su precio medio de 2,2%En el comportamiento de los cinco primeros meses de 2002 no se observa un cambio sustancial respecto a las tendencias del año anterior. Entre enero y mayo de este año el volumen total de las exportaciones de vino subió un 13,6% respecto al mismo período del año anterior, en tanto que el valor aumentó sólo un 0,2%. El precio promedio bajó en 11,9%, desde US$ 1,92 a US$ 1,69 por litro. Las variaciones de volúmenes por categoría han sido de 6,6% para los vinos embotellados; 24,1% para los vinos a granel y 41,3% para los vinos en envase "Tetra", en tanto que los cambios en los valores exportados fueron de 2,1%; -19,4% y 45,5%, respectivamente, y las consiguientes variaciones de precios promedios fueron de - 4,3% y - 35%, para los vinos embotellados y a granel, y un incremento de 3% en el caso de los vinos "Tetra". A pesar de esta comparación desfavorable del comportamiento de los precios respecto al año anterior en períodos equivalentes, la evolución dentro del año en curso está dando algunos indicios positivos. Durante el mes de mayo los vinos a granel aumentaron su precio medio en un 0,9% respecto al que se había observado hasta abril, revirtiendo así la tendencia negativa que traía hasta entonces. Los vinos "Tetra", por su parte, continuaron el incremento de precios que venían exhibiendo, siendo esta vez de 3,1%. Los vinos embotellados, entre tanto, a pesar de que bajaron su precio en un 0,7% entre abril y mayo, parecerían estar llegando a su estabilización, con un valor promedio cercano a los US$ 2,60 por litro (US$ 23,3 por caja de 12 botellas de ¾ litro)Los mercados más relevantes del año 2001 para los vinos chilenos siguieron siendo Estados Unidos, con participaciones de 16,9% y 21,5% en volumen y valor, respectivamente, y el Reino Unido, con 18,4% y 20,0% de representatividad, ubicándose esta vez Alemania en la tercera posición, llegando a participar del 8,1% del volumen y del 6,1% del valor total de las exportaciones chilenas de vinos. En todo caso, el conglomerado de la Unión Europea concentró más de 43% del volumen y 44% del valor de estas exportaciones, constituyéndose en el mayor destino para ellas, y Europa, en su conjunto, superó el 50% de participaciónEn los primeros cinco meses del año 2002 no se aprecian cambios sustanciales en esta situación, aunque sí es destacable el hecho que la Unión Europea sigue avanzando en su participación, logrando esta vez un punto porcentual más que el que tenía en 2001En síntesis, como resultado de las exportaciones del año pasado y el avance del presente, se puede señalar que siguió registrándose un gran incremento del volumen de las exportaciones de vinos, apoyadas principalmente por el aumento que exhibieron las exportaciones de vinos a granel. Esta última variación, a pesar de que en algunos sectores de la industria vitivinícola la aprecian como una autocompetencia para las exportaciones de vinos más finos que se exportan envasados, habría tenido la virtud de descomprimir el mercado interno que, como se verá más adelante, se encontraba en una situación de existencias acumuladas sobreabundantes. Por otro lado, este incremento de las exportaciones de vinos a granel fue a expensas de una apreciable disminución de su precio medio, lo que incluso redundó en una baja de los montos exportados de esta categoría de vinos. Las exportaciones de vinos embotellados y las de vinos "Tetra" también presentaron incrementos significativos de volúmenes exportados, pero sus contribuciones a la descompresión del mercado interno fueron proporcionalmente inferiores. En el primer caso también presentaron una disminución de su precio medio, pero sólo de carácter leve y notablemente de menor magnitud que la de los vinos a granel. Los vinos" Tetra", en cambio, han tenido incrementos de su precio medio. De todos modos, recientemente se aprecia un comportamiento alentador en esta materia, al observarse una tendencia a detener la caída de precios que se venía observando, apreciándose algunos indicios de repunte. Cosecha 2002 Los antecedentes sobre producción de vinos del año 2002 que se muestran en el gráfico 2 indican que no hubo disminución de cosecha en relación al año 2001, no obstante lo que se había adelantado respecto a los efectos de las lluvias de marzo último sobre las producciones de uvas en las zonas productoras más importantesLas variaciones respecto a la cosecha anterior indican que la producción de vinos con denominación de origen, los más importantes en cuanto a volumen de oferta dentro del país, disminuyó sólo un 0,7%, mientras que los sin denominación de origen aumentaron 43,1%. Sólo exhibieron una caída importante los vinos de uva de mesa, que probablemente por razones de mercado disminuyeron un 12,2%. Como resultado de todas estas variaciones, la producción total de vinos del año 2002 aumentó 3,1%, siendo la variación de vinos de variedades para vinificación (con y sin denominación de origen) de un 4,4%Lo anterior resultó bastante sorprendente, debido a que, por las precipitaciones que hubo en marzo último desde la VI región hacia el sur, poco antes de iniciarse la vendimia, se pronosticó una fuerte reducción de cosecha de uva para vinificación en toda esa extensa zona vitivinícola por efecto de pudriciones de racimos afectados por intensos brotes de botrytis que se presentaron después de dicho eventoLa interpretación de los resultados que finalmente se obtuvieron indica que efectivamente se produjo dicha disminución de cosecha, que en algunos casos superó el 50%, pero fue en gran parte compensada por la vinificación de uvas de variedades pisqueras que, trasladadas desde la IV Región, fueron elaboradas en la VII región. Este hecho explica en gran parte que la producción de vino de la VII Región, tanto con como sin denominación de origen, no tan sólo no disminuyó, sino que en este último caso prácticamente se duplicó respecto a la del año anterior. Esto también se pone en evidencia al analizar la producción de vino "pisquero" que se presenta en el gráfico 2, donde se aprecia que esta producción, utilizada básicamente para destilación, bajó en un 36% en relación a la de 2001, liberando también presión sobre este sectorEn definitiva, si bien hubo un importante efecto de las lluvias de marzo sobre la producción de uvas para vinificación, la elaboración de vino para consumo de 2002 no disminuyó debido a la compensación ya señalada, manteniéndose un elevado nivel de oferta para el año en cursoEn lo que sí pudo haber influido dicho fenómeno es en el potencial de calidad de la cosecha de 2002, teniendo en cuenta que en vastos sectores productores de vino de las regiones mencionadas fue necesario adelantar la cosecha, sacrificando grado y concentraciones de aromas y sabores, en beneficio de salvar la producción de la temporadaComo consecuencia de las variaciones de cosecha, de los cambios en el consumo doméstico y de los incrementos de las exportaciones, en los últimos años se ha venido generando un creciente stock de vino acumulado al final de cada ejercicioLos antecedentes del último año indican que las existencias declaradas de vinos al 31 de diciembre de 2001 sumaron 565,2 millones de litros, un 11% más que a igual fecha del año anterior, y el nivel histórico más alto registrado hasta ahora. La circunstancia anterior sin duda afectó el comportamiento del mercado interno, teniendo en cuenta las presiones que tal abundancia de abastecimiento generó sobre las variaciones de los precios. Sin embargo, más recientemente se ha notado un relajamiento de tal situación, observándose un cierto repunte, bastante estimulante, de los precios de vinos a granel transados en el mercado nacionalEn relación a estos últimos se puede señalar, que tras el incremento de exportaciones de vinos a granel y de la descompresión que esto generó, recién en el segundo trimestre del año 2002 han comenzado a repuntar significativamente, después de haber caído a niveles bastante bajos durante casi todo el año 2001Antecedentes preliminares dados a conocer por el SAG señalan que el área total de plantaciones de vides para vinificación a fines de 2001 llegó a 106.367 hectáreas, variando en prácticamente 3.000 hectáreas (3%, aproximadamente) respecto a las 103.876 hectáreas que había a igual fecha del año anteriorPor el momento no se dispone de la información sobre composición varietal de tal superficie, pero se supone que gran parte del incremento fue de las variedades finas más demandadas, principalmente representadas por Cabernet Sauvignon, Merlot y Carmenére, entre las tintas, y Chardonnay y Sauvignon Blanc, entre las blancas. Se presume, asimismo, que ha seguido la preferencia de las tintas sobre las blancasSobre el particular cabe recordar que ya en el año pasado la composición del viñedo indicaba el claro predominio de las plantaciones de Cabernet Sauvignon, que ocupaban casi 36.000 hectáreas, representando un 34,6% de las plantaciones totales de vides para vinificación y un 45,9% de las de vides tintas. La variedad País, no obstante su estancamiento, con alrededor de 15.000 hectáreas, todavía sigue constituyendo un 14,6% del total y un 19,4% del área de vides tintas, en tanto que las variedades Merlot y Carmenére han subido su participación sobre el total a 12,3% y 4,5%, y sobre la superficie de vides tintas, a 16,9% y 6,0%, respectivamenteEn lo que se refiere a variedades blancas, con 7.672 hectáreas, la Chardonnay ocupa el 30,1% de la superficie de plantaciones de cepas blancas, pero su representación sobre el total plantado de vides es de sólo 7,4%, considerando que, de las 103 mil hectáreas totales, sólo 25.517 hectáreas son de cepas blancas. La segunda variedad blanca en importancia es la Sauvignon Blanc, que cubre 6.662 hectáreas, que representan el 26,1% de las blancas y el 6,4% del total. A su vez Moscatel de Alejandría, que es una de las variedades estancadas por su menor demanda y que se ubica básicamente en el secano de la VIII Región, sigue ocupando casi 6.000 hectáreas y alcanza participaciones de 5,8% y 23,4% sobre el total y sobre el área de plantaciones de cepas blancas, respectivamenteLa situación más equilibrada que se está apreciando en el mercado doméstico, producto del significativo incremento del volumen de las exportaciones de vinos, principalmente de las de vinos a granel, está generando expectativas más auspiciosas para los productores de materia prima en la comercialización de la próxima cosecha. En el hecho, como se indicó, los precios de los vinos a nivel de mayoristas han estado subiendo recientemente, avalando así esa mejor posibilidadEn materia de exportaciones, se espera que sigan aumentando los volúmenes exportados en lo que resta del año 2002, pero además se prevé que los precios medios de exportación no seguirán bajando en este mismo lapso. Consecuentemente, los montos de las exportaciones deberían seguir aumentando a un ritmo similar al de los volúmenes, esperándose que al final del año se llegue a concretar exportaciones de vinos por más de US$ 620 millonesTambién se espera que el mercado interno tenga una reacción favorable, particularmente por las disminuciones de precios que se han materializado a nivel de consumidor, lo que debiera estimular el consumo, contribuyendo así a reducir el alto volumen de las existencias acumuladas y a aliviar las presiones por el exceso de existencias en el mercadoPor otro lado, en materia comercial, el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, que incluyó un acuerdo específico en materia de vinos y licores, deberá generar la seguridad necesaria para consolidar las ex ortaciones de vinos chilenos a ese bloque, el principal destino de estas transacciones. Al respecto cabe recordar que uno de los aspectos que más resaltó el sector privado respecto a los efectos de este acuerdo es que materializó la seguridad jurídica de las marcas chilenas en su comercialización dentro del conglomerado, de modo que, de ahora en adelante, las que ya fueron reconocidas (la mayor parte de las inscritas en la clase 33 del Departamento de Propiedad Industrial del Ministerio de Economía) no podrán ser rechazadas al ingresar a la Unión Europea por coincidir parcial o totalmente con el nombre de alguna denominación de origen europea. Esta condición indudablemente facilitará el comercio futuro con la asociaciónRespecto a las perspectivas de la cosecha de la temporada 2002/03, todavía es prematuro predecir resultados más o menos precisos. Sin embargo, ya se ha anticipado que, por efecto de la corriente del Niño, habrá una primavera más bien lluviosa, que puede afectar la calidad de los vinos que se produzcan, aunque esto indudablemente va a estar relacionado con la zona de producción. De todos modos, producto de las nuevas plantaciones y de mejores condiciones climáticas que deberían prevalecer en la época de la vendimia, se espera que el volumen de la producción de 2003 aumente respecto al logrado en los dos últimos años. Sin embargo, se estima que esta situación no provocará mayores problemas, considerando que el incremento previsto de las exportaciones y la probable recuperación del consumo interno contribuirán a mantener el mercado relativamente equilibradoTodo lo señalado indica que el panorama que se vislumbra en definitiva es más alentador que el del año anterior, esperándose nuevos incrementos de exportaciones y recuperación del consumo interno, facilitándose así el restablecimiento de un equilibrio en el mercado que favorecerá la recuperación de los precios, principalmente de los pagados a los productores de la materia prima.